Las llamas siguen crepitando en el mayor incendio de la historia de España, pero la mejora relativa de las condiciones de los fuegos que afectan a Ávila, Madrid y Toledo permitió este jueves pasar del nivel 3 a 2, lo que implica que la coordinación de las tareas antiincendios pasen del Gobierno a las administraciones autonómicas, aunque podrán seguir contando con recursos estatales en la lucha contra el fuego. Las miras siguen puestas en los incendios de Castellón, aunque la mejora relativa de las condiciones permite el realojo de 1.000 vecinos este jueves y otros 1.800 mañana, y sobre todo en el extremo noroccidental de Castilla y León, con varios fuegos activos en las provincias de Zamora y León.
La situación del gran incendio del interior peninsular permite poner fin a la emergencia nacional declarada hace una semana
Las llamas siguen crepitando en el mayor incendio de la historia de España, pero la mejora relativa de las condiciones de los fuegos que afectan a Ávila, Madrid y Toledo permitió este jueves pasar del nivel 3 a 2, lo que implica que la coordinación de las tareas antiincendios pasen del Gobierno a las administraciones autonómicas, aunque podrán seguir contando con recursos estatales en la lucha contra el fuego. Las miras siguen puestas en los incendios de Castellón, aunque la mejora relativa de las condiciones permite el realojo de 1.000 vecinos este jueves y otros 1.800 mañana, y sobre todo en el extremo noroccidental de Castilla y León, con varios fuegos activos en las provincias de Zamora y León.
Mientras el gran incendio del centro peninsular entra en una nueva fase tras forzar la evacuación o confinamiento de alrededor de 100.000 personas, y con labores de vigilancia para evitar rebrotes, la situación de otros fuegos sigue siendo preocupante.
Las provincias de León y de Zamora sufrieron este jueves una jornada más de incendios marcada por el fuerte calor y el viento. El punto más complicado a última hora de la tarde de este jueves se encontraba en Veguellina (León), con un fuego descontrolado que provocó la evacuación de varias localidades y la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para colaborar con los bomberos. Los incendios desatados el miércoles en Valdelaloba y San Cipriano siguen en nivel 2, como el de Veguellina, pero su ritmo de propagación a última hora de la tarde se presentaba favorable para que los especialistas puedan contenerlo a expensas de la evolución durante la noche.
Zamora siguió muy pendiente del incendio iniciado el miércoles a mediodía en los Arribes del Duero, en Fermoselle, que provocó la evacuación preventiva de 15 localidades, con algunas de ellas muy próximas al frente. Las primeras estimaciones apuntan a que se han quemado más de 11.000 hectáreas también a causa del intenso calor, el fuerte viento y el abundante combustible presente en esa zona de orografía compleja. Los planes del contingente pasan por mantener a las llamas contenidas en esos valles y evitar que salte a la meseta, al páramo, donde podría correr con mucha velocidad y potencia. Los bomberos de ambas provincias reprobaron que haya muchos compañeros desplegados en el gran incendio de Ávila a pesar de que ya van dos días en que su función es menos necesaria porque ya se ha dominado el fuego mientras en León y Zamora, entre otras, había un elevado riesgo de vivir un episodio como este.

Las pesquisas sobre el origen de los fuegos se saldaron este jueves con varias detenciones como presuntas autoras de incendios. La Guardia Civil de Toledo arrestó a dos hombres, de 51 y 42 años, como presuntos responsables del incendio de Almorox (Toledo). Los agentes localizaron el punto de inicio del incendio, donde hallaron “indicios concluyentes de la ejecución reciente de trabajos de soldadura sobre una estructura metálica ubicada en terreno forestal”, informó el instituto armado en una nota. En Castropodame (León), la guardia Civil detuvo a un varón de 22 años por presuntamente iniciar el fuego ocurrido en la madrugada del 22 al 23 de julio en el paraje de Las Salinas, en Matachana, dentro del término municipal leonés de Castropodame, en un fuego que en otro de sus focos quemó casi mil hectáreas de terreno. En Meaño (Pontevedra), el instituto armado arrestó a un hombre de 48 años por supuestamente causar varios fuegos en la localidad en los últimos dos veranos. Y en Cataluña, los Mossos d’Esquadra detuvieron a un hombre de 58 años acusado de provocar un incendio en Carme (Barcelona) el pasado 6 de julio, que afectó a más de 450 hectáreas y obligó a confinar a 33.000 vecinos, informó Efe.
2.800 vecinos de Castellón podrán volver a sus casas
Tras seis días de lucha ininterrumpida contra el fuego que devora el pulmón verde de Castellón, la Sierra de Espadán, los servicios de emergencia hacen un balance esperanzador de las últimas horas. Aunque el incendio continúa fuera de control y todavía no está estabilizado, la última reunión del Cecopi ha dejado una noticia positiva: a los cerca de 1.000 vecinos de municipios como Ayódar, Villamalur, Almedíjar, Azuébar y Fuentes de Ayódar que este jueves han podido regresar a sus hogares, se sumarán otros 1.800 que podrán hacerlo el viernes.
