Las maniobras del Gobierno , con un 28% del capital social a través de la SEPI, para tratar de expulsar de la presidencia de Indra a Ángel Escribano prometen dar jornadas de alta tensión en el seno de la empresa tecnológica y de defensa. Si bien La Moncloa ha movido ya sus hilos de cara a intentar forzar su cese, en el Ejecutivo la realidad es que miran más allá con la búsqueda de un perfil cercano a sus intereses. Y en la ecuación, como en tantas otras intervenciones en empresas, los socialistas catalanes del PSC toman su importancia. En La Moncloa hace al menos dos meses que piensan en intentar la salida de Escribano, que fue nombrado en enero de 2025 con el movimiento de sillas, también a instancias del Gobierno, de despedir a José María Álvarez-Pallete y promover a Marc Murtra como presidente de Telefónica. Murtra, hasta entonces, dirigía Indra. En su lugar se postuló y asumió el cargo el actual dirigente, que también es accionista a través de su empresa familiar, EM&E, que atesora más del 14% de Indra. No solo piensan en el cese sino también en quién podría sustituirle. Fuentes conocedoras destacan que el Gobierno está buscando un perfil afín al PSC para encargarse de Indra si logran que la presidencia quede vacante. Entre los nombres que han aparecido los dos últimos meses en la mesa del Ejecutivo está el de Raül Blanco, expresidente de Renfe y actual directivo de SAPA, otro accionista de Indra.Noticia relacionada general No No Respaldado por el consejo Ángel Escribano resiste el envite del Gobierno: no piensa dejar la presidencia de Indra Daniel CaballeroBlanco fue también secretario general de Industria. Es un perfil bastante valorado en el Gobierno, no solo por posicionarse del lado del Ejecutivo socialista sino por sus conocimientos industriales y su experiencia en puestos de alta dirección. Esto último, además, es algo relevante en un momento como el actual en el que Indra está llamada a ser la compañía de bandera española en el ámbito de la defensa, tan en boga en estos tiempos con las necesidades de rearme en Europa. En SAPA , otra compañía de defensa, Blanco es director de Estrategia desde su nombramiento hace algo más de un año. Se da la circunstancia de que SAPA tiene un 8% de Indra, con una silla en su consejo de administración que ocupa el vasco Jokin Aperribay. Pero en las quinielas no solo figura el expresidente de Renfe. Fuentes financieras señalan que sobre la mesa del Ejecutivo también ha irrumpido el nombre del ex consejero delegado de Criteria Caixa, Ángel Simón , para llegar a presidir Indra. Una figura cercana a los socialistas catalanes, con trato próximo al presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Justamente su estrecha relación con el Gobierno y los socialistas catalanes fue una de las razones de su cese en Criteria, tras perder la confianza de Isidro Fainé. Asimismo, las fuentes consultadas apuntan a que José Vicente de los Mozos , actual CEO de Indra, es otro de los nombres que suenan para sustituir a Escribano si el Gobierno acaba logrando el movimiento. En su caso no se trataría de una figura política sino de continuidad respecto a lo que hay ya en la compañía de tecnología y defensa.Resistencia de EscribanoSin embargo, para pensar en ese segundo paso antes hay que dar el primero: conseguir el cese. Y nada apunta a que el presidente de Indra vaya a ponérselo fácil al Gobierno. Tras las informaciones publicadas de que La Moncloa instará su salida, en la noche de ayer la SEPI desvelaba sus cartas e instaba a Escribano a dimitir escudándose en la «preocupación» que les genera el «conflicto de interés» que supone la operación que se está analizando para fusionar Indra y la empresa familiar del presidente, EM&E.«SEPI ha manifestado que una eventual operación con EM&E no debe ser concebida como instrumento para resolver el conflicto de interés, ni debe verse influida por el mismo; por el contrario, este conflicto debería despejarse antes de acometer el análisis de la operación. Por dicho motivo, SEPI ha solicitado que este conflicto sea resuelto de cara a poder continuar el análisis de la operación y adoptar una decisión sobre la misma que sea lo más ventajosa para Indra», señaló la SEPI en un comunicado de su presidenta, Belén Gualda. Un órdago para pedir a Escribano que dimita si quiere que la operación continúe. Escribano, al menos hasta la tarde de ayer, no tenía ninguna intención de dejar el cargo. La razón de que el Gobierno haya utilizado una fórmula como esta, sin mencionar expresamente al presidente, apunta a que encontraría su razón de ser en la falta de apoyos de La Moncloa para el cese. El