La inversión inmobiliaria en España volvió a coger tracción en 2025 tras la relajación de los tipos de interés y firmó uno de los mejores años que se recuerdan con un capital invertido que en total llegó a los 15.140 millones de euros, un 38,3% más que en el año anterior, según un informe de BNP Paribas Real Estate . El protagonismo de las inversiones se lo volvieron a llevar los activos relacionados con el residencial, en plena crisis de oferta y, este año, con un invitado no tan habitual: la vivienda asequible.La apuesta de los inversores es seria y la tendencia apunta a permanecer en el tiempo, precisamente por la necesidad de producto barato que demanda el mercado. «Estamos viendo transacciones de portfolios estabilizados que se están vendiendo a inversores ‘core’ patrimonialistas. Pero también estamos viendo alianzas entre gestores y promotores locales con capital institucional de valor añadido para desarrollar nuevos portfolios de vivienda asequible. Esto último es algo nuevo, porque en los últimos años la producción de vivienda asequible se había destinado principalmente para venta», explica Rafael Paredes, responsable de Living de BNP Paribas Real Estate .Noticia Relacionada estandar Si El sector inmobiliario invierte 17.000 millones en 2025, pero pide medidas urgentes para aumentar la oferta de vivienda A. R. Cerezo La Asociación de Consultoras Inmobiliarias, ACI, reclama un Pacto de Estado por la Vivienda y una Ley del Suelo basada en criterios técnicos, con visión a largo plazo y con la participación activa del sector privadoNo es casualidad que los grandes inversores se fijen ahora en este producto y, en especial, en el destinado al alquiler con precios por debajo de mercado. Las administraciones públicas están poniendo ahora el foco en este modelo, por el que las entidades locales y autonómicas ponen el suelo y los promotores levantan vivienda a cambio de su gestión durante varias décadas, con la condición de que los precios estén alrededor de un 30% por debajo de mercado. En España destaca el ejemplo del Plan Vive de la Comunidad de Madrid que supera los 5.000 pisos entregados bajo este modelo de colaboración público-privada, mientras el Gobierno a través de la nueva empresa pública Casa 47 (así se ha renombrado a Sepes) también apostará por estas alianzas, y para este año ya espera licitar la construcción de 2.800 viviendas, que se sumarán a otras 1.664 sacadas a concurso el año pasado, según la ministra del ramo, Isabel Rodríguez .Paredes destaca que el interés inversor en estos activos se asienta en la escasa vivienda asequible que hay en España respecto a Europa, un 2,5% aquí frente a la media del 9% a nivel continental. «Además, gran parte de este stock no necesariamente se destina al alquiler y hay parte que se libera tras 15 años desde su construcción. Todo esto, unido al desequilibrio entre oferta y demanda, el crecimiento exponencial de las rentas de vivienda libre en las principales ciudades y las iniciativas público-privadas, hace que la inversión internacional esté deseosa de entrar en este segmento», asegura el experto.Los activos relacionados con la vivienda coparon las inversiones inmobiliarias con un 31% del total del dinero invertidoJunto al alquiler asequible, despiertan un «interés elevado» tanto los inmuebles destinados al alquiler de corta y media estancia (Flex-Living), Co-Living, o las promociones destinadas al alquiler (BTR), según el informe de BNP Paribas Real Estate . Todos estos activos relacionados con el residencial alcanzaron el año pasado los 3.241 millones de euros, un 28,4% más frente a la inversión total del 2024, haciendo de este segmento el más cotizado de todos (31% del total) por encima de hoteles (17%), ‘retail’, (15%), logístico (13%), oficinas (13%) y alternativos (11%). El 82% de las operaciones en residencial se concentran en las Comunidades de Madrid y Cataluña «como consecuencia de la actual relación entre la oferta y demanda en los principales núcleos poblacionales», pero BNP también destaca a Sevilla y Valencia por el capital captado en el último trimestre del año.Crece el interés por el ‘flex living’En residencial, sigue sobresaliendo el interés por los activos de ‘flex living’, un híbrido entre hotel y alquiler temporal, que en los últimos años le ha robado el protagonismo a los activos ‘build to rent’ que han perdido fuelle por las distintas intervenciones del Gobierno al mercado del alquiler permanente. Paredes dice que el ‘flex living’ ha pasado de ser un producto de nicho a uno «muy maduro y consolidado» y asegura que su ventaja frente al ‘build to rent’ reside en que se puede hacer una explotación más intensiva con contratos a más corto plazo y que además ofrece rentabilidades más atractivas. «Por todo esto es