Como si nada hubiera ocurrido, Alex Márquez compareció de nuevo en el ‘paddock’ de MotoGP repartiendo sonrisas, pero el alud de abrazos que recibió a lo largo de la jornada dejó bien claro que no era un día más para el pequeño de la saga familiar de campeones. El piloto del Ducati Gresini volvía a los circuitos después de su fuerte accidente en el GP de Catalunya a mediados de mayo, donde rozó la tragedia. Por fortuna, pudo ‘salvar’ la papeleta con una fractura en la clavícula derecha y una afectación marginal en una vértebra del cuello, y este viernes regresó a la acción acumulando 32 vueltas en Brno justo 33 días después de haberse lesionado y operado de inmediato para reparar el hombro maltrecho.
El subcampeón del mundo del Ducati Gresini vuelve a la competición un mes después de su espeluznante accidente en el GP de Catalunya
Como si nada hubiera ocurrido, Alex Márquez compareció de nuevo en el ‘paddock’ de MotoGP repartiendo sonrisas, pero el alud de abrazos que recibió a lo largo de la jornada dejó bien claro que no era un día más para el pequeño de la saga familiar de campeones. El piloto del Ducati Gresini volvía a los circuitos después de su fuerte accidente en el GP de Catalunya a mediados de mayo, donde rozó la tragedia. Por fortuna, pudo ‘salvar’ la papeleta con una fractura en la clavícula derecha y una afectación marginal en una vértebra del cuello, y este viernes regresó a la acción acumulando 32 vueltas en Brno justo 33 días después de haberse lesionado y operado de inmediato para reparar el hombro maltrecho.
“Estar aquí ya es una victoria”, decía el gran protagonista del día en el GP de la República Checa, que finalizó en decimoquinta plaza a ocho décimas del mejor tiempo marcado por el japonés Ai Ogura (Aprilia Trackhouse), nuevo récord del circuito con un 1:51.735. “Es una situación que debes aceptar y olvidar. Si la ignoras, nunca la aceptarás. Y si no la aceptas, te retiras. Por eso pedí ver la caída enseguida. Es parte de las carreras, algo que puede pasar, y esta es mi pasión, por eso quiero continuar y volver a competir”, añadía.
Márquez se ha pasado las últimas semanas acortando plazos en su recuperación, que ha reducido en unos 10 días tras un esprint entre cámaras hiperbáricas, varias sesiones de fisio al día y muchas horas de gimnasio para recuperar fuerza y trabajo de cardio en la pista de atletismo. La primera semana estuvo postrado en la cama, la segunda empezó a moverse sin forzar el cuello ni las vértebras afectadas; en la tercera empezó a subir el ritmo, algo falto de fuerza en el hombro derecho, y en la cuarta aceleró para plantarse hoy, en la quinta, encima de la moto con garantías. “Estoy a buen nivel, pero algo limitado. Hasta después del parón veraniego no creo pueda alcanzar mi 100% encima de la moto”, resumía, visiblemente dolorido tras la doble sesión de entrenos y tirando de antiinflamatorios y hielo.
“Venir aquí ya me hace muy feliz. Era algo que también era importante a nivel mental. Entrar a pista y sentirme piloto de nuevo. Estoy contento y muy cansado, pero me he sentido mejor de lo que esperaba”, aseguraba el vigente subcampeón, que no recuerda del todo cómo fue su caída, aunque las repeticiones se lo aclararon de inmediato cuando pidió verla una vez ingresado en el hospital y fuera de todo peligro: “Tenía ‘flashes’, pero no me acordaba al 100%. En ese momento me di cuenta de la suerte que había tenido, de haber evitado ese muro que había a mi derecha”.
Tras pasar la madrugada del lunes 18 de mayo ingresado en la UCI del Hospital Universitari General de Catalunya en Sant Cugat del Vallés, donde fue intervenido quirúrgicamente de la clavícula horas después de su accidente, se desplazó a Madrid y decidió permanecer otros dos días ingresado en el Hospital Ruber Internacional a su llegada a la capital, donde reside: “Cuando tienes un impacto tan grande, tu cuerpo necesita volver a aterrizar. Tardas una semana en sentirte normal, más allá de los dolores. A partir de ahí te centras en volver, no tanto en el cuándo sino el cómo lo harás”.
Ha sido poco más de un mes para espantar el susto y recuperar un mínimo tono físico, y las revisiones médicas de estos últimos días han constatado que está preparado para afrontar el reto con garantías. El doctor Ángel Charte, máximo responsable médico del certamen, no se despegó del número 73 en todo el día y terminó por darle el apto para el resto del fin de semana. “Me planteo el fin de semana como un entrenamiento, y voy a escuchar lo que me pide el cuerpo en todo momento”, subrayó el piloto de Cervera.
En sus declaraciones, Márquez también quiso aclarar que en su opinión el Circuit de Barcelona-Catalunya es totalmente seguro, aunque no negó que siempre se pueden introducir mejoras y aprender de accidentes como el suyo en todos los trazados mundialistas.
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