Ejecutivo deberá lograr el apoyo suficiente del resto del consejo de administración. Y esa se prevé una pugna en la que Escribano plantará cara. Fuentes conocedoras destacan que Escribano se ve apoyado tanto por el consejo como los accionistas para mantenerse en el cargo. En el órgano, la SEPI cuenta con tres asientos (ocupados por Miguel Sebastián, Juan Moscoso y Antonio Cuevas), EM&E tiene al propio Ángel Escribano y a su hermano Javier Escribano, SAPA cuenta con Jokin Aperribay y Amber Capital con Pablo Jiménez de Parga. También están otros siete independientes y el CEO, José Vicente de los Mozos.Mercados Desde la llegada de Escribano a la presidencia de Indra, la compañía se ha revalorizado más de un 200% en BolsaLa próxima reunión del consejo de administración está prevista para el próximo 25 de marzo y se prevé de alto voltaje aunque, en teoría, Escribano tendría las cartas a su favor para lograr repeler, al menos de momento, los intentos de cese de la SEPI. Asimismo, fuentes conocedoras señalan que Escribano cuenta también con el beneplácito del mercado, de los fondos de inversión, entre los que se encontrarían Amber Capital (que es propiedad de Joseph Oughourlian, el dueño de Prisa) y Third Point . En el accionariado se mueven también muchos otros fondos y bancos de inversión, también a través de derivados financieros, como ocurre con JP Morgan o Goldman Sachs. Sin ir más lejos, con Escribano en la presidencia, Indra se ha revalorizado más de un 200%, aunque el contexto muy favorable a la defensa en Europa ha actuado como gran catalizador. Lo cierto es que el mercado no ha recibido de buen grado el intento de descabezar Indra por la injerencia del Gobierno. En la jornada del martes, cuando trascendieron las maniobras de La Moncloa, la acción cayó más de un 4%. En la jornada de ayer, la acción acabó prácticamente plana. Desde La Moncloa, por su parte, indican que «Indra es una compañía estratégica» y que «serán los órganos de gobierno donde deban abordarse los asuntos que afecten a la compañía».Fusión Indra-EM&EAsí las cosas, el Gobierno planea instar el cese de Escribano en plena operación de fusión de Indra y la empresa familiar del presidente, EM&E, la cual ha despertado recientemente, no en un principio, recelos en el Ejecutivo por, entre otras cosas, el posible conflicto de interés. Ese conflicto de interés tiene que ver con que EM&E tiene un 14,3% de Indra, siendo su segundo mayor accionista; que el presidente de Indra es Ángel Escribano, dueño de EM&E; y que Javier Escribano, de EM&E, también está en el consejo de Indra en representación de su empresa familiar. Un cóctel de difícil solución pero que, por lo pronto, ha despertado la guerra entre el Gobierno y el presidente de la empresa tecnológica y de defensa. Además, la intención era haber podido cerrar la operación de fusión el pasado 2025 pero las reticencias por los conflictos de interés han retrasado todo. Ahora, aunque la compañía no se fija plazo límite, fuentes de mercado destacan que en teoría la intención sería cerrar la fusión en el primer semestre. Las maniobras del Gobierno , con un 28% del capital social a través de la SEPI, para tratar de expulsar de la presidencia de Indra a Ángel Escribano prometen dar jornadas de alta tensión en el seno de la empresa tecnológica y de defensa. Si bien La Moncloa ha movido ya sus hilos de cara a intentar forzar su cese, en el Ejecutivo la realidad es que miran más allá con la búsqueda de un perfil cercano a sus intereses. Y en la ecuación, como en tantas otras intervenciones en empresas, los socialistas catalanes del PSC toman su importancia. En La Moncloa hace al menos dos meses que piensan en intentar la salida de Escribano, que fue nombrado en enero de 2025 con el movimiento de sillas, también a instancias del Gobierno, de despedir a José María Álvarez-Pallete y promover a Marc Murtra como presidente de Telefónica. Murtra, hasta entonces, dirigía Indra. En su lugar se postuló y asumió el cargo el actual dirigente, que también es accionista a través de su empresa familiar, EM&E, que atesora más del 14% de Indra. No solo piensan en el cese sino también en quién podría sustituirle. Fuentes conocedoras destacan que el Gobierno está buscando un perfil afín al PSC para encargarse de Indra si logran que la presidencia quede vacante. Entre los nombres que han aparecido los dos últimos meses en la mesa del Ejecutivo está el de Raül Blanco, expresidente de Renfe y actual directivo de SAPA, otro accionista de Indra.Noticia relacionada general No No Respaldado por el consejo Ángel Escribano resiste el envite del Gobierno: no piensa dejar