El 20 de julio de 1969, cuando al módulo Eagle le quedaban unos instantes para posarse en el Mar de la Tranquilidad de la Luna, el ordenador de a bordo empezó a pitar. En la pantalla apareció un código que nadie quería ver: 1202. La máquina estaba desbordada por un fallo en un interruptor y recibía más tareas de las que podía atender. En la sala de Houston donde se seguía el primer aterrizaje de unos humanos en la superficie lunar, hubo unos segundos de silencio. Abortar el alunizaje era una opción real. Pero no hizo falta, porque el programa había sido diseñado para hacer exactamente lo que hizo: descartar lo accesorio, quedarse con lo esencial y seguir aterrizando. Detrás de esa sangre fría de silicio estaba Margaret Hamilton, que murió el pasado 30 de septiembre a los 90 años, según anunció el miércoles el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). No se ha hecho pública la causa.
La informática estadounidense, que dirigió los programas de vuelo de las misiones lunares y popularizó el término “ingeniería de software”, ha fallecido a los 90 años
En un mundo de hombres, esta matemática dirigió el equipo que hacía funcionar los ordenadores de las naves de la NASA
El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.

Margaret Hamilton, pionera de la informática que lideró el desarrollo de software para el programa espacial Apolo de la NASA, ha fallecido a los 90 años, informó el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). “Durante más de dos décadas en el MIT, Hamilton abrió nuevos caminos en la informática y la ingeniería. Su trabajo revolucionario incluyó liderar el equipo que programó los primeros ordenadores que llevaron a los seres humanos a la Luna”, explicó esta institución en un comunicado. Hamilton dirigió, en un mundo de hombres, el equipo de desarrollo del software que hacía funcionar los ordenadores de las naves del programa Apolo de la NASA.
“Mirando atrás, fuimos las personas más afortunadas del mundo”, dijo Margaret Hamilton sobre su etapa como ingeniera de software en el MIT, trabajando en el programa Apolo de la NASA, cuyo objetivo era llevar a los primeros seres humanos a la Luna. “No había más remedio que ser pioneros”. Autora de más de 130 publicaciones, Hamilton contribuyó a consolidar la ingeniería de software como una disciplina propia.
Trabajó en el MIT desde 1959 hasta mediados de la década de 1970; posteriormente, se convirtió en una exitosa empresaria del sector informático y directora ejecutiva. Su trayectoria fue reconocida con numerosos premios y distinciones, incluida la Medalla Presidencial de la Libertad en 2016, otorgada por el presidente Barack Obama.

En la mención del galardón se destacaba: “Hamilton definió nuevas formas de ingeniería de software y ayudó a impulsar una industria que cambiaría para siempre la historia de la humanidad. Su arquitectura de software propició grandes avances para el ser humano, al escribir el código que permitió a Estados Unidos llegar a la Luna”.
“Decir que Margaret Hamilton fue una pionera —decir que se adelantó a su tiempo— sería quedarse muy corto. Fue ingeniera de software en una época en la que este campo estaba en sus inicios; no solo desarrolló un código avanzado por sí misma, sino que también lideró un equipo que utilizó esa tecnología incipiente para crear uno de los sistemas más complejos que la humanidad había logrado jamás”, dijo en la nota Olivier de Weck, profesor de la cátedra del Programa Apolo y director interino del Departamento de Aeronáutica y Astronáutica del MIT.
Nacida en Paoli, Indiana, en 1936, Hamilton comenzó a estudiar matemáticas en la Universidad de Michigan en 1955 antes de trasladarse al Earlham College, donde obtuvo la licenciatura en matemáticas con una especialización secundaria en filosofía en 1958. La científica “ha sido una fuente de inspiración para generaciones de informáticos e ingenieros. Su carrera estuvo dedicada a prevenir errores y a lo que ella denominaba ‘gestionar lo desconocido”, afirma de Weck. “Encarnó el liderazgo mediante el ejemplo y estableció una práctica de ingeniería de software —basada en la resolución de problemas y la ingeniería de sistemas— de la que todos nos beneficiamos”, concluyó.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
Feed MRSS-S Noticias
