Skip to content
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
  • Entradas
  • Forums
  • Contacto
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  Cultura  Edward Ross, cómo construir la novela gráfica perfecta y no volverse loco
Cultura

Edward Ross, cómo construir la novela gráfica perfecta y no volverse loco

junio 23, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

La novela gráfica tiene grandes hitos, empezando por la que puso los fundamentos del género en el ya lejano 1978, ‘Contrato con Dios’, de Will Eisner. De pronto, el cómic dejaba de ser cosa de niños y construía una historia adulta, larga y con una gran cohesión narrativa. Con ‘Maus’, de Art Spiegelman, se vio la capacidad del género para contar de forma profunda temas complejos y traumáticos. Y con ‘Watchman’, de Alan Moore y Dave Gibbons, la novela gráfica subvertía el género de superhéroes y ganaba por primera vez un Premio Pulitzer. A partir de aquí, la novela contada con viñetas se puso de moda y llegaron obras maestras como ‘The Sandman’, de Neil Gaiman; ‘Sin City’, de Frank Miller; ‘Persépolis’, de la recientemente fallecida Marjane Strapi o la confesional ‘Fun Home’, de Alison Bechdel. En España también existen obras maestras del género como ‘Arrugas’, de Paco Roca o la serie ‘Blacksad’, de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido.De pronto, el dibujante tenía toda la libertad del mundo para crear lo que fuese importante para él. Aparecieron nuevo géneros, como la crónica periodística en cómic de Joe Sacco o los ensayos pop explicados a partir de viñetas del escocés Edward Ross. Este dibujante y divulgador, licenciado en Estudios Cinematográficos, se paseaba prácticamente en la adolescencia por convenciones y ferias del cómic con un fanzine propio en el que explicaba a través de sus dibujos cómo funcionaban los mecanismos narrativos del cine y por qué era el arte por excelencia del siglo XX. Bajo el nombre de ‘Filmish’ (Reservoir Books) hablaba de ‘Citizane Kane’ y de ‘Aliens’; del Chaplin de ‘Tiempos modernos’ y de ‘La guerra de las galaxias’. La perfección en la que todo estaba dibujado, construido y guionizado llamó pronto la atención de la industria y una gran editorial decidió publicárselo. Y no sólo publicárselo, sino hacerlo tal cual, sin ningún cambio, respetando cada viñeta , cada tono de color, cada posición del texto. «Esto me dio una gran motivación al confirmarme que lo que hacía tenía un valor. Siempre me pongo de ejemplo a todos los jóvenes que se acercan y me dicen que les gustaría hacer un cómic, pero que lo ven como imposible. Lo único que necesitas es hacerlo, dejarte de excusas, y seguir aprendiendo», cuenta Ross en declaraciones a ABC, enseñando orgulloso aquel primer fanzine que hizo sólo en su casa.Noticia relacionada general No No El mítico alero que dibujaba cómics Carlos SalaDespués de este primer ensayo gráfico llegó ‘Gamish’ (Reservoir Books), en torno al mundo de los videojuegos, y ahora cierra el círculo de ensayos pop con ‘Cómo construir una novela gráfica’ (Reservoir Books) donde, como no podía ser de otra manera, habla del propio arte del cómic y los pasos que hay que hacer para conseguir una obra que seduzca al mundo entero. «Al principio no sabía si tenía derecho de hablar del cómic, pero al interactuar cada vez más con jóvenes que tienen la vocación de dedicarse a este mundo, pero se sienten demasiado abrumados que ni siquiera lo intentan, vi que no sólo tenía derecho, sino que era necesario», contesta Ross.El dibujante, que pasó por el pasado Salón del Cómic de Barcelona para ofrecer un multitudinario taller donde compartió los secretos de su creación, trata paso a paso, de una forma didáctica y autoreferencial, los pasos a seguir al plantearte crear tu propia historia. El juego de cómic que habla de cómics consigue un metalenguaje rico y directo que de verdad empuja a atreverse a crear tu propia novela gráfica. «Nosotros teníamos quince años y nos reuníamos en casa de un amigo y dibujábamos sin parar. Hay muchos adolescentes creativos que se pierden al no atreverse a dar un paso más allá. El cómic es como cualquier arte, no sólo es talento, es práctica, es determinación y es un poco de inconsciencia para lanzarse al vacío y atreverse a convertir lo que tienes en la cabeza en realidad», señala Ross.