Christine Lagarde todavía tiene por delante algo menos de dos años de mandato como presidenta del Banco Central Europeo (BCE) pero la carrera por su sucesión ya empieza a calentarse en el entorno financiero. Abandonará su puesto en octubre de 2027 pero dada la trascendencia del cargo es algo que se va cocinando a fuego muy lento, con candidaturas oficiosas y un juego político que, por el momento, no ha comenzado. Lo que sí han emergido ya son algunos nombres, como publicó el ‘Financial Times’, entre los que está el exgobernador español Pablo Hernández de Cos . Hernández de Cos acabó su mandato como gobernador del Banco de España en junio de 2024 pero en ningún momento se ha desligado de lo que es el mundo financiero y bancario. Fuentes conocedoras destacan que en sus planes siempre ha estado poder llegar a suceder a Lagarde en 2027 como máxima cabeza visible del BCE . No es algo que oculte en las conversaciones en el sector financiero, hasta el punto de que algunas fuentes indican que parte de su carrera más reciente va enfocada hacia este objetivo mayor, siempre y cuando España como país convenga que debe ser candidato.Noticia Relacionada estandar No España es el segundo país con las hipotecas más baratas y se distancia de las subidas en Europa Daniel Caballero El tipo medio en nuestro país estaba en el 2,66% en septiembre, solo por encima del dato de MaltaTras dejar el Banco de España, Hernández de Cos pronto encontró un cargo de alta relevancia internacional como director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), puesto en el que se desempeña desde julio de este año. Esa institución, con sede en Suiza, viene a ser como el banco central de los bancos centrales. Pero, tal como apuntan fuentes bancarias, la carrera de Hernández de Cos está llamada a más; señalan que este cargo en el BIS sería más bien un trampolín hacia el BCE ya que, así, no se desliga en ningún momento del ámbito financiero y monetario.Menor influenciaEn el sector bancario español ven con muy buenos ojos su posible candidatura, es una persona a la que conocen de sobra desde hace años y cuya trayectoria y conocimientos le avalan. Sin embargo, llegar a dirigir el BCE no solo es una cuestión de competencias sino también política. Y en este caso se daría una situación desfavorable para España que bien podría acabar siendo favorable para esta candidatura. En los dos últimos años, España ha ido perdiendo peso en el panorama bancario europeo, pero eso no es necesariamente negativo si este objetivo se cumple. Todo comenzó con la propuesta de Margarita Delgado en 2023 para dirigir la supervisión bancaria del BCE. Un proceso en el que comenzó con todo el impulso posible y el apoyo, aunque no muy decidido, del Gobierno español. Este es un puesto clave dentro de la institución con sede en Fráncfort… pero finalmente el cargo acabó en manos de la alemana Claudia Buch. Fuentes financieras apuntan a que, más allá de la falta de insistencia de la entonces ministra de Economía, Nadia Calviño , lo que terminó por decantar la balanza fue el empeño de Christine Lagarde por situar en ese puesto a Buch.Una carrera de fondo Quinielas De Cos aparece ya en la carrera para la presidencia y no ha ocultado que es un cargo que desea. Sus conocimientos y trayectoria le avalan. En la carrera también estaría el alemán Joachim Nagel. Perder para ganar España pierde influencia en las instituciones bancarias europeas. Margarita Delgado no logró hacerse en 2023 con la supervión del BCE, José Manuel Campa deja ahora la EBA, Ramón Quintana se jubila del BCE y De Guindos dejará de ser vicepresidente. Esto jugaría a favor de Hernández de Cos para devolver el peso a España como país grande del euro. Consenso de país La política es clave en un puesto como este, más allá de la preparación del candidato. En el sector financiero no dudan de que el exgobernador podría lograr el consenso de PP y PSOE para apoyarle, pese a las discrepancias que ha tenido con el Gobierno de Pedro Sánchez.Tras la decepción con la candidatura de Delgado -mucho mejor preparada en términos de supervisión bancaria que Buch, dicen en el sector-, ahora llegan una batería de acontecimientos que hacen a España perder