Skip to content
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
  • Entradas
  • Forums
  • Contacto
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  Cultura  El escupitajo de Katharine Hepburn
Cultura

El escupitajo de Katharine Hepburn

agosto 1, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

A Katharine Hepburn le daba igual que fuera verano para echar al agua sus carnes pecosas. Lo hacía en Fenwick, en la costa de Connecticut. El mes de abril el agua está entre siete y diez grados. En julio y agosto puede llegar a 25. Enero y febrero, de 2 a 5 grados. En diciembre, de 5 a 8. Salgo yo del agua y me cuelgo del pezón una percha con un abrigo de la División Azul. Pero Kate estaba acostumbrada, era deportista (como su personaje en ‘La impetuosa’) y los baños, una rutina. Salvo si había mala mar. No sé si a su piel le iban bien. Al menos si nos fiamos de Cecil Beaton. El fotógrafo, figurinista, cotilla y diarista escribió de ella en 1969: «Su piel es repugnante y como no se aplica suficiente maquillaje da la impresión de haber pasado la viruela. En vivo su aspecto es horrible… Es inconcebible que continúe exhibiéndose en público». Katherine Hepburn (1907-2003) tiene dos películas veraniegas. Una con lobotomías y caníbales; la otra, más amable. Una, ‘De repente, el último verano ‘ (1959), de Joseph L. Mankiewicz. La otra, ‘ Locuras de verano ‘ (1955), de David Lean, que, por desgracia, contribuyó a popularizar Venecia entre los turistas americanos. Aquí también se echaba al agua. Alexander Korda, el productor, contó que las autoridades sanitarias advirtieron de la temeridad. Pero ni Hepburn ni Lean querían dobles. La escena en la que Jane camina hacia atrás y cae al canal hubo que repetirla y la actriz se llevó de recuerdo veneciano una conjuntivitis crónica. La mayor parte del rodaje fue en verano. Según Hepburn, hacía más calor que en ‘ La reina de África’ . Pero casi todo resultó idílico. Sobre todo, la relación de Hepburn y Lean, que se admiraban y siguieron haciéndolo. No pasó lo mismo con Mankiewicz, en esa intensa, pegajosa, adulta y turbia obra maestra que es ‘De repente, el último verano’ (cómo titulaba Tennessee Williams). Con Hepburn, Elizabeth Taylor, Montgomery Clift y la Costa Brava para la parte del verano pasado (la acción transcurre en una asfixiante Nueva Orleans). Y menudo final. Desde su accidente de coche en 1956, Monty Clift estaba perjudicado. Medicado y alcoholizado. Aunque sus mejores interpretaciones son posteriores a que se estrellara. Le costaba memorizar su papel. Taylor lo protegía y Hepburn creía que Mankiewicz y Sam Spiegel (el productor) trataban a Monty con crueldad, humillándolo y obligándolo a repetir sus tomas. También se molestó Hepburn por la fotografía. Pretendían que sus manos se vieran viejas y arrugadas. Sin filtros. Era un recurso dramático porque Mankiewicz quería que pareciera vieja de pronto cuando se revela todo. Lo sorprendente es que Katherine Hepburn tenía sólo 52 años. Y en ‘Locuras de verano’, 47. En ambas representaba a una señora mayor. Y lo parecía fuera. No sé, miremos ahora a Jennifer Aniston .La mejor leyenda del rodaje de ‘De repente…’ es esa que escribió Garson Kanin en ‘Tracy and Hepburn’ y luego se ha ido reproduciendo. Hepburn preguntó a Mankiewicz si la necesitaba para algo más. El director dijo que no y ella le escupió en la cara. Otras versiones dicen que escupió