«No tienes que esperar el permiso de nadie para crear tu propia novela gráfica, no hay reglas definidas» Edward Ross DibujanteEl libro divide el cómic en diferentes fases de la cadena de la ‘construcción’ de una novela gráfica. Desde una parte narrativa, se habla de cómo sacar ideas, de la forma en saber desarrollarlas, de la propia escritura del guion, separación en diagramas y arco argumental. Desde una parte visual, se habla de las diferentes técnicas de dibujo, la importancia de la coherencia en la construcción de personajes y el famoso ‘world building’ o creación de mundos. Por último, no se olvida de los procesos más prácticos, de entintado, rotulación, aplicación del color y las maneras de auto publicarse, como hizo él, o atraer la atención de editoriales especializadas. «Nunca estás preparado para hacer un cómic, nunca eres lo suficientemente bueno, así que no vale la pena preocuparse por eso. Sólo empieza, aprende y sigue. Habrá ese momento en que se encienda la chispa y sientas que ya no haya marcha atrás», asegura Ross.El dibujante utiliza personajes para desarrollar sus ideas. Rayah es la artista, Jay el escritor, Ash el editor, y así hasta conformar una media docena de personajes para abarcar todo el proceso. «Ir decidiendo sobre la marcha es una parte fundamental de la creación de cómics. Tienes que descubrir lo que te funciona porque no hay respuestas correctas. Pero un poco de orientación siempre ayuda. Éste libro lo hubiese leído y releído cuando empecé», confiesa Alice Oseman, la autora de uno de los últimos fenómenos editoriales de la novela gráfica , ‘Heartstoppers’ (Crossbooks), obra que también sirve como gancho para arrancar el ensayo gráfico de Edward Ross.Del fanzine al éxito editorialEl propio dibujante confiesa que las obras de otros siempre ayudan a formar tu criterio. Entre sus influencias destaca la figura de Scott McCloud, cuyo ‘Entender el cómic’ (Astiberri) fue una revelación para él. McCloud también utilizaba el cómic para teorizar sobre el género. Eso sí, Ross lo leyó después de acabar ‘Filmish’ y su impacto fue inmediato. Por fin había encontrado una especie de alma gemela. Aunque a nivel de dibujo y capacidad creativa, su gran mito es Chris Ware . «Nos enseñó que una página bonita puede llegar a ser una increíble obra de arte. Nos ha abierto el cómic al diseño, a la arquitectura, a todas las bellas artes», afirma.Sobre la irrupción de la Inteligencia Artificial generativa a la hora de crear novela gráfica, Ross lo ve como una aberración. «Se ve a simple vista lo que está hecho con IA. Sí, existe la perfección formal, pero no se ve alma ni personalidad. El problema es los jóvenes dibujantes. Sólo se aprende con el prueba-error. Si las editoriales o publicaciones de toda índole apuestan por la IA para cualquier cosa, los jóvenes ilustradores no aprenden lo que funciona y lo que no y no evolucionan. Ese es el drama», concluye resignado. La novela gráfica tiene grandes hitos, empezando por la que puso los fundamentos del género en el ya lejano 1978, ‘Contrato con Dios’, de Will Eisner. De pronto, el cómic dejaba de ser cosa de niños y construía una historia adulta, larga y con una gran cohesión narrativa. Con ‘Maus’, de Art Spiegelman, se vio la capacidad del género para contar de forma profunda temas complejos y traumáticos. Y con ‘Watchman’, de Alan Moore y Dave Gibbons, la novela gráfica subvertía el género de superhéroes y ganaba por primera vez un Premio Pulitzer. A partir de aquí, la novela contada con viñetas se puso de moda y llegaron obras maestras como ‘The Sandman’, de Neil Gaiman; ‘Sin City’, de Frank Miller; ‘Persépolis’, de la recientemente fallecida Marjane Strapi o la confesional ‘Fun Home’, de Alison Bechdel. En España también existen obras maestras del género como ‘Arrugas’, de Paco Roca o la serie ‘Blacksad’, de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido.De pronto, el dibujante tenía toda la libertad del mundo para crear lo que fuese importante para él. Aparecieron nuevo géneros, como la crónica periodística en cómic de Joe Sacco o los ensayos pop explicados a partir de viñetas del escocés Edward Ross. Este dibujante y divulgador, licenciado en Estudios Cinematográficos, se paseaba prácticamente en la adolescencia por convenciones y ferias del cómic con un fanzine propio en el que explicaba a través de sus dibujos cómo funcionaban los mecanismos narrativos del cine y por qué era el arte por excelencia del siglo XX. Bajo el nombre de ‘Filmish’ (Reservoir Books) hablaba de ‘Citizane Kane’ y de ‘Aliens’; del Chaplin de ‘Tiempos modernos’ y de ‘La guerra de las galaxias’. La perfección en la que todo estaba dibujado, construido y guionizado llamó pronto la atención de la industria y una gran editorial decidió publicárselo. Y no sólo publicárselo, sino hacerlo tal cual, sin ningún cambio, respetando cada viñeta , cada tono de color, cada posición del texto. «Esto me dio una gran motivación al confirmarme que lo que hacía tenía un valor. Siempre me pongo de ejemplo a todos los jóvenes que se acercan y me dicen que les gustaría