influencia. José Manuel Campa, presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), deja el cargo por motivos personales. Ramón Quintana abandona también ahora como director general de supervisión bancaria del BCE, donde se encargaba de los bancos sistémicos e internacionales; en este caso es por edad y se reincorpora al Banco de España. Y en 2026, en pocos meses, Luis de Guindos agota mandato como vicepresidente del BCE.Alta políticaLa pérdida de peso español es evidente y eso juega a favor de Hernández de Cos ya que es habitual que los países grandes tengan cuotas de poder. Además, con el fin del mandato de Luis de Guindos , España se quedaría sin representación en el comité ejecutivo del BCE, que viene a ser el órgano de dirección. En la banca creen que la dilución de España en altos puestos de responsabilidad deja cierta vía libre para proponer con fuerza a De Cos para la presidencia. Y apuntan a que nuestro país nunca ha ostentado ese cargo. Pero a partir de aquí, la política también juega su papel. Nadie duda de que su candidatura sería perfectamente posible que la apoyaran tanto PSOE como PP, pese a los choques que por momentos hubo con el Gobierno de Sánchez. El problema, en este caso, radicaría en Alemania, que tampoco ha dirigido el BCE y podría optar por dar un golpe sobre la mesa; el nombre, según publicó el ‘Financial Times’, sería Joachim Nagel, presidente del Bundesbank. En contra del germano, en su caso, jugaría que ya presiden la Comisión Europea y dirigen la supervisión bancaria. Christine Lagarde todavía tiene por delante algo menos de dos años de mandato como presidenta del Banco Central Europeo (BCE) pero la carrera por su sucesión ya empieza a calentarse en el entorno financiero. Abandonará su puesto en octubre de 2027 pero dada la trascendencia del cargo es algo que se va cocinando a fuego muy lento, con candidaturas oficiosas y un juego político que, por el momento, no ha comenzado. Lo que sí han emergido ya son algunos nombres, como publicó el ‘Financial Times’, entre los que está el exgobernador español Pablo Hernández de Cos . Hernández de Cos acabó su mandato como gobernador del Banco de España en junio de 2024 pero en ningún momento se ha desligado de lo que es el mundo financiero y bancario. Fuentes conocedoras destacan que en sus planes siempre ha estado poder llegar a suceder a Lagarde en 2027 como máxima cabeza visible del BCE . No es algo que oculte en las conversaciones en el sector financiero, hasta el punto de que algunas fuentes indican que parte de su carrera más reciente va enfocada hacia este objetivo mayor, siempre y cuando España como país convenga que debe ser candidato.Noticia Relacionada estandar No España es el segundo país con las hipotecas más baratas y se distancia de las subidas en Europa Daniel Caballero El tipo medio en nuestro país estaba en el 2,66% en septiembre, solo por encima del dato de MaltaTras dejar el Banco de España, Hernández de Cos pronto encontró un cargo de alta relevancia internacional como director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), puesto en el que se desempeña desde julio de este año. Esa institución, con sede en Suiza, viene a ser como el banco central de los bancos centrales. Pero, tal como apuntan fuentes bancarias, la carrera de Hernández de Cos está llamada a más; señalan que este cargo en el BIS sería más bien un trampolín hacia el BCE ya que, así, no se desliga en ningún momento del ámbito financiero y monetario.Menor influenciaEn el sector bancario español ven con muy buenos ojos su posible candidatura, es una persona a la que conocen de sobra desde hace años y cuya trayectoria y conocimientos le avalan. Sin embargo, llegar a dirigir el BCE no solo es una cuestión de competencias sino también política. Y en este caso se daría una situación desfavorable para España que bien podría acabar siendo favorable para esta candidatura. En los dos últimos años, España ha ido perdiendo peso en el panorama bancario europeo, pero eso no es necesariamente negativo si este objetivo se cumple. Todo comenzó con la propuesta de Margarita Delgado en 2023 para dirigir la supervisión bancaria del BCE. Un proceso en el que comenzó con todo