En un momento particularmente discreto y estable de su vida, Cayetano Rivera ha reaparecido en sus redes sociales con una larga y emotiva carta en la que ha evocado la figura de su madre, Carmen Ordóñez, cuando se cumplen 22 años de su muerte. «Madre, gracias», ha sido el comienzo de un escrito cargado de sentimiento junto a una imagen en blanco y negro de su infancia. Fue el 23 de julio de 2004 cuando la crónica social española se sobrecogía con la noticia del fallecimiento de Carmen Ordóñez. Su amiga Eva Carreño encontraba su su cuerpo sin vida en la bañera de su domicilio madrileño. Los detalles llegaban con cuentagotas y la confusión, y las especulaciones marcarían las horas siguientes. Y todavía, 22 años después, continúan las hipótesis y la búsqueda de explicaciones. Su muerte fue un eslabón más en la cadena de desgracias de los Ordóñez.Ahora, Cayetano Rivera ha querido recordar con enorme cariño la figura de su añorada madre. «Gracias porque siempre estabas. Incondicionalmente. Sin pedir nada a cambio. Para todo, pero especialmente para los momentos difíciles, porque fue así como me enseñaste a amar», ha expresado el extorero.Su emocionante recuerdoCayetano Rivera siempre ha defendido el papel de Carmen Ordóñez como madre. Siempre ha rebatido aquel tópico de «madre ausente» y considera que ella fue clave en su formación como persona. «Me enseñaste valores con tu ejemplo. Me inculcaste principios. Supiste todo lo que me faltaba y me diste mucho más de lo que podías», ha escrito en la carta subida a sus redes sociales.Me enseñaste valores con tu ejemplo. Me inculcaste principios. Supiste todo lo que me faltaba y me diste mucho más de lo que podías», ha escrito Cayetano Ordóñez«Te esforzaste. Te sacrificaste. Libraste tus batallas en silencio, cuando nadie miraba, cuando nadie veía. Y, aun así, nunca dejaste de ser tú. Ahí estaba tu verdadera fuerza. Ahí estaba tu luz», ha añadido en su mensaje para ensalzar su fuerte personalidad e independencia.Un ejemplo a seguirCayetano Rivera ha puesto en valor el ejemplo que Carme Ordóñez ha sido para su crecimiento personal. «Hoy solo puedo darte las gracias y decirte que te quiero. Porque cuanto más vivo, más comprendo todo lo que hiciste por nosotros». Por último, ha recordado cuál debe ser el papel de los padres respecto a los hijos en relación con su experiencia: «El amor marca la diferencia». Y ha finalizado: «Siempre contigo, aún sin ti…».Cayetano Rivera tenía 27 años cuando falleció Carmen Ordóñez y siempre, cuando le preguntaban por ella, ha venido diciendo lo mismo sistemáticamente: «Fue una buena madre». Y alabó su independencia: «Ella vivió su vida como quiso».Pasadas más de dos décadas desde su muerte, Carmen Ordóñez sigue siendo recordada como una mujer extremadamente pasional y sensible, con opiniones y convicciones muy fuertes, un auténtico espíritu libre. Sus cenizas descansan entre Tánger, su refugio durante los últimos años de su vida, y las marismas de Doña, junto a su querida Virgen del Rocío. En un momento particularmente discreto y estable de su vida, Cayetano Rivera ha reaparecido en sus redes sociales con una larga y emotiva carta en la que ha evocado la figura de su madre, Carmen Ordóñez, cuando se cumplen 22 años de su muerte. «Madre, gracias», ha sido el comienzo de un escrito cargado de sentimiento junto a una imagen en blanco y negro de su infancia. Fue el 23 de julio de 2004 cuando la crónica social española se sobrecogía con la noticia del fallecimiento de Carmen Ordóñez. Su amiga Eva Carreño encontraba su su cuerpo sin vida en la bañera de su domicilio madrileño. Los detalles llegaban con cuentagotas y la confusión, y las especulaciones marcarían las horas siguientes. Y todavía, 22 años después, continúan las hipótesis y la búsqueda de explicaciones. Su muerte fue un eslabón más en la cadena de desgracias de los Ordóñez.Ahora, Cayetano Rivera ha querido recordar con enorme cariño la figura de su añorada madre. «Gracias porque siempre estabas. Incondicionalmente. Sin pedir nada a cambio. Para todo, pero especialmente para los momentos difíciles, porque fue así como me enseñaste a amar», ha expresado el extorero.Su emocionante recuerdoCayetano Rivera siempre ha defendido el papel de Carmen Ordóñez como madre. Siempre ha rebatido aquel tópico de «madre ausente» y considera que ella fue clave en su formación como persona. «Me enseñaste valores con tu ejemplo. Me inculcaste principios. Supiste todo lo que me faltaba y me diste mucho más de lo que podías», ha escrito en la carta subida a sus redes