Si Leonardo Padura es la voz literaria más conocida de Cuba, la de estos cuatro escritores afinan una melodía en la distancia. Un concierto barroco, a lo Carpentier. Wendy Guerra, Karla Suárez, Yunior García y Ronaldo Menéndez componen una foto de familia. Hijos de la Revolución, adolescentes en el Período Especial y adultos en el exilio, cada uno a su manera, aunque por un motivo común (la Revolución), han construido su obra y su voz literaria en la distancia. El dramaturgo Yunior García Aguilera , fundador del movimiento Archipiélago, vive exilado en Madrid desde 2021 luego de que en noviembre de 2020 se movilizara junto a decenas de artistas para pedir no solo comida y medicinas, sino libertad de expresión, de manifestación y de creación. Seis años después, García describe el estado actual de Cuba como su peor crisis, causada por una economía colapsada que depende de un modelo ineficiente y corrupto de empresas estatales socialistas, y agravada por la pandemia y la pérdida del apoyo venezolano. «Cada vez que Díaz-Canel sale a decir algo en televisión ocurren protestas. No es solo por los apagones, no es solo por la falta de agua, no es solo por la falta de medicina, no es solo por la crisis absoluta que se vive en todo el país, sino sobre todo por la falta de esperanza. El régimen no es capaz de ofrecerle a la gente una luz al final del túnel. Entonces esas personas no encuentran otra forma que no sea rebelarse de las maneras en que entienden, que es salir a la calle, hacer estos cacerolazos y bueno, lo que vimos en Morón ».Sobre la violencia que se manifiesta, por ejemplo, en los ataques a la sede del partido comunista, García considera que puede seguir en aumento. «El régimen sigue acudiendo a la represión fuerte. Se habla de disparos, se habla de una persona herida. Sabemos, por ejemplo, que las boinas negras, que son estas tropas especiales en Cuba, lanzaron a los perros contra la multitud. Y el régimen también practica otras formas de intimidación. Por ejemplo, a jóvenes youtubers en Holguín, unos muchachos que se llaman El Cuartico, los detuvieron y probablemente vayan a la cárcel. A otra muchacha que se llama Anna Bensi , que ahora es muy popular en redes sociales, es una youtuber, igual, el régimen está amenazando a su madre con llevarla, tanto a la hija como a la madre, a la cárcel. Haciendo pagar a la madre por los vídeos que publica la hija. Entonces, de todas estas maneras, el régimen opera tratando de intimidar a la población y demostrar que ellos están dispuestos a todo, incluso a disparar contra la población».Noticia relacionada general No No Leonardo Padura: «Ahora mismo no sabría decir qué pienso que puede ocurrir con mi país, con mi propia vida» Karina Sainz BorgoTambién sobre el futuro de la isla opina Wendy Guerra para ABC. «Cuba es hoy un terreno baldío, escenario de posguerra que espera ser salvado, lo que no sabemos es cómo ni cuándo. Tampoco si esa será una cura de espanto; lo cierto es que cualquier cosa será mejor que lo que el pueblo cubano está padeciendo en este momento», dice esta novelista, poeta y guionista cubana nacida en La Habana en 1970, considerada una de las voces más reconocidas de la literatura cubana actual. Importa la mirada de Guerra justamente por su obra mezcla la autobiografía, intimidad y crítica social. Sus novelas exploran la vida cotidiana, la censura, la identidad y el exilio emocional dentro de Cuba, una mirada ue alcanzó proyección internacional con novelas como ‘Todos se van’ (Premio Bruguera), ‘Nunca fui Primera Dama’ y ‘Domingo de Revolución’, donde retrata personajes marcados por la fragilidad, la vigilancia y la necesidad de libertad; su estilo es directo, lírico y confesional, y su trayectoria ha estado también rodeada de controversia y tensiones con las instituciones culturales cubanas, lo que refuerza su imagen de autora independiente y observadora crítica de la realidad de la isla. Como ella, los novelistas Ronaldo Menéndez y Karla Suárez —ambos viven en el exterior— entienden Cuba como una fractura. «Me fui en 1998. A partir de ese momento empecé a hacerme preguntas: ¿quién soy, de dónde soy, pertenezco a algún sitio, solamente a un sitio? Creo que a casi todos los emigrantes nos sucede esto. Por fortuna para mí, yo tenía la escritura, más que para encontrar respuestas, para liberar demonios», asegura Suárez, quien esta semana presenta en España su novela ‘Objetos perdidos’. Ronaldo Menéndez, fiel a su estilo irónico, lúcido y mordaz, opina sin tapujos. «Esta nueva crisis, como se le llama, energética y económica, obviamente también es un potenciador extremo de crisis moral y de credibilidad del discurso oficial. En todo caso, ¿cómo redefine esta relación de los cubanos de dentro y de fuera? Creo que se convierte en un paradigma de unidad. Parece que el nivel de hartazgo confluye en una misma línea». Y añade: «No se habla de venganzas o de ajustes de cuentas entre los de dentro y los de afuera; se habla de una convergencia y reforzamiento, para que esa unidad sea lo emergente, que es la supervivencia real de crisis humanitaria del pueblo cubano». Si