«Es hora de que se permita a las telecos europeas consolidarse y crecer para crear capacidad tecnológica». Son palabras del propio presidente de Telefónica, Marc Murtra, que además gusta repetir en la mayoría de sus discursos oficiales . La operadora española, que según lo anunciado en la presentación de los resultados de principios de año ha logrado consolidar un crecimiento orgánico moderado en un mercado saturado, tiene abiertas varias opciones como vía estratégica para competir con los gigantes tecnológicos de Estados Unidos y China y crecer «inorgánicamente» . Con la vista puesta en la consolidación sectorial europea , según ha podido saber ABC de fuentes del entorno de la compañía, Murtra está considerando firmemente dos vías para acometer o bien una operación corporativa relevante o bien la firma de alianzas o unión de negocios clave en los mercados estratégicos que Telefónica ha identificado en Europa -España, Alemania, Reino Unido e Italia; sin olvidar Brasil, pero ya fuera del Viejo Continente-, con el reto de «lograr convertirnos en una empresa tecnológica de referencia en Europa».Murtra ha reiterado en multitud de ocasiones la necesidad de esta consolidación citando la disparidad de operadores en el mundo. Mientras que en China y en India existen únicamente tres empresas de telecomunicaciones, en la Unión Europea hay 38. Esta fragmentación se traduce en una diferencia considerable de inversión: la UE invierte 700 millones de euros en el sector, una cifra que asciende a 20.000 millones en China o en Estados Unidos.Unión entre igualesExpertos consultados por este periódico coinciden al descartar la que sería para muchos la deseada gran operación por la operadora presidida en la actualidad por Murtra, una fusión con el gigante alemán Deutsche Telekom , una unión que jamás sería entre iguales, puesto que derivaría en una absorción de la española por la alemana. Telefónica vale 22.000 millones en Bolsa frente a los 135.500 de Deutsche Telekom, que parece estar además muy centrada en otra operación tras el resurgimiento de los rumores sobre una posible fusión con su filial estadounidense, T-Mobile. Vías para crecer La operadora presidida por Murtra busca una operación corporativa entre iguales entre sus homólogas europeas, en concreto en Alemania, Italia, Reino Unido, o en la propia España. De no llegar a buen puerto, buscar en Brasil sería otra opción.Como segunda alternativa, valora firma de acuerdos de colaboración o alianza en negocios concretos también en los cuatro mercados europeos, siguiendo el modelo que ha impuesto en Reino Unido, donde quiere seguir creciendo en cable.Las fuentes financieras que analizan los planes de la cúpula directiva de la teleco española no descartan tampoco una gran fusión con la italiana TIM (Telecom Italia) -que ya se intentara en alguna que otra ocasión-, mediante un golpe de efecto a través de la figura de Enrico Letta , ex primer ministro del país, consejero independiente desde el pasado mes de junio en Naturgy, compañía presidida por Francisco Reynés, también vicepresidente primero de Criteria Caixa, brazo inversor de la Fundación ‘la Caixa’ de Isidro Fainé. En 2013, cuando Letta era primer ministro italiano y Telefónica aumentaba su influencia en la empresa transalpina a través del consorcio Telco, surgió una gran preocupación política en el país por la pérdida de control nacional. En septiembre del mismo año, Letta declaró públicamente que el capital de Telefónica podía ser positivo, pero exigió garantías de que Telecom Italia mantendría su esencia, su inversión y su empleo local. Ya en octubre, el entonces presidente de Telefónica, César Alierta , se reunió con Letta para prometerle formalmente que la operadora española mantendría la ‘italianidad’ de la compañía. Las conversaciones, al final, no llegaron a buen término.Once años después, las relaciones entre Letta y Telefónica se volvieron a tornar amables. De hecho, en abril de 2024, Letta (como presidente del Instituto Jacques Delors) presentó su informe oficial sobre el futuro del Mercado Único Europeo. Entonces, Telefónica celebró y apoyó públicamente este documento. Letta instaba a integrar los mercados de telecomunicaciones, energía y banca a nivel europeo, y el informe destacó al sector de las telecos como una palanca estratégica vital, subrayando la necesidad de garantizar su sostenibilidad económica e inversora para desplegar el 5G y redes de muy alta capacidad en toda la Unión Europea. Operación entre españolas Además, se mantienen abiertas todas