Skip to content
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
  • Entradas
  • Forums
  • Contacto
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  Sociedad  El lado más desconocido de Margarita de Dinamarca: un féretro de siete toneladas, ‘El Señor de los Anillos’ y un perro salchicha
Sociedad

El lado más desconocido de Margarita de Dinamarca: un féretro de siete toneladas, ‘El Señor de los Anillos’ y un perro salchicha

agosto 18, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Hay miembros de la realeza que han hecho de la discreción y el protocolo su seña de identidad. Margarita de Dinamarca nunca encajó del todo en ese molde. Durante sus 52 años al frente de la Corona, la monarca construyó una imagen propia marcada por la creatividad, los colores, el arte y una personalidad poco amiga de las convenciones.Su particular manera de entender la vida también se ha reflejado en algunos episodios que difícilmente podrían atribuirse a cualquier otro miembro de una Familia Real. Desde acudir a una cena de gala acompañada por su perro hasta involucrarse personalmente en proyectos artísticos y de vestuario, Margarita ha demostrado en numerosas ocasiones que la etiqueta no está reñida con hacer las cosas a su manera.Y quizá uno de los mejores ejemplos de esa singularidad se encuentre en algo tan íntimo como la manera en la que ha decidido afrontar su propia muerte. La entonces reina participó personalmente en el diseño del féretro en el que será enterrada, una pieza monumental de vidrio fundido que tardó más de 15 años en completarse y que pesa siete toneladas.Una reina que convirtió el arte en una parte de su vidaMucho antes de que su nombre quedara asociado a la Corona, Margarita mostró interés por disciplinas alejadas de las obligaciones institucionales. Estudió Arqueología y Economía y llegó a dominar cinco idiomas —danés, francés, alemán, sueco e inglés—, pero fue el mundo artístico el que terminó ocupando un lugar especialmente importante en su vida.La pintura es una de sus grandes pasiones. Algunas de sus obras han llegado a exponerse en museos como el Arken de Copenhague, aunque probablemente uno de sus trabajos más sorprendentes sea el que realizó para una de las sagas literarias más populares de todos los tiempos.Margarita fue la encargada de realizar las ilustraciones de la edición danesa de El Señor de los Anillos. Para aquel proyecto utilizó el pseudónimo de Ingahild Grathmer, una identidad que le permitió trabajar sin que su condición de princesa condicionara la recepción de sus dibujos. Sus ilustraciones llegaron incluso a despertar la admiración de J.R.R. Tolkien.Su creatividad tampoco se quedó en los lienzos. La monarca diseñó vestuario para el Ballet Real danés y participó en la escenografía de Ehrengard: El arte de la seducción, producción dirigida por Bille August. El proyecto supuso además su incursión en Netflix y terminó siendo reconocido con un premio Robert, uno de los principales galardones cinematográficos de Dinamarca.Del armario de colores al féretro que diseñó personalmenteLa misma libertad que aplicaba a sus proyectos artísticos se trasladaba a su imagen pública. Los estilismos de Margarita se alejaron durante décadas de la sobriedad que suele asociarse a las familias reales. Abrigos llamativos, estampados y colores intensos terminaron convirtiéndose en una de sus señas de identidad.Su manera de vestir hizo que su imagen trascendiera el ámbito estrictamente institucional y que numerosos medios la señalaran como una figura de referencia por su particular forma de entender la moda. No se limitó a vestir de manera diferente: también quiso participar directamente en la creación de prendas y escenarios.Pero si existe una muestra especialmente llamativa de hasta dónde llega su faceta creativa es el féretro que ha diseñado para el momento de su muerte. La pieza está realizada en vidrio fundido, mide tres metros de longitud y alcanza las siete toneladas de peso.Su elaboración se prolongó durante más de 15 años. Lejos de tratarse de un objeto convencional, se convirtió en uno de los proyectos más singulares asociados a la que durante más de medio siglo fue una de las grandes figuras de la realeza europea.GtresEl día que llevó a su perro a una cena de galaSu personalidad