previsible que haya fondos patrimonialistas de largo plazo que prefieran destinar parte de sus inversiones a este segmento», comenta.BNP destaca, por ejemplo, la transacción de Bext Valdebebas en Madrid llevada a cabo por BGO para «adentrarse» en el mercado del ‘flex living’. En este segmento, la entidad destaca que han sido fondos institucionales, administraciones públicas, socimis y patrimonios privados los que han protagonizado gran parte de las operaciones. Sumando todos los segmentos, el protagonismo en el sector durante el año pasado lo han copado inversores institucionales y privados, por «la estabilización de los tipos de interés observada en el transcurso del 2025 y el buen comportamiento de España frente a sus homólogos en Europa»En el caso de los fondos institucionales, estos han aumentado su volumen de inversión un 20% frente al cierre de 2024, acumulando una cuota de mercado del 47%, la mayoría destinada a residencias de estudiantes, hoteles y centros comerciales.Por su parte, los patrimonios privados «han reiterado la importancia e interés que tienen en el mercado inmobiliario español» aumentando en 2025 el volumen de inversión en un 46% en comparación con las cifras registradas en 2024. En este caso, han destacado las inversiones en oficinas en ubicaciones estratégicas, hoteles y establecimientos comerciales en las principales calles de Madrid y Barcelona. BNP también hace resaltar la actividad de compañías aseguradoras y las SCPIs galas (fondos de inversión inmobiliaria franceses) en el 2025. «Por parte de inversores extranjeros, el capital francés se ha encontrado con un elevado dinamismo dentro del mercado español, adentrándose incluso en inversiones en distintas comunidades autónomas como Castilla y León, Andalucía o País Vasco», apunta el informe. La inversión inmobiliaria en España volvió a coger tracción en 2025 tras la relajación de los tipos de interés y firmó uno de los mejores años que se recuerdan con un capital invertido que en total llegó a los 15.140 millones de euros, un 38,3% más que en el año anterior, según un informe de BNP Paribas Real Estate . El protagonismo de las inversiones se lo volvieron a llevar los activos relacionados con el residencial, en plena crisis de oferta y, este año, con un invitado no tan habitual: la vivienda asequible.La apuesta de los inversores es seria y la tendencia apunta a permanecer en el tiempo, precisamente por la necesidad de producto barato que demanda el mercado. «Estamos viendo transacciones de portfolios estabilizados que se están vendiendo a inversores ‘core’ patrimonialistas. Pero también estamos viendo alianzas entre gestores y promotores locales con capital institucional de valor añadido para desarrollar nuevos portfolios de vivienda asequible. Esto último es algo nuevo, porque en los últimos años la producción de vivienda asequible se había destinado principalmente para venta», explica Rafael Paredes, responsable de Living de BNP Paribas Real Estate .Noticia Relacionada estandar Si El sector inmobiliario invierte 17.000 millones en 2025, pero pide medidas urgentes para aumentar la oferta de vivienda A. R. Cerezo La Asociación de Consultoras Inmobiliarias, ACI, reclama un Pacto de Estado por la Vivienda y una Ley del Suelo basada en criterios técnicos, con visión a largo plazo y con la participación activa del sector privadoNo es casualidad que los grandes inversores se fijen ahora en este producto y, en especial, en el destinado al alquiler con precios por debajo de mercado. Las administraciones públicas están poniendo ahora el foco en este modelo, por el que las entidades locales y autonómicas ponen el suelo y los promotores levantan vivienda a cambio de su gestión durante varias décadas, con la condición de que los precios estén alrededor de un 30% por debajo de mercado. En España destaca el ejemplo del Plan Vive de la Comunidad de Madrid que supera los 5.000 pisos entregados bajo este modelo de colaboración público-privada, mientras el Gobierno a través de la nueva empresa pública Casa 47 (así se ha renombrado a Sepes) también apostará por estas alianzas, y para este año ya espera licitar la construcción de 2.800 viviendas, que se sumarán a otras 1.664 sacadas a concurso el año pasado, según la ministra del ramo, Isabel Rodríguez .Paredes destaca que el interés inversor en estos activos se asienta en la escasa vivienda asequible que hay en España respecto a Europa, un 2,5% aquí frente a la media del 9% a nivel continental. «Además, gran parte de este stock no necesariamente se destina al alquiler y hay parte que se libera tras 15 años desde su construcción. Todo esto, unido al desequilibrio entre oferta y demanda, el crecimiento exponencial de las rentas de vivienda libre en las principales ciudades y las