Edmundo Paz Soldán es uno de los pioneros del género ciencia ficción dentro de la literatura hispanoamericana. Hace ya casi treinta años, cuando publicó ‘Sueños digitales’ (2000) , comenzó una exploración especulativa que cristalizó en obras como ‘El delirio de Turing’ (2003) , una novela ambientada en una Bolivia futurista, o ‘Iris’ (2014), una distopía en un planeta minero remoto. Tras ‘La mirada de las plantas’ (2022) y ‘Área protegida’ (2024), regresa ahora con ‘El comienzo del paraíso’ (2025), un libro de relatos recién publicado por Páginas de Espuma en cuyas páginas retoma la reflexión sobre la naturaleza, la tecnología y la fragilidad humana. «Mi ciencia ficción, digamos, es de un futuro muy cercano, de los próximos diez, quince años. No escribo de naves espaciales. Me interesa mucho más el diálogo entre los posibles modelos de futuro que podría proyectar la literatura y el presente que estamos viviendo. Hoy, justo cuando estamos rodeados de tanta tecnología, la ciencia ficción es un género ideal para reflexionar sobre este presente», asegura el escritor en una conversación telefónica rumbo a Sevilla. Aunque reside en Estados Unidos desde hace muchos años, Paz Soldán mantiene un vínculo constante con la literatura en español, de la cual es investigador y profesor en la Universidad de Cornell. Paisaje como tema’El comienzo del paraíso’ se compone de relatos que pueden leerse de forma independiente, pero que juntos conforman una cartografía del colapso contemporáneo. Sus personajes —ingenieros, programadores, familias atrapadas en crisis ecológicas o emocionales— funcionan como testigos de una época en la que lo humano se redefine a cada instante. «Se trata de narrar ese equilibrio en la relación del ser humano con el ecosistema. En la narrativa contemporánea utilizamos a la naturaleza como un telón de fondo, cuando hoy para mí es eso, el paisaje lo que debe ser narrado». Justo por ese motivo ‘El comienzo del paraíso’ aborda la dislocación del ser humano en medio de un ecosistema desequilibrado. Al ser interrogado sobre hasta qué punto ha cambiado su manera de aproximarse a la ciencia ficción, Paz Soldán identifica un giro claro dentro de su propia obra. «Durante mucho tiempo entré y salí del género. La mayor parte de mis novelas de fines de los noventa y principios del dos mil fueron realistas. En cambio, hoy básicamente mi planteamiento es totalmente especulativo, o sea que sí siento que esa dislocación de la que te hablaba me ha llevado a, pues, yo siento que los recursos narrativos que la ciencia ficción me da más libertad para trabajar los temas que me interesan hoy».Esa evolución personal lo ha llevado a interesarse por nuevas zonas literarias. «Ha cambiado mi acercamiento al género precisamente porque me interesa mucho lo que podríamos llamar ciertos subgéneros, por ejemplo, las ficciones del clima o lo que se llamaría también por otro lado el eco-horror. Yo antes tenía un acercamiento a la ciencia ficción en la que me interesaba mucho solamente el drama humano o la relación del humano con la tecnología. En los últimos años he estado tratando de incorporar el medio ambiente, la naturaleza, el espacio que nos rodea, cómo narrar el cambio climático, cómo narrar la devastación ecológica; esos temas me interesan mucho».McOndo ya no dice nadaPaz Soldán, una de las voces destacadas del movimiento ‘McOndo’ , asociado a la antología que reunió a jóvenes narradores latinoamericanos decididos a romper con el realismo mágico, hoy encuentra menos certezas al respecto. Considera que algunos escritores de su generación siguen muy centrados en narrar el espacio urbano, una tendencia que hoy le parece limitada. «Parece que era una visión muy limitada de la realidad, muy integral, sobre todo con relación a tu pequeño mundo que te rodeaba, tu entorno», comenta. Para darle sustancia a su argumento cita al cronista peruano Joseph Zárate y su libro ‘Guerras del interior’, cuyas metáforas sirven de extrapolación literaria «Zárate decía que las verdaderas guerras que estaban ocurriendo con el avance de las grandes corporaciones y la explotación del petróleo, todo eso me parece que es algo que debe ser narrado hoy. Esas guerras del interior pues implican que debemos narrar que…». Y añade: «Para narrar esas cosas necesitas tener una mirada, yo creo, quizás suene un poco ampuloso esto, pero creo que en el momento te ha hecho más, te ha hecho más amplio. No me molesta la ficción del yo, si abarca multitudes. Sin embargo, la forma en que se hace es muy parroquial, en el peor sentido de la palabra».El escritor coincide con quienes sostienen —como el escritor argentino Martín Caparrós— que gran parte de la narrativa actual sigue atada a formas antiguas. «Sí», responde. «Como dice Verónica Gerber, hay estrategias del siglo XIX, estrategias narrativas, que todavía n sirven, pero hay otras para las cuales necesitamos repensar o reconfigurar nuestro arsenal de estrategias narrativas para tratar de narrar este momento. Creo que por ahí va la cosa para mí», explica Paz