El goteo de alumnos a la entrada de uno de los institutos de Secundaria más grandes de Valencia, el IES Lluís Vives, era escasa este lunes, primera jornada de huelga indefinida en la educación pública valenciana. El paro ha vaciado las aulas, según los sindicatos, que cifran el seguimiento entre el 80 y el 90%. La Consejería de Educación lo ha rebajado al 47%. Las manifestaciones del mediodía en Valencia, Castellón, Alicante o Elche han sido masivas, con decenas de miles de asistentes en la capital, donde hora y media después del comienzo salían los últimos de la cola. En Alicante, han participado unas 12.000 personas (según la Policía Nacional), y en Castellón la han seguido miles también. “Ortí, escucha, la escuela está revuelta”, han coreado los huelguistas dirigiéndose a la titular autonómica de Educación, Carmen Ortí. La huelga se desarrolla con los servicios mínimos establecidos, recurridos por los sindicatos.
El paro en la docencia pública no universitaria es secundado por más del 90%, según los sindicatos. La Generalitat rebaja su impacto al 47%
El goteo de alumnos a la entrada de uno de los institutos de Secundaria más grandes de Valencia, el IES Lluís Vives, era escasa este lunes, primera jornada de huelga indefinida en la educación pública valenciana. El paro ha vaciado las aulas, según los sindicatos, que cifran el seguimiento entre el 80 y el 90%. La Consejería de Educación lo ha rebajado al 47%. Las manifestaciones del mediodía en las tres capitales han sido masivas, con decenas de miles de asistentes en Valencia, unas 12.000 en Alicante (según la Policía Nacional) y miles en Castellón. “Ortí, escucha, la escuela está revuelta”, han coreado los huelguistas dirigiéndose a la titular autonómica de Educación, Carmen Ortí. La huelga se desarrolla con los servicios mínimos establecidos, recurridos por los sindicatos, y no registra incidentes.
Falta poco para las ocho de la mañana y un alumno de 1º de Bachillerato entra al IES Lluís Vives de Valencia porque tiene una clase importante de matemáticas: “Tienen razón y necesitan ser escuchados. Yo los apoyo”, refiere el estudiante de las reivindicaciones de los profesores de la pública. A Lía, de 1ª de la ESO, le parece que el conflicto se ha ido acumulando en el tiempo y se muestra de acuerdo con la protesta. Otras dos alumnas de 2º de Bachiller tienen examen hoy: “Están en su derecho de hacer la huelga pero tenemos miedo de que nos pueda perjudicar. Pero tienen razón: en una clase somos 30 alumnos, mucha gente; y en cuanto a instalaciones no tenemos aire acondicionado. Este invierno se rompió la caldera y trajimos hasta mantas”, señalan, convencidas de que “[los profesores] se están presentando a los exámenes y están dándolo todo por nosotros”.
El colegio Cervantes, también de la capital, imparte los ciclos de infantil y primaria, y este lunes ha abierto sus puertas poco a las nueve de la mañana. Dos madres acaban de dejar en el colegio a sus respectivos hijos de 11 años, atendidos por los servicios mínimos “Estoy de acuerdo con la huelga del profesorado. Creo que la escuela pública está muy abandonada. He trabajado como profesora en una escuela concertada y también en la pública y la diferencia de presupuesto es notable. Han subido muy poco los salarios, por no decir prácticamente nada”, apunta Ana.
En Castellón, las calles han amanecido este lunes sin el bullicio habitual de coches en doble fila frente a los colegios. La misma imagen se ha repetido en diferentes centros educativos de otras localidades de la provincia como el CEIP Mestre Caballero de Onda (26.000 habitantes). Allí, Cris, María de Mar, Rosana y Paula, cuatro de sus profesoras de primaria han secundado el paro. “Necesitamos más maestros y más recursos, tanto personales como materiales”, reivindican las docentes, que denuncian unas ratios “inasumibles”, más aún ante el “aumento considerable de alumnado con necesidades educativas especiales”. Tan inasumible, coinciden, como la carga burocrática impuesta que les resta tiempo para la atención directa al estudiantado y la preparación de materiales didácticos.

Las docentes trabajan con aulas de entre 23 y 25 alumnos, entre los que hay menores con necesidades educativas especiales —dislexia, TEA, retrasos madurativos o problemas de aprendizaje derivados del desconocimiento del idioma—. “La ratio ideal sería de 18 alumnos o poder contar con codocencia, es decir, con dos maestros dentro del aula”, sostienen. Reclaman también más especialistas en pedagogía terapéutica, audición y lenguaje y orientación educativa, ya que, aseguran, un alumno con necesidades especiales “debería recibir cinco horas de atención semanal y muchas veces apenas puede contar con una o tres, además compartidas”.
Marc Candela, coordinador del STEPV, sindicato mayoritario, explica que las aulas se han vaciado el primer día de paro: “El seguimiento es total y la Consejería de Educación debe tomar nota y convocarnos lo más pronto posible a una negociación real y efectiva de los seis puntos” de la plataforma reivindicativa: mejora salarial, reducción de ratios de alumnos por clase, menos burocracia, más inversión en los centros, mejora de plantillas y respeto a la enseñanza en valenciano.
Candela recuerda que los servicios mínimos decretados por la Consejería de Educación están recurridos ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) porque ”son abusivos». “Su redacción es tan ambigua que cabe de todo y tenemos muchas dudas sobre lo que debe hacer o no el profesorado en 2º de Bachillerato”, ha explicado.
José Seco, del CSIF, confía en el éxito de la huelga pero, en el fondo, habla de una “jornada triste porque hemos llegado a un paro que no queríamos por la falta de voluntad de acuerdo de la Generalitat”. “Esperamos que esta huelga masiva que se prevé hoy lleve a la Generalitat a hacer una contraoferta razonable y nos sentemos a negociar”, aduce.
Xelo Valls, líder de CC OO, ha respondido a las críticas de la Consejería, que acusa a los sindicatos de no querer sentarse a negociar. “Nosotros sí queremos sentarnos pero no para nada. Las últimas reuniones con ellos han sido para decirnos que no había presupuesto o para hacernos una oferta irrisoria: eso no es voluntad negociadora, es solo aparentar”.
Kilian Cuerda, de UGT, confirma que la Generalitat está tensando la cuerda para ver cuanto “aguantamos los docentes con el paro” y se están negando a negociar. “Creemos que será una huelga masiva e histórica. En su mano está que el conflicto se alargue o que nos sentemos a negociar de verdad”, añade.
En declaraciones a la televisión autonómica À punt, la consejera de Educación, Carmen Ortí, ha afirmado que mantiene los “canales de diálogo” con los sindicatos y que la intención de la Generalitat es “llegar a acuerdos”. Ortí ha reconocido que la situación “es compleja”. A las 13.00 horas, los datos de seguimiento facilitados por la Generalitat oscilaban entre el 42,60% de la provincia de Castellón, al 46,15% de Alicante o el 49,10% de Valencia.
Según la consejera, la próxima reunión con los sindicatos estaba prevista para el 9 de junio, pero ha asegurado que si estos están dispuestos a “volver a sentarse a la mesa” la convocaría “lo más pronto posible”.
Por último, ha manifestado que la Consejería tiene elaborados diferentes planes y medidas ante los distintos escenarios que se puedan plantear y se irán “dando respuestas”. “Estamos trabajando respetando los derechos de los docentes a la huelga y que el funcionamiento de los centros sea con las máximas garantías del alumnado que es nuestra máxima prioridad”, ha afirmado.
