
En un pleno atípico, enmedio del puente de las fiestas de La Mercè, el Ayuntamiento de Barcelona ha celebrado este viernes el plenario del mes de septiembre, que ha aprobado exprimir todavía más la fiscalidad turística y en el que ha quedado patente la sintonía del PSC con ERC y Junts a la hora de aprobar medidas económicas. El gobierno de Jaume Collboni ha sacado adelante, con los votos de los republicanos y neoconvergentes, disparar la tasa turística que pagan los cruceristas de paso (en barcos que no duermen en la ciudad) hasta los 30 euros al día en 2030. “La más alta del mediterráneo, más que Amsterdam o Santorini”, ha presumido el teniente de alcalde de Economía y Hacienda, Jordi Valls. Actualmente estos cruceristas pagan seis euros de la tasa turística de la Generalitat y seis más de tasa local: el aumento aprobado prevé multiplicar progresivamente el tramo local hasta cuadruplicarlo, lo que en 2030 supondrá 24 millones anuales más. El pleno también ha aprobado congelar la tasa turística a los turistas que se alojan en hoteles hasta cuatro euros la noche. Lo que el ejecutivo municipal no ha podido sacar adelante es exprimir al máximo el IBI (de un 1,17% a un 1,3%) que pagan los 200 hoteles de lujo de la ciudad: la propuesta solo ha contado con los votos de ERC. Junts, PP y Vox han votado en contra y Barcelona en comú se ha abstenido.
Los comunes impiden con su abstención exprimir al máximo el IBI de los hoteles de lujo 
En un pleno atípico, enmedio del puente de las fiestas de La Mercè, el Ayuntamiento de Barcelona ha celebrado este viernes el plenario del mes de septiembre, que ha aprobado exprimir todavía más la fiscalidad turística y en el que ha quedado patente la sintonía del PSC con ERC y Junts a la hora de aprobar medidas económicas. El gobierno de Jaume Collboni ha sacado adelante, con los votos de los republicanos y neoconvergentes, disparar la tasa turística que pagan los cruceristas de paso (en barcos que no duermen en la ciudad) hasta los 30 euros al día en 2030. “La más alta del mediterráneo, más que Amsterdam o Santorini”, ha presumido el teniente de alcalde de Economía y Hacienda, Jordi Valls. Actualmente estos cruceristas pagan seis euros de la tasa turística de la Generalitat y seis más de tasa local: el aumento aprobado prevé multiplicar progresivamente el tramo local hasta cuadruplicarlo, lo que en 2030 supondrá 24 millones anuales más. El pleno también ha aprobado congelar la tasa turística a los turistas que se alojan en hoteles hasta cuatro euros la noche. Lo que el ejecutivo municipal no ha podido sacar adelante es exprimir al máximo el IBI (de un 1,17% a un 1,3%) que pagan los 200 hoteles de lujo de la ciudad: la propuesta solo ha contado con los votos de ERC. Junts, PP y Vox han votado en contra y Barcelona en comú se ha abstenido.
