La mítica finca de Cantora fue en su día metáfora de auge y ahora lo es de decadencia . El cortijo de Isabel Pantoja sale ahora a subasta, según asegura ‘Lecturas’, y lo hará a un precio muy por debajo de mercado con una deuda de 2,2 millones de euros , la constatación del declive financiero de la tonadillera. «Isabel Pantoja está arruinada . Lo ha perdido todo». Así de contundente se muestra el citado medio al referirse al pésimo momento financiero que estaría atravesando Isabel Pantoja, algo que se viene anunciando en realidad desde hace mucho tiempo, mientras intenta cerrar una gira por Sudamérica para tapar unos cuantos agujeros.Noticias relacionadas Kiko Rivera dedica su última canción a su novia, Lola: «Cuando la escuchéis lo entenderéis todo» Rocío F. de Buján La novia de Kiko Rivera se entera desde Nueva York de que le reclaman 32.000 euros A.B. Buendía«Cuatro meses después de abandonar de manera definitiva Cantora ahogada por las deudas para iniciar una nueva vida en las Islas Canarias, las más de 370 hectáreas de terreno y la vivienda de más de 1.200 metros cuadrados que conforman el cortijo están a punto de salir a subasta por un valor muy por debajo del precio de mercado . Una vivienda que, en la actualidad, estaría completamente arrasada», concreta ‘Lecturas’.El abandono de CantoraQuienes han visto el estado de la finca en estos días apenas pueden llegar atisbas lo que fue en sus tiempos de gloria, un lugar que derrocaba alegría y lujo torero en sus buenos tiempos, ya tan lejanos. Fue la la propiedad que compró el difunto Paquirri para su familia , un lugar que Isabel Pantoja abandonó -en más de un sentido- hace bastante.Tras el fallecimiento de Paquirri, hace 40 años, quedó en propiedad de Isabel Pantoja y Kiko Rivera, y se llegó a conocer como «la herencia envenenada»En su día, emergió como un símbolo de éxito, celebridad y prosperidad. Tras el fallecimiento del torero, hace 40 años, la heredaron Isabel Pantoja y Kiko Rivera y se llegó a conocer como «la herencia envenenada». Como una especie de maldición , llena de disputas e incógnitas sobre el destino de los valores que acumulaba.Ubicada entre las localidades gaditanas de Medina Sidonia y Vejer, cuenta con 370 hectáreas que incluyen zona de monte, dehesa y cultivo de secano. El foco se sitúa en los más de 2.000 metros construidos, entre los que se encuentra la vivienda familiar y muy cerca quedan varias naves industriales de explotación agrícola y ganadera .«La finca que Paquirri le dejó a su entonces mujer y su hijo pequeño ya es historia. A partir de ahora contará con un nuevo dueño y para la tonadillera se convertirá en un tibio recuerdo. Allí vivió los mejores años de su vida, pero también de los peores. Y es que tras su salida de prisión en 2016 se encerró allí huyendo de miradas ajenas», recuerda ‘Lecturas’.Una deuda acumulada durante cinco añosEste medio constata cómo «la tonadillera llevaba 5 años sin pagar los 12.000 euros mensuales que tenía estipulados para cumplir con la hipoteca». Así, la deuda ascendió a más de 2,2 millones de euros para convertir la situación en algo manifiestamente insostenible .A la tonadillera le habría sido imposible hacer frente al pago y el banco se ha quedado con la finca, que va a subastar por la mitad de precioLuis Pliego, director de ‘Lecturas’, ha adelantado que «Cantora sale a subasta a principios del mes que viene con una deuda de 2,2 millones de euros». A la tonadillera le habría sido imposible hacer frente al pago y el banco se ha quedado con la finca , que «va a subastar por la mitad de precio». Según apunta, «alguien va a comprarla por un millón de euros». Y añade: «Si la casa se subasta por tres millones, solo tienes que poner un millón más. Es una forma de hacer sitio. Son 370 hectáreas de terreno…». Y ha adelantado una derivada más sobre Isabel Pantoja y su hijo: « Kiko Rivera ha perdido la herencia que le dejó su padre . Las deudas de la madre se llevan por delante la herencia de Paquirri». La