« ‘Omnia sunt communia! (Todo es común)’ fue la proclama de los campesinos alemanes durante las guerras campesinas del Sacro Imperio Germánico (1524-1525), levantamientos que estallaron frente al cercado de las tierras y la privatización de aquello que había sido de uso colectivo», escribe Adonay Bermúdez en el catálogo. En esta gran exposición, en la que participan quince artistas y que reúne obras importantes procedentes del MNCARS, el CA2M o el MEIAC, se propone –visual y oportunamente– «iluminar el sentido profundo del paisaje agrícola como espacio de interdependencia y conflicto, donde la tierra no puede reducirse ni a mercancía ni a mero soporte productivo», en un momento en el que el mundo rural encara una situación muy delicada.Noticias relacionadas estandar Si CRÍTICA DE: ‘El vagabundo de Valparaíso’ en Foto Colectania: el ‘estar’ en la fotografía de Sergio Larraín Isabel Lázaro estandar Si ARTE Timsam Harding: «La sociedad contemporánea ha perdido su oportunidad de aburrirse» Javier Díaz-GuardiolaÚltimamente son frecuentes las propuestas relacionadas con lo extraurbano; es posible que este interés obedezca más a la sospecha de que es necesario buscar ‘lo real’ en alguna parte –y la Naturaleza es una opción amable, bucólica; no como otras –, toda vez que el exceso de virtualidad parece conducir a una implosión socio-política (relativamente virtual). Veamos qué emana de estas quince miradas si reducimos la cita a flashes.Lo que importaLa primera obra, ‘Liberty’, de Luna Bengoechea , es un tapiz con forma de moneda de un dólar hecho con legumbres que llama la atención sobre la mecánica de la producción y la importación. En ‘Theobroma cacao y Fragaria × ananassa’, Gabriela Bettini relaciona los cultivos intensivos con las mecánicas taxonómicas y museográficas. Miguel Palma, en ‘Sementeira. Uma guerra biológica’, dispara semillas con un cañón antiaéreo fabricado con piezas de maquinaria agrícola. Los vídeos de ‘Motocultivo’, de Adrián Balseca, muestran a campesinos empleando viejas motocicletas para tirar de los arados. ‘Kitchen Pieces’, de Karin Sander, ocupa toda una pared y es una hilera de frutas y verduras que se irán pudriendo… En contradicción. En las imágenes, de arriba abajo, obra de la serie ‘En las eras’, de Cristina García Rodero; detalle de la propuesta de Gabriela Bettini; y ‘Liberty’, de Luna Bengoechea’Cantata antirracista del Sur de Europa’, de Marcelo Expósito, es un documento que muestra la realidad –vergonzante– de las relaciones entre temporeros inmigrantes y patronos. ‘La luz de los obreros’, de José Iglesias García-Arenal, se refiere al I Congreso Obrero de Extremadura, donde se discutió el paso del trabajo «de primera luz a última luz» al trabajo «de sol a sol». ‘Museo del hombre hegemónico. Caso 5’, de Voluspa Jarpa, es un trabajo infográfico dedicado al concepto de ‘república bananera’, surgido a raíz de las tropelías de la CIA y la United Fruits Company en países como Guatemala.En ‘Mazorca’, una acción de Regina José Galindo, la artista se yergue desnuda en un maizal mientras los braceros van cortando las plantas, recordando la política de tierra quemada de la dictadura guatemalteca. ‘Hunger’, de Asunción Molinos Gordo, es un conjunto de sacos de grano suspendidos, metáfora de una falsa dialéctica de la abundancia y la escasez. Las 250 azadas herrumbrosas de ‘Torre Bela’, de Nuno Nunes-Ferreira, rememoran un episodio de la Revolución de los Claveles.arte_abc_0724El comisario ha tenido el detalle de intercalar algunos cuadros de castaños de Godofredo Ortega Muñoz. ‘En las eras. Escober’ es una serie de fotos de Cristina García Rodero dedicadas a familias haciendo una pausa durante las tareas agrícolas. ‘Belloteros’, de Abel Jaramillo, es una escultura que alude a los desheredados que recogían las bellotas y aceitunas tras la recolección. ‘Todo es común’ Colectiva. Sala Europa. Badajoz. Avda. de Europa, 2. Comisario: Adonay Bermúdez. Producción: Junta de Extremadura. Hasta el 21 de junio. Cuatro estrellas.Del mismo modo, en ‘Les glaneurs et la glaneuse’, Agnès Varda contrapone el testimonio de una antigua espigadora a las imágenes de los pobres recogiendo verduras del suelo tras el desmontaje de los mercados. Bueno… No diría que la visión general es demasiado optimista. « ‘Omnia