el impulso posible y el apoyo, aunque no muy decidido, del Gobierno español. Este es un puesto clave dentro de la institución con sede en Fráncfort… pero finalmente el cargo acabó en manos de la alemana Claudia Buch. Fuentes financieras apuntan a que, más allá de la falta de insistencia de la entonces ministra de Economía, Nadia Calviño , lo que terminó por decantar la balanza fue el empeño de Christine Lagarde por situar en ese puesto a Buch.Una carrera de fondo Quinielas De Cos aparece ya en la carrera para la presidencia y no ha ocultado que es un cargo que desea. Sus conocimientos y trayectoria le avalan. En la carrera también estaría el alemán Joachim Nagel. Perder para ganar España pierde influencia en las instituciones bancarias europeas. Margarita Delgado no logró hacerse en 2023 con la supervión del BCE, José Manuel Campa deja ahora la EBA, Ramón Quintana se jubila del BCE y De Guindos dejará de ser vicepresidente. Esto jugaría a favor de Hernández de Cos para devolver el peso a España como país grande del euro. Consenso de país La política es clave en un puesto como este, más allá de la preparación del candidato. En el sector financiero no dudan de que el exgobernador podría lograr el consenso de PP y PSOE para apoyarle, pese a las discrepancias que ha tenido con el Gobierno de Pedro Sánchez.Tras la decepción con la candidatura de Delgado -mucho mejor preparada en términos de supervisión bancaria que Buch, dicen en el sector-, ahora llegan una batería de acontecimientos que hacen a España perder influencia. José Manuel Campa, presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), deja el cargo por motivos personales. Ramón Quintana abandona también ahora como director general de supervisión bancaria del BCE, donde se encargaba de los bancos sistémicos e internacionales; en este caso es por edad y se reincorpora al Banco de España. Y en 2026, en pocos meses, Luis de Guindos agota mandato como vicepresidente del BCE.Alta políticaLa pérdida de peso español es evidente y eso juega a favor de Hernández de Cos ya que es habitual que los países grandes tengan cuotas de poder. Además, con el fin del mandato de Luis de Guindos , España se quedaría sin representación en el comité ejecutivo del BCE, que viene a ser el órgano de dirección. En la banca creen que la dilución de España en altos puestos de responsabilidad deja cierta vía libre para proponer con fuerza a De Cos para la presidencia. Y apuntan a que nuestro país nunca ha ostentado ese cargo. Pero a partir de aquí, la política también juega su papel. Nadie duda de que su candidatura sería perfectamente posible que la apoyaran tanto PSOE como PP, pese a los choques que por momentos hubo con el Gobierno de Sánchez. El problema, en este caso, radicaría en Alemania, que tampoco ha dirigido el BCE y podría optar por dar un golpe sobre la mesa; el nombre, según publicó el ‘Financial Times’, sería Joachim Nagel, presidente del Bundesbank. En contra del germano, en su caso, jugaría que ya presiden la Comisión Europea y dirigen la supervisión bancaria.
Christine Lagarde todavía tiene por delante algo menos de dos años de mandato como presidenta del Banco Central Europeo (BCE) pero la carrera por su sucesión ya empieza a calentarse en el entorno financiero. Abandonará su puesto en octubre de 2027 pero dada la … trascendencia del cargo es algo que se va cocinando a fuego muy lento, con candidaturas oficiosas y un juego político que, por el momento, no ha comenzado. Lo que sí han emergido ya son algunos nombres, como publicó el ‘Financial Times’, entre los que está el exgobernador español Pablo Hernández de Cos.
Hernández de Cos acabó su mandato como gobernador del Banco de España en junio de 2024 pero en ningún momento se ha desligado de lo que es el mundo financiero y bancario. Fuentes conocedoras destacan que en sus planes siempre ha estado poder llegar a suceder a Lagarde en 2027 como máxima cabeza visible del BCE. No es algo que oculte en las conversaciones en el sector financiero, hasta el punto de que algunas fuentes indican que parte de su carrera más reciente va enfocada hacia este objetivo mayor, siempre y cuando España como país convenga que debe ser candidato.