hacer un cómic, pero que lo ven como imposible. Lo único que necesitas es hacerlo, dejarte de excusas, y seguir aprendiendo», cuenta Ross en declaraciones a ABC, enseñando orgulloso aquel primer fanzine que hizo sólo en su casa.Noticia relacionada general No No El mítico alero que dibujaba cómics Carlos SalaDespués de este primer ensayo gráfico llegó ‘Gamish’ (Reservoir Books), en torno al mundo de los videojuegos, y ahora cierra el círculo de ensayos pop con ‘Cómo construir una novela gráfica’ (Reservoir Books) donde, como no podía ser de otra manera, habla del propio arte del cómic y los pasos que hay que hacer para conseguir una obra que seduzca al mundo entero. «Al principio no sabía si tenía derecho de hablar del cómic, pero al interactuar cada vez más con jóvenes que tienen la vocación de dedicarse a este mundo, pero se sienten demasiado abrumados que ni siquiera lo intentan, vi que no sólo tenía derecho, sino que era necesario», contesta Ross.El dibujante, que pasó por el pasado Salón del Cómic de Barcelona para ofrecer un multitudinario taller donde compartió los secretos de su creación, trata paso a paso, de una forma didáctica y autoreferencial, los pasos a seguir al plantearte crear tu propia historia. El juego de cómic que habla de cómics consigue un metalenguaje rico y directo que de verdad empuja a atreverse a crear tu propia novela gráfica. «Nosotros teníamos quince años y nos reuníamos en casa de un amigo y dibujábamos sin parar. Hay muchos adolescentes creativos que se pierden al no atreverse a dar un paso más allá. El cómic es como cualquier arte, no sólo es talento, es práctica, es determinación y es un poco de inconsciencia para lanzarse al vacío y atreverse a convertir lo que tienes en la cabeza en realidad», señala Ross.«No tienes que esperar el permiso de nadie para crear tu propia novela gráfica, no hay reglas definidas» Edward Ross DibujanteEl libro divide el cómic en diferentes fases de la cadena de la ‘construcción’ de una novela gráfica. Desde una parte narrativa, se habla de cómo sacar ideas, de la forma en saber desarrollarlas, de la propia escritura del guion, separación en diagramas y arco argumental. Desde una parte visual, se habla de las diferentes técnicas de dibujo, la importancia de la coherencia en la construcción de personajes y el famoso ‘world building’ o creación de mundos. Por último, no se olvida de los procesos más prácticos, de entintado, rotulación, aplicación del color y las maneras de auto publicarse, como hizo él, o atraer la atención de editoriales especializadas. «Nunca estás preparado para hacer un cómic, nunca eres lo suficientemente bueno, así que no vale la pena preocuparse por eso. Sólo empieza, aprende y sigue. Habrá ese momento en que se encienda la chispa y sientas que ya no haya marcha atrás», asegura Ross.El dibujante utiliza personajes para desarrollar sus ideas. Rayah es la artista, Jay el escritor, Ash el editor, y así hasta conformar una media docena de personajes para abarcar todo el proceso. «Ir decidiendo sobre la marcha es una parte fundamental de la creación de cómics. Tienes que descubrir lo que te funciona porque no hay respuestas correctas. Pero un poco de orientación siempre ayuda. Éste libro lo hubiese leído y releído cuando empecé», confiesa Alice Oseman, la autora de uno de los últimos fenómenos editoriales de la novela gráfica , ‘Heartstoppers’ (Crossbooks), obra que también sirve como gancho para arrancar el ensayo gráfico de Edward Ross.Del fanzine al éxito editorialEl propio dibujante confiesa que las obras de otros siempre ayudan a formar tu criterio. Entre sus influencias destaca la figura de Scott McCloud, cuyo ‘Entender el cómic’ (Astiberri) fue una revelación para él. McCloud también utilizaba el cómic para teorizar sobre el género. Eso sí, Ross lo leyó después de acabar ‘Filmish’ y su impacto fue inmediato. Por fin había encontrado una especie de alma gemela. Aunque a nivel de dibujo y capacidad creativa, su gran mito es Chris Ware . «Nos enseñó que una página bonita puede llegar a ser una increíble obra de arte. Nos ha abierto el cómic al diseño, a la arquitectura, a todas las bellas artes», afirma.Sobre la irrupción de la Inteligencia Artificial generativa a la hora de crear novela gráfica, Ross lo ve como una aberración. «Se ve a simple vista lo que está hecho con IA. Sí, existe la perfección formal, pero no se ve alma ni personalidad. El problema es los jóvenes dibujantes. Sólo se aprende con el prueba-error. Si las editoriales o publicaciones de toda índole apuestan por la IA para cualquier cosa, los jóvenes ilustradores no aprenden lo que funciona y lo que no y no evolucionan. Ese es el drama», concluye resignado.  

