Las grandes eléctricas españolas llevan años con una apuesta clara y decidida: la infraestructura. Se trata de un negocio regulado, donde el crecimiento es más sostenido, pero que una vez incorporado al balance financiero suele dar muchas alegrías. Endesa ya lo empieza a percibir. La compañía ha ganado más de un 40% en los primeros seis meses del año, y éste ha sido gran parte del motivo.El nuevo consejero delegado de Endesa, Gianni Armani, que llegó la pasada primavera para sustituir a José Bogas , que estuvo doce años al frente de la compañía, no ha podido tener una entrada mejor en su exposición ante el mercado. De hecho, el directivo italiano llegaba con la vitola de ser un gran conocer del negocio regulado, algo esencial para todas las compañías energéticas.La jugada, aunque sea en este primer asalto, no ha podido ofrece mejor resultado. Endesa ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio neto de 1.470 millones de euros, lo que supone un incremento del 41% respecto al mismo periodo del año anterior.Asimismo, el beneficio bruto de explotación (ebitda) alcanza 3.240 millones en los seis primeros meses de 2026, un 20% más que en 2025, gracias al crecimiento en todos los negocios y a «la mayor contribución de las actividades reguladas que ya representan cerca del 50% del total», destacan desde la eléctrica.Endesa, en su presentación de resultados, ha hecho mención al actual contexto en el que, no obstante, han capeado por la morfología de su negocio. Explican desde la empresa que existe «un escenario de volatilidad continua por la inestable situación geopolítica mundial», aunque su aumento de beneficio «ha sido posible gracias al crecimiento experimentado por la compañía en todos los negocios y a la mayor contribución de las actividades reguladas, apoyada también por determinados impactos positivos no recurrentes».Sobre el contexto de costes, en Endesa explican que los «precios medios del pool eléctrico ibérico han sido competitivos pese a la volatilidad y a los mayores costes por servicios complementarios derivados de la denominada operación reforzada, que implementa el operador del sistema. En concreto, el precio medio en el semestre fue de 73€/MWh, incluyendo los 23 €/MWh en promedio por servicios complementarios, un 8% menos que en el mismo periodo de 2025. La demanda ajustada en el periodo creció en torno al 1% interanual, impulsada por el consumo doméstico, el sector servicios y el industrial».Clave: las redesLa inversión bruta aumenta en los seis primeros meses del año en un 14%, hasta los 1.100 millones de euros, con la red de distribución como protagonista, acaparando el 52% de ese importe. Endesa, aseguran desde la compañía «consolida así la apuesta por la electrificación y por desbloquear la conexión de nueva demanda industrial aumentando la inversión en redes en un 38% interanual, hasta los 600 millones. La red de distribución aporta ya el 36% del ebitda total: 1.200 millones que suponen un alza del 24%».La compañía también se ha mojado sobre la legislación más reciente en materia de infraestructura: «Endesa valora el último real decreto aprobado esta semana, que permitirá elevar significativamente el límite de inversión en la red de distribución, proporcionando un mayor margen para acelerar el despliegue de inversiones de capital (capex) en los próximos años». Las grandes eléctricas españolas llevan años con una apuesta clara y decidida: la infraestructura. Se trata de un negocio regulado, donde el crecimiento es más sostenido, pero que una vez incorporado al balance financiero suele dar muchas alegrías. Endesa ya lo empieza a percibir. La compañía ha ganado más de un 40% en los primeros seis meses del año, y éste ha sido gran parte del motivo.El nuevo consejero delegado de Endesa, Gianni Armani, que llegó la pasada primavera para sustituir a José Bogas , que estuvo doce años al frente de la compañía, no ha podido tener una entrada mejor en su exposición ante el mercado. De hecho, el directivo italiano llegaba con la vitola de ser un gran conocer del negocio regulado, algo esencial para todas las compañías energéticas.La jugada, aunque sea en este primer asalto, no ha podido ofrece mejor resultado. Endesa ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio neto de 1.470 millones de euros, lo que supone un incremento del 41% respecto al mismo periodo del año anterior.Asimismo, el beneficio bruto de explotación (ebitda) alcanza 3.240 millones en los seis primeros meses de 2026, un 20% más que en 2025, gracias al crecimiento en todos los negocios y a «la mayor contribución de las actividades reguladas que ya representan cerca del 50% del total», destacan desde la eléctrica.Endesa, en su presentación de resultados, ha hecho mención al actual contexto en el que, no obstante, han capeado por la morfología de su negocio. Explican desde la empresa que existe «un escenario de volatilidad continua por la inestable situación geopolítica mundial», aunque su aumento de beneficio «ha sido posible gracias al crecimiento experimentado por la