Tras dejar el Banco de España, Hernández de Cos pronto encontró un cargo de alta relevancia internacional como director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), puesto en el que se desempeña desde julio de este año. Esa institución, con sede en Suiza, viene a ser como el banco central de los bancos centrales.
Pero, tal como apuntan fuentes bancarias, la carrera de Hernández de Cos está llamada a más; señalan que este cargo en el BIS sería más bien un trampolín hacia el BCE ya que, así, no se desliga en ningún momento del ámbito financiero y monetario.
Menor influencia
En el sector bancario español ven con muy buenos ojos su posible candidatura, es una persona a la que conocen de sobra desde hace años y cuya trayectoria y conocimientos le avalan. Sin embargo, llegar a dirigir el BCE no solo es una cuestión de competencias sino también política. Y en este caso se daría una situación desfavorable para España que bien podría acabar siendo favorable para esta candidatura.
En los dos últimos años, España ha ido perdiendo peso en el panorama bancario europeo, pero eso no es necesariamente negativo si este objetivo se cumple. Todo comenzó con la propuesta de Margarita Delgado en 2023 para dirigir la supervisión bancaria del BCE. Un proceso en el que comenzó con todo el impulso posible y el apoyo, aunque no muy decidido, del Gobierno español. Este es un puesto clave dentro de la institución con sede en Fráncfort… pero finalmente el cargo acabó en manos de la alemana Claudia Buch. Fuentes financieras apuntan a que, más allá de la falta de insistencia de la entonces ministra de Economía, Nadia Calviño, lo que terminó por decantar la balanza fue el empeño de Christine Lagarde por situar en ese puesto a Buch.
Quinielas
De Cos aparece ya en la carrera para la presidencia y no ha ocultado que es un cargo que desea. Sus conocimientos y trayectoria le avalan. En la carrera también estaría el alemán Joachim Nagel.
Perder para ganar
España pierde influencia en las instituciones bancarias europeas. Margarita Delgado no logró hacerse en 2023 con la supervión del BCE, José Manuel Campa deja ahora la EBA, Ramón Quintana se jubila del BCE y De Guindos dejará de ser vicepresidente. Esto jugaría a favor de Hernández de Cos para devolver el peso a España como país grande del euro.
Consenso de país
La política es clave en un puesto como este, más allá de la preparación del candidato. En el sector financiero no dudan de que el exgobernador podría lograr el consenso de PP y PSOE para apoyarle, pese a las discrepancias que ha tenido con el Gobierno de Pedro Sánchez.
Tras la decepción con la candidatura de Delgado -mucho mejor preparada en términos de supervisión bancaria que Buch, dicen en el sector-, ahora llegan una batería de acontecimientos que hacen a España perder influencia. José Manuel Campa, presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), deja el cargo por motivos personales. Ramón Quintana abandona también ahora como director general de supervisión bancaria del BCE, donde se encargaba de los bancos sistémicos e internacionales; en este caso es por edad y se reincorpora al Banco de España. Y en 2026, en pocos meses, Luis de Guindos agota mandato como vicepresidente del BCE.
Alta política
La pérdida de peso español es evidente y eso juega a favor de Hernández de Cos ya que es habitual que los países grandes tengan cuotas de poder. Además, con el fin del mandato de Luis de Guindos, España se quedaría sin representación en el comité ejecutivo del BCE, que viene a ser el órgano de dirección. En la banca creen que la dilución de España en altos puestos de responsabilidad deja cierta vía libre para proponer con fuerza a De Cos para la presidencia. Y apuntan a que nuestro país nunca ha ostentado ese cargo. Pero a partir de aquí, la política también juega su papel.
Nadie duda de que su candidatura sería perfectamente posible que la apoyaran tanto PSOE como PP, pese a los choques que por momentos hubo con el Gobierno de Sánchez. El problema, en este caso, radicaría en Alemania, que tampoco ha dirigido el BCE y podría optar por dar un golpe sobre la mesa; el nombre, según publicó el ‘Financial Times’, sería Joachim Nagel, presidente del Bundesbank. En contra del germano, en su caso, jugaría que ya presiden la Comisión Europea y dirigen la supervisión bancaria.
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