Mery Perelló fue durante un tiempo conocida popularmente como ‘la novia eterna’ , después de esperar pacientemente más de 14 años y aceptando el sacrificio de quien se enamora de un mito del deporte. Durante este tiempo supo encajar a la perfección su vida a la sombra de Rafael Nadal -precisamente porque ella misma así lo quiso y luchó para conservar- y aguardó sin ejercer ningún tipo de presión a que su noviazgo derivara en algo más serio. Así fue hasta el otoño de 2019, cuando la pareja oficializó su relación con una boda privada celebrada en Sa Fortalesa, una exclusiva e inaccesible fortaleza en el municipio de Pollença, Mallorca. Casi un año después de que el tenista le pidiera matrimonio durante un viaje a Roma. Una de las fotos de la boda de Rafa y Mery. Redes socialesSe conocieron en su etapa escolar gracias a la hermana del tenista, María Isabel, gran amiga de ella. Aunque no fue hasta 2005 cuando empezaron una relación, año en el que hicieron su primera aparición pública durante el primer Ronald Garros que ganó Nadal. Así, el inicio de su historia de amor coincide con el aterrizaje de la carrera del manacorí en la elite del tenis. Noticia relacionada general No No De Cynthia Antúnez a Elisabeth Garrido: los dos matrimonios rotos de Morante de la Puebla Marina Ortiz CortésPacto de silencioDurante todos estos años, Mery se ha mantenido en un discreto segundo plano y la prensa más sensacionalista no ha conseguido de ella ni un mínimo escándalo o desliz. En muy contadas ocasiones ha dedicado unas breves palabras con la prensa y su círculo más cercano mantiene un pacto de silencio. Unas de sus primeras declaraciones aparecieron recogidas en el libro de John Carlin, ‘Rafa: Mi historia’ (2011), en las que contaba que «viajar juntos a todos lados no sería bueno ni para él ni para mí. Si lo siguiera a todas partes, creo que habría peligro de que nos dejáramos de llevar tan bien». Unas palabras que explicaba en qué se basa el éxito de su relación. «Le ha concedido su parcela y espacio para relajarse y no sentirse nunca agobiado . Cuando uno está sometido a la presión de Nadal es fundamental no sentirse atado», detalló entonces a ABC una fuente muy cercana a la pareja.Durante todos estos años, Mery se ha mantenido en un discreto segundo plano y la prensa más sensacionalista no ha conseguido de ella ni un mínimo escándalo o deslizPero ahora ha dado un paso más en su relación con los medios de comunicación y ha aceptado hablar para la serie documental sobre Rafa Nadal que recorre la vida y la brillante carrera deportiva del tenista español y que se estrenará globalmente el próximo 29 de mayo en Netflix. «Crecimos en una ciudad pequeña. Nuestras familias se conocían desde antes de nacer nosotros . Recuerdo, por ejemplo, estar en la comunión de Rafa. Pero claro, yo tendría seis años. Nosotros nos conocimos más cuando ya éramos más adolescentes», comenta durante la entrevista, adelantada por la web ‘Vanitatis’. «Él me perseguía a mí en aquel momento», añadió. «Yo empecé a mandarle algún mensaje pero ella respondía sin mucho interés», responde el deportista. Sobre ella, Rafa reconoce que «estaba enamorado de ella. Me dio la fuerza interior para mantener la estabilidad cuando realmente la necesitaba». Discreta relaciónY es que la pareja nunca ha querido hacer un show de su amor. No se han prodigado en carantoñas de forma pública, algo a lo que sí acostumbran otros deportistas de élite como los futbolistas. Rafa y Mery incluso llegaron a mantener en secreto sus planes de boda durante ocho largos meses y de hecho él manifestó abiertamente su enfado después de que salieran a la luz a través de la prensa. «Rafa sabía que su compromiso iba a publicarse en una revista, pero a pesar de que se lo esperaba no le ha sentado nada bien. No le gusta ver su vida privada diseccionada», declaró entonces su entorno.La única excepción que se han permitido a la hora de aflojar su contención fue en el Master 1000 de Montecarlo en 2016. Tras arrodillarse en la