mítica finca de Cantora fue en su día metáfora de auge y ahora lo es de decadencia . El cortijo de Isabel Pantoja sale ahora a subasta, según asegura ‘Lecturas’, y lo hará a un precio muy por debajo de mercado con una deuda de 2,2 millones de euros , la constatación del declive financiero de la tonadillera. «Isabel Pantoja está arruinada . Lo ha perdido todo». Así de contundente se muestra el citado medio al referirse al pésimo momento financiero que estaría atravesando Isabel Pantoja, algo que se viene anunciando en realidad desde hace mucho tiempo, mientras intenta cerrar una gira por Sudamérica para tapar unos cuantos agujeros.Noticias relacionadas Kiko Rivera dedica su última canción a su novia, Lola: «Cuando la escuchéis lo entenderéis todo» Rocío F. de Buján La novia de Kiko Rivera se entera desde Nueva York de que le reclaman 32.000 euros A.B. Buendía«Cuatro meses después de abandonar de manera definitiva Cantora ahogada por las deudas para iniciar una nueva vida en las Islas Canarias, las más de 370 hectáreas de terreno y la vivienda de más de 1.200 metros cuadrados que conforman el cortijo están a punto de salir a subasta por un valor muy por debajo del precio de mercado . Una vivienda que, en la actualidad, estaría completamente arrasada», concreta ‘Lecturas’.El abandono de CantoraQuienes han visto el estado de la finca en estos días apenas pueden llegar atisbas lo que fue en sus tiempos de gloria, un lugar que derrocaba alegría y lujo torero en sus buenos tiempos, ya tan lejanos. Fue la la propiedad que compró el difunto Paquirri para su familia , un lugar que Isabel Pantoja abandonó -en más de un sentido- hace bastante.Tras el fallecimiento de Paquirri, hace 40 años, quedó en propiedad de Isabel Pantoja y Kiko Rivera, y se llegó a conocer como «la herencia envenenada»En su día, emergió como un símbolo de éxito, celebridad y prosperidad. Tras el fallecimiento del torero, hace 40 años, la heredaron Isabel Pantoja y Kiko Rivera y se llegó a conocer como «la herencia envenenada». Como una especie de maldición , llena de disputas e incógnitas sobre el destino de los valores que acumulaba.Ubicada entre las localidades gaditanas de Medina Sidonia y Vejer, cuenta con 370 hectáreas que incluyen zona de monte, dehesa y cultivo de secano. El foco se sitúa en los más de 2.000 metros construidos, entre los que se encuentra la vivienda familiar y muy cerca quedan varias naves industriales de explotación agrícola y ganadera .«La finca que Paquirri le dejó a su entonces mujer y su hijo pequeño ya es historia. A partir de ahora contará con un nuevo dueño y para la tonadillera se convertirá en un tibio recuerdo. Allí vivió los mejores años de su vida, pero también de los peores. Y es que tras su salida de prisión en 2016 se encerró allí huyendo de miradas ajenas», recuerda ‘Lecturas’.Una deuda acumulada durante cinco añosEste medio constata cómo «la tonadillera llevaba 5 años sin pagar los 12.000 euros mensuales que tenía estipulados para cumplir con la hipoteca». Así, la deuda ascendió a más de 2,2 millones de euros para convertir la situación en algo manifiestamente insostenible .A la tonadillera le habría sido imposible hacer frente al pago y el banco se ha quedado con la finca, que va a subastar por la mitad de precioLuis Pliego, director de ‘Lecturas’, ha adelantado que «Cantora sale a subasta a principios del mes que viene con una deuda de 2,2 millones de euros». A la tonadillera le habría sido imposible hacer frente al pago y el banco se ha quedado con la finca , que «va a subastar por la mitad de precio». Según apunta, «alguien va a comprarla por un millón de euros». Y añade: «Si la casa se subasta por tres millones, solo tienes que poner un millón más. Es una forma de hacer sitio. Son 370 hectáreas de terreno…». Y ha adelantado una derivada más sobre Isabel Pantoja y su hijo: « Kiko Rivera ha perdido la herencia que le dejó su padre . Las deudas de la madre se llevan por delante la herencia de Paquirri».
