El coste de la adquisición de la Casa Gomis sigue creciendo. El Consejo de Ministros aprobó este martes una nueva partida de 1,3 millones de euros para acometer actuaciones de emergencia sobre el arbolado y obras de consolidación estructural de la torre del agua en la finca La Ricarda, en El Prat de Llobregat, la zona donde se ubica este emblemático inmueble del racionalismo catalán. Con esta suma, la factura total que Ernest Urtasun lleva comprometida supera ya los 9,2 millones de euros.Fue hace algo más de un año, en enero de 2025, cuando el Ministerio de Cultura anunció la adquisición de esta vivienda construida en los años 50 por Antoni Bonet Castellana para la familia Gomis-Bertrand por 7,2 millones de euros. En mayo, el ministerio cedió la gestión del inmueble al Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), y aclaró que los gastos de reforma y mantenimiento correrían por su cuenta, sin precisar a cuánto ascenderían. Pronto se comenzaron a saber los costes. En septiembre, Cultura aprobó una primera partida de 750.000 euros para reparar humedades y reforzar el cerramiento de la parcela. La cuenta ascendía así a casi 8 millones. Ahora, con los 1.264.593 euros adicionales para el arbolado y la torre del agua, la factura ya está en los 9,2 millones. La apertura al público del inmueble estaba prevista para febrero, pero no se han cumplido los plazos.Noticia relacionada No No Urtasun pagará 750.000 euros para reformar la Casa Gomis y eleva la factura a 8 millones Jaime G. Mora«Hay que hacer algunas actuaciones, pero son mínimas», dijo en enero el director del MNAC, Pepe Serra . La idea era hacer coincidir la inauguración con la Capitalidad Mundial de la Arquitectura de Barcelona y el Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos. «Barcelona será la capital de la arquitectura durante todo el año». En este tiempo ha habido otro cambio de planes: no será el MNAC quien se haga cargo de la gestión de la Casa Gomis, sino la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural de la Generalitat.«No la hemos regalado a nadie, hemos cedido la gestión a la Generalitat de Cataluña, la Agencia Nacional de Patrimonio, porque nos parece que los centros que un centro cultural de este tipo necesita una estructura, es un centro muy pequeñito y necesita una estructura más cercana al territorio», justificó hace unos días en el Congreso el secretario de Estado de Cultura, Jordi Martí . «Todos los arquitectos internacionales la van a visitar durante el año 26».Críticas de la oposiciónLa Casa Gomis se levanta en el corazón del paraje de la Ricarda, un espacio protegido medioambientalmente que se encuentra en el centro de la polémica sobre la ampliación del aeropuerto de El Prat. Los planes de la Generalitat para ampliar la infraestructura afectan a ese entorno, y la compra del inmueble por parte del Gobierno −impulsada por los Comunes, familia política de Urtasun y de Martí− ha sido criticada por la oposición. La Comunidad de Madrid, que adquirió Velintonia −la histórica casa de Aleixandre− por 3,2 millones sin ayuda del ministerio, ha sido la administración más crítica. La Casa Gomis está protegida patrimonialmente desde 2021. Diseñada en estrecha colaboración con Ricardo Gomis, mecenas de la vanguardia catalana, acogió durante los últimos años del franquismo a artistas e intelectuales como Joan Miró, Antoni Tàpies, Joan Brossa o John Cage. Su estructura, una sucesión de bóvedas catalanas sostenidas por pilares metálicos de sección mínima, es uno de los mejores ejemplos del movimiento moderno en España. El edificio conserva prácticamente intactos sus rasgos originales, incluido el mobiliario diseñado en gran parte por el propio Bonet. Urtasun ha concentrado en Cataluña las inversiones más voluminosas de su departamento. La Biblioteca Pública del Estado en Barcelona tiene un presupuesto de 82 millones. Su gestión pasará a la Generalitat. En Tarragona, el ministerio ha comprometido 39,3 millones entre la protección del patrimonio romano y la futura biblioteca en la antigua Tabacalera. A eso se suman los 20 millones anuales que Barcelona recibe desde 2021 por la llamada capitalidad cultural. El