La novela gráfica tiene grandes hitos, empezando por la que puso los fundamentos del género en el ya lejano 1978, ‘Contrato con Dios’, de Will Eisner. De pronto, el cómic dejaba de ser cosa de niños y construía una historia adulta, larga y … con una gran cohesión narrativa. Con ‘Maus’, de Art Spiegelman, se vio la capacidad del género para contar de forma profunda temas complejos y traumáticos. Y con ‘Watchman’, de Alan Moore y Dave Gibbons, la novela gráfica subvertía el género de superhéroes y ganaba por primera vez un Premio Pulitzer. A partir de aquí, la novela contada con viñetas se puso de moda y llegaron obras maestras como ‘The Sandman’, de Neil Gaiman; ‘Sin City’, de Frank Miller; ‘Persépolis’, de la recientemente fallecida Marjane Strapi o la confesional ‘Fun Home’, de Alison Bechdel. En España también existen obras maestras del género como ‘Arrugas’, de Paco Roca o la serie ‘Blacksad’, de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido.

De pronto, el dibujante tenía toda la libertad del mundo para crear lo que fuese importante para él. Aparecieron nuevo géneros, como la crónica periodística en cómic de Joe Sacco o los ensayos pop explicados a partir de viñetas del escocés Edward Ross. Este dibujante y divulgador, licenciado en Estudios Cinematográficos, se paseaba prácticamente en la adolescencia por convenciones y ferias del cómic con un fanzine propio en el que explicaba a través de sus dibujos cómo funcionaban los mecanismos narrativos del cine y por qué era el arte por excelencia del siglo XX. Bajo el nombre de ‘Filmish’ (Reservoir Books) hablaba de ‘Citizane Kane’ y de ‘Aliens’; del Chaplin de ‘Tiempos modernos’ y de ‘La guerra de las galaxias’.