a Sam Spiegel. O que lo llamó cerdo en traje de seda y escupió en el suelo de su despacho. Mankiewicz nunca confirmó el escupitajo . Tampoco lo desmintió. A Katharine Hepburn le daba igual que fuera verano para echar al agua sus carnes pecosas. Lo hacía en Fenwick, en la costa de Connecticut. El mes de abril el agua está entre siete y diez grados. En julio y agosto puede llegar a 25. Enero y febrero, de 2 a 5 grados. En diciembre, de 5 a 8. Salgo yo del agua y me cuelgo del pezón una percha con un abrigo de la División Azul. Pero Kate estaba acostumbrada, era deportista (como su personaje en ‘La impetuosa’) y los baños, una rutina. Salvo si había mala mar. No sé si a su piel le iban bien. Al menos si nos fiamos de Cecil Beaton. El fotógrafo, figurinista, cotilla y diarista escribió de ella en 1969: «Su piel es repugnante y como no se aplica suficiente maquillaje da la impresión de haber pasado la viruela. En vivo su aspecto es horrible… Es inconcebible que continúe exhibiéndose en público». Katherine Hepburn (1907-2003) tiene dos películas veraniegas. Una con lobotomías y caníbales; la otra, más amable. Una, ‘De repente, el último verano ‘ (1959), de Joseph L. Mankiewicz. La otra, ‘ Locuras de verano ‘ (1955), de David Lean, que, por desgracia, contribuyó a popularizar Venecia entre los turistas americanos. Aquí también se echaba al agua. Alexander Korda, el productor, contó que las autoridades sanitarias advirtieron de la temeridad. Pero ni Hepburn ni Lean querían dobles. La escena en la que Jane camina hacia atrás y cae al canal hubo que repetirla y la actriz se llevó de recuerdo veneciano una conjuntivitis crónica. La mayor parte del rodaje fue en verano. Según Hepburn, hacía más calor que en ‘ La reina de África’ . Pero casi todo resultó idílico. Sobre todo, la relación de Hepburn y Lean, que se admiraban y siguieron haciéndolo. No pasó lo mismo con Mankiewicz, en esa intensa, pegajosa, adulta y turbia obra maestra que es ‘De repente, el último verano’ (cómo titulaba Tennessee Williams). Con Hepburn, Elizabeth Taylor, Montgomery Clift y la Costa Brava para la parte del verano pasado (la acción transcurre en una asfixiante Nueva Orleans). Y menudo final. Desde su accidente de coche en 1956, Monty Clift estaba perjudicado. Medicado y alcoholizado. Aunque sus mejores interpretaciones son posteriores a que se estrellara. Le costaba memorizar su papel. Taylor lo protegía y Hepburn creía que Mankiewicz y Sam Spiegel (el productor) trataban a Monty con crueldad, humillándolo y obligándolo a repetir sus tomas. También se molestó Hepburn por la fotografía. Pretendían que sus manos se vieran viejas y arrugadas. Sin filtros. Era un recurso dramático porque Mankiewicz quería que pareciera vieja de pronto cuando se revela todo. Lo sorprendente es que Katherine Hepburn tenía sólo 52 años. Y en ‘Locuras de verano’, 47. En ambas representaba a una señora mayor. Y lo parecía fuera. No sé, miremos ahora a Jennifer Aniston .La mejor leyenda del rodaje de ‘De repente…’ es esa que escribió Garson Kanin en ‘Tracy and Hepburn’ y luego se ha ido reproduciendo. Hepburn preguntó a Mankiewicz si la necesitaba para algo más. El director dijo que no y ella le escupió en la cara. Otras versiones dicen que escupió a Sam Spiegel. O que lo llamó cerdo en traje de seda y escupió en el suelo de su despacho. Mankiewicz nunca confirmó el escupitajo . Tampoco lo desmintió.  