coste de la adquisición de la Casa Gomis sigue creciendo. El Consejo de Ministros aprobó este martes una nueva partida de 1,3 millones de euros para acometer actuaciones de emergencia sobre el arbolado y obras de consolidación estructural de la torre del agua en la finca La Ricarda, en El Prat de Llobregat, la zona donde se ubica este emblemático inmueble del racionalismo catalán. Con esta suma, la factura total que Ernest Urtasun lleva comprometida supera ya los 9,2 millones de euros.Fue hace algo más de un año, en enero de 2025, cuando el Ministerio de Cultura anunció la adquisición de esta vivienda construida en los años 50 por Antoni Bonet Castellana para la familia Gomis-Bertrand por 7,2 millones de euros. En mayo, el ministerio cedió la gestión del inmueble al Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), y aclaró que los gastos de reforma y mantenimiento correrían por su cuenta, sin precisar a cuánto ascenderían. Pronto se comenzaron a saber los costes. En septiembre, Cultura aprobó una primera partida de 750.000 euros para reparar humedades y reforzar el cerramiento de la parcela. La cuenta ascendía así a casi 8 millones. Ahora, con los 1.264.593 euros adicionales para el arbolado y la torre del agua, la factura ya está en los 9,2 millones. La apertura al público del inmueble estaba prevista para febrero, pero no se han cumplido los plazos.Noticia relacionada No No Urtasun pagará 750.000 euros para reformar la Casa Gomis y eleva la factura a 8 millones Jaime G. Mora«Hay que hacer algunas actuaciones, pero son mínimas», dijo en enero el director del MNAC, Pepe Serra . La idea era hacer coincidir la inauguración con la Capitalidad Mundial de la Arquitectura de Barcelona y el Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos. «Barcelona será la capital de la arquitectura durante todo el año». En este tiempo ha habido otro cambio de planes: no será el MNAC quien se haga cargo de la gestión de la Casa Gomis, sino la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural de la Generalitat.«No la hemos regalado a nadie, hemos cedido la gestión a la Generalitat de Cataluña, la Agencia Nacional de Patrimonio, porque nos parece que los centros que un centro cultural de este tipo necesita una estructura, es un centro muy pequeñito y necesita una estructura más cercana al territorio», justificó hace unos días en el Congreso el secretario de Estado de Cultura, Jordi Martí . «Todos los arquitectos internacionales la van a visitar durante el año 26».Críticas de la oposiciónLa Casa Gomis se levanta en el corazón del paraje de la Ricarda, un espacio protegido medioambientalmente que se encuentra en el centro de la polémica sobre la ampliación del aeropuerto de El Prat. Los planes de la Generalitat para ampliar la infraestructura afectan a ese entorno, y la compra del inmueble por parte del Gobierno −impulsada por los Comunes, familia política de Urtasun y de Martí− ha sido criticada por la oposición. La Comunidad de Madrid, que adquirió Velintonia −la histórica casa de Aleixandre− por 3,2 millones sin ayuda del ministerio, ha sido la administración más crítica. La Casa Gomis está protegida patrimonialmente desde 2021. Diseñada en estrecha colaboración con Ricardo Gomis, mecenas de la vanguardia catalana, acogió durante los últimos años del franquismo a artistas e intelectuales como Joan Miró, Antoni Tàpies, Joan Brossa o John Cage. Su estructura, una sucesión de bóvedas catalanas sostenidas por pilares metálicos de sección mínima, es uno de los mejores ejemplos del movimiento moderno en España. El edificio conserva prácticamente intactos sus rasgos originales, incluido el mobiliario diseñado en gran parte por el propio Bonet. Urtasun ha concentrado en Cataluña las inversiones más voluminosas de su departamento. La Biblioteca Pública del Estado en Barcelona tiene un presupuesto de 82 millones. Su gestión pasará a la Generalitat. En Tarragona, el ministerio ha comprometido 39,3 millones entre la protección del patrimonio romano y la futura biblioteca en la antigua Tabacalera. A eso se suman los 20 millones anuales que Barcelona recibe desde 2021 por la llamada capitalidad cultural.
