Bad Bunny vive la semana más importante de su vida: este domingo por la noche (madrugada del lunes en España) se alzó como uno de los grandes triunfadores de los ‘Grammy’, siete días antes de protagonizar el espectáculo del descanso de la Super Bowl, el gran acontecimiento del año en EE.UU. Y todo dominado por un discurso político desafiante hacia el actual Gobierno de Donald Trump y con una reivindicación rotunda de la cultura hispana y de la lengua que la articula, el español.El artista puertorriqueño levantó tres gramófonos de oro, la estatuilla de los Grammy, en una ceremonia celebrada en Los Ángeles. Fueron dos menos que los cinco del rapero Kendrick Lamar, pero Bad Bunny se quedó el premio más importante de la gala, el de ‘álbum del año’, por ‘Debí tirar más fotos’. Con él, el reguetonero hizo historia para el mundo hispano: es la primera vez que los ‘Grammy’ conceden ese premio a un artista que canta en español.En el momento de clímax de la velada, Benito Antonio Martínez Ocaso, de 31 años, el gran propagador global del ‘latin trap’, se quedó clavado en su silla cuando Harry Styles pronunció su nombre: «El álbum del año es para… Bad Bunny». El ganador se tapó la mano con la cara, incrédulo, en medio de una ovación eléctrica, con Lady Gaga -que se llevó dos premios- rompiéndose las manos detrás de él.Noticias relacionadas estandar Si Redadas en Mineápolis Un juez ordena liberar al niño de cinco años y a su padre detenidos por el ICE Javier Ansorena estandar Si BALANCE DE 2025 El algoritmo, a ritmo de Bad Bunny y Rosalía Israel Viana«No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens»Por fin se levantó y acudió con los ojos llorosos al escenario. «Puerto Rico, créeme cuando te digo que somos mucho más grande que 100 x 35», dijo, emocionado, en una referencia a las dimensiones de la isla en millas. «Gracias, mami, por parirme en Puerto Rico», «a todos los latinos del mundo entero», dijo en un discurso deslavazado, que no parecía que tenía preparado para dar.Fue diferente una hora antes, cuando subió a recibir otro galardón, el de mejor álbum de música urbana. Allí soltó el discurso político que muchos esperaban, en un momento convulso en EE.UU., sacudido por las redadas masivas contra inmigrantes indocumentados en Minneapolis y por las dos muertes de ciudadanos estadounidenses en altercados con los agentes federales.El rapero, compositor y productor discográfico estadounidense Kendrick Lamar (izquierda), el productor discográfico estadounidense Sounwave (centro) y la cantante estadounidense SZA (derecha) reciben el premio al Disco del Año por ‘Luther’ afp«Antes de dar las gracias a Dios, voy a decir ‘Fuera ICE’», dijo Bad Bunny, en referencia al grito de guerra en las protestas de todo el país contra la policía de inmigración y fronteras (ICE, en sus siglas en inglés), el brazo ejecutor de la política migratoria y que Trump ha reforzado para implementar su objetivo de lograr el mayor programa de deportación de la historia. Algunos de los asistentes a la gala llevaban chapas con ese lema, ‘ICE Out’ (‘Fuera ICE’). Entre ellos, Justin Bieber, Carole King o Billie Eilish.«No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens (la forma oficial de calificar a los extranjeros). Somos humanos y somos americanos», dijo el puertorriqueño en inglés, para que le entendiera todo el mundo. «Quiero decir a la gente que entiendo que es difícil no odiar en estos momentos. Y que a veces nos contaminamos. Pero el odio gana fuerza con el odio y lo único más poderoso que el odio es el amor», dijo. «Si luchamos, tenemos que hacerlo con amor».La victoria y el discurso político de Bad Bunny en los Grammy solo hará aumentar la atención en EE.UU. por lo que el reguetonero puertorriqueño haga en el mayor escenario posible en el país, el terreno de juego del estadio de San Francisco (California) que acogerá la Super Bowl, la gran final del fútbol americano, el próximo domingo 8 de febrero.La elección de Bad Bunny ha levantado ampollas en algunos sectores de EE.UU., por entregar uno de los grandes momentos del país y de su deporte rey a un artista que actuará en español . Algunos republicanos ya han avisado que boicotearán el espectáculo del descanso. Bad Bunny vive la semana más importante de su vida: este domingo por la noche (madrugada del lunes en España) se alzó