la presidencia de Indra Daniel CaballeroBlanco fue también secretario general de Industria. Es un perfil bastante valorado en el Gobierno, no solo por posicionarse del lado del Ejecutivo socialista sino por sus conocimientos industriales y su experiencia en puestos de alta dirección. Esto último, además, es algo relevante en un momento como el actual en el que Indra está llamada a ser la compañía de bandera española en el ámbito de la defensa, tan en boga en estos tiempos con las necesidades de rearme en Europa. En SAPA , otra compañía de defensa, Blanco es director de Estrategia desde su nombramiento hace algo más de un año. Se da la circunstancia de que SAPA tiene un 8% de Indra, con una silla en su consejo de administración que ocupa el vasco Jokin Aperribay. Pero en las quinielas no solo figura el expresidente de Renfe. Fuentes financieras señalan que sobre la mesa del Ejecutivo también ha irrumpido el nombre del ex consejero delegado de Criteria Caixa, Ángel Simón , para llegar a presidir Indra. Una figura cercana a los socialistas catalanes, con trato próximo al presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Justamente su estrecha relación con el Gobierno y los socialistas catalanes fue una de las razones de su cese en Criteria, tras perder la confianza de Isidro Fainé. Asimismo, las fuentes consultadas apuntan a que José Vicente de los Mozos , actual CEO de Indra, es otro de los nombres que suenan para sustituir a Escribano si el Gobierno acaba logrando el movimiento. En su caso no se trataría de una figura política sino de continuidad respecto a lo que hay ya en la compañía de tecnología y defensa.Resistencia de EscribanoSin embargo, para pensar en ese segundo paso antes hay que dar el primero: conseguir el cese. Y nada apunta a que el presidente de Indra vaya a ponérselo fácil al Gobierno. Tras las informaciones publicadas de que La Moncloa instará su salida, en la noche de ayer la SEPI desvelaba sus cartas e instaba a Escribano a dimitir escudándose en la «preocupación» que les genera el «conflicto de interés» que supone la operación que se está analizando para fusionar Indra y la empresa familiar del presidente, EM&E.«SEPI ha manifestado que una eventual operación con EM&E no debe ser concebida como instrumento para resolver el conflicto de interés, ni debe verse influida por el mismo; por el contrario, este conflicto debería despejarse antes de acometer el análisis de la operación. Por dicho motivo, SEPI ha solicitado que este conflicto sea resuelto de cara a poder continuar el análisis de la operación y adoptar una decisión sobre la misma que sea lo más ventajosa para Indra», señaló la SEPI en un comunicado de su presidenta, Belén Gualda. Un órdago para pedir a Escribano que dimita si quiere que la operación continúe. Escribano, al menos hasta la tarde de ayer, no tenía ninguna intención de dejar el cargo. La razón de que el Gobierno haya utilizado una fórmula como esta, sin mencionar expresamente al presidente, apunta a que encontraría su razón de ser en la falta de apoyos de La Moncloa para el cese. El Ejecutivo deberá lograr el apoyo suficiente del resto del consejo de administración. Y esa se prevé una pugna en la que Escribano plantará cara. Fuentes conocedoras destacan que Escribano se ve apoyado tanto por el consejo como los accionistas para mantenerse en el cargo. En el órgano, la SEPI cuenta con tres asientos (ocupados por Miguel Sebastián, Juan Moscoso y Antonio Cuevas), EM&E tiene al propio Ángel Escribano y a su hermano Javier Escribano, SAPA cuenta con Jokin Aperribay y Amber Capital con Pablo Jiménez de Parga. También están otros siete independientes y el CEO, José Vicente de los Mozos.Mercados Desde la llegada de Escribano a la presidencia de Indra, la compañía se ha revalorizado más de un 200% en BolsaLa próxima reunión del consejo de administración está prevista para el próximo 25 de marzo y se prevé de alto voltaje aunque, en teoría, Escribano tendría las cartas a su favor para lograr repeler, al menos de momento, los intentos de cese de la SEPI. Asimismo, fuentes conocedoras señalan que Escribano cuenta también con el beneplácito del mercado, de los fondos de inversión, entre los que se encontrarían Amber Capital (que es propiedad de Joseph Oughourlian, el dueño de Prisa) y Third Point . En el accionariado se mueven también muchos otros fondos y bancos de inversión, también a través de derivados financieros, como ocurre con JP Morgan o Goldman Sachs. Sin ir más lejos, con Escribano en la presidencia, Indra se ha revalorizado más de un 200%, aunque el contexto muy favorable a la defensa en Europa ha