En pintura, según el antiguo sistema académico, el color era un elemento de menor importancia que la línea y el dibujo, ya que estos provenían de la razón mientras que aquél se dirigía a los sentidos. Cuando los impresionistas comiencen a prestar mayor atención a lo fenoménico, los colores empiezan a vibrar en sus lienzos tratando de captar los infinitos matices y calidades que el mundo ofrece. Asunto este que los puntillistas llevarían más lejos, hasta casi disolver la forma en aras de un entramado cromático basado en la mezcla óptica (ya no matérica, elaborada en la paleta) donde el efecto se consigue por suma de tonos contiguos y se produce en nuestra percepción, de forma semejante a lo que sucede con la cuatricromía o los píxeles.Noticias relacionadas estandar No ARTE Tiempo y oscuridad en Julio Blancas Nerea Ubieto estandar Si ARTE Escuchar a Kepa Garraza: ‘Make love, not WAR’ Francisco CarpioEn los sesenta, el Op Art y el Arte Cinético, con sus composiciones modulares y juegos cromáticos, contribuyeron a sacar a la pintura del reduccionismo extremo al que le habían conducido los planteamientos de la abstracción pospictórica.En su línea. En las imágenes, de arriba abajo, ‘Induction de Rose 223’, y detalle de dos de las ‘Physichromies’, de 1960 y 1976, respectivamente Carlos Cruz-Díez Fundamentando sus trabajos en esquemas geométricos y en los principios interactivos del color, artistas como Vassarely, Bridget Riley, Yaacov Agam o Jesús Rafael Soto centraron sus atenciones en las posibilidades plásticas de unas estructuras capaces de generar sensaciones cromáticas dinámicas. Carlos Cruz-Díez (Caracas, 1923-2019) fue asimismo uno de los creadores esenciales dentro de esa concepción de la pintura. En esta nueva exposición en la galería Cayón pueden contemplarse ocho obras realizadas en la última etapa de su trayectoria, entre 2007 y 2018, todas en formato cuadrado y pertenecientes a tres series: ‘Physichromies’, en las que los efectos cromáticos varían según nos desplazamos, gracias a la inserción de láminas de plástico que reflejan los tonos aplicados en la superficie; ‘Inductions Chromatiques’, donde percibimos colores físicamente inexistentes, provocados por la mezcla óptica; y ‘Couleur Additive’, otra modalidad distinta de ese tipo de mixtura no solo matérica.arte_ABC_0724La normatividad o estricta formalización de estas composiciones de Cruz-Díez, es cierto que parecen extremadamente frías, mecánicas en su ejecución, lo que podría hacernos considerar esta clase de propuestas como meros ejercicios de interacción cromática sin mayor interés que las sensaciones que producen, brindándonos alguna reflexión, si acaso, sobre la relatividad de nuestra percepción.Carlos Cruz-Díez: ‘El plano inestable’ Galería Cayón. Madrid. C/ Blanca de Navarra, 7. Hasta el 25 de febrero. Cuatro estrellas. Pero yo animo a quien visite la exposición a que contemple los cuadros con detenimiento, a que se deje llevar por los sentidos, a que disfrute de una experiencia tan puramente sensual que, a su manera, viene a culminar la virtualidad que es inherente a toda obra pictórica. En pintura, según el antiguo sistema académico, el color era un elemento de menor importancia que la línea y el dibujo, ya que estos provenían de la razón mientras que aquél se dirigía a los sentidos. Cuando los impresionistas comiencen a prestar mayor atención a lo fenoménico, los colores empiezan a vibrar en sus lienzos tratando de captar los infinitos matices y calidades que el mundo ofrece. Asunto este que los puntillistas llevarían más lejos, hasta casi disolver la forma en aras de un entramado cromático basado en la mezcla óptica (ya no matérica, elaborada en la paleta) donde el efecto se consigue por suma de tonos contiguos y se produce en nuestra percepción, de forma semejante a lo que sucede con la cuatricromía o los píxeles.Noticias relacionadas estandar No ARTE Tiempo y oscuridad en Julio Blancas Nerea Ubieto estandar Si ARTE Escuchar a Kepa Garraza: ‘Make love, not WAR’ Francisco CarpioEn los sesenta, el Op Art y el Arte Cinético, con sus composiciones modulares y juegos cromáticos, contribuyeron a sacar a la pintura del reduccionismo extremo al que le habían conducido los planteamientos de la abstracción pospictórica.En su línea. En las imágenes, de arriba abajo, ‘Induction de Rose 223’, y detalle de dos de las ‘Physichromies’, de 1960 y 1976, respectivamente Carlos Cruz-Díez Fundamentando sus trabajos en esquemas geométricos y en los principios interactivos del color, artistas como Vassarely, Bridget Riley, Yaacov Agam o Jesús Rafael Soto centraron sus atenciones en las posibilidades plásticas de unas estructuras capaces de generar sensaciones cromáticas dinámicas. Carlos Cruz-Díez (Caracas, 1923-2019) fue asimismo uno de los creadores esenciales dentro de esa concepción de la pintura. En esta nueva exposición en la galería Cayón pueden contemplarse ocho obras realizadas en la última etapa de su trayectoria, entre 2007 y 2018, todas en formato cuadrado y pertenecientes a tres series: ‘Physichromies’, en las que los efectos cromáticos varían según nos desplazamos, gracias a la inserción de láminas de plástico que reflejan los tonos aplicados en la superficie; ‘Inductions Chromatiques’, donde percibimos colores físicamente inexistentes, provocados por la mezcla óptica; y ‘Couleur Additive’, otra modalidad distinta de ese tipo de mixtura no solo matérica.arte_ABC_0724La normatividad o estricta formalización de estas composiciones de Cruz-Díez, es cierto que parecen extremadamente frías, mecánicas en su ejecución, lo que podría hacernos considerar esta clase de propuestas como meros ejercicios de interacción cromática sin mayor interés que las sensaciones que producen, brindándonos alguna reflexión, si acaso, sobre la relatividad de nuestra percepción.Carlos Cruz-Díez: ‘El plano inestable’ Galería Cayón. Madrid. C/ Blanca de Navarra, 7. Hasta el 25 de febrero. Cuatro estrellas. Pero yo animo a quien visite la exposición a que contemple los cuadros con detenimiento, a que se deje llevar por los sentidos, a que disfrute de una experiencia tan puramente sensual que, a su manera, viene a culminar la virtualidad que es inherente a toda obra pictórica.
ARTE
MADRID
La galería Cayón dedica uno de sus espacios a mostrar la obra final del cinético venezolano, que no dejó nunca de seducir con la pintura
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