tierra batida, Rafa se dirigió a su palco y besó a Mery . Eso sí, el tradicional autógrafo a cámara que realizan los tenistas al finalizar un partido se lo dedicó a su abuelo, quien había muerto recientemente. Rafa y Mery comparten el valor de la fidelidad hacia la familia y el mundo del tenista se tambaleó después de que sus padres Ana María Parera y Sebastián Nadal se separaran de forma temporal en 2009.El apasionado beso de Rafa Nadal y Mery Perelló. ABCLa única excepción que se han permitido a la hora de aflojar su contención fue en el Master 1000 de Montecarlo en 2016 cuando se dirigió al palco y besó a MaryPero cuando uno juega al tenis al nivel que lo ha hecho el manacorí, no hay espacio para distracciones de ningún tipo. Son muchos años en la cima, acumulando un sinfín de hazañas jamás escritas antes en el tenis español. Ella lo ha encajado siempre bien. Ha sido paciente, no le ha agobiado, ha comprendido que lo primero era su carrera deportiva y ha celebrado como suyos los triunfos de él. «Claro que pienso en tener hijos, me gustaría tener una familia . Estoy educado así, me gusta mucho y siempre he tenido un vínculo muy especial con los niños y me gustaría tener varios. Cada uno encuentra sus tiempos y yo estoy jugando a tenis», declaraba Nadal en una entrevista con ABC en 2015. Y ese día llegó.En octubre de 2022, la pareja daba la bienvenida a su primer hijo, Rafael. Y en agosto de 2025 llegó el segundo, Miquel. Mery Perelló fue durante un tiempo conocida popularmente como ‘la novia eterna’ , después de esperar pacientemente más de 14 años y aceptando el sacrificio de quien se enamora de un mito del deporte. Durante este tiempo supo encajar a la perfección su vida a la sombra de Rafael Nadal -precisamente porque ella misma así lo quiso y luchó para conservar- y aguardó sin ejercer ningún tipo de presión a que su noviazgo derivara en algo más serio. Así fue hasta el otoño de 2019, cuando la pareja oficializó su relación con una boda privada celebrada en Sa Fortalesa, una exclusiva e inaccesible fortaleza en el municipio de Pollença, Mallorca. Casi un año después de que el tenista le pidiera matrimonio durante un viaje a Roma. Una de las fotos de la boda de Rafa y Mery. Redes socialesSe conocieron en su etapa escolar gracias a la hermana del tenista, María Isabel, gran amiga de ella. Aunque no fue hasta 2005 cuando empezaron una relación, año en el que hicieron su primera aparición pública durante el primer Ronald Garros que ganó Nadal. Así, el inicio de su historia de amor coincide con el aterrizaje de la carrera del manacorí en la elite del tenis. Noticia relacionada general No No De Cynthia Antúnez a Elisabeth Garrido: los dos matrimonios rotos de Morante de la Puebla Marina Ortiz CortésPacto de silencioDurante todos estos años, Mery se ha mantenido en un discreto segundo plano y la prensa más sensacionalista no ha conseguido de ella ni un mínimo escándalo o desliz. En muy contadas ocasiones ha dedicado unas breves palabras con la prensa y su círculo más cercano mantiene un pacto de silencio. Unas de sus primeras declaraciones aparecieron recogidas en el libro de John Carlin, ‘Rafa: Mi historia’ (2011), en las que contaba que «viajar juntos a todos lados no sería bueno ni para él ni para mí. Si lo siguiera a todas partes, creo que habría peligro de que nos dejáramos de llevar tan bien». Unas palabras que explicaba en qué se basa el éxito de su relación. «Le ha concedido su parcela y espacio para relajarse y no sentirse nunca agobiado . Cuando uno está sometido a la presión de Nadal es fundamental no sentirse atado», detalló entonces a ABC una fuente muy cercana a la pareja.Durante todos estos años, Mery se ha mantenido en un discreto segundo plano y la prensa más sensacionalista no ha conseguido de ella ni un mínimo escándalo o deslizPero ahora ha dado un paso más en su relación con los medios de comunicación y ha aceptado hablar para la serie documental sobre Rafa Nadal que recorre la vida y la brillante carrera deportiva