Soldán. Edmundo Paz Soldán es uno de los pioneros del género ciencia ficción dentro de la literatura hispanoamericana. Hace ya casi treinta años, cuando publicó ‘Sueños digitales’ (2000) , comenzó una exploración especulativa que cristalizó en obras como ‘El delirio de Turing’ (2003) , una novela ambientada en una Bolivia futurista, o ‘Iris’ (2014), una distopía en un planeta minero remoto. Tras ‘La mirada de las plantas’ (2022) y ‘Área protegida’ (2024), regresa ahora con ‘El comienzo del paraíso’ (2025), un libro de relatos recién publicado por Páginas de Espuma en cuyas páginas retoma la reflexión sobre la naturaleza, la tecnología y la fragilidad humana. «Mi ciencia ficción, digamos, es de un futuro muy cercano, de los próximos diez, quince años. No escribo de naves espaciales. Me interesa mucho más el diálogo entre los posibles modelos de futuro que podría proyectar la literatura y el presente que estamos viviendo. Hoy, justo cuando estamos rodeados de tanta tecnología, la ciencia ficción es un género ideal para reflexionar sobre este presente», asegura el escritor en una conversación telefónica rumbo a Sevilla. Aunque reside en Estados Unidos desde hace muchos años, Paz Soldán mantiene un vínculo constante con la literatura en español, de la cual es investigador y profesor en la Universidad de Cornell. Paisaje como tema’El comienzo del paraíso’ se compone de relatos que pueden leerse de forma independiente, pero que juntos conforman una cartografía del colapso contemporáneo. Sus personajes —ingenieros, programadores, familias atrapadas en crisis ecológicas o emocionales— funcionan como testigos de una época en la que lo humano se redefine a cada instante. «Se trata de narrar ese equilibrio en la relación del ser humano con el ecosistema. En la narrativa contemporánea utilizamos a la naturaleza como un telón de fondo, cuando hoy para mí es eso, el paisaje lo que debe ser narrado». Justo por ese motivo ‘El comienzo del paraíso’ aborda la dislocación del ser humano en medio de un ecosistema desequilibrado. Al ser interrogado sobre hasta qué punto ha cambiado su manera de aproximarse a la ciencia ficción, Paz Soldán identifica un giro claro dentro de su propia obra. «Durante mucho tiempo entré y salí del género. La mayor parte de mis novelas de fines de los noventa y principios del dos mil fueron realistas. En cambio, hoy básicamente mi planteamiento es totalmente especulativo, o sea que sí siento que esa dislocación de la que te hablaba me ha llevado a, pues, yo siento que los recursos narrativos que la ciencia ficción me da más libertad para trabajar los temas que me interesan hoy».Esa evolución personal lo ha llevado a interesarse por nuevas zonas literarias. «Ha cambiado mi acercamiento al género precisamente porque me interesa mucho lo que podríamos llamar ciertos subgéneros, por ejemplo, las ficciones del clima o lo que se llamaría también por otro lado el eco-horror. Yo antes tenía un acercamiento a la ciencia ficción en la que me interesaba mucho solamente el drama humano o la relación del humano con la tecnología. En los últimos años he estado tratando de incorporar el medio ambiente, la naturaleza, el espacio que nos rodea, cómo narrar el cambio climático, cómo narrar la devastación ecológica; esos temas me interesan mucho».McOndo ya no dice nadaPaz Soldán, una de las voces destacadas del movimiento ‘McOndo’ , asociado a la antología que reunió a jóvenes narradores latinoamericanos decididos a romper con el realismo mágico, hoy encuentra menos certezas al respecto. Considera que algunos escritores de su generación siguen muy centrados en narrar el espacio urbano, una tendencia que hoy le parece limitada. «Parece que era una visión muy limitada de la realidad, muy integral, sobre todo con relación a tu pequeño mundo que te rodeaba, tu entorno», comenta. Para darle sustancia a su argumento cita al cronista peruano Joseph Zárate y su libro ‘Guerras del interior’, cuyas metáforas sirven de extrapolación literaria «Zárate decía que las verdaderas guerras que estaban ocurriendo con el avance de las grandes corporaciones y la explotación del petróleo, todo eso me parece que es algo que debe ser narrado hoy. Esas guerras del interior pues implican que debemos narrar que…». Y añade: «Para narrar esas cosas necesitas tener una mirada, yo creo, quizás suene un poco ampuloso esto, pero creo que en el momento te ha hecho más, te ha hecho más amplio. No me molesta la ficción del yo, si abarca multitudes. Sin embargo, la forma en que se hace es muy parroquial, en el peor sentido de la palabra».El escritor coincide con quienes sostienen —como el escritor argentino Martín Caparrós— que gran parte de la narrativa actual sigue atada a formas antiguas. «Sí», responde. «Como dice Verónica Gerber, hay estrategias del siglo XIX, estrategias narrativas, que todavía n sirven, pero hay otras para las cuales necesitamos repensar o reconfigurar nuestro arsenal de estrategias narrativas para tratar de narrar este momento. Creo que por ahí va la cosa para mí», explica Paz Soldán.