Pese a este avance, la emergencia sigue lejos de darse por resuelta. Unas 5.200 personas continúan desalojadas y pasan las noches en polideportivos habilitados o en casas de familiares, mientras la provincia afronta además una intensa ola de calor.El incendio ha arrasado ya unas 9.644 hectáreas y dibuja un perímetro de 81 kilómetros. El director del Puesto de Mando Avanzado, Fernando Kindelán, ha asegurado que confían en que el número de hectáreas calcinadas “no aumente demasiado” en las próximas horas. Sobre el terreno, alrededor de 400 efectivos continúan trabajando sin descanso para contener el avance de las llamas. “La gente ha trabajado mucho y muy duro en un escenario muy complicado”, ha destacado Kindelán, al reconocer el esfuerzo realizado por los equipos de extinción.

En Castellón, tras seis días de lucha ininterrumpida contra el fuego que devora el pulmón verde la provincia, la sierra de Espadán, los servicios de emergencia hicieron a última hora de este jueves un balance esperanzador. Aunque el incendio continuaba fuera de control, los cerca de 1.000 vecinos de municipios como Ayódar, Villamalur, Almedíjar, Azuébar y Fuentes de Ayódar pudieron regresar este jueves a sus hogares, a los que se sumarán 1.800 mañana viernes.
Sin embargo, la emergencia seguía lejos de darse por resuelta. Unas 5.200 personas desalojadas pasan las noches en polideportivos habilitados o en casas de familiares, mientras la provincia afronta además una intensa ola de calor.
El incendio ha arrasado ya unas 9.644 hectáreas y dibuja un perímetro de 81 kilómetros. El director del Puesto de Mando Avanzado, Fernando Kindelán, ha asegurado que confían en que el número de hectáreas calcinadas “no aumente demasiado” en las próximas horas. Sobre el terreno, alrededor de 400 efectivos continúan trabajando sin descanso para contener el avance de las llamas.
Este jueves los esfuerzos se concentraron en sofocar los focos que se reactivaron y en enfriar buena parte del perímetro para evitar reproducciones. Los bomberos que participan en las labores de extinción explicaron a EL PAÍS que la escarpada orografía del terreno dificulta enormemente su trabajo y ralentiza el trabajo. “Por esas pistas los medios terrestres llegan hasta donde pueden. Tenemos desplegada una línea de 1.700 metros de manguera y moverla por la montaña es muy complicado porque se engancha constantemente. Por eso, si los medios aéreos no pueden actuar, nosotros solos no podemos hacer mucho más”, explicaba uno de los bomberos forestales. Los servicios de emergencia han reconocido durante varios días que los medios aéreos no han podido intervenir en las zonas de mayor actividad del incendio debido a las adversas condiciones meteorológicas.
Fin de la emergencia nacional
La mejora del incendio del centro peninsular permitió que se decretase el fin a la emergencia nacional declarada el pasado jueves 23 por la noche, cuando la Comunidad de Madrid pidió al Ejecutivo que asumiera el mando. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hizo la mañana de este juevse el anuncio desde el puesto de mando avanzado en Navaluenga (Ávila), tras escuchar “la propuesta tanto de la Comunidad de Madrid como de la Junta de Castilla y León, y escuchados también los criterios técnicos y operativos”, dijo Sánchez. El presidente calificó de “razonable éxito y eficaz a la envergadura del incendio” la respuesta a los incendios que afectan a grandes áreas del territorio del centro peninsular.
El Ejecutivo castellano y leonés aprobó también este jueves ayudas directas de 500 euros para las familias empadronadas en municipios afectados que hayan sido desalojadas de sus viviendas, a los municipios por los gastos de estas evacuaciones y para la reparación de viviendas, entre otras.
Pero el fin de la emergencia nacional no conlleva el fin del debate político sobre la estrategia antiincendios. Al contrario, se azuzó la discusión en torno al pacto de Estado sobre la “emergencia climática” ofrecido en reiteradas ocasiones por el presidente Pedro Sánchez, que descarta llamar a Alberto Núñez Feijóo para sentarse a negociar. Los populares dicen no a circunscribir la estrategia estatal contra el fuego en torno a un acuerdo que tachan de “sectario” y basado en consignas de “ecologismo de salón”. Génova registró en el Congreso un “plan integral” propio que el PP quiere que la Cámara debate a la vuelta del parón estival.
Las organizaciones ecologistas Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF reclamaron un gran acuerdo político y social contra la emergencia climática “capaz de trascender gobiernos, legislaturas y diferencias políticas para ofrecer una respuesta estable a una crisis que afecta a todo el territorio”. “Cada décima de grado de calentamiento evitada, cada ecosistema restaurado y cada medida de prevención puesta en marcha contribuyen a proteger vidas, reducir riesgos y reforzar la seguridad colectiva”, recoge el texto común.
Los fuegos siguen activos en medio de una ola de calor que durará algo menos de lo previsto. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emitió este jueves un aviso especial de fenómenos adversos por ola de calor hasta este sábado, un día menos de lo previsto al comienzo del episodio que afecta desde el miércoles a buena parte del país.
