La lenta transformación de la peligrosa carretera N-122 en la autovía A-11, nacional que acumula décadas de muertes y retrasos en su recorrido entre Portugal y Aragón, ha de sortear otro obstáculo: el choque entre el Ministerio de Transportes y la Junta de Castilla y León y la Diputación de Valladolid. El departamento de Óscar Puente (PSOE) sostiene que hay 31 kilómetros de nueva autovía listos para usarse pero las instituciones territoriales (PP) lo han rechazado inicialmente por su afección sobre carreteras de titularidad autonómica o local.
El Ministerio de Transportes acusa de boicot al Ejecutivo de Mañueco y a la Diputación de Valladolid por oponerse a abrir un tramo del nuevo trazado apelando a la “seguridad vial”
La lenta transformación de la peligrosa carretera N-122 en la autovía A-11, nacional que acumula décadas de muertes y retrasos en su recorrido entre Portugal y Aragón, ha de sortear otro obstáculo: el choque entre el Ministerio de Transportes y la Junta de Castilla y León y la Diputación de Valladolid. El departamento de Óscar Puente (PSOE) sostiene que hay 31 kilómetros de nueva autovía listos para usarse pero las instituciones territoriales (PP) lo han rechazado inicialmente por su afección sobre carreteras de titularidad autonómica o local.
