El que iba a convertirse en uno de los grandes grupos de belleza mundiales finalmente no prosperará. La fusión de la española Puig y la estadounidense The Estée Lauder Companies ya es una operación fallida una vez que las dos compañías familiares han puesto fin a las conversaciones que mantenían para llevar a cabo una potencial unión de sus respectivos negocios. En una nota remitida a la CNMV y un comunicado a los medios, la firma catalana controlada por la familia Puig anunciaba el fracaso de las conversacionesLa multinacional española ha matizado que se mantiene enfocada en continuar con su estrategia e impulsar el crecimiento rentable con respecto a sus marcas. «Esta decisión no altera la hoja de ruta estratégica», han insistido desde Puig, al tiempo que han destacado que seguirán «enfocados en la belleza premium, en la construcción de la marca y en la generación de valor a largo plazo».Era a finales del mes de marzo cuando ambas compañías anunciaban que se exploraba la posibilidad de una fusión, una circunstancia que fue valorada positivamente por los mercados, de manera especial en el caso de Puig, que vio como se revalorizaba el valor de su acción, que en el momento de anunciarse las conversaciones cotizaba a 15,57 euros, muy por debajo de los 24,5 euros con que debutó en el parquet. Ayer cerraba la sesión a 17,64 euros la acción.Pese al castigo sufrido en Bolsa desde su debut (may0 2024), Puig presenta desde los últimos años una sólida trayectoria. La multinacional declaró a la CNMV un beneficio neto ajustado de 587 millones de euros en 2025, lo que representa un 6,5% más respecto a 2024. Los resultados del grupo familiar se apoyan un crecimiento de las ventas, que alcanzaron en el pasado ejercicio los 5.042 millones, un incremento del 7,8% anual a perímetro y tipo de cambio constantes, y un 5,3% más en términos reportados.Cuando comenzaron las conversaciones, la firma española tenía una capitalización bursátil de unos 9.000 millones, mientras que sus potenciales socios norteamericanos superaban los 26.000 millones. Anoche, tras conocerse que la fusión no prosperaba, el CEO de la compañía catalana, Jose Manuel Albesa, expresaba que desde la multinacional valoran las conversaciones que mantuvieron con la marca estadounidense y que se han «demostrado una cultura diferencial que nos ha permitido cumplir con todos nuestros compromisos desde nuestra salida a Bolsa, alcanzando los objetivos de crecimiento, mejora del margen y reforzando nuestro balance».Noticia relacionada general No No Puig remonta en Bolsa tras declarar un incremento del beneficio del 6,5%, hasta los 587 millones Àlex GubernAdemás, el director ejecutivo de Puig ha recalcado que tienen una «sólida estructura de capital» que les permite contar con una «flexibilidad» para ejecutar diversas estrategias «alineadas con nuestras prioridades a largo plazo». «Continuaremos aplicando un enfoque altamente selectivo y orientado a la creación de valor en M&A, para seguir complementando nuestro portfolio. Hoy reafirmamos nuestra confianza en nuestras Love Brands y en nuestros excepcionales equipos, así como en nuestra fortaleza como compañía independiente para generar valor a largo plazo», ha insistido.Puig confirmó que mantenía conversaciones con The Estée Lauder Companies Inc. el pasado 23 de marzo en relación a una posible combinación de los negocios de ambos grupos, una fusión, pese a su complejidad, bien valorada por los analistas, que subrayaban la complementariedad de ambas compañías, tanto por lo que respecta a marcas como a implantación por áreas geográficas. La empresa catalana tiene en su portfolio marcas como Rabanne, Carolina Herrera, Charlotte Tilbury, Jean Paul Gaultier o Nina Ricci, entre otras.La frustrada fusión con Estée Lauder coincide con la relevante reorganización anunciada en la cúpula de Puig la semana anterior a darse a conocer las conversaciones, cuando el consejo de administración nombró a Albesa como consejero delegado de la empresa en sustitución de Marc Puig, que sigue siendo presidente ejecutivo, en lo que desde la compañía se explicó que persigue ser una mejor de la gobernanza, separando de manera más clara la propiedad de la gestión. El que iba a convertirse en uno de los grandes grupos de belleza mundiales finalmente no prosperará. La fusión de la española Puig y la estadounidense The Estée Lauder Companies ya es una operación fallida una vez que las dos compañías familiares han puesto fin a las conversaciones que mantenían para llevar a cabo una potencial