también ha dejado anécdotas mucho más espontáneas. Una de las más recordadas tuvo como escenario el palacio de Fredensborg, donde se celebraba una cena de gala con invitados de la alta sociedad.Margarita apareció acompañada por un invitado poco habitual: su perro salchicha. El animal estuvo correteando por los pasillos mientras se desarrollaba la velada, protagonizando una escena difícil de imaginar en un acto de estas características y que encaja perfectamente con la relación de la monarca con sus animales.Ese carácter desenfadado convivió durante décadas con una agenda institucional marcada por las exigencias de la Corona. Margarita asumió el trono en 1972 y permaneció al frente de la monarquía danesa durante 52 años, hasta que sorprendió al país al anunciar su abdicación durante su tradicional discurso de Navidad de 2023.El 14 de enero de 2024 cedió la Corona a su hijo, Federico, convirtiéndose en la primera monarca danesa que renunciaba voluntariamente al trono en 900 años. Su reinado terminó siendo, además, el más largo de la historia de la monarquía danesa.Una royal que siempre quiso hacer las cosas a su maneraLa abdicación puso el punto final a más de cinco décadas de reinado, pero no borró una personalidad que había conseguido diferenciarla del resto de monarcas europeos. Margarita se convirtió en una figura reconocible no solo por su posición, sino por una manera de entender la realeza en la que había espacio para la pintura, la literatura, la moda, el cine y también para las pequeñas excentricidades.Incluso después de la proclamación de su hijo Federico como rey, Margarita continuó siendo reconocida como Su Majestad la Reina Margarita de Dinamarca, del mismo modo que ocurrió en España con la reina Sofía después de la proclamación de Felipe VI.Su legado, por tanto, va mucho más allá de los 52 años que pasó en el trono. Queda la monarca que ilustró El Señor de los Anillos, que diseñó vestuario para el cine, que apostó por una estética propia y que decidió cómo sería el lugar en el que descansará algún día.Y también queda aquella imagen mucho más cotidiana y probablemente más reveladora: una reina entrando en una cena de gala con su perro salchicha dispuesto a recorrer los pasillos del palacio. Una escena que resume, quizá mejor que cualquier discurso, por qué Margarita de Dinamarca ha sido durante décadas una royal difícil de encasillar. Hay miembros de la realeza que han hecho de la discreción y el protocolo su seña de identidad. Margarita de Dinamarca nunca encajó del todo en ese molde. Durante sus 52 años al frente de la Corona, la monarca construyó una imagen propia marcada por la creatividad, los colores, el arte y una personalidad poco amiga de las convenciones.Su particular manera de entender la vida también se ha reflejado en algunos episodios que difícilmente podrían atribuirse a cualquier otro miembro de una Familia Real. Desde acudir a una cena de gala acompañada por su perro hasta involucrarse personalmente en proyectos artísticos y de vestuario, Margarita ha demostrado en numerosas ocasiones que la etiqueta no está reñida con hacer las cosas a su manera.Y quizá uno de los mejores ejemplos de esa singularidad se encuentre en algo tan íntimo como la manera en la que ha decidido afrontar su propia muerte. La entonces reina participó personalmente en el diseño del féretro en el que será enterrada, una pieza monumental de vidrio fundido que tardó más de 15 años en completarse y que pesa siete toneladas.Una reina que convirtió el arte en una parte de su vidaMucho antes de que su nombre quedara asociado a la Corona, Margarita mostró interés por disciplinas alejadas de las obligaciones institucionales. Estudió Arqueología y Economía y llegó a dominar cinco idiomas —danés, francés, alemán, sueco e inglés—, pero fue el mundo artístico el que terminó ocupando un lugar especialmente importante en su vida.La pintura es una de sus grandes pasiones. Algunas de sus obras han llegado a exponerse en museos como el Arken de Copenhague, aunque probablemente uno de sus trabajos más sorprendentes sea el que realizó para una de las sagas literarias más populares de todos los tiempos.Margarita fue la encargada de realizar las ilustraciones de la edición danesa de El Señor de los Anillos. Para aquel