como uno de los grandes triunfadores de los ‘Grammy’, siete días antes de protagonizar el espectáculo del descanso de la Super Bowl, el gran acontecimiento del año en EE.UU. Y todo dominado por un discurso político desafiante hacia el actual Gobierno de Donald Trump y con una reivindicación rotunda de la cultura hispana y de la lengua que la articula, el español.El artista puertorriqueño levantó tres gramófonos de oro, la estatuilla de los Grammy, en una ceremonia celebrada en Los Ángeles. Fueron dos menos que los cinco del rapero Kendrick Lamar, pero Bad Bunny se quedó el premio más importante de la gala, el de ‘álbum del año’, por ‘Debí tirar más fotos’. Con él, el reguetonero hizo historia para el mundo hispano: es la primera vez que los ‘Grammy’ conceden ese premio a un artista que canta en español.En el momento de clímax de la velada, Benito Antonio Martínez Ocaso, de 31 años, el gran propagador global del ‘latin trap’, se quedó clavado en su silla cuando Harry Styles pronunció su nombre: «El álbum del año es para… Bad Bunny». El ganador se tapó la mano con la cara, incrédulo, en medio de una ovación eléctrica, con Lady Gaga -que se llevó dos premios- rompiéndose las manos detrás de él.Noticias relacionadas estandar Si Redadas en Mineápolis Un juez ordena liberar al niño de cinco años y a su padre detenidos por el ICE Javier Ansorena estandar Si BALANCE DE 2025 El algoritmo, a ritmo de Bad Bunny y Rosalía Israel Viana«No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens»Por fin se levantó y acudió con los ojos llorosos al escenario. «Puerto Rico, créeme cuando te digo que somos mucho más grande que 100 x 35», dijo, emocionado, en una referencia a las dimensiones de la isla en millas. «Gracias, mami, por parirme en Puerto Rico», «a todos los latinos del mundo entero», dijo en un discurso deslavazado, que no parecía que tenía preparado para dar.Fue diferente una hora antes, cuando subió a recibir otro galardón, el de mejor álbum de música urbana. Allí soltó el discurso político que muchos esperaban, en un momento convulso en EE.UU., sacudido por las redadas masivas contra inmigrantes indocumentados en Minneapolis y por las dos muertes de ciudadanos estadounidenses en altercados con los agentes federales.El rapero, compositor y productor discográfico estadounidense Kendrick Lamar (izquierda), el productor discográfico estadounidense Sounwave (centro) y la cantante estadounidense SZA (derecha) reciben el premio al Disco del Año por ‘Luther’ afp«Antes de dar las gracias a Dios, voy a decir ‘Fuera ICE’», dijo Bad Bunny, en referencia al grito de guerra en las protestas de todo el país contra la policía de inmigración y fronteras (ICE, en sus siglas en inglés), el brazo ejecutor de la política migratoria y que Trump ha reforzado para implementar su objetivo de lograr el mayor programa de deportación de la historia. Algunos de los asistentes a la gala llevaban chapas con ese lema, ‘ICE Out’ (‘Fuera ICE’). Entre ellos, Justin Bieber, Carole King o Billie Eilish.«No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens (la forma oficial de calificar a los extranjeros). Somos humanos y somos americanos», dijo el puertorriqueño en inglés, para que le entendiera todo el mundo. «Quiero decir a la gente que entiendo que es difícil no odiar en estos momentos. Y que a veces nos contaminamos. Pero el odio gana fuerza con el odio y lo único más poderoso que el odio es el amor», dijo. «Si luchamos, tenemos que hacerlo con amor».La victoria y el discurso político de Bad Bunny en los Grammy solo hará aumentar la atención en EE.UU. por lo que el reguetonero puertorriqueño haga en el mayor escenario posible en el país, el terreno de juego del estadio de San Francisco (California) que acogerá la Super Bowl, la gran final del fútbol americano, el próximo domingo 8 de febrero.La elección de Bad Bunny ha levantado ampollas en algunos sectores de EE.UU., por entregar uno de los grandes momentos del país y de su deporte rey a un artista que actuará en español . Algunos republicanos ya han avisado que boicotearán el espectáculo del descanso.
El artista puertorriqueño ha hecho un alegato contra los discursos de odio ante el que ha recibido una ovación del público y Olivia Dean se consagra como artista revelación del año
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