unión de sus respectivos negocios. En una nota remitida a la CNMV y un comunicado a los medios, la firma catalana controlada por la familia Puig anunciaba el fracaso de las conversacionesLa multinacional española ha matizado que se mantiene enfocada en continuar con su estrategia e impulsar el crecimiento rentable con respecto a sus marcas. «Esta decisión no altera la hoja de ruta estratégica», han insistido desde Puig, al tiempo que han destacado que seguirán «enfocados en la belleza premium, en la construcción de la marca y en la generación de valor a largo plazo».Era a finales del mes de marzo cuando ambas compañías anunciaban que se exploraba la posibilidad de una fusión, una circunstancia que fue valorada positivamente por los mercados, de manera especial en el caso de Puig, que vio como se revalorizaba el valor de su acción, que en el momento de anunciarse las conversaciones cotizaba a 15,57 euros, muy por debajo de los 24,5 euros con que debutó en el parquet. Ayer cerraba la sesión a 17,64 euros la acción.Pese al castigo sufrido en Bolsa desde su debut (may0 2024), Puig presenta desde los últimos años una sólida trayectoria. La multinacional declaró a la CNMV un beneficio neto ajustado de 587 millones de euros en 2025, lo que representa un 6,5% más respecto a 2024. Los resultados del grupo familiar se apoyan un crecimiento de las ventas, que alcanzaron en el pasado ejercicio los 5.042 millones, un incremento del 7,8% anual a perímetro y tipo de cambio constantes, y un 5,3% más en términos reportados.Cuando comenzaron las conversaciones, la firma española tenía una capitalización bursátil de unos 9.000 millones, mientras que sus potenciales socios norteamericanos superaban los 26.000 millones. Anoche, tras conocerse que la fusión no prosperaba, el CEO de la compañía catalana, Jose Manuel Albesa, expresaba que desde la multinacional valoran las conversaciones que mantuvieron con la marca estadounidense y que se han «demostrado una cultura diferencial que nos ha permitido cumplir con todos nuestros compromisos desde nuestra salida a Bolsa, alcanzando los objetivos de crecimiento, mejora del margen y reforzando nuestro balance».Noticia relacionada general No No Puig remonta en Bolsa tras declarar un incremento del beneficio del 6,5%, hasta los 587 millones Àlex GubernAdemás, el director ejecutivo de Puig ha recalcado que tienen una «sólida estructura de capital» que les permite contar con una «flexibilidad» para ejecutar diversas estrategias «alineadas con nuestras prioridades a largo plazo». «Continuaremos aplicando un enfoque altamente selectivo y orientado a la creación de valor en M&A, para seguir complementando nuestro portfolio. Hoy reafirmamos nuestra confianza en nuestras Love Brands y en nuestros excepcionales equipos, así como en nuestra fortaleza como compañía independiente para generar valor a largo plazo», ha insistido.Puig confirmó que mantenía conversaciones con The Estée Lauder Companies Inc. el pasado 23 de marzo en relación a una posible combinación de los negocios de ambos grupos, una fusión, pese a su complejidad, bien valorada por los analistas, que subrayaban la complementariedad de ambas compañías, tanto por lo que respecta a marcas como a implantación por áreas geográficas. La empresa catalana tiene en su portfolio marcas como Rabanne, Carolina Herrera, Charlotte Tilbury, Jean Paul Gaultier o Nina Ricci, entre otras.La frustrada fusión con Estée Lauder coincide con la relevante reorganización anunciada en la cúpula de Puig la semana anterior a darse a conocer las conversaciones, cuando el consejo de administración nombró a Albesa como consejero delegado de la empresa en sustitución de Marc Puig, que sigue siendo presidente ejecutivo, en lo que desde la compañía se explicó que persigue ser una mejor de la gobernanza, separando de manera más clara la propiedad de la gestión.
La compañía catalana había anunciado conversaciones con la marca estadounidense para trabajar juntos
Puig y Estée Lauder Companies han puesto fin a las conversaciones que mantenían para llevar a cabo una potencial fusión de sus respectivos negocios sin alcanzar un acuerdo.
Esta decisión «no altera la hoja de ruta estratégica de Puig», según ha comunicado la compañía en … un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Puig confirmó que mantenía conversaciones con The Estée Lauder Companies Inc. el pasado 23 de marzo en relación a una posible combinación de los negocios de ambos grupos.
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