sociales.Me enseñaste valores con tu ejemplo. Me inculcaste principios. Supiste todo lo que me faltaba y me diste mucho más de lo que podías», ha escrito Cayetano Ordóñez«Te esforzaste. Te sacrificaste. Libraste tus batallas en silencio, cuando nadie miraba, cuando nadie veía. Y, aun así, nunca dejaste de ser tú. Ahí estaba tu verdadera fuerza. Ahí estaba tu luz», ha añadido en su mensaje para ensalzar su fuerte personalidad e independencia.Un ejemplo a seguirCayetano Rivera ha puesto en valor el ejemplo que Carme Ordóñez ha sido para su crecimiento personal. «Hoy solo puedo darte las gracias y decirte que te quiero. Porque cuanto más vivo, más comprendo todo lo que hiciste por nosotros». Por último, ha recordado cuál debe ser el papel de los padres respecto a los hijos en relación con su experiencia: «El amor marca la diferencia». Y ha finalizado: «Siempre contigo, aún sin ti…».Cayetano Rivera tenía 27 años cuando falleció Carmen Ordóñez y siempre, cuando le preguntaban por ella, ha venido diciendo lo mismo sistemáticamente: «Fue una buena madre». Y alabó su independencia: «Ella vivió su vida como quiso».Pasadas más de dos décadas desde su muerte, Carmen Ordóñez sigue siendo recordada como una mujer extremadamente pasional y sensible, con opiniones y convicciones muy fuertes, un auténtico espíritu libre. Sus cenizas descansan entre Tánger, su refugio durante los últimos años de su vida, y las marismas de Doña, junto a su querida Virgen del Rocío.
En un momento particularmente discreto y estable de su vida, Cayetano Rivera ha reaparecido en sus redes sociales con una larga y emotiva carta en la que ha evocado la figura de su madre, Carmen Ordóñez, cuando se cumplen 22 años de su muerte. « … Madre, gracias», ha sido el comienzo de un escrito cargado de sentimiento junto a una imagen en blanco y negro de su infancia.
Fue el 23 de julio de 2004 cuando la crónica social española se sobrecogía con la noticia del fallecimiento de Carmen Ordóñez. Su amiga Eva Carreño encontraba su su cuerpo sin vida en la bañera de su domicilio madrileño. Los detalles llegaban con cuentagotas y la confusión, y las especulaciones marcarían las horas siguientes. Y todavía, 22 años después, continúan las hipótesis y la búsqueda de explicaciones. Su muerte fue un eslabón más en la cadena de desgracias de los Ordóñez.
Ahora, Cayetano Rivera ha querido recordar con enorme cariño la figura de su añorada madre. «Gracias porque siempre estabas. Incondicionalmente. Sin pedir nada a cambio. Para todo, pero especialmente para los momentos difíciles, porque fue así como me enseñaste a amar», ha expresado el extorero.
Su emocionante recuerdo
Cayetano Rivera siempre ha defendido el papel de Carmen Ordóñez como madre. Siempre ha rebatido aquel tópico de «madre ausente» y considera que ella fue clave en su formación como persona. «Me enseñaste valores con tu ejemplo. Me inculcaste principios. Supiste todo lo que me faltaba y me diste mucho más de lo que podías», ha escrito en la carta subida a sus redes sociales.
Me enseñaste valores con tu ejemplo. Me inculcaste principios. Supiste todo lo que me faltaba y me diste mucho más de lo que podías», ha escrito Cayetano Ordóñez
«Te esforzaste. Te sacrificaste. Libraste tus batallas en silencio, cuando nadie miraba, cuando nadie veía. Y, aun así, nunca dejaste de ser tú. Ahí estaba tu verdadera fuerza. Ahí estaba tu luz», ha añadido en su mensaje para ensalzar su fuerte personalidad e independencia.
Un ejemplo a seguir
Cayetano Rivera ha puesto en valor el ejemplo que Carme Ordóñez ha sido para su crecimiento personal. «Hoy solo puedo darte las gracias y decirte que te quiero. Porque cuanto más vivo, más comprendo todo lo que hiciste por nosotros». Por último, ha recordado cuál debe ser el papel de los padres respecto a los hijos en relación con su experiencia: «El amor marca la diferencia». Y ha finalizado: «Siempre contigo, aún sin ti…».
Cayetano Rivera tenía 27 años cuando falleció Carmen Ordóñez y siempre, cuando le preguntaban por ella, ha venido diciendo lo mismo sistemáticamente: «Fue una buena madre». Y alabó su independencia: «Ella vivió su vida como quiso».
Pasadas más de dos décadas desde su muerte, Carmen Ordóñez sigue siendo recordada como una mujer extremadamente pasional y sensible, con opiniones y convicciones muy fuertes, un auténtico espíritu libre. Sus cenizas descansan entre Tánger, su refugio durante los últimos años de su vida, y las marismas de Doña, junto a su querida Virgen del Rocío.
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