A Katharine Hepburn le daba igual que fuera verano para echar al agua sus carnes pecosas. Lo hacía en Fenwick, en la costa de Connecticut. El mes de abril el agua está entre siete y diez grados. En julio y agosto puede llegar a 25. … Enero y febrero, de 2 a 5 grados. En diciembre, de 5 a 8. Salgo yo del agua y me cuelgo del pezón una percha con un abrigo de la División Azul. Pero Kate estaba acostumbrada, era deportista (como su personaje en ‘La impetuosa’) y los baños, una rutina. Salvo si había mala mar. No sé si a su piel le iban bien. Al menos si nos fiamos de Cecil Beaton. El fotógrafo, figurinista, cotilla y diarista escribió de ella en 1969: «Su piel es repugnante y como no se aplica suficiente maquillaje da la impresión de haber pasado la viruela. En vivo su aspecto es horrible… Es inconcebible que continúe exhibiéndose en público».

Más noticias

Pedro García Cueto, luminoso poemario

julio 21, 2026

Mata Hari y Saskia: dos vidas insólitas a cuatrocientos metros de distancia

julio 23, 2026

Nazis y comunistas, asesinos en serie

julio 20, 2026

La revolución del LitRPG: cómo transformar un videojuego en literatura

julio 25, 2026

Katherine Hepburn (1907-2003) tiene dos películas veraniegas. Una con lobotomías y caníbales; la otra, más amable. Una, ‘De repente, el último verano‘ (1959), de Joseph L. Mankiewicz. La otra, ‘Locuras de verano‘ (1955), de David Lean, que, por desgracia, contribuyó a popularizar Venecia entre los turistas americanos. Aquí también se echaba al agua. Alexander Korda, el productor, contó que las autoridades sanitarias advirtieron de la temeridad. Pero ni Hepburn ni Lean querían dobles. La escena en la que Jane camina hacia atrás y cae al canal hubo que repetirla y la actriz se llevó de recuerdo veneciano una conjuntivitis crónica. La mayor parte del rodaje fue en verano. Según Hepburn, hacía más calor que en ‘La reina de África’. Pero casi todo resultó idílico. Sobre todo, la relación de Hepburn y Lean, que se admiraban y siguieron haciéndolo. No pasó lo mismo con Mankiewicz, en esa intensa, pegajosa, adulta y turbia obra maestra que es ‘De repente, el último verano’ (cómo titulaba Tennessee Williams). Con Hepburn, Elizabeth Taylor, Montgomery Clift y la Costa Brava para la parte del verano pasado (la acción transcurre en una asfixiante Nueva Orleans). Y menudo final.

Desde su accidente de coche en 1956, Monty Clift estaba perjudicado. Medicado y alcoholizado. Aunque sus mejores interpretaciones son posteriores a que se estrellara. Le costaba memorizar su papel. Taylor lo protegía y Hepburn creía que Mankiewicz y Sam Spiegel (el productor) trataban a Monty con crueldad, humillándolo y obligándolo a repetir sus tomas. También se molestó Hepburn por la fotografía. Pretendían que sus manos se vieran viejas y arrugadas. Sin filtros. Era un recurso dramático porque Mankiewicz quería que pareciera vieja de pronto cuando se revela todo. Lo sorprendente es que Katherine Hepburn tenía sólo 52 años. Y en ‘Locuras de verano’, 47. En ambas representaba a una señora mayor. Y lo parecía fuera. No sé, miremos ahora a Jennifer Aniston.

Noticia relacionada


  • La reina de los Oscar... que no acudió a recoger ninguno


    • La reina de los Oscar… que no acudió a recoger ninguno

    Mónica Arrizabalaga

La mejor leyenda del rodaje de ‘De repente…’ es esa que escribió Garson Kanin en ‘Tracy and Hepburn’ y luego se ha ido reproduciendo. Hepburn preguntó a Mankiewicz si la necesitaba para algo más. El director dijo que no y ella le escupió en la cara. Otras versiones dicen que escupió a Sam Spiegel. O que lo llamó cerdo en traje de seda y escupió en el suelo de su despacho. Mankiewicz nunca confirmó el escupitajo. Tampoco lo desmintió.

 RSS de noticias de cultura

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
Las vacaciones pueden verse truncadas por una baja que hay que saber gestionar para evitar problemas
Grandiosa tarde de toros y toreo, la más apasionante del verano taurino
Leer también
Economía

¡20.000!

agosto 3, 2026
Cultura

Deliciosa faena de Pablo Aguado, poseído por el dios de la naturalidad

agosto 2, 2026
Economía

Guerra por el contrato del siglo del agua en Barcelona

agosto 2, 2026
Economía

Empujones (nudges) que pueden ser fatales

agosto 2, 2026
Cultura

Andrés Trapiello se incorpora a las firmas de ABC

agosto 2, 2026
Economía

El Gobierno, obligado a rectificar su política energética a falta de Almaraz

agosto 2, 2026
Cargar más
Novedades

¡20.000!

agosto 3, 2026

Deliciosa faena de Pablo Aguado, poseído por el dios de la naturalidad

agosto 2, 2026

Guerra por el contrato del siglo del agua en Barcelona

agosto 2, 2026

Empujones (nudges) que pueden ser fatales

agosto 2, 2026

Andrés Trapiello se incorpora a las firmas de ABC

agosto 2, 2026

El Gobierno, obligado a rectificar su política energética a falta de Almaraz

agosto 2, 2026

Iberdrola y Endesa pagan 360 millones hasta junio en impuestos por sus centrales nucleares

agosto 2, 2026

Marta Robles: «Siempre tuve novio, nunca viví un amor de verano»

agosto 2, 2026

‘Parklife’ de Blur, la observación de la fauna humana en Magaluf

agosto 2, 2026

Michael

agosto 2, 2026

    VozUniversal

    © 2024 VozUniversal. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad
    • Contacto