La mítica finca de Cantora fue en su día metáfora de auge y ahora lo es de decadencia. El cortijo de Isabel Pantoja sale ahora a subasta, según asegura ‘Lecturas’, y lo hará a un precio muy por debajo de mercado con … una deuda de 2,2 millones de euros, la constatación del declive financiero de la tonadillera.
«Isabel Pantoja está arruinada. Lo ha perdido todo». Así de contundente se muestra el citado medio al referirse al pésimo momento financiero que estaría atravesando Isabel Pantoja, algo que se viene anunciando en realidad desde hace mucho tiempo, mientras intenta cerrar una gira por Sudamérica para tapar unos cuantos agujeros.
«Cuatro meses después de abandonar de manera definitiva Cantora ahogada por las deudas para iniciar una nueva vida en las Islas Canarias, las más de 370 hectáreas de terreno y la vivienda de más de 1.200 metros cuadrados que conforman el cortijo están a punto de salir a subasta por un valor muy por debajo del precio de mercado. Una vivienda que, en la actualidad, estaría completamente arrasada», concreta ‘Lecturas’.
El abandono de Cantora
Quienes han visto el estado de la finca en estos días apenas pueden llegar atisbas lo que fue en sus tiempos de gloria, un lugar que derrocaba alegría y lujo torero en sus buenos tiempos, ya tan lejanos. Fue la la propiedad que compró el difunto Paquirri para su familia, un lugar que Isabel Pantoja abandonó -en más de un sentido- hace bastante.
Tras el fallecimiento de Paquirri, hace 40 años, quedó en propiedad de Isabel Pantoja y Kiko Rivera, y se llegó a conocer como «la herencia envenenada»
En su día, emergió como un símbolo de éxito, celebridad y prosperidad. Tras el fallecimiento del torero, hace 40 años, la heredaron Isabel Pantoja y Kiko Rivera y se llegó a conocer como «la herencia envenenada». Como una especie de maldición, llena de disputas e incógnitas sobre el destino de los valores que acumulaba.
Ubicada entre las localidades gaditanas de Medina Sidonia y Vejer, cuenta con 370 hectáreas que incluyen zona de monte, dehesa y cultivo de secano. El foco se sitúa en los más de 2.000 metros construidos, entre los que se encuentra la vivienda familiar y muy cerca quedan varias naves industriales de explotación agrícola y ganadera.
«La finca que Paquirri le dejó a su entonces mujer y su hijo pequeño ya es historia. A partir de ahora contará con un nuevo dueño y para la tonadillera se convertirá en un tibio recuerdo. Allí vivió los mejores años de su vida, pero también de los peores. Y es que tras su salida de prisión en 2016 se encerró allí huyendo de miradas ajenas», recuerda ‘Lecturas’.
Una deuda acumulada durante cinco años
Este medio constata cómo «la tonadillera llevaba 5 años sin pagar los 12.000 euros mensuales que tenía estipulados para cumplir con la hipoteca». Así, la deuda ascendió a más de 2,2 millones de euros para convertir la situación en algo manifiestamente insostenible.
A la tonadillera le habría sido imposible hacer frente al pago y el banco se ha quedado con la finca, que va a subastar por la mitad de precio
Luis Pliego, director de ‘Lecturas’, ha adelantado que «Cantora sale a subasta a principios del mes que viene con una deuda de 2,2 millones de euros». A la tonadillera le habría sido imposible hacer frente al pago y el banco se ha quedado con la finca, que «va a subastar por la mitad de precio».
Según apunta, «alguien va a comprarla por un millón de euros». Y añade: «Si la casa se subasta por tres millones, solo tienes que poner un millón más. Es una forma de hacer sitio. Son 370 hectáreas de terreno…». Y ha adelantado una derivada más sobre Isabel Pantoja y su hijo: «Kiko Rivera ha perdido la herencia que le dejó su padre. Las deudas de la madre se llevan por delante la herencia de Paquirri».
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