El Congreso de los Diputados ha aprobado este miércoles con el apoyo de todos los partidos políticos, a excepción de Vox, una proposición no de ley (PNL) de Sumar para restituir públicamente la figura de Domingo Cipriano Salvador Gijón, maestro y escritor republicano al que la dictadura de Franco endosó el robo durante la Guerra Civil de La Santa Generación, una valiosa tabla del siglo XVI de Yáñez de la Almedina. Cipriano Salvador, que ya había inventariado el patrimonio histórico-artístico de la provincia de Ciudad Real, recibió el encargo de la República de proteger del expolio todas las obras relevantes de la comarca de Montiel. Entre ellas se encontraba la tabla de Yáñez, que Domingo Cipriano descolgó de la iglesia de Almedina para custodiarla en su casa hasta que en 1938 fue recogida por la Caja de Reparaciones de la República. Acabada la contienda, la obra viajó a Villanueva de los Infantes reclamada como propia por su párroco a sabiendas de que su emplazamiento original se encontraba en Almedina. El religioso aprovechó un error en la medición de sus dimensiones para hacer ver que se trataba de una obra diferente a la incautada y malvenderla después al Museo del Prado.
Todos los partidos, a excepción de Vox, respaldan una iniciativa de Sumar para rehabilitar a este intelectual republicano, fallecido en 1975 y perseguido por el franquismo por el supuesto robo una obra que fue vendida al Museo del Prado
El Congreso de los Diputados ha aprobado este miércoles con el apoyo de todos los partidos políticos, a excepción de Vox, una proposición no de ley (PNL) de Sumar para restituir públicamente la figura de Domingo Cipriano Salvador Gijón, maestro y escritor republicano al que la dictadura de Franco endosó el robo durante la Guerra Civil de La Santa Generación, una valiosa tabla del siglo XVI de Yáñez de la Almedina. Cipriano Salvador, que ya había inventariado el patrimonio histórico-artístico de la provincia de Ciudad Real, recibió el encargo de la República de proteger del expolio todas las obras relevantes de la comarca de Montiel. Entre ellas se encontraba la tabla de Yáñez, que Domingo Cipriano descolgó de la iglesia de Almedina para custodiarla en su casa hasta que en 1938 fue recogida por la Caja de Reparaciones de la República. Acabada la contienda, la obra viajó a Villanueva de los Infantes reclamada como propia por su párroco a sabiendas de que su emplazamiento original se encontraba en Almedina. El religioso aprovechó un error en la medición de sus dimensiones para hacer ver que se trataba de una obra diferente a la incautada y malvenderla después al Museo del Prado.
Con la obra expuesta en la pinacoteca madrileña desde 1941, un grupo de falangistas detuvo a Cipriano Salvador en su casa de Villanueva de las Infantes acusándole de destruir el cuadro. Fue condenado a muerte, aunque su pena fue conmutada a 30 años de prisión y trabajos forzados. En 1946 fue amnistiado por las autoridades franquistas que nunca reconocieron su error y que desterraron a Cipriano lejos de su amada Mancha. Murió en 1975 sin que su figura fuera restituida de forma pública.
Todo ello, explica el historiador José López Camarillas, con el “silencio cómplice” del párroco de Infantes, “conocedor de esta injusticia”. El error fue descubierto en 2020, casi de casualidad, por este profesor valenciano mientras investigaba la represión franquista en el pueblo de Almedina. La obra nunca fue expoliada, sino que estuvo colgada en las paredes del Museo del Prado a los pocos años de ser vendida. El reconocimiento público a Domingo Cipriano llega seis años después de aquel hallazgo fortuito. “Feliz y aliviado de que se haga justicia con Cipriano y muy contento de que su familia y mi pueblo, Almedina, puedan tener aunque sea esta reparación simbólica”, celebra López Camarillas.
La PNL de Sumar en la Comisión de Cultura del Congreso, avalada por los informes del Ministerio de Cultura y del Museo del Prado, insta al Gobierno de España a realizar “un acto de homenaje al pintor manchego y al pueblo de Almedina” que incluya la entrega de una réplica de la obra y la colocación de una placa que repare “con honores” su nombre. “Por fin se le hace justicia a una persona que encarnaba los mejores valores”, valora la diputada de Sumar, que destaca que se trata de “un hito importantísimo en la memoria democrática de la provincia de Ciudad Real”. La iniciativa no es de obligado cumplimiento, pero Rivera asegura que seguirán “apretando” al departamento de Ernest Urtasun “para que se ejecute” y que la localidad pueda contar, al menos, con una copia de la obra de Yáñez de la Almedina, discípulo español de Leonardo da Vinci. El texto insta también al Museo del Prado a que incorpore en sus guías y materiales divulgativos sobre la obra “toda la información relativa a su procedencia y su historia” y el papel que Cipriano Salvador desempeñó en su protección y por la que sufrió un calvario judicial que le acompañó prácticamente hasta su muerte en Toro (Zamora).
La gesta de aquel maestro republicano, sepultada como muchas otras por la épica evacuación de los tesoros del Prado, se abre hueco entre los escasos ejemplos aún de memoria democrática aplicada al arte. “Es la historia de una mentira que ha durado demasiados años”, ha denunciado Nahuel González, diputado de Sumar. “Durante décadas se ha mentido mucho sobre la República, la Guerra y el patrimonio. Se ha repetido una y otra vez un relato interesado que decía que la República era caos, destrucción y barbarie. Esta historia rompe todo ese relato”, ha asegurado. “No hablamos sólo de una obra de arte. Hablamos de memoria, dignidad y justicia”, ha señalado Gonzalo Redondo, diputado socialista. El PP también ha apoyado la propuesta para “rehabilitar a un hombre noble, justo y bueno”, ha recordado Enrique Belda, diputado popular, tras aceptar Sumar una enmienda pidiendo retirar de la propuesta la palabra “expolio” asociada al bando vencedor. Vox, que había pedido que la PNL recogiera la “generosidad” que Cipriano Salvador tuvo con falangistas y familias de derechas durante la Guerra Civil, ha votado en contra tras criticar su “trasfondo revanchista”.

Aunque la iniciativa de Sumar no busca que el Museo del Prado devuelva la obra original a Almedina, como ha hecho recientemente con otras piezas incautadas durante la Guerra Civil, sí pide al menos una reparación simbólica a través de una copia idéntica a la que se exhibe en la sala 052B de la pinacoteca. Almedina ya cuenta con un museo al aire libre dedicado a su hijo y pintor más ilustre, con 26 réplicas de sus cuadros realizadas en azulejos e incrustadas en las fachadas de sus casas y edificios municipales. En verano se colocó La Santa Generación, pero la PNL de Sumar quiere una reproducción en técnica y materiales fiel a la tabla original. “Es importante que el Ministerio de Cultura, el Museo del Prado y el Congreso de los Diputados intenten reparar este daño con una réplica del cuadro y con el reconocimiento de que este patrimonio le pertenecía al pueblo”, remarca López Camarillas. Hacerlo, asegura, ayudaría a cerrar una herida y a dar un impulso a este municipio de apenas 500 habitantes. “Como decía Cipriano Salvador, se le privó de una oportunidad para desarrollarse y prosperar”.
