La Xunta, el Parlamento de Galicia, la Delegación del Gobierno, las siete ciudades gallegas y otros municipios de la comunidad autónoma han convocado concentraciones y minutos de silencio en repulsa por el crimen machista que Santiago F.Q. perpetró el domingo en Mos, en el sur de Pontevedra: asesinó a su expareja, María Belén Fernández, y se suicidó horas más tarde.
María Belén Fernández no figuraba en el sistema VioGén, como sucede en la mayoría de los casos. El miedo y la vergüenza son los principales motivos por los que las mujeres no denuncian
La Xunta, el Parlamento de Galicia, la Delegación del Gobierno, las siete ciudades gallegas y otros municipios de la comunidad autónoma han convocado concentraciones y minutos de silencio en repulsa por el crimen machista que Santiago F.Q. perpetró el domingo en Mos, en el sur de Pontevedra: asesinó a su expareja, María Belén Fernández, y se suicidó horas más tarde.
En Santiago, el presidente del Gobierno regional, Alfonso Rueda, y trabajadores de los edificios administrativos de San Caetano, sede administrativa de la Xunta en Sanitago, han guardado un minuto de silencio seguido de aplausos. A continuación, el director general de Loita contra a Violencia de Xénero (Lucha contra la Violencia de Género), Roberto Barba, ha expresado la “repulsa y condena” del Ejecutivo autonómico por el crimen y ha trasladado el apoyo a la familia de la víctima, especialmente a su único hijo, mayor de edad.
“Desde la Xunta, no nos cansaremos de pedir a las víctimas que presenten denuncia, que participen a las autoridades competentes lo que está pasando; que no sufran, que no aguanten esa violencia”, zanjó Barba, aunque reconoció que “es difícil a veces tomar la decisión”. Desde que hay datos de víctimas de violencia machista en 2003, solo una de cada cuatro han presentado denuncia contra su agresor; en su inmensa mayoría, los motivos para no denunciar son el miedo por sus vidas o las de sus hijos e hijas cuando tienen, a no ser creídas por las instituciones, la vergüenza, o la falta de una red de apoyo.
No se conocen todas las circunstancias de este caso, pero María Belén Fernández, con 52 años, fue asesinada el domingo en Sanguiñeda (Mos) por su expareja, un hombre de 67 años de quien se había separado el pasado diciembre, aunque nunca lo había denunciado y seguía viéndola con frecuencia. Era una vecina conocida “por todos”, cuentan fuentes municipales. Había trabajado en una gasolinera y en un bazar chino.
El delegado del Gobierno, Pedro Blanco, ha acudido esta mañana al acto convocado en Nigrán (Pontevedra) a partir de las 12.00 y a otro en la capital provincial a las 13.30. Blanco ha recalcado que Galicia está “absolutamente consternada” y ha pedido a “toda la sociedad” que se involucre en esta batalla. “No vamos a parar ni a dar un paso atrás hasta erradicar estos asesinatos machistas”, ha asegurado el socialista, y ha instado a los partidos políticos a que “no se pongan de perfil”.
Muy cerca de la casa de María Belén Fernández, vivió otra víctima de violencia machista en julio pasado: Teresa de Jesús González, una auxiliar del Servizo de Axuda no Fogar de 48 años, muerta a golpes en el vecino ayuntamiento de O Porriño por el esposo de una usuaria, al que la víctima había denunciado un día antes por acoso sexual. Ambas mujeres habían estudiado en el mismo centro y se conocían. La zona revivió el domingo, con el nuevo crimen, ratificado este lunes por el Ministerio de Igualdad como primer asesinato de género en Galicia en lo que va de 2026, el dolor de la pérdida violenta de otra vecina.
La hermana de María Belén (que reside en una de las plantas de la casa familiar junto a la madre de ambas) vio cómo el asesino salía de la vivienda de la fallecida, en la parroquia mosense de Sanguiñeda. Había escuchado voces y ruidos, y cuando entró se encontró el cadáver, relatan fuentes de la investigación. Él huyó en su coche, pero los investigadores, que lo buscaron desde primera hora de la tarde, lo hallaron muerto, herido por arma blanca como su víctima, pasadas las nueve y media de la noche en la casa en la que vivía de alquiler, en el vecino municipio de O Porriño.
María Belén Fernández y Santiago F.Q. ya no mantenían una relación de pareja, pero él frecuentaba la vivienda, según información facilitada por el subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada. El día anterior al crimen, se les vio “paseando juntos al perro” de la víctima. Losada señaló que, a las siete de la tarde del domingo, el hombre en busca y captura estaba “localizado” y que se esperaba que su detención fuese “inmediata”. Posteriormente, fue encontrado muerto por un equipo especializado de la Guardia Civil en la vivienda de O Porriño en la que se había encerrado.
Por la mañana, el cuerpo de la mujer había sido hallado en el suelo con varias heridas de arma blanca. No constaban denuncias previas ni antecedentes de la mujer en el sistema de protección de víctimas VioGén. Según informa el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, la jueza del Tribunal de Instancia de O Porriño, plaza número 3 —el competente para los casos de violencia sobre la mujer— se desplazó al lugar de los hechos con la comitiva judicial para el levantamiento del cadáver e inició un procedimiento a la espera de recibir el atestado de la Guardia Civil y los resultados de las autopsias de víctima y verdugo. No constan antecedentes de violencia de género en relación con el asesino.
El mismo domingo por la tarde, el Ayuntamiento de Mos convocó un minuto de silencio ante la casa consistorial. El acto en memoria de la vecina asesinada sirvió “como muestra de condolencia, solidaridad y condena firme de toda forma de violencia, así como de apoyo a la familia y personas allegadas a la víctima”, según el Gobierno local. Mos ha declarado tres días de luto, en los que suspende todas las actividades municipales. Este lunes, a las ocho de la tarde, la corporación asistirá a un pleno extraordinario y posteriormente habrá una concentración de repulsa. “Estamos rotos”, afirmaba el domingo la alcaldesa del PP, Nidia Arévalo.
Con la confirmación oficial del caso como un crimen machista, el número de mujeres asesinadas este 2026 son ya seis en España y los asesinatos ascienden a 1.349 desde 2003, cuando se empezaron a recopilar estos datos.
El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.