actuado como gran catalizador. Lo cierto es que el mercado no ha recibido de buen grado el intento de descabezar Indra por la injerencia del Gobierno. En la jornada del martes, cuando trascendieron las maniobras de La Moncloa, la acción cayó más de un 4%. En la jornada de ayer, la acción acabó prácticamente plana. Desde La Moncloa, por su parte, indican que «Indra es una compañía estratégica» y que «serán los órganos de gobierno donde deban abordarse los asuntos que afecten a la compañía».Fusión Indra-EM&EAsí las cosas, el Gobierno planea instar el cese de Escribano en plena operación de fusión de Indra y la empresa familiar del presidente, EM&E, la cual ha despertado recientemente, no en un principio, recelos en el Ejecutivo por, entre otras cosas, el posible conflicto de interés. Ese conflicto de interés tiene que ver con que EM&E tiene un 14,3% de Indra, siendo su segundo mayor accionista; que el presidente de Indra es Ángel Escribano, dueño de EM&E; y que Javier Escribano, de EM&E, también está en el consejo de Indra en representación de su empresa familiar. Un cóctel de difícil solución pero que, por lo pronto, ha despertado la guerra entre el Gobierno y el presidente de la empresa tecnológica y de defensa. Además, la intención era haber podido cerrar la operación de fusión el pasado 2025 pero las reticencias por los conflictos de interés han retrasado todo. Ahora, aunque la compañía no se fija plazo límite, fuentes de mercado destacan que en teoría la intención sería cerrar la fusión en el primer semestre.
Las maniobras del Gobierno, con un 28% del capital social a través de la SEPI, para tratar de expulsar de la presidencia de Indra a Ángel Escribano prometen dar jornadas de alta tensión en el seno de la empresa tecnológica y de defensa. … Si bien La Moncloa ha movido ya sus hilos de cara a intentar forzar su cese, en el Ejecutivo la realidad es que miran más allá con la búsqueda de un perfil cercano a sus intereses. Y en la ecuación, como en tantas otras intervenciones en empresas, los socialistas catalanes del PSC toman su importancia.
En La Moncloa hace al menos dos meses que piensan en intentar la salida de Escribano, que fue nombrado en enero de 2025 con el movimiento de sillas, también a instancias del Gobierno, de despedir a José María Álvarez-Pallete y promover a Marc Murtra como presidente de Telefónica. Murtra, hasta entonces, dirigía Indra. En su lugar se postuló y asumió el cargo el actual dirigente, que también es accionista a través de su empresa familiar, EM&E, que atesora más del 14% de Indra.
No solo piensan en el cese sino también en quién podría sustituirle. Fuentes conocedoras destacan que el Gobierno está buscando un perfil afín al PSC para encargarse de Indra si logran que la presidencia quede vacante. Entre los nombres que han aparecido los dos últimos meses en la mesa del Ejecutivo está el de Raül Blanco, expresidente de Renfe y actual directivo de SAPA, otro accionista de Indra.
Noticia relacionada
-
Respaldado por el consejo
Daniel Caballero
Blanco fue también secretario general de Industria. Es un perfil bastante valorado en el Gobierno, no solo por posicionarse del lado del Ejecutivo socialista sino por sus conocimientos industriales y su experiencia en puestos de alta dirección. Esto último, además, es algo relevante en un momento como el actual en el que Indra está llamada a ser la compañía de bandera española en el ámbito de la defensa, tan en boga en estos tiempos con las necesidades de rearme en Europa. En SAPA, otra compañía de defensa, Blanco es director de Estrategia desde su nombramiento hace algo más de un año. Se da la circunstancia de que SAPA tiene un 8% de Indra, con una silla en su consejo de administración que ocupa el vasco Jokin Aperribay.
Pero en las quinielas no solo figura el expresidente de Renfe. Fuentes financieras señalan que sobre la mesa del Ejecutivo también ha irrumpido el nombre del ex consejero delegado de Criteria Caixa, Ángel Simón, para llegar a presidir Indra. Una figura cercana a los socialistas catalanes, con trato próximo al presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Justamente su estrecha relación con el Gobierno y los socialistas catalanes fue una de las razones de su cese en Criteria, tras perder la confianza de Isidro Fainé.
Asimismo, las fuentes consultadas apuntan a que José Vicente de los Mozos, actual CEO de Indra, es otro de los nombres que suenan para sustituir a Escribano si el Gobierno acaba logrando el movimiento. En su caso no se trataría de una figura política sino de continuidad respecto a lo que hay ya en la compañía de tecnología y defensa.