Leonardo Padura es la voz literaria más conocida de Cuba, la de estos cuatro escritores afinan una melodía en la distancia. Un concierto barroco, a lo Carpentier. Wendy Guerra, Karla Suárez, Yunior García y Ronaldo Menéndez componen una foto de familia. Hijos de la Revolución, adolescentes en el Período Especial y adultos en el exilio, cada uno a su manera, aunque por un motivo común (la Revolución), han construido su obra y su voz literaria en la distancia. El dramaturgo Yunior García Aguilera , fundador del movimiento Archipiélago, vive exilado en Madrid desde 2021 luego de que en noviembre de 2020 se movilizara junto a decenas de artistas para pedir no solo comida y medicinas, sino libertad de expresión, de manifestación y de creación. Seis años después, García describe el estado actual de Cuba como su peor crisis, causada por una economía colapsada que depende de un modelo ineficiente y corrupto de empresas estatales socialistas, y agravada por la pandemia y la pérdida del apoyo venezolano. «Cada vez que Díaz-Canel sale a decir algo en televisión ocurren protestas. No es solo por los apagones, no es solo por la falta de agua, no es solo por la falta de medicina, no es solo por la crisis absoluta que se vive en todo el país, sino sobre todo por la falta de esperanza. El régimen no es capaz de ofrecerle a la gente una luz al final del túnel. Entonces esas personas no encuentran otra forma que no sea rebelarse de las maneras en que entienden, que es salir a la calle, hacer estos cacerolazos y bueno, lo que vimos en Morón ».Sobre la violencia que se manifiesta, por ejemplo, en los ataques a la sede del partido comunista, García considera que puede seguir en aumento. «El régimen sigue acudiendo a la represión fuerte. Se habla de disparos, se habla de una persona herida. Sabemos, por ejemplo, que las boinas negras, que son estas tropas especiales en Cuba, lanzaron a los perros contra la multitud. Y el régimen también practica otras formas de intimidación. Por ejemplo, a jóvenes youtubers en Holguín, unos muchachos que se llaman El Cuartico, los detuvieron y probablemente vayan a la cárcel. A otra muchacha que se llama Anna Bensi , que ahora es muy popular en redes sociales, es una youtuber, igual, el régimen está amenazando a su madre con llevarla, tanto a la hija como a la madre, a la cárcel. Haciendo pagar a la madre por los vídeos que publica la hija. Entonces, de todas estas maneras, el régimen opera tratando de intimidar a la población y demostrar que ellos están dispuestos a todo, incluso a disparar contra la población».Noticia relacionada general No No Leonardo Padura: «Ahora mismo no sabría decir qué pienso que puede ocurrir con mi país, con mi propia vida» Karina Sainz BorgoTambién sobre el futuro de la isla opina Wendy Guerra para ABC. «Cuba es hoy un terreno baldío, escenario de posguerra que espera ser salvado, lo que no sabemos es cómo ni cuándo. Tampoco si esa será una cura de espanto; lo cierto es que cualquier cosa será mejor que lo que el pueblo cubano está padeciendo en este momento», dice esta novelista, poeta y guionista cubana nacida en La Habana en 1970, considerada una de las voces más reconocidas de la literatura cubana actual. Importa la mirada de Guerra justamente por su obra mezcla la autobiografía, intimidad y crítica social. Sus novelas exploran la vida cotidiana, la censura, la identidad y el exilio emocional dentro de Cuba, una mirada ue alcanzó proyección internacional con novelas como ‘Todos se van’ (Premio Bruguera), ‘Nunca fui Primera Dama’ y ‘Domingo de Revolución’, donde retrata personajes marcados por la fragilidad, la vigilancia y la necesidad de libertad; su estilo es directo, lírico y confesional, y su trayectoria ha estado también rodeada de controversia y tensiones con las instituciones culturales cubanas, lo que refuerza su imagen de autora independiente y observadora crítica de la realidad de la isla. Como ella, los novelistas Ronaldo Menéndez y Karla Suárez —ambos viven en el exterior— entienden Cuba como una fractura. «Me fui en 1998. A partir de ese momento empecé a hacerme preguntas: ¿quién soy, de dónde soy, pertenezco a algún sitio, solamente a un sitio? Creo que a casi todos los emigrantes nos sucede esto. Por fortuna para mí, yo tenía la escritura, más que para encontrar respuestas, para liberar demonios», asegura Suárez, quien esta semana presenta en España su novela ‘Objetos perdidos’. Ronaldo Menéndez, fiel a su estilo irónico, lúcido y mordaz, opina sin tapujos. «Esta nueva crisis, como se le llama, energética y económica, obviamente también es un potenciador extremo de crisis moral y de credibilidad del discurso oficial. En todo caso, ¿cómo redefine esta relación de los cubanos de dentro y de fuera? Creo que se convierte en un paradigma de unidad. Parece que el nivel de hartazgo confluye en una misma línea». Y añade: «No se habla de venganzas o de ajustes de cuentas entre los de dentro y los de afuera; se habla de una convergencia y reforzamiento, para que esa unidad sea lo emergente, que es la supervivencia real de crisis humanitaria del pueblo cubano».