proyecto utilizó el pseudónimo de Ingahild Grathmer, una identidad que le permitió trabajar sin que su condición de princesa condicionara la recepción de sus dibujos. Sus ilustraciones llegaron incluso a despertar la admiración de J.R.R. Tolkien.Su creatividad tampoco se quedó en los lienzos. La monarca diseñó vestuario para el Ballet Real danés y participó en la escenografía de Ehrengard: El arte de la seducción, producción dirigida por Bille August. El proyecto supuso además su incursión en Netflix y terminó siendo reconocido con un premio Robert, uno de los principales galardones cinematográficos de Dinamarca.Del armario de colores al féretro que diseñó personalmenteLa misma libertad que aplicaba a sus proyectos artísticos se trasladaba a su imagen pública. Los estilismos de Margarita se alejaron durante décadas de la sobriedad que suele asociarse a las familias reales. Abrigos llamativos, estampados y colores intensos terminaron convirtiéndose en una de sus señas de identidad.Su manera de vestir hizo que su imagen trascendiera el ámbito estrictamente institucional y que numerosos medios la señalaran como una figura de referencia por su particular forma de entender la moda. No se limitó a vestir de manera diferente: también quiso participar directamente en la creación de prendas y escenarios.Pero si existe una muestra especialmente llamativa de hasta dónde llega su faceta creativa es el féretro que ha diseñado para el momento de su muerte. La pieza está realizada en vidrio fundido, mide tres metros de longitud y alcanza las siete toneladas de peso.Su elaboración se prolongó durante más de 15 años. Lejos de tratarse de un objeto convencional, se convirtió en uno de los proyectos más singulares asociados a la que durante más de medio siglo fue una de las grandes figuras de la realeza europea.GtresEl día que llevó a su perro a una cena de galaSu personalidad también ha dejado anécdotas mucho más espontáneas. Una de las más recordadas tuvo como escenario el palacio de Fredensborg, donde se celebraba una cena de gala con invitados de la alta sociedad.Margarita apareció acompañada por un invitado poco habitual: su perro salchicha. El animal estuvo correteando por los pasillos mientras se desarrollaba la velada, protagonizando una escena difícil de imaginar en un acto de estas características y que encaja perfectamente con la relación de la monarca con sus animales.Ese carácter desenfadado convivió durante décadas con una agenda institucional marcada por las exigencias de la Corona. Margarita asumió el trono en 1972 y permaneció al frente de la monarquía danesa durante 52 años, hasta que sorprendió al país al anunciar su abdicación durante su tradicional discurso de Navidad de 2023.El 14 de enero de 2024 cedió la Corona a su hijo, Federico, convirtiéndose en la primera monarca danesa que renunciaba voluntariamente al trono en 900 años. Su reinado terminó siendo, además, el más largo de la historia de la monarquía danesa.Una royal que siempre quiso hacer las cosas a su maneraLa abdicación puso el punto final a más de cinco décadas de reinado, pero no borró una personalidad que había conseguido diferenciarla del resto de monarcas europeos. Margarita se convirtió en una figura reconocible no solo por su posición, sino por una manera de entender la realeza en la que había espacio para la pintura, la literatura, la moda, el cine y también para las pequeñas excentricidades.Incluso después de la proclamación de su hijo Federico como rey, Margarita continuó siendo reconocida como Su Majestad la Reina Margarita de Dinamarca, del mismo modo que ocurrió en España con la reina Sofía después de la proclamación de Felipe VI.Su legado, por tanto, va mucho más allá de los 52 años que pasó en el trono. Queda la monarca que ilustró El Señor de los Anillos, que diseñó vestuario para el cine, que apostó por una estética propia y que decidió cómo sería el lugar en el que descansará algún día.Y también queda aquella imagen mucho más cotidiana y probablemente más reveladora: una reina entrando en una cena de gala con su perro salchicha dispuesto a recorrer los pasillos del palacio. Una escena que resume, quizá mejor que cualquier discurso, por qué Margarita de Dinamarca ha sido durante décadas una royal difícil de encasillar.  

