“Lamento las campañitas que hacen y en las que están instalados y esos falsos relatos suyos que no tienen absolutamente nada que ver con el objeto de esta comparecencia”. Con estas palabras ha despachado el coordinador nacional de medios de Vox, Álvaro Zancajo (Madrid, 45 años), a los miembros de la comisión de nombramientos del Parlamento andaluz que esta mañana han evaluado la idoneidad de los candidatos a senador por la comunidad autónoma.
“Fui propuesto por Vox y, por lo tanto, trabajo para Vox”, dice Zancajo, investigado por supuesta incompatibilidad
Lamento las campañitas que hacen y en las que están instalados y esos falsos relatos suyos que no tienen absolutamente nada que ver con el objeto de esta comparecencia”. Con estas palabras ha despachado el coordinador nacional de medios de Vox, Álvaro Zancajo(Madrid, 45 años), a los miembros de la comisión de nombramientos del Parlamento andaluz que esta mañana han evaluado la idoneidad de los candidatos a senador por la comunidad autónoma.
Los tres partidos de izquierda (PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía) han votado en contra de los aspirantes de la ultraderecha que ha propuesto a dos aspirantes, tras el pacto de coalición con el PP, aunque solo le correspondía uno por su resultado electoral.
A raíz de una denuncia de Adelante, Zancajo está siendo investigado por la Oficina Andaluza Antifraude por una supuesta incompatibilidad como miembro del consejo de administración de RTVA, cargo al que accedió en 2022, con un sueldo de 60.000 euros anuales, y jefe de prensa de Santiago Abascal. El reglamento del consejo obliga a la “dedicación absoluta y exclusiva” de los consejeros ya que el puesto es “incompatible con cualquier otro cargo, profesión o actividad públicos o privados, incluidos la docencia y los cargos electivos de representación popular en colegios, cámaras o entidades que tengan atribuidas funciones públicas”.
El futuro senador por la comunidad, que será elegido mañana por el Parlamento, no ha contestado por indicación de Vox a las preguntas expresas que le han hecho José Ignacio García (Adelante), Antonio Maíllo (Por Andalucía) y Mario Jiménez (PSOE), aunque en su exposición inicial el periodista madrileño ha afirmado que llego al consejo “a propuesta de Vox y, por tanto, trabajando para Vox”.
“¿Considera que esos 60.000 euros de dinero público anuales que ha cobrado son paguitas?”, “¿la razón por la que se va al Senado es para adquirir un aforamiento y, por tanto, dificultar la investigación de un posible delito?, “¿va a seguir siendo jefe de prensa de Abascal, a la vez que ostenta el cargo de senador?”, le ha preguntado sin éxito el portavoz de Adelante. “Lo que usted hace es una huida hacia adelante para que el expediente abierto de la Oficina Antifraude no salga adelante, sobre todo, cuando acaba de reconocer que estaba trabajando para Vox, cuando tenía que dedicarse únicamente al Consejo de Administración de la RTVA”, le ha dicho Maíllo. El socialista Mario Jiménez ha afirmado que Zancajo ha incumplido de “manera flagrante” las normas de incompatibilidad y ha calificado de fraude su candidatura porque “no tiene vinculación con Andalucía”. Zancajo ha desarrollado toda su carrera en Madrid, salvo un pequeño periodo de 10 meses al frente de la dirección de informativos de Canal Sur, entre febrero a diciembre de 2020, fecha en la que fue destituido.
Estos tres portavoces también han sometido a preguntas a la hasta ahora directora de la Oficina Municipal de Atención a la Maternidad del Ayuntamiento de Sevilla, María Pastor, puesto remunerado con 50.000 euros anuales. “Siempre han despreciado los salarios que se han hecho por asignación política con el término paguitas. Se lo tendrían que mirar porque a lo mejor las paguitas son las suyas”, le ha dicho el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo. A preguntas de Adelante sobre los cuatro asesinatos machistas ocurrido en España en los últimos 10 días, Pastor ha dicho que no niega la violencia de género pero que cree que “no se puede hacer una ley expresa para mujeres maltratadas”.
El resto de los candidatos a la Cámara alta han tenido un trato muy distinto por parte de los miembros de la comisión de nombramientos, dirigida por Jesús Aguirre que mañana dejará de ser presidente del Parlamento y será senador por la comunidad. Ha habido complicidad del dirigente popular y secretario general del grupo del PP en el Senado, Javier Arenas, con Antonio Maíllo y Mario Jiménez. Los tres han compartido muchas horas en el Parlamento autónomo y algo de esa relación queda.
“Esta ha sido su casa. No cuestiono su idoneidad, pero usted fue un joven centrista, democristiano ¿cómo se siente cuando forma parte de un cupo compartiéndolo con gente reaccionaria?”. Arenas, con media sonrisa y la ceja izquierda en alto, le ha contestado: “Siempre he sido de centro y orgulloso del PP que en 1989 incorporó en su definición el ser un partido de centro reformista. Estamos en una etapa de alianzas de búsquedas de estabilidad, de la gobernabilidad. La estrategia de alianzas del PP es muy correcta”.
A la socialista Susana Díaz el diputado de Vox, Ricardo López Olea, le ha preguntado “qué opina usted de todo esto”, entiendo por todo esto los “privilegios” de unas comunidades sobre otras, el gobierno del PSOE con “los enemigos de España”, “lo que está lloviendo” con los casos Zapatero y Plus Ultra. Según Oleda, Díaz “no era de esa forma de pensar” y la “tiraron por un balcón” cuando perdió las primarias con Pedro Sánchez. La expresidenta de la Junta afirmó que su compromiso por Andalucía y España “está por encima” de las siglas de su partido.
Los siete senadores sometidos a examen -los que son diputados autonómicos están exentos de este trámite- han contado con el aval mayoritario de la Cámara. Los del PP, con el apoyo del PSOE y Vox y la abstención de Adelante y Por Andalucía; los tres del PSOE con el apoyo de PP y Por Andalucía, la abstención de Adelante y el no de la ultraderecha; y los dos de Vox, con el voto a favor del PP y en contra de los tres partidos de izquierda.
El PP ha enviado al Senado a Javier Arenas, Jesús Aguirre, Virginia Pérez y Francisco Oblaré; el PSOE a María Jesús Montero, Susana Díaz y Juan Espadas; y Vox, a Álvaro Zancajo y María Pastor.
