La consejera catalana de Interior, Núria Parlon, ha abierto este lunes la puerta a modificar la normativa que permite viajar de pie en determinados autobuses interurbanos después del accidente ocurrido este domingo en Fogars de Montclús (Barcelona), en el que 87 personas resultaron heridas, siete de ellas de gravedad. El último balance del Departamento de Salud, facilitado este lunes a las 19.00 horas, señala que 29 heridos permanecen ingresados, 12 de los cuales en estado grave. En una entrevista en RAC1, Parlon ha considerado que los pasajeros deberían viajar sentados y con el cinturón de seguridad abrochado.
La caída de un autocar por un terraplén provocó ayer 87 heridos, siete de ellos de gravedad
La consejera catalana de Interior, Núria Parlon, ha abierto este lunes la puerta a modificar la normativa que permite viajar de pie en determinados autobuses interurbanos después del accidente ocurrido este domingo en Fogars de Montclús (Barcelona), en el que 87 personas resultaron heridas, siete de ellas de gravedad. El último balance del Departamento de Salud, facilitado este lunes a las 13.00 horas, señala que 11 de los heridos permanecen ingresados en unidades de cuidados intensivos o de semicríticos de diferentes hospitales catalanes. En una entrevista en RAC1, Parlon ha considerado que los pasajeros deberían viajar sentados y con el cinturón de seguridad abrochado.
La consellera ha calificado de “milagro” que el accidente no haya provocado víctimas mortales y ha defendido la necesidad de estudiar cambios en la regulación actual para reducir los riesgos. “Los pasajeros quizás deberían viajar sentados y con el cinturón de seguridad, especialmente en trayectos por carreteras de montaña”, ha señalado. Parlon también ha planteado otras posibles medidas, como ampliar la flota de autobuses o incrementar las frecuencias de paso.
La Federación Empresarial Catalana de Autotransporte de Viajeros (FECAV) recuerda que la normativa internacional, recogida en el Reglamento 107 de la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas, distingue tres categorías de vehículos en función de sus características y del transporte de pasajeros. Los autobuses de clase I, destinados principalmente al transporte urbano, permiten viajar de pie sin límite de afor; los de clase III, utilizados habitualmente en servicios discrecionales, únicamente admiten pasajeros sentados; mientras que los de clase II -como el autobús de Sagalés accidentado este domingo en Fogars de Montclús- pueden transportar tanto viajeros sentados como de pie. En este último caso, la cantidad máxima de pasajeros que pueden viajar de pie depende de la homologación específica de cada vehículo, que establece un número concreto de plazas autorizadas. Se da la circunstancia que el autobús de Segalés era de gran capacidad con hasta 65 asientos. La patronal del transporte asegura que corresponde al Departamento de Territori de la Generalitat, responsable de la gestión de las líneas interurbanas, decidir si deben modificarse las condiciones actuales. “Si la Administración establece que no se puede viajar de pie, los operadores seguirán sus indicaciones”, señala un portavoz de FECAV. Sin embargo, advierten de que una prohibición de este tipo obligaría a incrementar considerablemente la oferta de autobuses para absorber la demanda actual. La federación pone como ejemplo la conexión entre Mataró y Barcelona, donde parte de los usuarios que anteriormente utilizaban el tren han pasado al autobús y han mantenido este medio de transporte por su mayor puntualidad. Según la patronal, eliminar las plazas de pie en determinadas líneas obligaría a aumentar de forma muy importante las frecuencias y el número de vehículos disponibles para mantener el servicio.
El accidente ocurrió este domingo, sobre las 16.43 horas, cuando un autobús de línea con 65 asientos se salió de la carretera BV-5114, una vía estrecha y con curvas, y cayó por un terraplén de unos veinte metros. Las causas del siniestro siguen investigándose aunque se descarta que hubiera algún otro vehículo implicado.
Según el último balance del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM), los equipos sanitarios atendieron a 87 personas, de las que siete resultaron heridas graves, 31 menos graves y 49 leves. Los siete heridos graves fueron trasladados a diferentes hospitales: dos al Josep Trueta de Girona, dos al Vall d’Hebron de Barcelona, uno al Parc Taulí de Sabadell, uno al Sant Pau de Barcelona y otro al hospital de Granollers, desde donde posteriormente fue derivado al Sant Pau. Este lunes por la tarde, el autobús ha sido retirado y los bomberos han podido confirmar que no hay más víctimas del accidente.
El dispositivo de emergencias movilizó 33 ambulancias, dos helicópteros medicalizados, tres equipos conjuntos del SEM y los Bomberos de la Generalitat y tres equipos de apoyo psicológico.
Las tareas de rescate se vieron dificultadas por la orografía de la zona y la posición en la que quedó el vehículo. Los bomberos tuvieron que utilizar cuerdas para evacuar a algunos heridos y realizar maniobras de excarcelación para liberar a otros pasajeros atrapados en el autocar.
Durante la noche, los equipos de emergencia intensificaron la búsqueda de posibles víctimas en un radio de entre 30 y 40 metros alrededor del vehículo, con la ayuda de drones equipados con cámaras térmicas y unidades caninas. Tras estas labores, los Bomberos han descartado que hubiera más personas afectadas en el accidente.