Si Leonardo Padura es la voz literaria más conocida de Cuba, la de estos cuatro escritores afinan una melodía en la distancia. Un concierto barroco, a lo Carpentier. Wendy Guerra, Karla Suárez, Yunior García y Ronaldo Menéndez componen una foto de familia. Hijos de … la Revolución, adolescentes en el Período Especial y adultos en el exilio, cada uno a su manera, aunque por un motivo común (la Revolución), han construido su obra y su voz literaria en la distancia.
El dramaturgo Yunior García Aguilera, fundador del movimiento Archipiélago, vive exilado en Madrid desde 2021 luego de que en noviembre de 2020 se movilizara junto a decenas de artistas para pedir no solo comida y medicinas, sino libertad de expresión, de manifestación y de creación. Seis años después, García describe el estado actual de Cuba como su peor crisis, causada por una economía colapsada que depende de un modelo ineficiente y corrupto de empresas estatales socialistas, y agravada por la pandemia y la pérdida del apoyo venezolano. «Cada vez que Díaz-Canel sale a decir algo en televisión ocurren protestas. No es solo por los apagones, no es solo por la falta de agua, no es solo por la falta de medicina, no es solo por la crisis absoluta que se vive en todo el país, sino sobre todo por la falta de esperanza. El régimen no es capaz de ofrecerle a la gente una luz al final del túnel. Entonces esas personas no encuentran otra forma que no sea rebelarse de las maneras en que entienden, que es salir a la calle, hacer estos cacerolazos y bueno, lo que vimos en Morón».
Sobre la violencia que se manifiesta, por ejemplo, en los ataques a la sede del partido comunista, García considera que puede seguir en aumento. «El régimen sigue acudiendo a la represión fuerte. Se habla de disparos, se habla de una persona herida. Sabemos, por ejemplo, que las boinas negras, que son estas tropas especiales en Cuba, lanzaron a los perros contra la multitud. Y el régimen también practica otras formas de intimidación. Por ejemplo, a jóvenes youtubers en Holguín, unos muchachos que se llaman El Cuartico, los detuvieron y probablemente vayan a la cárcel. A otra muchacha que se llama Anna Bensi, que ahora es muy popular en redes sociales, es una youtuber, igual, el régimen está amenazando a su madre con llevarla, tanto a la hija como a la madre, a la cárcel. Haciendo pagar a la madre por los vídeos que publica la hija. Entonces, de todas estas maneras, el régimen opera tratando de intimidar a la población y demostrar que ellos están dispuestos a todo, incluso a disparar contra la población».
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También sobre el futuro de la isla opina Wendy Guerra para ABC. «Cuba es hoy un terreno baldío, escenario de posguerra que espera ser salvado, lo que no sabemos es cómo ni cuándo. Tampoco si esa será una cura de espanto; lo cierto es que cualquier cosa será mejor que lo que el pueblo cubano está padeciendo en este momento», dice esta novelista, poeta y guionista cubana nacida en La Habana en 1970, considerada una de las voces más reconocidas de la literatura cubana actual. Importa la mirada de Guerra justamente por su obra mezcla la autobiografía, intimidad y crítica social. Sus novelas exploran la vida cotidiana, la censura, la identidad y el exilio emocional dentro de Cuba, una mirada ue alcanzó proyección internacional con novelas como ‘Todos se van’ (Premio Bruguera), ‘Nunca fui Primera Dama’ y ‘Domingo de Revolución’, donde retrata personajes marcados por la fragilidad, la vigilancia y la necesidad de libertad; su estilo es directo, lírico y confesional, y su trayectoria ha estado también rodeada de controversia y tensiones con las instituciones culturales cubanas, lo que refuerza su imagen de autora independiente y observadora crítica de la realidad de la isla.
Como ella, los novelistas Ronaldo Menéndez y Karla Suárez —ambos viven en el exterior— entienden Cuba como una fractura. «Me fui en 1998. A partir de ese momento empecé a hacerme preguntas: ¿quién soy, de dónde soy, pertenezco a algún sitio, solamente a un sitio? Creo que a casi todos los emigrantes nos sucede esto. Por fortuna para mí, yo tenía la escritura, más que para encontrar respuestas, para liberar demonios», asegura Suárez, quien esta semana presenta en España su novela ‘Objetos perdidos’. Ronaldo Menéndez, fiel a su estilo irónico, lúcido y mordaz, opina sin tapujos. «Esta nueva crisis, como se le llama, energética y económica, obviamente también es un potenciador extremo de crisis moral y de credibilidad del discurso oficial. En todo caso, ¿cómo redefine esta relación de los cubanos de dentro y de fuera? Creo que se convierte en un paradigma de unidad. Parece que el nivel de hartazgo confluye en una misma línea». Y añade: «No se habla de venganzas o de ajustes de cuentas entre los de dentro y los de afuera; se habla de una convergencia y reforzamiento, para que esa unidad sea lo emergente, que es la supervivencia real de crisis humanitaria del pueblo cubano».
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