Ya han pasado cinco años desde que Raffaella Carrà falleciera a causa de un cáncer de pulmón y, hasta el día de hoy, salen a la luz aspectos curiosos sobre su vida privada . Tras hacerse público tan solo hace unos meses que la cantante había adoptado a su secretario y antiguo guardaespaldas personal, Gian Luca Pelloni Bulzoni, él mismo ha querido explicar el motivo por el cuál le impulso a tomar esta decisión.El hijo adoptivo de Raffaella ha confesado sobre cómo se produjo la adopción que la artista organizó en sus últimos meses de vida y la misión que le confió que hiciera antes de fallecer. En concreto fue la creación de la Fundación Raffaella Carrà , la entidad creada para impulsar proyectos culturales, educativos y de inclusión para jóvenes y preservar tanto el legado artístico como el compromiso solidario que la estrella mantuvo durante décadas lejos de los focos. Ahora, la fundación ha sido presentada en Roma coincidiendo con el que habría sido el 83 cumpleaños de la artista. Allí ha estado Pelloni Bulzoni, quien fue su secretario personal, una persona de máxima confianza y ahora, su hijo adoptivo. Noticia relacionada general No No Los famosos se movilizan tras los terremotos en Venezuela Gabriel SamaniegoAunque durante años permaneció alejado de la atención mediática, Gian Luca fue una de las personas más importantes en la vida de Carrà. Conoció a la artista cuando trabajaba como guardaespaldas a principios de los años 2000 y, con el paso del tiempo, se convirtió en su asistente personal.Fue tras el fallecimiento de la cantante italiana en julio de 2021 que heredó no solo su patrimonio , sino la responsabilidad de gestionar su imagen, sus derechos de autor y gran parte de los proyectos que ella había impulsado en su vida.«Conoces perfectamente mi rutina, mi forma de pensar y todo lo que he hecho durante estos años»Según contó el propio Gian Luca, todo comenzó en 2020. Los médicos comunicaron a la artista que padecía un agresivo cáncer de pulmón. Sin embargo, pocos días después, Carrà lo llamó a su despacho y le dio la posibilidad de adoptarlo legalmente. La propuesta le cogió bastante por sorpresa. «Conoces perfectamente mi rutina, mi forma de pensar y todo lo que he hecho durante estos años», le habría comentado. « Tengo que pensármelo », respondió él, a lo que la compositora señaló: «Vale, te doy todo el tiempo que quieras, siempre y cuando me respondas enseguida».Ahí fue cuando finalmente aceptó la propuesta, una decisión que considera una de las mayores muestras de confianza que recibió la artista. La adopción se formalizó en 2020 y él incorporó a su apellido ‘Pelloni’, el verdadero apellido de nacimiento de Raffaella Carrà.Una labor solidariaLa propia Fundación de la cantante ha explicado que la adopción tuvo ese objetivo: permitir que Gian Luca pudiera continuar las actividades solidarias que la artista había impulsado durante décadas y desarrollar nuevos proyectos inspirados en sus valores. «Decía que la vida había sido muy generosa con ella y quería devolver parte de ese bien que había recibido a quienes habían tenido menos suerte. Hacía varias actividades benéficas, de forma anónima. Ayudaba a cualquiera que estuviera en apuros », ha señalado Gian Luca.Las declaraciones de Pelloni Bulzoni aportan ahora una nueva perspectiva sobre una decisión que permaneció en secreto durante años. Más allá del gesto legal, se presentó la adopción como una forma de asegurar que el nombre de Raffaella no solo continúe ligado a su trayectoria artística, sino también a su labor solidaria y a los principios que, según quienes a conocieron, guiaron su vida dentro y fuera de los escenarios . Ya han pasado cinco años desde que Raffaella Carrà falleciera a causa de un cáncer de pulmón y, hasta el día de hoy, salen a la luz aspectos curiosos sobre su vida privada . Tras hacerse público tan solo hace unos meses que la cantante había adoptado a su secretario y antiguo guardaespaldas personal, Gian Luca Pelloni Bulzoni, él mismo ha querido explicar el motivo por el cuál le impulso a tomar esta decisión.El hijo adoptivo de Raffaella ha confesado sobre cómo se produjo la adopción que la artista organizó en sus últimos meses de vida y la misión que le confió que hiciera antes de fallecer. En concreto fue la creación de la Fundación Raffaella Carrà , la entidad creada para impulsar proyectos culturales, educativos y de inclusión para jóvenes y preservar tanto el legado artístico como el compromiso solidario que la estrella mantuvo durante décadas lejos de los focos. Ahora, la fundación ha sido presentada en Roma coincidiendo con el que habría sido el 83 cumpleaños de la artista. Allí ha estado Pelloni Bulzoni, quien fue su secretario personal, una persona de máxima confianza y ahora, su hijo adoptivo. Noticia relacionada general No No Los famosos se movilizan tras los terremotos en Venezuela Gabriel SamaniegoAunque durante años permaneció alejado de la atención mediática, Gian Luca fue una de las personas más importantes en la vida de Carrà. Conoció a la artista cuando trabajaba como guardaespaldas a principios de los años 2000 y, con el paso del tiempo, se convirtió en su asistente personal.Fue tras el fallecimiento de la cantante italiana en julio de 2021 que heredó no solo su patrimonio , sino la responsabilidad de gestionar su imagen, sus derechos de autor y gran parte de los proyectos que ella había impulsado en su vida.