del tenista español y que se estrenará globalmente el próximo 29 de mayo en Netflix. «Crecimos en una ciudad pequeña. Nuestras familias se conocían desde antes de nacer nosotros . Recuerdo, por ejemplo, estar en la comunión de Rafa. Pero claro, yo tendría seis años. Nosotros nos conocimos más cuando ya éramos más adolescentes», comenta durante la entrevista, adelantada por la web ‘Vanitatis’. «Él me perseguía a mí en aquel momento», añadió. «Yo empecé a mandarle algún mensaje pero ella respondía sin mucho interés», responde el deportista. Sobre ella, Rafa reconoce que «estaba enamorado de ella. Me dio la fuerza interior para mantener la estabilidad cuando realmente la necesitaba». Discreta relaciónY es que la pareja nunca ha querido hacer un show de su amor. No se han prodigado en carantoñas de forma pública, algo a lo que sí acostumbran otros deportistas de élite como los futbolistas. Rafa y Mery incluso llegaron a mantener en secreto sus planes de boda durante ocho largos meses y de hecho él manifestó abiertamente su enfado después de que salieran a la luz a través de la prensa. «Rafa sabía que su compromiso iba a publicarse en una revista, pero a pesar de que se lo esperaba no le ha sentado nada bien. No le gusta ver su vida privada diseccionada», declaró entonces su entorno.La única excepción que se han permitido a la hora de aflojar su contención fue en el Master 1000 de Montecarlo en 2016. Tras arrodillarse en la tierra batida, Rafa se dirigió a su palco y besó a Mery . Eso sí, el tradicional autógrafo a cámara que realizan los tenistas al finalizar un partido se lo dedicó a su abuelo, quien había muerto recientemente. Rafa y Mery comparten el valor de la fidelidad hacia la familia y el mundo del tenista se tambaleó después de que sus padres Ana María Parera y Sebastián Nadal se separaran de forma temporal en 2009.El apasionado beso de Rafa Nadal y Mery Perelló. ABCLa única excepción que se han permitido a la hora de aflojar su contención fue en el Master 1000 de Montecarlo en 2016 cuando se dirigió al palco y besó a MaryPero cuando uno juega al tenis al nivel que lo ha hecho el manacorí, no hay espacio para distracciones de ningún tipo. Son muchos años en la cima, acumulando un sinfín de hazañas jamás escritas antes en el tenis español. Ella lo ha encajado siempre bien. Ha sido paciente, no le ha agobiado, ha comprendido que lo primero era su carrera deportiva y ha celebrado como suyos los triunfos de él. «Claro que pienso en tener hijos, me gustaría tener una familia . Estoy educado así, me gusta mucho y siempre he tenido un vínculo muy especial con los niños y me gustaría tener varios. Cada uno encuentra sus tiempos y yo estoy jugando a tenis», declaraba Nadal en una entrevista con ABC en 2015. Y ese día llegó.En octubre de 2022, la pareja daba la bienvenida a su primer hijo, Rafael. Y en agosto de 2025 llegó el segundo, Miquel.
Mery Perelló fue durante un tiempo conocida popularmente como ‘la novia eterna’, después de esperar pacientemente más de 14 años y aceptando el sacrificio de quien se enamora de un mito del deporte. Durante este tiempo supo encajar a la perfección su vida a la sombra de Rafael Nadal … -precisamente porque ella misma así lo quiso y luchó para conservar- y aguardó sin ejercer ningún tipo de presión a que su noviazgo derivara en algo más serio.
Así fue hasta el otoño de 2019, cuando la pareja oficializó su relación con una boda privada celebrada en Sa Fortalesa, una exclusiva e inaccesible fortaleza en el municipio de Pollença, Mallorca. Casi un año después de que el tenista le pidiera matrimonio durante un viaje a Roma.

(Redes sociales)
Se conocieron en su etapa escolar gracias a la hermana del tenista, María Isabel, gran amiga de ella. Aunque no fue hasta 2005 cuando empezaron una relación, año en el que hicieron su primera aparición pública durante el primer Ronald Garros que ganó Nadal. Así, el inicio de su historia de amor coincide con el aterrizaje de la carrera del manacorí en la elite del tenis.