La perfección en la que todo estaba dibujado, construido y guionizado llamó pronto la atención de la industria y una gran editorial decidió publicárselo. Y no sólo publicárselo, sino hacerlo tal cual, sin ningún cambio, respetando cada viñeta, cada tono de color, cada posición del texto. «Esto me dio una gran motivación al confirmarme que lo que hacía tenía un valor. Siempre me pongo de ejemplo a todos los jóvenes que se acercan y me dicen que les gustaría hacer un cómic, pero que lo ven como imposible. Lo único que necesitas es hacerlo, dejarte de excusas, y seguir aprendiendo», cuenta Ross en declaraciones a ABC, enseñando orgulloso aquel primer fanzine que hizo sólo en su casa.

Noticia relacionada


  • El mítico alero que dibujaba cómics


    • El mítico alero que dibujaba cómics

    Más noticias

    Héctor Gutiérrez y la renovación del escalafón

    junio 27, 2026

    OneToro llevará por primera vez a la televisión el certamen de jóvenes promesas de la Maestranza

    junio 23, 2026

    ‘Farsa y licencia de la reina castiza’, el Valle-Inclán más ferozmente cachondo

    junio 25, 2026

    Tomás Angulo pasa la noche estable tras sufrir una cornada muy grave, mientras los médicos valoran una posible complicación en la arteria femoral

    junio 21, 2026

    Carlos Sala

Después de este primer ensayo gráfico llegó ‘Gamish’ (Reservoir Books), en torno al mundo de los videojuegos, y ahora cierra el círculo de ensayos pop con ‘Cómo construir una novela gráfica’ (Reservoir Books) donde, como no podía ser de otra manera, habla del propio arte del cómic y los pasos que hay que hacer para conseguir una obra que seduzca al mundo entero. «Al principio no sabía si tenía derecho de hablar del cómic, pero al interactuar cada vez más con jóvenes que tienen la vocación de dedicarse a este mundo, pero se sienten demasiado abrumados que ni siquiera lo intentan, vi que no sólo tenía derecho, sino que era necesario», contesta Ross.

El dibujante, que pasó por el pasado Salón del Cómic de Barcelona para ofrecer un multitudinario taller donde compartió los secretos de su creación, trata paso a paso, de una forma didáctica y autoreferencial, los pasos a seguir al plantearte crear tu propia historia. El juego de cómic que habla de cómics consigue un metalenguaje rico y directo que de verdad empuja a atreverse a crear tu propia novela gráfica. «Nosotros teníamos quince años y nos reuníamos en casa de un amigo y dibujábamos sin parar. Hay muchos adolescentes creativos que se pierden al no atreverse a dar un paso más allá. El cómic es como cualquier arte, no sólo es talento, es práctica, es determinación y es un poco de inconsciencia para lanzarse al vacío y atreverse a convertir lo que tienes en la cabeza en realidad», señala Ross.

«No tienes que esperar el permiso de nadie para crear tu propia novela gráfica, no hay reglas definidas»

Edward Ross

Dibujante

El libro divide el cómic en diferentes fases de la cadena de la ‘construcción’ de una novela gráfica. Desde una parte narrativa, se habla de cómo sacar ideas, de la forma en saber desarrollarlas, de la propia escritura del guion, separación en diagramas y arco argumental. Desde una parte visual, se habla de las diferentes técnicas de dibujo, la importancia de la coherencia en la construcción de personajes y el famoso ‘world building’ o creación de mundos. Por último, no se olvida de los procesos más prácticos, de entintado, rotulación, aplicación del color y las maneras de auto publicarse, como hizo él, o atraer la atención de editoriales especializadas. «Nunca estás preparado para hacer un cómic, nunca eres lo suficientemente bueno, así que no vale la pena preocuparse por eso. Sólo empieza, aprende y sigue. Habrá ese momento en que se encienda la chispa y sientas que ya no haya marcha atrás», asegura Ross.