«Conoces perfectamente mi rutina, mi forma de pensar y todo lo que he hecho durante estos años»Según contó el propio Gian Luca, todo comenzó en 2020. Los médicos comunicaron a la artista que padecía un agresivo cáncer de pulmón. Sin embargo, pocos días después, Carrà lo llamó a su despacho y le dio la posibilidad de adoptarlo legalmente. La propuesta le cogió bastante por sorpresa. «Conoces perfectamente mi rutina, mi forma de pensar y todo lo que he hecho durante estos años», le habría comentado. « Tengo que pensármelo », respondió él, a lo que la compositora señaló: «Vale, te doy todo el tiempo que quieras, siempre y cuando me respondas enseguida».Ahí fue cuando finalmente aceptó la propuesta, una decisión que considera una de las mayores muestras de confianza que recibió la artista. La adopción se formalizó en 2020 y él incorporó a su apellido ‘Pelloni’, el verdadero apellido de nacimiento de Raffaella Carrà.Una labor solidariaLa propia Fundación de la cantante ha explicado que la adopción tuvo ese objetivo: permitir que Gian Luca pudiera continuar las actividades solidarias que la artista había impulsado durante décadas y desarrollar nuevos proyectos inspirados en sus valores. «Decía que la vida había sido muy generosa con ella y quería devolver parte de ese bien que había recibido a quienes habían tenido menos suerte. Hacía varias actividades benéficas, de forma anónima. Ayudaba a cualquiera que estuviera en apuros », ha señalado Gian Luca.Las declaraciones de Pelloni Bulzoni aportan ahora una nueva perspectiva sobre una decisión que permaneció en secreto durante años. Más allá del gesto legal, se presentó la adopción como una forma de asegurar que el nombre de Raffaella no solo continúe ligado a su trayectoria artística, sino también a su labor solidaria y a los principios que, según quienes a conocieron, guiaron su vida dentro y fuera de los escenarios .
Ya han pasado cinco años desde que Raffaella Carrà falleciera a causa de un cáncer de pulmón y, hasta el día de hoy, salen a la luz aspectos curiosos sobre su vida privada. Tras hacerse público tan solo hace unos meses que la cantante … había adoptado a su secretario y antiguo guardaespaldas personal, Gian Luca Pelloni Bulzoni, él mismo ha querido explicar el motivo por el cuál le impulso a tomar esta decisión.
El hijo adoptivo de Raffaella ha confesado sobre cómo se produjo la adopción que la artista organizó en sus últimos meses de vida y la misión que le confió que hiciera antes de fallecer. En concreto fue la creación de la Fundación Raffaella Carrà, la entidad creada para impulsar proyectos culturales, educativos y de inclusión para jóvenes y preservar tanto el legado artístico como el compromiso solidario que la estrella mantuvo durante décadas lejos de los focos.
Ahora, la fundación ha sido presentada en Roma coincidiendo con el que habría sido el 83 cumpleaños de la artista. Allí ha estado Pelloni Bulzoni, quien fue su secretario personal, una persona de máxima confianza y ahora, su hijo adoptivo.
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Gabriel Samaniego
Aunque durante años permaneció alejado de la atención mediática, Gian Luca fue una de las personas más importantes en la vida de Carrà. Conoció a la artista cuando trabajaba como guardaespaldas a principios de los años 2000 y, con el paso del tiempo, se convirtió en su asistente personal.
Fue tras el fallecimiento de la cantante italiana en julio de 2021 que heredó no solo su patrimonio, sino la responsabilidad de gestionar su imagen, sus derechos de autor y gran parte de los proyectos que ella había impulsado en su vida.
«Conoces perfectamente mi rutina, mi forma de pensar y todo lo que he hecho durante estos años»
Según contó el propio Gian Luca, todo comenzó en 2020. Los médicos comunicaron a la artista que padecía un agresivo cáncer de pulmón. Sin embargo, pocos días después, Carrà lo llamó a su despacho y le dio la posibilidad de adoptarlo legalmente. La propuesta le cogió bastante por sorpresa.
«Conoces perfectamente mi rutina, mi forma de pensar y todo lo que he hecho durante estos años», le habría comentado. «Tengo que pensármelo», respondió él, a lo que la compositora señaló: «Vale, te doy todo el tiempo que quieras, siempre y cuando me respondas enseguida».
Ahí fue cuando finalmente aceptó la propuesta, una decisión que considera una de las mayores muestras de confianza que recibió la artista. La adopción se formalizó en 2020 y él incorporó a su apellido ‘Pelloni’, el verdadero apellido de nacimiento de Raffaella Carrà.
Una labor solidaria
La propia Fundación de la cantante ha explicado que la adopción tuvo ese objetivo: permitir que Gian Luca pudiera continuar las actividades solidarias que la artista había impulsado durante décadas y desarrollar nuevos proyectos inspirados en sus valores.
«Decía que la vida había sido muy generosa con ella y quería devolver parte de ese bien que había recibido a quienes habían tenido menos suerte. Hacía varias actividades benéficas, de forma anónima. Ayudaba a cualquiera que estuviera en apuros», ha señalado Gian Luca.
Las declaraciones de Pelloni Bulzoni aportan ahora una nueva perspectiva sobre una decisión que permaneció en secreto durante años. Más allá del gesto legal, se presentó la adopción como una forma de asegurar que el nombre de Raffaella no solo continúe ligado a su trayectoria artística, sino también a su labor solidaria y a los principios que, según quienes a conocieron, guiaron su vida dentro y fuera de los escenarios .
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