las puertas a una fusión entre españolas: Telefónica y Vodafone , que, tal y como informó recientemente este periódico, obliga a una serie de condiciones, los llamados ‘remedies’, que debe absorber el mercado; en concreto, su competencia. Las demás compañías deberían comprar su espectro de radio, las frecuencias… gastos que la mayoría de operador móviles virtuales (OMV) no pueden permitirse. Y quien se los puede permitir, Masorange, regulatoriamente no tendría el visto bueno. Por lo que tampoco se descarta la opción de adquirir Digi, la filial española de la compañía de telecomunicaciones rumana, que anunció el pasado jueves que comenzará a cotizar en Bolsa el próximo 16 de julio . Noticia relacionada general No No Competencia sella las paces entre Vodafone y Telefónica con el sonido de fondo de su fusión Raúl MasaMás lógica, sin embargo, tendría la adquisición de un operador móvil más pequeño en comparación con el tamaño de Deutsche Telekom o la italiana TIM: la también alemana 1&1. Hasta agosto de 2023 fue uno de los principales clientes mayoristas de la filial alemana de Telefónica, que opera bajo la marca O2. Sin embargo, 1&1 rompió el acuerdo con la teleco española y anunció un nuevo pacto de itinerancia con la filial alemana de la británica Vodafone. Vodafone ofreció a 1&1 precios más bajos y acceso a su red móvil de quinta generación (5G).En la actualidad, los más de 12 millones de clientes de 1&1 utilizan la red de acceso de Vodafone, aunque construye su propia red para consolidarse como la cuarta red móvil propia del país . Las negociaciones entre la filial alemana de Telefónica y 1&1 se encontraban en octubre de 2025 en una fase inicial y giraron en torno a restablecer la colaboración comercial, aunque la adquisición sigue siendo la principal opción a largo plazo.En cualquier caso, una eventual compra de 1&1 tendría que ser aprobada por las autoridades europeas de Competencia, ya que reduciría de cuatro a tres el número de operadores con infraestructura propia en Alemania.Reino Unido, modelo a seguirSobre la segunda vía, la firma de alianzas o unión de negocios, las fuentes apuntan que el modelo a seguir para Telefónica es su posición en Reino Unido, donde «quisiera convertirse en el primer operador del negocio en cable», por lo que no solo firmará acuerdos si no que se abrirá a seguir la primera de las vías estratégicas, «buscando más ‘empresitas’ del sector». En febrero pasado, y como parte de su estrategia de crecimiento en el Viejo Continente, Telefónica, junto a Liberty Global y el fondo InfraVia, compraron Netomnia, el segundo operador de fibra del país . Hasta esa fecha, la compañía española solo había acometido desinversiones en Iberoamérica, de donde pretende salir por completo, a excepción de Brasil que se mantiene como un mercado estratégico, y como opción a seguir creciendo con algún tipo de operación si en Europa no se logra. «Es hora de que se permita a las telecos europeas consolidarse y crecer para crear capacidad tecnológica». Son palabras del propio presidente de Telefónica, Marc Murtra, que además gusta repetir en la mayoría de sus discursos oficiales . La operadora española, que según lo anunciado en la presentación de los resultados de principios de año ha logrado consolidar un crecimiento orgánico moderado en un mercado saturado, tiene abiertas varias opciones como vía estratégica para competir con los gigantes tecnológicos de Estados Unidos y China y crecer «inorgánicamente» . Con la vista puesta en la consolidación sectorial europea , según ha podido saber ABC de fuentes del entorno de la compañía, Murtra está considerando firmemente dos vías para acometer o bien una operación corporativa relevante o bien la firma de alianzas o unión de negocios clave en los mercados estratégicos que Telefónica ha identificado en Europa -España, Alemania, Reino Unido e Italia; sin olvidar Brasil, pero ya fuera del Viejo Continente-, con el reto de «lograr convertirnos en una empresa tecnológica de referencia en Europa».Murtra ha reiterado en multitud de ocasiones la necesidad de esta consolidación citando la disparidad de operadores en el mundo. Mientras que en China y en India existen únicamente tres empresas de telecomunicaciones, en la Unión Europea hay 38. Esta fragmentación se traduce en una diferencia considerable de inversión: la UE invierte 700 millones de euros en el sector, una cifra que asciende a 20.000 millones en China o en Estados Unidos.Unión entre igualesExpertos consultados por este periódico coinciden al descartar