El coste de la adquisición de la Casa Gomis sigue creciendo. El Consejo de Ministros aprobó este martes una nueva partida de 1,3 millones de euros para acometer actuaciones de emergencia sobre el arbolado y obras de consolidación estructural de la torre del … agua en la finca La Ricarda, en El Prat de Llobregat, la zona donde se ubica este emblemático inmueble del racionalismo catalán. Con esta suma, la factura total que Ernest Urtasun lleva comprometida supera ya los 9,2 millones de euros.
Fue hace algo más de un año, en enero de 2025, cuando el Ministerio de Cultura anunció la adquisición de esta vivienda construida en los años 50 por Antoni Bonet Castellana para la familia Gomis-Bertrand por 7,2 millones de euros. En mayo, el ministerio cedió la gestión del inmueble al Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), y aclaró que los gastos de reforma y mantenimiento correrían por su cuenta, sin precisar a cuánto ascenderían.
Pronto se comenzaron a saber los costes. En septiembre, Cultura aprobó una primera partida de 750.000 euros para reparar humedades y reforzar el cerramiento de la parcela. La cuenta ascendía así a casi 8 millones. Ahora, con los 1.264.593 euros adicionales para el arbolado y la torre del agua, la factura ya está en los 9,2 millones. La apertura al público del inmueble estaba prevista para febrero, pero no se han cumplido los plazos.
«Hay que hacer algunas actuaciones, pero son mínimas», dijo en enero el director del MNAC, Pepe Serra. La idea era hacer coincidir la inauguración con la Capitalidad Mundial de la Arquitectura de Barcelona y el Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos. «Barcelona será la capital de la arquitectura durante todo el año». En este tiempo ha habido otro cambio de planes: no será el MNAC quien se haga cargo de la gestión de la Casa Gomis, sino la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural de la Generalitat.
«No la hemos regalado a nadie, hemos cedido la gestión a la Generalitat de Cataluña, la Agencia Nacional de Patrimonio, porque nos parece que los centros que un centro cultural de este tipo necesita una estructura, es un centro muy pequeñito y necesita una estructura más cercana al territorio», justificó hace unos días en el Congreso el secretario de Estado de Cultura, Jordi Martí. «Todos los arquitectos internacionales la van a visitar durante el año 26».
Críticas de la oposición
La Casa Gomis se levanta en el corazón del paraje de la Ricarda, un espacio protegido medioambientalmente que se encuentra en el centro de la polémica sobre la ampliación del aeropuerto de El Prat. Los planes de la Generalitat para ampliar la infraestructura afectan a ese entorno, y la compra del inmueble por parte del Gobierno −impulsada por los Comunes, familia política de Urtasun y de Martí− ha sido criticada por la oposición. La Comunidad de Madrid, que adquirió Velintonia −la histórica casa de Aleixandre− por 3,2 millones sin ayuda del ministerio, ha sido la administración más crítica.
La Casa Gomis está protegida patrimonialmente desde 2021. Diseñada en estrecha colaboración con Ricardo Gomis, mecenas de la vanguardia catalana, acogió durante los últimos años del franquismo a artistas e intelectuales como Joan Miró, Antoni Tàpies, Joan Brossa o John Cage. Su estructura, una sucesión de bóvedas catalanas sostenidas por pilares metálicos de sección mínima, es uno de los mejores ejemplos del movimiento moderno en España. El edificio conserva prácticamente intactos sus rasgos originales, incluido el mobiliario diseñado en gran parte por el propio Bonet.
Urtasun ha concentrado en Cataluña las inversiones más voluminosas de su departamento. La Biblioteca Pública del Estado en Barcelona tiene un presupuesto de 82 millones. Su gestión pasará a la Generalitat. En Tarragona, el ministerio ha comprometido 39,3 millones entre la protección del patrimonio romano y la futura biblioteca en la antigua Tabacalera. A eso se suman los 20 millones anuales que Barcelona recibe desde 2021 por la llamada capitalidad cultural.
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