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Pacto de silencio
Durante todos estos años, Mery se ha mantenido en un discreto segundo plano y la prensa más sensacionalista no ha conseguido de ella ni un mínimo escándalo o desliz. En muy contadas ocasiones ha dedicado unas breves palabras con la prensa y su círculo más cercano mantiene un pacto de silencio.
Unas de sus primeras declaraciones aparecieron recogidas en el libro de John Carlin, ‘Rafa: Mi historia’ (2011), en las que contaba que «viajar juntos a todos lados no sería bueno ni para él ni para mí. Si lo siguiera a todas partes, creo que habría peligro de que nos dejáramos de llevar tan bien». Unas palabras que explicaba en qué se basa el éxito de su relación. «Le ha concedido su parcela y espacio para relajarse y no sentirse nunca agobiado. Cuando uno está sometido a la presión de Nadal es fundamental no sentirse atado», detalló entonces a ABC una fuente muy cercana a la pareja.
Durante todos estos años, Mery se ha mantenido en un discreto segundo plano y la prensa más sensacionalista no ha conseguido de ella ni un mínimo escándalo o desliz
Pero ahora ha dado un paso más en su relación con los medios de comunicación y ha aceptado hablar para la serie documental sobre Rafa Nadal que recorre la vida y la brillante carrera deportiva del tenista español y que se estrenará globalmente el próximo 29 de mayo en Netflix.
«Crecimos en una ciudad pequeña. Nuestras familias se conocían desde antes de nacer nosotros. Recuerdo, por ejemplo, estar en la comunión de Rafa. Pero claro, yo tendría seis años. Nosotros nos conocimos más cuando ya éramos más adolescentes», comenta durante la entrevista, adelantada por la web ‘Vanitatis’. «Él me perseguía a mí en aquel momento», añadió. «Yo empecé a mandarle algún mensaje pero ella respondía sin mucho interés», responde el deportista. Sobre ella, Rafa reconoce que «estaba enamorado de ella. Me dio la fuerza interior para mantener la estabilidad cuando realmente la necesitaba».
Discreta relación
Y es que la pareja nunca ha querido hacer un show de su amor. No se han prodigado en carantoñas de forma pública, algo a lo que sí acostumbran otros deportistas de élite como los futbolistas. Rafa y Mery incluso llegaron a mantener en secreto sus planes de boda durante ocho largos meses y de hecho él manifestó abiertamente su enfado después de que salieran a la luz a través de la prensa. «Rafa sabía que su compromiso iba a publicarse en una revista, pero a pesar de que se lo esperaba no le ha sentado nada bien. No le gusta ver su vida privada diseccionada», declaró entonces su entorno.
La única excepción que se han permitido a la hora de aflojar su contención fue en el Master 1000 de Montecarlo en 2016. Tras arrodillarse en la tierra batida, Rafa se dirigió a su palco y besó a Mery. Eso sí, el tradicional autógrafo a cámara que realizan los tenistas al finalizar un partido se lo dedicó a su abuelo, quien había muerto recientemente. Rafa y Mery comparten el valor de la fidelidad hacia la familia y el mundo del tenista se tambaleó después de que sus padres Ana María Parera y Sebastián Nadal se separaran de forma temporal en 2009.

(ABC)
La única excepción que se han permitido a la hora de aflojar su contención fue en el Master 1000 de Montecarlo en 2016 cuando se dirigió al palco y besó a Mary
Pero cuando uno juega al tenis al nivel que lo ha hecho el manacorí, no hay espacio para distracciones de ningún tipo. Son muchos años en la cima, acumulando un sinfín de hazañas jamás escritas antes en el tenis español. Ella lo ha encajado siempre bien. Ha sido paciente, no le ha agobiado, ha comprendido que lo primero era su carrera deportiva y ha celebrado como suyos los triunfos de él. «Claro que pienso en tener hijos, me gustaría tener una familia. Estoy educado así, me gusta mucho y siempre he tenido un vínculo muy especial con los niños y me gustaría tener varios. Cada uno encuentra sus tiempos y yo estoy jugando a tenis», declaraba Nadal en una entrevista con ABC en 2015. Y ese día llegó.
En octubre de 2022, la pareja daba la bienvenida a su primer hijo, Rafael. Y en agosto de 2025 llegó el segundo, Miquel.
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