iniciativas público-privadas, hace que la inversión internacional esté deseosa de entrar en este segmento», asegura el experto.Los activos relacionados con la vivienda coparon las inversiones inmobiliarias con un 31% del total del dinero invertidoJunto al alquiler asequible, despiertan un «interés elevado» tanto los inmuebles destinados al alquiler de corta y media estancia (Flex-Living), Co-Living, o las promociones destinadas al alquiler (BTR), según el informe de BNP Paribas Real Estate . Todos estos activos relacionados con el residencial alcanzaron el año pasado los 3.241 millones de euros, un 28,4% más frente a la inversión total del 2024, haciendo de este segmento el más cotizado de todos (31% del total) por encima de hoteles (17%), ‘retail’, (15%), logístico (13%), oficinas (13%) y alternativos (11%). El 82% de las operaciones en residencial se concentran en las Comunidades de Madrid y Cataluña «como consecuencia de la actual relación entre la oferta y demanda en los principales núcleos poblacionales», pero BNP también destaca a Sevilla y Valencia por el capital captado en el último trimestre del año.Crece el interés por el ‘flex living’En residencial, sigue sobresaliendo el interés por los activos de ‘flex living’, un híbrido entre hotel y alquiler temporal, que en los últimos años le ha robado el protagonismo a los activos ‘build to rent’ que han perdido fuelle por las distintas intervenciones del Gobierno al mercado del alquiler permanente. Paredes dice que el ‘flex living’ ha pasado de ser un producto de nicho a uno «muy maduro y consolidado» y asegura que su ventaja frente al ‘build to rent’ reside en que se puede hacer una explotación más intensiva con contratos a más corto plazo y que además ofrece rentabilidades más atractivas. «Por todo esto es previsible que haya fondos patrimonialistas de largo plazo que prefieran destinar parte de sus inversiones a este segmento», comenta.BNP destaca, por ejemplo, la transacción de Bext Valdebebas en Madrid llevada a cabo por BGO para «adentrarse» en el mercado del ‘flex living’. En este segmento, la entidad destaca que han sido fondos institucionales, administraciones públicas, socimis y patrimonios privados los que han protagonizado gran parte de las operaciones. Sumando todos los segmentos, el protagonismo en el sector durante el año pasado lo han copado inversores institucionales y privados, por «la estabilización de los tipos de interés observada en el transcurso del 2025 y el buen comportamiento de España frente a sus homólogos en Europa»En el caso de los fondos institucionales, estos han aumentado su volumen de inversión un 20% frente al cierre de 2024, acumulando una cuota de mercado del 47%, la mayoría destinada a residencias de estudiantes, hoteles y centros comerciales.Por su parte, los patrimonios privados «han reiterado la importancia e interés que tienen en el mercado inmobiliario español» aumentando en 2025 el volumen de inversión en un 46% en comparación con las cifras registradas en 2024. En este caso, han destacado las inversiones en oficinas en ubicaciones estratégicas, hoteles y establecimientos comerciales en las principales calles de Madrid y Barcelona. BNP también hace resaltar la actividad de compañías aseguradoras y las SCPIs galas (fondos de inversión inmobiliaria franceses) en el 2025. «Por parte de inversores extranjeros, el capital francés se ha encontrado con un elevado dinamismo dentro del mercado español, adentrándose incluso en inversiones en distintas comunidades autónomas como Castilla y León, Andalucía o País Vasco», apunta el informe.
La inversión inmobiliaria en España volvió a coger tracción en 2025 tras la relajación de los tipos de interés y firmó uno de los mejores años que se recuerdan con un capital invertido que en total llegó a los 15.140 millones de euros, un … 38,3% más que en el año anterior, según un informe de BNP Paribas Real Estate. El protagonismo de las inversiones se lo volvieron a llevar los activos relacionados con el residencial, en plena crisis de oferta y, este año, con un invitado no tan habitual: la vivienda asequible.
La apuesta de los inversores es seria y la tendencia apunta a permanecer en el tiempo, precisamente por la necesidad de producto barato que demanda el mercado. «Estamos viendo transacciones de portfolios estabilizados que se están vendiendo a inversores ‘core’ patrimonialistas. Pero también estamos viendo alianzas entre gestores y promotores locales con capital institucional de valor añadido para desarrollar nuevos portfolios de vivienda asequible. Esto último es algo nuevo, porque en los últimos años la producción de vivienda asequible se había destinado principalmente para venta», explica Rafael Paredes, responsable de Living de BNP Paribas Real Estate.