la que sería para muchos la deseada gran operación por la operadora presidida en la actualidad por Murtra, una fusión con el gigante alemán Deutsche Telekom , una unión que jamás sería entre iguales, puesto que derivaría en una absorción de la española por la alemana. Telefónica vale 22.000 millones en Bolsa frente a los 135.500 de Deutsche Telekom, que parece estar además muy centrada en otra operación tras el resurgimiento de los rumores sobre una posible fusión con su filial estadounidense, T-Mobile. Vías para crecer La operadora presidida por Murtra busca una operación corporativa entre iguales entre sus homólogas europeas, en concreto en Alemania, Italia, Reino Unido, o en la propia España. De no llegar a buen puerto, buscar en Brasil sería otra opción.Como segunda alternativa, valora firma de acuerdos de colaboración o alianza en negocios concretos también en los cuatro mercados europeos, siguiendo el modelo que ha impuesto en Reino Unido, donde quiere seguir creciendo en cable.Las fuentes financieras que analizan los planes de la cúpula directiva de la teleco española no descartan tampoco una gran fusión con la italiana TIM (Telecom Italia) -que ya se intentara en alguna que otra ocasión-, mediante un golpe de efecto a través de la figura de Enrico Letta , ex primer ministro del país, consejero independiente desde el pasado mes de junio en Naturgy, compañía presidida por Francisco Reynés, también vicepresidente primero de Criteria Caixa, brazo inversor de la Fundación ‘la Caixa’ de Isidro Fainé. En 2013, cuando Letta era primer ministro italiano y Telefónica aumentaba su influencia en la empresa transalpina a través del consorcio Telco, surgió una gran preocupación política en el país por la pérdida de control nacional. En septiembre del mismo año, Letta declaró públicamente que el capital de Telefónica podía ser positivo, pero exigió garantías de que Telecom Italia mantendría su esencia, su inversión y su empleo local. Ya en octubre, el entonces presidente de Telefónica, César Alierta , se reunió con Letta para prometerle formalmente que la operadora española mantendría la ‘italianidad’ de la compañía. Las conversaciones, al final, no llegaron a buen término.Once años después, las relaciones entre Letta y Telefónica se volvieron a tornar amables. De hecho, en abril de 2024, Letta (como presidente del Instituto Jacques Delors) presentó su informe oficial sobre el futuro del Mercado Único Europeo. Entonces, Telefónica celebró y apoyó públicamente este documento. Letta instaba a integrar los mercados de telecomunicaciones, energía y banca a nivel europeo, y el informe destacó al sector de las telecos como una palanca estratégica vital, subrayando la necesidad de garantizar su sostenibilidad económica e inversora para desplegar el 5G y redes de muy alta capacidad en toda la Unión Europea. Operación entre españolas Además, se mantienen abiertas todas las puertas a una fusión entre españolas: Telefónica y Vodafone , que, tal y como informó recientemente este periódico, obliga a una serie de condiciones, los llamados ‘remedies’, que debe absorber el mercado; en concreto, su competencia. Las demás compañías deberían comprar su espectro de radio, las frecuencias… gastos que la mayoría de operador móviles virtuales (OMV) no pueden permitirse. Y quien se los puede permitir, Masorange, regulatoriamente no tendría el visto bueno. Por lo que tampoco se descarta la opción de adquirir Digi, la filial española de la compañía de telecomunicaciones rumana, que anunció el pasado jueves que comenzará a cotizar en Bolsa el próximo 16 de julio . Noticia relacionada general No No Competencia sella las paces entre Vodafone y Telefónica con el sonido de fondo de su fusión Raúl MasaMás lógica, sin embargo, tendría la adquisición de un operador móvil más pequeño en comparación con el tamaño de Deutsche Telekom o la italiana TIM: la también alemana 1&1. Hasta agosto de 2023 fue uno de los principales clientes mayoristas de la filial alemana de Telefónica, que opera bajo la marca O2. Sin embargo, 1&1 rompió el acuerdo con la teleco española y anunció un nuevo pacto de itinerancia con la filial alemana de la británica Vodafone. Vodafone ofreció a 1&1 precios más bajos y acceso a su red móvil de quinta generación (5G).En la actualidad, los más de 12 millones de clientes de 1&1 utilizan la red de acceso de Vodafone, aunque construye su propia red para consolidarse como la cuarta red móvil propia del país . Las negociaciones entre la filial alemana de Telefónica y 1&1 se encontraban