Resistencia de Escribano
Sin embargo, para pensar en ese segundo paso antes hay que dar el primero: conseguir el cese. Y nada apunta a que el presidente de Indra vaya a ponérselo fácil al Gobierno. Tras las informaciones publicadas de que La Moncloa instará su salida, en la noche de ayer la SEPI desvelaba sus cartas e instaba a Escribano a dimitir escudándose en la «preocupación» que les genera el «conflicto de interés» que supone la operación que se está analizando para fusionar Indra y la empresa familiar del presidente, EM&E.
«SEPI ha manifestado que una eventual operación con EM&E no debe ser concebida como instrumento para resolver el conflicto de interés, ni debe verse influida por el mismo; por el contrario, este conflicto debería despejarse antes de acometer el análisis de la operación. Por dicho motivo, SEPI ha solicitado que este conflicto sea resuelto de cara a poder continuar el análisis de la operación y adoptar una decisión sobre la misma que sea lo más ventajosa para Indra», señaló la SEPI en un comunicado de su presidenta, Belén Gualda. Un órdago para pedir a Escribano que dimita si quiere que la operación continúe. Escribano, al menos hasta la tarde de ayer, no tenía ninguna intención de dejar el cargo.
La razón de que el Gobierno haya utilizado una fórmula como esta, sin mencionar expresamente al presidente, apunta a que encontraría su razón de ser en la falta de apoyos de La Moncloa para el cese. El Ejecutivo deberá lograr el apoyo suficiente del resto del consejo de administración. Y esa se prevé una pugna en la que Escribano plantará cara. Fuentes conocedoras destacan que Escribano se ve apoyado tanto por el consejo como los accionistas para mantenerse en el cargo. En el órgano, la SEPI cuenta con tres asientos (ocupados por Miguel Sebastián, Juan Moscoso y Antonio Cuevas), EM&E tiene al propio Ángel Escribano y a su hermano Javier Escribano, SAPA cuenta con Jokin Aperribay y Amber Capital con Pablo Jiménez de Parga. También están otros siete independientes y el CEO, José Vicente de los Mozos.
Mercados
Desde la llegada de Escribano a la presidencia de Indra, la compañía se ha revalorizado más de un 200% en Bolsa
La próxima reunión del consejo de administración está prevista para el próximo 25 de marzo y se prevé de alto voltaje aunque, en teoría, Escribano tendría las cartas a su favor para lograr repeler, al menos de momento, los intentos de cese de la SEPI.
Asimismo, fuentes conocedoras señalan que Escribano cuenta también con el beneplácito del mercado, de los fondos de inversión, entre los que se encontrarían Amber Capital (que es propiedad de Joseph Oughourlian, el dueño de Prisa) y Third Point. En el accionariado se mueven también muchos otros fondos y bancos de inversión, también a través de derivados financieros, como ocurre con JP Morgan o Goldman Sachs. Sin ir más lejos, con Escribano en la presidencia, Indra se ha revalorizado más de un 200%, aunque el contexto muy favorable a la defensa en Europa ha actuado como gran catalizador.
Lo cierto es que el mercado no ha recibido de buen grado el intento de descabezar Indra por la injerencia del Gobierno. En la jornada del martes, cuando trascendieron las maniobras de La Moncloa, la acción cayó más de un 4%. En la jornada de ayer, la acción acabó prácticamente plana. Desde La Moncloa, por su parte, indican que «Indra es una compañía estratégica» y que «serán los órganos de gobierno donde deban abordarse los asuntos que afecten a la compañía».
Fusión Indra-EM&E
Así las cosas, el Gobierno planea instar el cese de Escribano en plena operación de fusión de Indra y la empresa familiar del presidente, EM&E, la cual ha despertado recientemente, no en un principio, recelos en el Ejecutivo por, entre otras cosas, el posible conflicto de interés. Ese conflicto de interés tiene que ver con que EM&E tiene un 14,3% de Indra, siendo su segundo mayor accionista; que el presidente de Indra es Ángel Escribano, dueño de EM&E; y que Javier Escribano, de EM&E, también está en el consejo de Indra en representación de su empresa familiar.
Un cóctel de difícil solución pero que, por lo pronto, ha despertado la guerra entre el Gobierno y el presidente de la empresa tecnológica y de defensa. Además, la intención era haber podido cerrar la operación de fusión el pasado 2025 pero las reticencias por los conflictos de interés han retrasado todo. Ahora, aunque la compañía no se fija plazo límite, fuentes de mercado destacan que en teoría la intención sería cerrar la fusión en el primer semestre.
RSS de noticias de economia