No es casualidad que los grandes inversores se fijen ahora en este producto y, en especial, en el destinado al alquiler con precios por debajo de mercado. Las administraciones públicas están poniendo ahora el foco en este modelo, por el que las entidades locales y autonómicas ponen el suelo y los promotores levantan vivienda a cambio de su gestión durante varias décadas, con la condición de que los precios estén alrededor de un 30% por debajo de mercado.
En España destaca el ejemplo del Plan Vive de la Comunidad de Madrid que supera los 5.000 pisos entregados bajo este modelo de colaboración público-privada, mientras el Gobierno a través de la nueva empresa pública Casa 47 (así se ha renombrado a Sepes) también apostará por estas alianzas, y para este año ya espera licitar la construcción de 2.800 viviendas, que se sumarán a otras 1.664 sacadas a concurso el año pasado, según la ministra del ramo, Isabel Rodríguez.
Paredes destaca que el interés inversor en estos activos se asienta en la escasa vivienda asequible que hay en España respecto a Europa, un 2,5% aquí frente a la media del 9% a nivel continental. «Además, gran parte de este stock no necesariamente se destina al alquiler y hay parte que se libera tras 15 años desde su construcción. Todo esto, unido al desequilibrio entre oferta y demanda, el crecimiento exponencial de las rentas de vivienda libre en las principales ciudades y las iniciativas público-privadas, hace que la inversión internacional esté deseosa de entrar en este segmento», asegura el experto.
Los activos relacionados con la vivienda coparon las inversiones inmobiliarias con un 31% del total del dinero invertido
Junto al alquiler asequible, despiertan un «interés elevado» tanto los inmuebles destinados al alquiler de corta y media estancia (Flex-Living), Co-Living, o las promociones destinadas al alquiler (BTR), según el informe de BNP Paribas Real Estate. Todos estos activos relacionados con el residencial alcanzaron el año pasado los 3.241 millones de euros, un 28,4% más frente a la inversión total del 2024, haciendo de este segmento el más cotizado de todos (31% del total) por encima de hoteles (17%), ‘retail’, (15%), logístico (13%), oficinas (13%) y alternativos (11%). El 82% de las operaciones en residencial se concentran en las Comunidades de Madrid y Cataluña «como consecuencia de la actual relación entre la oferta y demanda en los principales núcleos poblacionales», pero BNP también destaca a Sevilla y Valencia por el capital captado en el último trimestre del año.
Crece el interés por el ‘flex living’
En residencial, sigue sobresaliendo el interés por los activos de ‘flex living’, un híbrido entre hotel y alquiler temporal, que en los últimos años le ha robado el protagonismo a los activos ‘build to rent’ que han perdido fuelle por las distintas intervenciones del Gobierno al mercado del alquiler permanente. Paredes dice que el ‘flex living’ ha pasado de ser un producto de nicho a uno «muy maduro y consolidado» y asegura que su ventaja frente al ‘build to rent’ reside en que se puede hacer una explotación más intensiva con contratos a más corto plazo y que además ofrece rentabilidades más atractivas. «Por todo esto es previsible que haya fondos patrimonialistas de largo plazo que prefieran destinar parte de sus inversiones a este segmento», comenta.
BNP destaca, por ejemplo, la transacción de Bext Valdebebas en Madrid llevada a cabo por BGO para «adentrarse» en el mercado del ‘flex living’. En este segmento, la entidad destaca que han sido fondos institucionales, administraciones públicas, socimis y patrimonios privados los que han protagonizado gran parte de las operaciones.
Sumando todos los segmentos, el protagonismo en el sector durante el año pasado lo han copado inversores institucionales y privados, por «la estabilización de los tipos de interés observada en el transcurso del 2025 y el buen comportamiento de España frente a sus homólogos en Europa»
En el caso de los fondos institucionales, estos han aumentado su volumen de inversión un 20% frente al cierre de 2024, acumulando una cuota de mercado del 47%, la mayoría destinada a residencias de estudiantes, hoteles y centros comerciales.
Por su parte, los patrimonios privados «han reiterado la importancia e interés que tienen en el mercado inmobiliario español» aumentando en 2025 el volumen de inversión en un 46% en comparación con las cifras registradas en 2024. En este caso, han destacado las inversiones en oficinas en ubicaciones estratégicas, hoteles y establecimientos comerciales en las principales calles de Madrid y Barcelona.
BNP también hace resaltar la actividad de compañías aseguradoras y las SCPIs galas (fondos de inversión inmobiliaria franceses) en el 2025. «Por parte de inversores extranjeros, el capital francés se ha encontrado con un elevado dinamismo dentro del mercado español, adentrándose incluso en inversiones en distintas comunidades autónomas como Castilla y León, Andalucía o País Vasco», apunta el informe.
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