sunt communia! (Todo es común)’ fue la proclama de los campesinos alemanes durante las guerras campesinas del Sacro Imperio Germánico (1524-1525), levantamientos que estallaron frente al cercado de las tierras y la privatización de aquello que había sido de uso colectivo», escribe Adonay Bermúdez en el catálogo. En esta gran exposición, en la que participan quince artistas y que reúne obras importantes procedentes del MNCARS, el CA2M o el MEIAC, se propone –visual y oportunamente– «iluminar el sentido profundo del paisaje agrícola como espacio de interdependencia y conflicto, donde la tierra no puede reducirse ni a mercancía ni a mero soporte productivo», en un momento en el que el mundo rural encara una situación muy delicada.Noticias relacionadas estandar Si CRÍTICA DE: ‘El vagabundo de Valparaíso’ en Foto Colectania: el ‘estar’ en la fotografía de Sergio Larraín Isabel Lázaro estandar Si ARTE Timsam Harding: «La sociedad contemporánea ha perdido su oportunidad de aburrirse» Javier Díaz-GuardiolaÚltimamente son frecuentes las propuestas relacionadas con lo extraurbano; es posible que este interés obedezca más a la sospecha de que es necesario buscar ‘lo real’ en alguna parte –y la Naturaleza es una opción amable, bucólica; no como otras –, toda vez que el exceso de virtualidad parece conducir a una implosión socio-política (relativamente virtual). Veamos qué emana de estas quince miradas si reducimos la cita a flashes.Lo que importaLa primera obra, ‘Liberty’, de Luna Bengoechea , es un tapiz con forma de moneda de un dólar hecho con legumbres que llama la atención sobre la mecánica de la producción y la importación. En ‘Theobroma cacao y Fragaria × ananassa’, Gabriela Bettini relaciona los cultivos intensivos con las mecánicas taxonómicas y museográficas. Miguel Palma, en ‘Sementeira. Uma guerra biológica’, dispara semillas con un cañón antiaéreo fabricado con piezas de maquinaria agrícola. Los vídeos de ‘Motocultivo’, de Adrián Balseca, muestran a campesinos empleando viejas motocicletas para tirar de los arados. ‘Kitchen Pieces’, de Karin Sander, ocupa toda una pared y es una hilera de frutas y verduras que se irán pudriendo… En contradicción. En las imágenes, de arriba abajo, obra de la serie ‘En las eras’, de Cristina García Rodero; detalle de la propuesta de Gabriela Bettini; y ‘Liberty’, de Luna Bengoechea’Cantata antirracista del Sur de Europa’, de Marcelo Expósito, es un documento que muestra la realidad –vergonzante– de las relaciones entre temporeros inmigrantes y patronos. ‘La luz de los obreros’, de José Iglesias García-Arenal, se refiere al I Congreso Obrero de Extremadura, donde se discutió el paso del trabajo «de primera luz a última luz» al trabajo «de sol a sol». ‘Museo del hombre hegemónico. Caso 5’, de Voluspa Jarpa, es un trabajo infográfico dedicado al concepto de ‘república bananera’, surgido a raíz de las tropelías de la CIA y la United Fruits Company en países como Guatemala.En ‘Mazorca’, una acción de Regina José Galindo, la artista se yergue desnuda en un maizal mientras los braceros van cortando las plantas, recordando la política de tierra quemada de la dictadura guatemalteca. ‘Hunger’, de Asunción Molinos Gordo, es un conjunto de sacos de grano suspendidos, metáfora de una falsa dialéctica de la abundancia y la escasez. Las 250 azadas herrumbrosas de ‘Torre Bela’, de Nuno Nunes-Ferreira, rememoran un episodio de la Revolución de los Claveles.arte_abc_0724El comisario ha tenido el detalle de intercalar algunos cuadros de castaños de Godofredo Ortega Muñoz. ‘En las eras. Escober’ es una serie de fotos de Cristina García Rodero dedicadas a familias haciendo una pausa durante las tareas agrícolas. ‘Belloteros’, de Abel Jaramillo, es una escultura que alude a los desheredados que recogían las bellotas y aceitunas tras la recolección. ‘Todo es común’ Colectiva. Sala Europa. Badajoz. Avda. de Europa, 2. Comisario: Adonay Bermúdez. Producción: Junta de Extremadura. Hasta el 21 de junio. Cuatro estrellas.Del mismo modo, en ‘Les glaneurs et la glaneuse’, Agnès Varda contrapone el testimonio de una antigua espigadora a las imágenes de los pobres recogiendo verduras del suelo tras el desmontaje de los mercados. Bueno… No diría que la visión general es demasiado optimista.
