La policía antiterrorista británica investiga si los cinco jóvenes detenidos el domingo junto a la base aérea de la Royal Air Force (RAF) en Fairford preparaban un atentado y, también, si actuaban para un Estado extranjero. Desde este emplazamiento militar del sur de Inglaterra operan algunos de los bombarderos estadounidenses que participan en la guerra contra Irán, iniciada el pasado 28 de febrero. Los cinco arrestados quedaron el lunes en libertad bajo fianza. La policía no ha explicado qué había en sus furgonetas, pero según el diario The Guardian no era un material capaz de explotar. Washington, en cambio, asegura que detrás hay “un actor extranjero”. Y Teherán niega cualquier implicación.
Estados Unidos, cuyos bombarderos también utilizan la instalación, atribuye el intento a un actor extranjero e Irán niega cualquier implicación
La policía antiterrorista británica investiga si los cinco jóvenes detenidos el domingo junto a la base aérea de la Royal Air Force (RAF) en Fairford preparaban un atentado y, también, si actuaban para un Estado extranjero. Desde este emplazamiento militar del sur de Inglaterra operan algunos de los bombarderos estadounidenses que participan en la guerra contra Irán, iniciada el pasado 28 de febrero. Los cinco arrestados quedaron el lunes en libertad bajo fianza. La policía no ha explicado qué había en sus furgonetas, pero según el diario The Guardian no era un material capaz de explotar. Washington, en cambio, asegura que detrás hay “un actor extranjero”. Y Teherán niega cualquier implicación.
¿Qué ocurrió? En la madrugada del domingo, una vecina de Whelford, una pequeña aldea pegada a la base, volvía en coche de una fiesta cuando encontró la carretera cortada por tres furgonetas blancas. Según contó al diario The Telegraph, un grupo numeroso de hombres encapuchados huyó al verla, y ella llamó a emergencias.

Poco después llegaron agentes armados, que detuvieron a cinco hombres a unos cientos de metros de la valla de la base. Unos 85 hogares fueron desalojados mientras los artificieros del Ejército examinaban las furgonetas con un robot. Los vecinos pudieron volver el lunes, aunque la policía les ha pedido que no salgan de casa ni hagan fotos. Las furgonetas siguen acordonadas y la policía antiterrorista continúa examinándolas.
¿Por qué es importante esta base? Fairford pertenece al Ministerio de Defensa británico, pero el ejército británico no es el único que la usa: también lo hace, desde 1950, la Fuerza Aérea estadounidense. Es el único aeródromo en Europa para bombarderos pesados de ese país: desde allí despegaron los bombarderos B-52 que bombardearon Irak en la primera guerra del Golfo (1991) y en 2003, y Yugoslavia en 1999. Desde la invasión rusa de Ucrania, los bombarderos que pasan por Fairford hacen ejercicios sobre el mar Báltico y el flanco oriental de la OTAN. En marzo del año pasado, varios B-52 salieron de allí para lanzar bombas reales en un campo de tiro de Finlandia.
En marzo, el entonces primer ministro británico, Keir Starmer, autorizó a Washington a usar la base para atacar los lanzadores de misiles iraníes. Desde entonces han despegado de allí bombarderos B-52 y B-1 rumbo a Irán. El 23 de julio, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió de que cualquier base usada por EE UU para atacar Irán, Fairford incluida, era un objetivo legítimo.
¿Quiénes son los detenidos y qué pretendían hacer? Son cinco británicos de entre 23 y 25 años, vecinos del centro y el norte de Londres. La ley impide publicar sus nombres mientras no se les acuse formalmente. Fueron detenidos por delitos de explosivos y por sospechas de haber urdido un ataque terrorista.
No está claro qué pretendían hacer. La policía afirma estar trabajando para aclarar sus actividades, qué información tenían y sus motivos. Las furgonetas se examinaron con apoyo militar y forense, y la policía no ha dicho aún qué contenían. Según The Guardian, el material que llevaban no era un explosivo viable, es decir, no podía detonar. Varios periodistas de la cadena estadounidense CNN oyeron el domingo lo que parecían ser dos detonaciones controladas en la zona. Ese mismo día, Trump aseguró ante los periodistas que los detenidos querían causar “grandes daños” en la base. Pero no ofreció detalles.