Edmundo Paz Soldán es uno de los pioneros del género ciencia ficción dentro de la literatura hispanoamericana. Hace ya casi treinta años, cuando publicó ‘Sueños digitales’ (2000), comenzó una exploración especulativa que cristalizó en obras como ‘El delirio de Turing’ (2003) … , una novela ambientada en una Bolivia futurista, o ‘Iris’ (2014), una distopía en un planeta minero remoto. Tras ‘La mirada de las plantas’ (2022) y ‘Área protegida’ (2024), regresa ahora con ‘El comienzo del paraíso’ (2025), un libro de relatos recién publicado por Páginas de Espuma en cuyas páginas retoma la reflexión sobre la naturaleza, la tecnología y la fragilidad humana.
«Mi ciencia ficción, digamos, es de un futuro muy cercano, de los próximos diez, quince años. No escribo de naves espaciales. Me interesa mucho más el diálogo entre los posibles modelos de futuro que podría proyectar la literatura y el presente que estamos viviendo. Hoy, justo cuando estamos rodeados de tanta tecnología, la ciencia ficción es un género ideal para reflexionar sobre este presente», asegura el escritor en una conversación telefónica rumbo a Sevilla. Aunque reside en Estados Unidos desde hace muchos años, Paz Soldán mantiene un vínculo constante con la literatura en español, de la cual es investigador y profesor en la Universidad de Cornell.
Paisaje como tema
‘El comienzo del paraíso’ se compone de relatos que pueden leerse de forma independiente, pero que juntos conforman una cartografía del colapso contemporáneo. Sus personajes —ingenieros, programadores, familias atrapadas en crisis ecológicas o emocionales— funcionan como testigos de una época en la que lo humano se redefine a cada instante. «Se trata de narrar ese equilibrio en la relación del ser humano con el ecosistema. En la narrativa contemporánea utilizamos a la naturaleza como un telón de fondo, cuando hoy para mí es eso, el paisaje lo que debe ser narrado». Justo por ese motivo ‘El comienzo del paraíso’ aborda la dislocación del ser humano en medio de un ecosistema desequilibrado.
Al ser interrogado sobre hasta qué punto ha cambiado su manera de aproximarse a la ciencia ficción, Paz Soldán identifica un giro claro dentro de su propia obra. «Durante mucho tiempo entré y salí del género. La mayor parte de mis novelas de fines de los noventa y principios del dos mil fueron realistas. En cambio, hoy básicamente mi planteamiento es totalmente especulativo, o sea que sí siento que esa dislocación de la que te hablaba me ha llevado a, pues, yo siento que los recursos narrativos que la ciencia ficción me da más libertad para trabajar los temas que me interesan hoy».
Esa evolución personal lo ha llevado a interesarse por nuevas zonas literarias. «Ha cambiado mi acercamiento al género precisamente porque me interesa mucho lo que podríamos llamar ciertos subgéneros, por ejemplo, las ficciones del clima o lo que se llamaría también por otro lado el eco-horror. Yo antes tenía un acercamiento a la ciencia ficción en la que me interesaba mucho solamente el drama humano o la relación del humano con la tecnología. En los últimos años he estado tratando de incorporar el medio ambiente, la naturaleza, el espacio que nos rodea, cómo narrar el cambio climático, cómo narrar la devastación ecológica; esos temas me interesan mucho».
McOndo ya no dice nada
Paz Soldán, una de las voces destacadas del movimiento ‘McOndo’, asociado a la antología que reunió a jóvenes narradores latinoamericanos decididos a romper con el realismo mágico, hoy encuentra menos certezas al respecto. Considera que algunos escritores de su generación siguen muy centrados en narrar el espacio urbano, una tendencia que hoy le parece limitada. «Parece que era una visión muy limitada de la realidad, muy integral, sobre todo con relación a tu pequeño mundo que te rodeaba, tu entorno», comenta. Para darle sustancia a su argumento cita al cronista peruano Joseph Zárate y su libro ‘Guerras del interior’, cuyas metáforas sirven de extrapolación literaria
«Zárate decía que las verdaderas guerras que estaban ocurriendo con el avance de las grandes corporaciones y la explotación del petróleo, todo eso me parece que es algo que debe ser narrado hoy. Esas guerras del interior pues implican que debemos narrar que…». Y añade: «Para narrar esas cosas necesitas tener una mirada, yo creo, quizás suene un poco ampuloso esto, pero creo que en el momento te ha hecho más, te ha hecho más amplio. No me molesta la ficción del yo, si abarca multitudes. Sin embargo, la forma en que se hace es muy parroquial, en el peor sentido de la palabra».
El escritor coincide con quienes sostienen —como el escritor argentino Martín Caparrós— que gran parte de la narrativa actual sigue atada a formas antiguas. «Sí», responde. «Como dice Verónica Gerber, hay estrategias del siglo XIX, estrategias narrativas, que todavía n sirven, pero hay otras para las cuales necesitamos repensar o reconfigurar nuestro arsenal de estrategias narrativas para tratar de narrar este momento. Creo que por ahí va la cosa para mí», explica Paz Soldán.
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