Kevin T., el presunto autor del tiroteo el pasado viernes en las localidades de Trappes y La Verrière, a las afueras de París, en el que murió una persona y al menos cinco resultaron heridas, admite que seleccionó a sus víctimas por su color de piel y religión. No se arrepiente y niega que su acto sea terrorismo porque “fue legítimo”. El fiscal antiterrorista, Olivier Christen, ha dado detalles de la investigación este jueves y ha confirmado el carácter racista del atentado.
Kevin T. mató a un hombre e hirió a otras cinco personas en dos localidades. En su casa se hallaron armas y emblemas del partido de Marine Le Pen
Kevin T., el presunto autor del tiroteo el pasado viernes en las localidades de Trappes y La Verrière, a las afueras de París, en el que murió una persona y al menos cuatro resultaron heridas, admite que seleccionó a sus víctimas por su color de piel y religión. No se arrepiente y niega que su acto sea terrorismo porque “fue legítimo”. El fiscal antiterrorista, Olivier Christen, ha dado detalles de la investigación este jueves y ha confirmado el carácter racista del atentado.
El detenido, que ha permanecido 96 horas bajo custodia policial y al que se le han realizado exámenes médicos y psiquiátricos porque alegaba tener esquizofrenia, ha admitido que seleccionó premeditadamente a las víctimas y disparó contra “gente musulmana o africana”. Seleccionó Trappes porque “es un nido de islamistas”. El sospechoso era residente en una localidad cercana dentro del mismo departamento, en Yvelines.
El viernes pasado por la mañana, a bordo de su vehículo, inició su periplo criminal, disparando ráfagas con su arma en La Verrière y Trappes. Disparó 128 veces. Mató a un hombre de 26 años de origen congoleño e hirió a otras cinco personas, entre ellas una menor de 12 años, que recibió ocho tiros. El detenido, de 39 años, dijo que no quería atacar a menores, pero que la altura de la niña le llevó a error. Aún así, ha asegurado a los investigadores que no lo lamenta.
La fiscalía ha abierto una investigación judicial por delitos de asesinato y tentativa de asesinato en relación con una empresa terrorista y con el agravante de racismo. Ha sido interrogado en seis ocasiones. Al principio negó a los agentes haber seleccionado a las víctimas por su raza o religión. “Durante su detención, ha admitido la materialidad de su acción criminal, la premeditación de los hechos”, ha explicado Olivier Christen.
Sus declaraciones “se enmarcan en una xenofobia muy profunda y en una postura abierta de reivindicación, sin el menor remordimiento”, ha dicho el fiscal, que ha añadido que declaró a los investigadores que “toda su trayectoria homicida le produce satisfacción”. La fiscalía considera que Kevin T. preparó el acto mucho antes de la jornada de protestas del 17 de octubre, que acabó con episodios de violencia y el saqueo de miles de comercios. El detenido alegó en principio que quería vengar a los comerciantes asaltados.
Según la fiscalía, lo planificaba ya desde septiembre. Una tesis que lo respalda es el registro de su casa, donde la policía encontró un arsenal criminal: armas o componentes para fabricarlas, cargadores, un puño americano, un silenciador y una bayoneta. También había ejemplares del Corán, la Biblia y Mein Kampf (Mi lucha), de Adolf Hitler.
En un cajón de su domicilio había varias pegatinas con el emblema “Vive la France, RN [Reagrupamiento Nacional, el partido de Marine Le Pen], fiers d’être français” (Viva Francia, RN, orgullosos de ser franceses”). También había emblemas en apoyo a las fuerzas del orden. El detenido ha negado desde el principio ser simpatizante de algún partido político en concreto.
“Por lo que se desprende de sus declaraciones, en este momento nos encontramos frente a un individuo que no está afiliado a ningún movimiento político, que se ha forjado a sí mismo y ha pasado del rechazo al odio y, de ahí ha pasado a la acción”, es la interpretación que hace el fiscal. Los investigadores han localizado su ordenador portátil y su teléfono, de los que se había deshecho. El análisis de los aparatos permitirá averiguar más sobre sus motivaciones.
Esta semana ha habido concentraciones antirracistas en varias ciudades francesas. Toda la clase política, incluido el partido de Le Pen, condenó el ataque el pasado viernes nada más producirse, pero después, cuando se conoció el carácter racista, muchos partidos acusaron a RN de haber creado un caldo de cultivo para este tipo de actos de odio.
El fin de semana se celebraba en Orleans el congreso de Reagrupamiento Nacional. Jordan Bardella, en su intervención, a diferencia de Marine Le Pen, hizo una breve referencia al ataque terrorista. En 2021, tras la reelección del alcalde de Trappes, que es francomarroquí, Jordan Bardella había denunciado que la localidad era “una república islamista en miniatura”. El primer ministro, Sebastien Lecornu, pidió en la Asamblea que los partidos sean responsables y denunció los discursos que “acaban por armar a otros, que, a su vez, pasan a la acción”.
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