¿Está Irán detrás? La policía británica no ha afirmado que así sea, pero investiga posibles vínculos con Irán, con Rusia o con grupos armados. El jefe de la policía antiterrorista, Laurence Taylor, dijo que se estudia si los detenidos trabajaban, “a sabiendas o no”, para un Estado extranjero. Según la cadena británica ITV, una de las hipótesis es que representantes del régimen iraní pagaran a otras personas para llevar a cabo el plan.
Este método no es nuevo. El director del MI5, Ken McCallum, dijo en octubre del año pasado que, en un solo ejercicio, el servicio de inteligencia había detectado más de 20 planes “potencialmente letales” respaldados por Irán en el Reino Unido. Clara Broekaert, analista del centro de investigación estadounidense Soufan Center, explicó a Arab News que el modelo de Teherán en Europa combina agentes del Estado, redes de intermediarios y reclutas, a menudo adolescentes, con “poca o ninguna afinidad ideológica” con la República Islámica.
El secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, afirmó el lunes en Fox News que tras el caso está “claramente la mano de un actor extranjero”. No dijo cuál ni aportó pruebas, si bien recordó que Irán ha amenazado con atacar intereses estadounidenses. La Embajada de ese país en Londres rechaza “categóricamente” cualquier relación con el caso, y habla de “especulaciones infundadas y malintencionadas”.
¿Qué dicen EE UU y el Gobierno británico? Trump ha afirmado que los sospechosos estaban vigilados “desde hacía mucho tiempo”. Las autoridades británicas, en cambio, admitieron el domingo que las detenciones no fueron fruto de información de inteligencia, sino de avisos de última hora, según The Guardian. La base llevaba varios días en el nivel máximo de alerta, aunque fuentes británicas citadas por el diario lo atribuyen a una preocupación general por las instalaciones con presencia estadounidense, y no tanto a una amenaza concreta contra la propia Fairford. El lunes, el presidente se declaró “sorprendido” de que los detenidos hubieran quedado en libertad y dijo que él no lo habría permitido.
El primer ministro británico, Andy Burnham, ha pedido repetidamente que no se especule. Su ministro de Defensa, Wes Streeting, ha afirmado que es “demasiado pronto” para relacionar el caso con la guerra de Irán, aunque ha recordado que Teherán y sus intermediarios “quieren hacernos daño”.

El titular de Defensa también ha tenido que responder a la vecina que dio la alerta, que en la BBC acusó a las autoridades de haber “dejado caer la pelota” porque nadie vigilaba los caminos alrededor de la base y el pueblo no se desalojó hasta las seis de la mañana. Streeting le ha agradecido el aviso, pero ha subrayado que ella solo tiene “una visión parcial” de lo ocurrido, sin explicar a qué se refería, y ha alegado que no puede hablar de cuestiones operativas. La policía, por su parte, asegura que recibió el primer aviso sobre las furgonetas a las 0.45, casi una hora antes de la llamada de la vecina, y no ha dicho quién lo dio. El Reino Unido mantiene desde abril el nivel de amenaza terrorista en “grave”.
¿Por qué han quedado en libertad los sospechosos y qué pasará ahora? Tras “extensos interrogatorios y pesquisas”, la policía los dejó en libertad bajo fianza el lunes, a pesar de que la ley le permitía retenerlos hasta 14 días. Taylor subrayó que eso no significa que la investigación haya terminado. Los cinco siguen investigados y tienen restricciones estrictas sobre sus movimientos y sus contactos con otras personas. Las fuerzas de seguridad no han informado de nuevas detenciones, ni han precisado cuándo decidirán si presentar o no cargos.
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