La factura de las pensiones crece a un ritmo muy superior al de su revalorización. Aunque las prestaciones contributivas se actualizaron este 2026 un 2,7%, la nómina de agosto alcanzó los 14.470,4 millones de euros de gasto, aumentando en 849,5 millones la del mismo mes en 2025 (13.620,9). Estos números suponen un aumento del gasto de nada menos que el 6,2%, más del doble que la subida vinculada al IPC.Más pensiones que nuncaUna parte de este aumento se explica porque la Seguridad Social paga cada vez más prestaciones. En agosto estaban en vigor 10.535.869 pensiones contributivas, frente a las 10.374.297 registradas en el mismo mes de 2025. Esto quiere decir que en apenas doce meses se han incorporado, en términos netos, 161.572 pensiones, un 1,6% más, fruto del acelerado envejecimiento poblacional que sufre nuestro país.La cuantía media se disparaSin embargo, el aumento del número de pensiones solo explica una pequeña parte del crecimiento de la factura. La mayor parte se debe a la subida de la cuantía media, que ha pasado de 1.312,9 a 1.373,4 euros mensuales. Son 60,5 euros más, lo que supone un incremento interanual del 4,6%, muy por encima del 2,7% vinculado al IPC.Esta diferencia se explica sobre todo por dos razones. La primera es la subida de las pensiones mínimas, que este año han aumentado entre algo más del 7% y el 11,4%. La segunda, y más importante, es el denominado efecto sustitución, por el cual las nuevas prestaciones que entran en el sistema son más elevadas que aquellas que causan baja. Por poner las cifras en contexto, las nuevas jubilaciones alcanzan una media de 1.707,2 euros mensuales, un 8,4% más que la pensión media de jubilación, situada en 1.574,9 euros.El sistema ante el abismoPor este motivo, distintos organismos como la AIReF llevan años advirtiendo sobre la sostenibilidad del sistema a largo plazo. Sus previsiones apuntan a que el gasto alcanzará el 16,4% del PIB en 2050, y que la deuda podría elevarse hasta el 123% si no se adoptan nuevas medidas. Esta presión ya se refleja en las cuentas actuales. En 2025, la Seguridad Social recibió 52.990 millones de euros en transferencias, una cantidad cercana al 20% de los 240.169 millones gastados por el sistema. En otras palabras: uno de cada cinco euros que reparte la Seguridad Social se financia actualmente con impuestos generales que deberían ir a otras partidas, y no con el dinero que recauda el organismo. La factura de las pensiones crece a un ritmo muy superior al de su revalorización. Aunque las prestaciones contributivas se actualizaron este 2026 un 2,7%, la nómina de agosto alcanzó los 14.470,4 millones de euros de gasto, aumentando en 849,5 millones la del mismo mes en 2025 (13.620,9). Estos números suponen un aumento del gasto de nada menos que el 6,2%, más del doble que la subida vinculada al IPC.Más pensiones que nuncaUna parte de este aumento se explica porque la Seguridad Social paga cada vez más prestaciones. En agosto estaban en vigor 10.535.869 pensiones contributivas, frente a las 10.374.297 registradas en el mismo mes de 2025. Esto quiere decir que en apenas doce meses se han incorporado, en términos netos, 161.572 pensiones, un 1,6% más, fruto del acelerado envejecimiento poblacional que sufre nuestro país.La cuantía media se disparaSin embargo, el aumento del número de pensiones solo explica una pequeña parte del crecimiento de la factura. La mayor parte se debe a la subida de la cuantía media, que ha pasado de 1.312,9 a 1.373,4 euros mensuales. Son 60,5 euros más, lo que supone un incremento interanual del 4,6%, muy por encima del 2,7% vinculado al IPC.Esta diferencia se explica sobre todo por dos razones. La primera es la subida de las pensiones mínimas, que este año han aumentado entre algo más del 7% y el 11,4%. La segunda, y más importante, es el denominado efecto sustitución, por el cual las nuevas prestaciones que entran en el sistema son más elevadas que aquellas que causan baja. Por poner las cifras en contexto, las nuevas jubilaciones alcanzan una media de 1.707,2 euros mensuales, un 8,4% más que la pensión media de jubilación, situada en 1.574,9 euros.El sistema ante el abismoPor este motivo, distintos organismos como la AIReF llevan años advirtiendo sobre la sostenibilidad del sistema a largo plazo. Sus previsiones apuntan a que el gasto alcanzará el 16,4% del PIB en 2050, y que la deuda podría elevarse hasta el 123% si no se adoptan nuevas medidas. Esta presión ya se refleja en las cuentas actuales. En 2025, la Seguridad Social recibió 52.990 millones de euros en transferencias, una cantidad cercana al 20% de los 240.169 millones gastados por el sistema. En otras palabras: uno de cada cinco euros que reparte la Seguridad Social se financia actualmente con impuestos generales que deberían ir a otras partidas, y no con el dinero que recauda el organismo.
La factura de las pensiones crece a un ritmo muy superior al de su revalorización. Aunque las prestaciones contributivas se actualizaron este 2026 un 2,7%, la nómina de agosto alcanzó los 14.470,4 millones de euros de gasto, aumentando en 849,5 millones … la del mismo mes en 2025 (13.620,9). Estos números suponen un aumento del gasto de nada menos que el 6,2%, más del doble que la subida vinculada al IPC.
Más pensiones que nunca
Una parte de este aumento se explica porque la Seguridad Social paga cada vez más prestaciones. En agosto estaban en vigor 10.535.869 pensiones contributivas, frente a las 10.374.297 registradas en el mismo mes de 2025. Esto quiere decir que en apenas doce meses se han incorporado, en términos netos, 161.572 pensiones, un 1,6% más, fruto del acelerado envejecimiento poblacional que sufre nuestro país.
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La cuantía media se dispara
Sin embargo, el aumento del número de pensiones solo explica una pequeña parte del crecimiento de la factura. La mayor parte se debe a la subida de la cuantía media, que ha pasado de 1.312,9 a 1.373,4 euros mensuales. Son 60,5 euros más, lo que supone un incremento interanual del 4,6%, muy por encima del 2,7% vinculado al IPC.
Esta diferencia se explica sobre todo por dos razones. La primera es la subida de las pensiones mínimas, que este año han aumentado entre algo más del 7% y el 11,4%. La segunda, y más importante, es el denominado efecto sustitución, por el cual las nuevas prestaciones que entran en el sistema son más elevadas que aquellas que causan baja. Por poner las cifras en contexto, las nuevas jubilaciones alcanzan una media de 1.707,2 euros mensuales, un 8,4% más que la pensión media de jubilación, situada en 1.574,9 euros.
El sistema ante el abismo
Por este motivo, distintos organismos como la AIReF llevan años advirtiendo sobre la sostenibilidad del sistema a largo plazo. Sus previsiones apuntan a que el gasto alcanzará el 16,4% del PIB en 2050, y que la deuda podría elevarse hasta el 123% si no se adoptan nuevas medidas.
Esta presión ya se refleja en las cuentas actuales. En 2025, la Seguridad Social recibió 52.990 millones de euros en transferencias, una cantidad cercana al 20% de los 240.169 millones gastados por el sistema. En otras palabras: uno de cada cinco euros que reparte la Seguridad Social se financia actualmente con impuestos generales que deberían ir a otras partidas, y no con el dinero que recauda el organismo.
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