compañía en todos los negocios y a la mayor contribución de las actividades reguladas, apoyada también por determinados impactos positivos no recurrentes».Sobre el contexto de costes, en Endesa explican que los «precios medios del pool eléctrico ibérico han sido competitivos pese a la volatilidad y a los mayores costes por servicios complementarios derivados de la denominada operación reforzada, que implementa el operador del sistema. En concreto, el precio medio en el semestre fue de 73€/MWh, incluyendo los 23 €/MWh en promedio por servicios complementarios, un 8% menos que en el mismo periodo de 2025. La demanda ajustada en el periodo creció en torno al 1% interanual, impulsada por el consumo doméstico, el sector servicios y el industrial».Clave: las redesLa inversión bruta aumenta en los seis primeros meses del año en un 14%, hasta los 1.100 millones de euros, con la red de distribución como protagonista, acaparando el 52% de ese importe. Endesa, aseguran desde la compañía «consolida así la apuesta por la electrificación y por desbloquear la conexión de nueva demanda industrial aumentando la inversión en redes en un 38% interanual, hasta los 600 millones. La red de distribución aporta ya el 36% del ebitda total: 1.200 millones que suponen un alza del 24%».La compañía también se ha mojado sobre la legislación más reciente en materia de infraestructura: «Endesa valora el último real decreto aprobado esta semana, que permitirá elevar significativamente el límite de inversión en la red de distribución, proporcionando un mayor margen para acelerar el despliegue de inversiones de capital (capex) en los próximos años».
Las grandes eléctricas españolas llevan años con una apuesta clara y decidida: la infraestructura. Se trata de un negocio regulado, donde el crecimiento es más sostenido, pero que una vez incorporado al balance financiero suele dar muchas alegrías. Endesa ya lo empieza a percibir. La … compañía ha ganado más de un 40% en los primeros seis meses del año, y éste ha sido gran parte del motivo.
El nuevo consejero delegado de Endesa, Gianni Armani, que llegó la pasada primavera para sustituir a José Bogas, que estuvo doce años al frente de la compañía, no ha podido tener una entrada mejor en su exposición ante el mercado. De hecho, el directivo italiano llegaba con la vitola de ser un gran conocer del negocio regulado, algo esencial para todas las compañías energéticas.
La jugada, aunque sea en este primer asalto, no ha podido ofrece mejor resultado. Endesa ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio neto de 1.470 millones de euros, lo que supone un incremento del 41% respecto al mismo periodo del año anterior.
Noticia relacionada
Asimismo, el beneficio bruto de explotación (ebitda) alcanza 3.240 millones en los seis primeros meses de 2026, un 20% más que en 2025, gracias al crecimiento en todos los negocios y a «la mayor contribución de las actividades reguladas que ya representan cerca del 50% del total», destacan desde la eléctrica.
Endesa, en su presentación de resultados, ha hecho mención al actual contexto en el que, no obstante, han capeado por la morfología de su negocio. Explican desde la empresa que existe «un escenario de volatilidad continua por la inestable situación geopolítica mundial», aunque su aumento de beneficio «ha sido posible gracias al crecimiento experimentado por la compañía en todos los negocios y a la mayor contribución de las actividades reguladas, apoyada también por determinados impactos positivos no recurrentes».
Sobre el contexto de costes, en Endesa explican que los «precios medios del pool eléctrico ibérico han sido competitivos pese a la volatilidad y a los mayores costes por servicios complementarios derivados de la denominada operación reforzada, que implementa el operador del sistema. En concreto, el precio medio en el semestre fue de 73€/MWh, incluyendo los 23 €/MWh en promedio por servicios complementarios, un 8% menos que en el mismo periodo de 2025. La demanda ajustada en el periodo creció en torno al 1% interanual, impulsada por el consumo doméstico, el sector servicios y el industrial».
Clave: las redes
La inversión bruta aumenta en los seis primeros meses del año en un 14%, hasta los 1.100 millones de euros, con la red de distribución como protagonista, acaparando el 52% de ese importe. Endesa, aseguran desde la compañía «consolida así la apuesta por la electrificación y por desbloquear la conexión de nueva demanda industrial aumentando la inversión en redes en un 38% interanual, hasta los 600 millones. La red de distribución aporta ya el 36% del ebitda total: 1.200 millones que suponen un alza del 24%».
La compañía también se ha mojado sobre la legislación más reciente en materia de infraestructura: «Endesa valora el último real decreto aprobado esta semana, que permitirá elevar significativamente el límite de inversión en la red de distribución, proporcionando un mayor margen para acelerar el despliegue de inversiones de capital (capex) en los próximos años».
RSS de noticias de economia