«‘Omnia sunt communia! (Todo es común)’ fue la proclama de los campesinos alemanes durante las guerras campesinas del Sacro Imperio Germánico (1524-1525), levantamientos que estallaron frente al cercado de las tierras y la privatización de aquello que había sido de uso … colectivo», escribe Adonay Bermúdez en el catálogo.
En esta gran exposición, en la que participan quince artistas y que reúne obras importantes procedentes del MNCARS, el CA2M o el MEIAC, se propone –visual y oportunamente– «iluminar el sentido profundo del paisaje agrícola como espacio de interdependencia y conflicto, donde la tierra no puede reducirse ni a mercancía ni a mero soporte productivo», en un momento en el que el mundo rural encara una situación muy delicada.
Últimamente son frecuentes las propuestas relacionadas con lo extraurbano; es posible que este interés obedezca más a la sospecha de que es necesario buscar ‘lo real’ en alguna parte –y la Naturaleza es una opción amable, bucólica; no como otras–, toda vez que el exceso de virtualidad parece conducir a una implosión socio-política (relativamente virtual). Veamos qué emana de estas quince miradas si reducimos la cita a flashes.
Lo que importa
La primera obra, ‘Liberty’, de Luna Bengoechea, es un tapiz con forma de moneda de un dólar hecho con legumbres que llama la atención sobre la mecánica de la producción y la importación. En ‘Theobroma cacao y Fragaria × ananassa’, Gabriela Bettini relaciona los cultivos intensivos con las mecánicas taxonómicas y museográficas.
Miguel Palma, en ‘Sementeira. Uma guerra biológica’, dispara semillas con un cañón antiaéreo fabricado con piezas de maquinaria agrícola. Los vídeos de ‘Motocultivo’, de Adrián Balseca, muestran a campesinos empleando viejas motocicletas para tirar de los arados. ‘Kitchen Pieces’, de Karin Sander, ocupa toda una pared y es una hilera de frutas y verduras que se irán pudriendo…



En las imágenes, de arriba abajo, obra de la serie ‘En las eras’, de Cristina García Rodero; detalle de la propuesta de Gabriela Bettini; y ‘Liberty’, de Luna Bengoechea
‘Cantata antirracista del Sur de Europa’, de Marcelo Expósito, es un documento que muestra la realidad –vergonzante– de las relaciones entre temporeros inmigrantes y patronos. ‘La luz de los obreros’, de José Iglesias García-Arenal, se refiere al I Congreso Obrero de Extremadura, donde se discutió el paso del trabajo «de primera luz a última luz» al trabajo «de sol a sol». ‘Museo del hombre hegemónico. Caso 5’, de Voluspa Jarpa, es un trabajo infográfico dedicado al concepto de ‘república bananera’, surgido a raíz de las tropelías de la CIA y la United Fruits Company en países como Guatemala.
En ‘Mazorca’, una acción de Regina José Galindo, la artista se yergue desnuda en un maizal mientras los braceros van cortando las plantas, recordando la política de tierra quemada de la dictadura guatemalteca. ‘Hunger’, de Asunción Molinos Gordo, es un conjunto de sacos de grano suspendidos, metáfora de una falsa dialéctica de la abundancia y la escasez. Las 250 azadas herrumbrosas de ‘Torre Bela’, de Nuno Nunes-Ferreira, rememoran un episodio de la Revolución de los Claveles.
El comisario ha tenido el detalle de intercalar algunos cuadros de castaños de Godofredo Ortega Muñoz. ‘En las eras. Escober’ es una serie de fotos de Cristina García Rodero dedicadas a familias haciendo una pausa durante las tareas agrícolas. ‘Belloteros’, de Abel Jaramillo, es una escultura que alude a los desheredados que recogían las bellotas y aceitunas tras la recolección.
‘Todo es común’
Colectiva. Sala Europa. Badajoz. Avda. de Europa, 2. Comisario: Adonay Bermúdez. Producción: Junta de Extremadura. Hasta el 21 de junio. Cuatro estrellas.
Del mismo modo, en ‘Les glaneurs et la glaneuse’, Agnès Varda contrapone el testimonio de una antigua espigadora a las imágenes de los pobres recogiendo verduras del suelo tras el desmontaje de los mercados. Bueno… No diría que la visión general es demasiado optimista.
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