en octubre de 2025 en una fase inicial y giraron en torno a restablecer la colaboración comercial, aunque la adquisición sigue siendo la principal opción a largo plazo.En cualquier caso, una eventual compra de 1&1 tendría que ser aprobada por las autoridades europeas de Competencia, ya que reduciría de cuatro a tres el número de operadores con infraestructura propia en Alemania.Reino Unido, modelo a seguirSobre la segunda vía, la firma de alianzas o unión de negocios, las fuentes apuntan que el modelo a seguir para Telefónica es su posición en Reino Unido, donde «quisiera convertirse en el primer operador del negocio en cable», por lo que no solo firmará acuerdos si no que se abrirá a seguir la primera de las vías estratégicas, «buscando más ‘empresitas’ del sector». En febrero pasado, y como parte de su estrategia de crecimiento en el Viejo Continente, Telefónica, junto a Liberty Global y el fondo InfraVia, compraron Netomnia, el segundo operador de fibra del país . Hasta esa fecha, la compañía española solo había acometido desinversiones en Iberoamérica, de donde pretende salir por completo, a excepción de Brasil que se mantiene como un mercado estratégico, y como opción a seguir creciendo con algún tipo de operación si en Europa no se logra.
«Es hora de que se permita a las telecos europeas consolidarse y crecer para crear capacidad tecnológica». Son palabras del propio presidente de Telefónica, Marc Murtra, que además gusta repetir en la mayoría de sus discursos oficiales. La operadora española, que según lo … anunciado en la presentación de los resultados de principios de año ha logrado consolidar un crecimiento orgánico moderado en un mercado saturado, tiene abiertas varias opciones como vía estratégica para competir con los gigantes tecnológicos de Estados Unidos y China y crecer «inorgánicamente».
Con la vista puesta en la consolidación sectorial europea, según ha podido saber ABC de fuentes del entorno de la compañía, Murtra está considerando firmemente dos vías para acometer o bien una operación corporativa relevante o bien la firma de alianzas o unión de negocios clave en los mercados estratégicos que Telefónica ha identificado en Europa -España, Alemania, Reino Unido e Italia; sin olvidar Brasil, pero ya fuera del Viejo Continente-, con el reto de «lograr convertirnos en una empresa tecnológica de referencia en Europa».
Murtra ha reiterado en multitud de ocasiones la necesidad de esta consolidación citando la disparidad de operadores en el mundo. Mientras que en China y en India existen únicamente tres empresas de telecomunicaciones, en la Unión Europea hay 38. Esta fragmentación se traduce en una diferencia considerable de inversión: la UE invierte 700 millones de euros en el sector, una cifra que asciende a 20.000 millones en China o en Estados Unidos.
Unión entre iguales
Expertos consultados por este periódico coinciden al descartar la que sería para muchos la deseada gran operación por la operadora presidida en la actualidad por Murtra, una fusión con el gigante alemán Deutsche Telekom, una unión que jamás sería entre iguales, puesto que derivaría en una absorción de la española por la alemana. Telefónica vale 22.000 millones en Bolsa frente a los 135.500 de Deutsche Telekom, que parece estar además muy centrada en otra operación tras el resurgimiento de los rumores sobre una posible fusión con su filial estadounidense, T-Mobile.
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Vías para crecer
La operadora presidida por Murtra busca una operación corporativa entre iguales entre sus homólogas europeas, en concreto en Alemania, Italia, Reino Unido, o en la propia España. De no llegar a buen puerto, buscar en Brasil sería otra opción.
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Como segunda alternativa, valora firma de acuerdos de colaboración o alianza en negocios concretos también en los cuatro mercados europeos, siguiendo el modelo que ha impuesto en Reino Unido, donde quiere seguir creciendo en cable.
Las fuentes financieras que analizan los planes de la cúpula directiva de la teleco española no descartan tampoco una gran fusión con la italiana TIM (Telecom Italia) -que ya se intentara en alguna que otra ocasión-, mediante un golpe de efecto a través de la figura de Enrico Letta, ex primer ministro del país, consejero independiente desde el pasado mes de junio en Naturgy, compañía presidida por Francisco Reynés, también vicepresidente primero de Criteria Caixa, brazo inversor de la Fundación ‘la Caixa’ de Isidro Fainé.