Newsletter

El dibujante utiliza personajes para desarrollar sus ideas. Rayah es la artista, Jay el escritor, Ash el editor, y así hasta conformar una media docena de personajes para abarcar todo el proceso. «Ir decidiendo sobre la marcha es una parte fundamental de la creación de cómics. Tienes que descubrir lo que te funciona porque no hay respuestas correctas. Pero un poco de orientación siempre ayuda. Éste libro lo hubiese leído y releído cuando empecé», confiesa Alice Oseman, la autora de uno de los últimos fenómenos editoriales de la novela gráfica, ‘Heartstoppers’ (Crossbooks), obra que también sirve como gancho para arrancar el ensayo gráfico de Edward Ross.

Del fanzine al éxito editorial

El propio dibujante confiesa que las obras de otros siempre ayudan a formar tu criterio. Entre sus influencias destaca la figura de Scott McCloud, cuyo ‘Entender el cómic’ (Astiberri) fue una revelación para él. McCloud también utilizaba el cómic para teorizar sobre el género. Eso sí, Ross lo leyó después de acabar ‘Filmish’ y su impacto fue inmediato. Por fin había encontrado una especie de alma gemela. Aunque a nivel de dibujo y capacidad creativa, su gran mito es Chris Ware. «Nos enseñó que una página bonita puede llegar a ser una increíble obra de arte. Nos ha abierto el cómic al diseño, a la arquitectura, a todas las bellas artes», afirma.

Sobre la irrupción de la Inteligencia Artificial generativa a la hora de crear novela gráfica, Ross lo ve como una aberración. «Se ve a simple vista lo que está hecho con IA. Sí, existe la perfección formal, pero no se ve alma ni personalidad. El problema es los jóvenes dibujantes. Sólo se aprende con el prueba-error. Si las editoriales o publicaciones de toda índole apuestan por la IA para cualquier cosa, los jóvenes ilustradores no aprenden lo que funciona y lo que no y no evolucionan. Ese es el drama», concluye resignado.

 RSS de noticias de cultura

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
La Fiscalía sospecha ahora que el padre del bebé maltratado en Barcelona intentó matarlo
Infantino, el poder y el riesgo de vaciar el Mundial
Leer también
Deportes

Sudáfrica – Canadá: Mundial 2026, en directo | Eustáquio sella el billete de Canadá en el descuento

junio 28, 2026
Deportes

Marcelo Bielsa y el último sermón del profeta: “Me dejaron solo”

junio 28, 2026
Internacional

Venezuela se salva con sus propias manos

junio 28, 2026
Internacional

La UME en Venezuela: trabajo contra reloj a la búsqueda del milagro

junio 28, 2026
Deportes

Mundial 2026, últimas noticias en directo | Canadá y Sudáfrica inauguran los dieciseisavos en Los Ángeles

junio 28, 2026
Internacional

Once muertos en un accidente de avioneta en el este de Francia

junio 28, 2026
Cargar más
Novedades

Sudáfrica – Canadá: Mundial 2026, en directo | Eustáquio sella el billete de Canadá en el descuento

junio 28, 2026

Marcelo Bielsa y el último sermón del profeta: “Me dejaron solo”

junio 28, 2026

Venezuela se salva con sus propias manos

junio 28, 2026

La UME en Venezuela: trabajo contra reloj a la búsqueda del milagro

junio 28, 2026

Mundial 2026, últimas noticias en directo | Canadá y Sudáfrica inauguran los dieciseisavos en Los Ángeles

junio 28, 2026

Once muertos en un accidente de avioneta en el este de Francia

junio 28, 2026

Austria, el milagro con cerebro alemán rival de España en dieciseisavos

junio 28, 2026

Werro llama a las puertas del récord del mundo más antiguo del atletismo

junio 28, 2026

Rafa Jódar, a punto y ante el reto de la hierba: “Jugar aquí es prácticamente otro deporte…”

junio 28, 2026

A prisión los padres por la muerte de un bebé de tres meses por presunto maltrato en Sabadell (Barcelona)

junio 28, 2026

    VozUniversal

    © 2024 VozUniversal. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad
    • Contacto