En 2013, cuando Letta era primer ministro italiano y Telefónica aumentaba su influencia en la empresa transalpina a través del consorcio Telco, surgió una gran preocupación política en el país por la pérdida de control nacional. En septiembre del mismo año, Letta declaró públicamente que el capital de Telefónica podía ser positivo, pero exigió garantías de que Telecom Italia mantendría su esencia, su inversión y su empleo local. Ya en octubre, el entonces presidente de Telefónica, César Alierta, se reunió con Letta para prometerle formalmente que la operadora española mantendría la ‘italianidad’ de la compañía. Las conversaciones, al final, no llegaron a buen término.
Once años después, las relaciones entre Letta y Telefónica se volvieron a tornar amables. De hecho, en abril de 2024, Letta (como presidente del Instituto Jacques Delors) presentó su informe oficial sobre el futuro del Mercado Único Europeo. Entonces, Telefónica celebró y apoyó públicamente este documento. Letta instaba a integrar los mercados de telecomunicaciones, energía y banca a nivel europeo, y el informe destacó al sector de las telecos como una palanca estratégica vital, subrayando la necesidad de garantizar su sostenibilidad económica e inversora para desplegar el 5G y redes de muy alta capacidad en toda la Unión Europea.
Operación entre españolas
Además, se mantienen abiertas todas las puertas a una fusión entre españolas: Telefónica y Vodafone, que, tal y como informó recientemente este periódico, obliga a una serie de condiciones, los llamados ‘remedies’, que debe absorber el mercado; en concreto, su competencia. Las demás compañías deberían comprar su espectro de radio, las frecuencias… gastos que la mayoría de operador móviles virtuales (OMV) no pueden permitirse. Y quien se los puede permitir, Masorange, regulatoriamente no tendría el visto bueno. Por lo que tampoco se descarta la opción de adquirir Digi, la filial española de la compañía de telecomunicaciones rumana, que anunció el pasado jueves que comenzará a cotizar en Bolsa el próximo 16 de julio.
Noticia relacionada
Más lógica, sin embargo, tendría la adquisición de un operador móvil más pequeño en comparación con el tamaño de Deutsche Telekom o la italiana TIM: la también alemana 1&1. Hasta agosto de 2023 fue uno de los principales clientes mayoristas de la filial alemana de Telefónica, que opera bajo la marca O2. Sin embargo, 1&1 rompió el acuerdo con la teleco española y anunció un nuevo pacto de itinerancia con la filial alemana de la británica Vodafone. Vodafone ofreció a 1&1 precios más bajos y acceso a su red móvil de quinta generación (5G).
En la actualidad, los más de 12 millones de clientes de 1&1 utilizan la red de acceso de Vodafone, aunque construye su propia red para consolidarse como la cuarta red móvil propia del país. Las negociaciones entre la filial alemana de Telefónica y 1&1 se encontraban en octubre de 2025 en una fase inicial y giraron en torno a restablecer la colaboración comercial, aunque la adquisición sigue siendo la principal opción a largo plazo.
En cualquier caso, una eventual compra de 1&1 tendría que ser aprobada por las autoridades europeas de Competencia, ya que reduciría de cuatro a tres el número de operadores con infraestructura propia en Alemania.
Reino Unido, modelo a seguir
Sobre la segunda vía, la firma de alianzas o unión de negocios, las fuentes apuntan que el modelo a seguir para Telefónica es su posición en Reino Unido, donde «quisiera convertirse en el primer operador del negocio en cable», por lo que no solo firmará acuerdos si no que se abrirá a seguir la primera de las vías estratégicas, «buscando más ‘empresitas’ del sector». En febrero pasado, y como parte de su estrategia de crecimiento en el Viejo Continente, Telefónica, junto a Liberty Global y el fondo InfraVia, compraron Netomnia, el segundo operador de fibra del país.
Hasta esa fecha, la compañía española solo había acometido desinversiones en Iberoamérica, de donde pretende salir por completo, a excepción de Brasil que se mantiene como un mercado estratégico, y como opción a seguir creciendo con algún tipo de operación si en Europa no se logra.
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