Hay miembros de la realeza que han hecho de la discreción y el protocolo su seña de identidad. Margarita de Dinamarca nunca encajó del todo en ese molde. Durante sus 52 años al frente de la Corona, la monarca construyó una imagen propia marcada por … la creatividad, los colores, el arte y una personalidad poco amiga de las convenciones.

Su particular manera de entender la vida también se ha reflejado en algunos episodios que difícilmente podrían atribuirse a cualquier otro miembro de una Familia Real. Desde acudir a una cena de gala acompañada por su perro hasta involucrarse personalmente en proyectos artísticos y de vestuario, Margarita ha demostrado en numerosas ocasiones que la etiqueta no está reñida con hacer las cosas a su manera.

Y quizá uno de los mejores ejemplos de esa singularidad se encuentre en algo tan íntimo como la manera en la que ha decidido afrontar su propia muerte. La entonces reina participó personalmente en el diseño del féretro en el que será enterrada, una pieza monumental de vidrio fundido que tardó más de 15 años en completarse y que pesa siete toneladas.

Noticia relacionada


  • La imagen de Christian de Dinamarca de fiesta y con amigas famosas


    • La imagen de Christian de Dinamarca de fiesta y con amigas famosas

    Marina Ortiz Cortés

Una reina que convirtió el arte en una parte de su vida

Mucho antes de que su nombre quedara asociado a la Corona, Margarita mostró interés por disciplinas alejadas de las obligaciones institucionales. Estudió Arqueología y Economía y llegó a dominar cinco idiomas —danés, francés, alemán, sueco e inglés—, pero fue el mundo artístico el que terminó ocupando un lugar especialmente importante en su vida.

La pintura es una de sus grandes pasiones. Algunas de sus obras han llegado a exponerse en museos como el Arken de Copenhague, aunque probablemente uno de sus trabajos más sorprendentes sea el que realizó para una de las sagas literarias más populares de todos los tiempos.

Margarita fue la encargada de realizar las ilustraciones de la edición danesa de El Señor de los Anillos. Para aquel proyecto utilizó el pseudónimo de Ingahild Grathmer, una identidad que le permitió trabajar sin que su condición de princesa condicionara la recepción de sus dibujos. Sus ilustraciones llegaron incluso a despertar la admiración de J.R.R. Tolkien.

Más noticias

El acuerdo prematrimonial que Cristiano Ronaldo habría firmado con Georgina Rodríguez

agosto 14, 2026

Los hijos de Robin Williams recuperan su Instagram doce años después de su muerte: el motivo detrás de la decisión

agosto 18, 2026

La lucha de Hayden Panettiere: una vida marcada por los abusos, las adicciones y la pérdida de la custodia de su hija

agosto 17, 2026

Amaia Salamanca, 40 años: «Yo no siempre he comido muy sano, no soy una persona de frutas y verduras. Las ensaladas no me gustan»

agosto 10, 2026

Su creatividad tampoco se quedó en los lienzos. La monarca diseñó vestuario para el Ballet Real danés y participó en la escenografía de Ehrengard: El arte de la seducción, producción dirigida por Bille August. El proyecto supuso además su incursión en Netflix y terminó siendo reconocido con un premio Robert, uno de los principales galardones cinematográficos de Dinamarca.

Del armario de colores al féretro que diseñó personalmente

La misma libertad que aplicaba a sus proyectos artísticos se trasladaba a su imagen pública. Los estilismos de Margarita se alejaron durante décadas de la sobriedad que suele asociarse a las familias reales. Abrigos llamativos, estampados y colores intensos terminaron convirtiéndose en una de sus señas de identidad.

Su manera de vestir hizo que su imagen trascendiera el ámbito estrictamente institucional y que numerosos medios la señalaran como una figura de referencia por su particular forma de entender la moda. No se limitó a vestir de manera diferente: también quiso participar directamente en la creación de prendas y escenarios.

Pero si existe una muestra especialmente llamativa de hasta dónde llega su faceta creativa es el féretro que ha diseñado para el momento de su muerte. La pieza está realizada en vidrio fundido, mide tres metros de longitud y alcanza las siete toneladas de peso.

Su elaboración se prolongó durante más de 15 años. Lejos de tratarse de un objeto convencional, se convirtió en uno de los proyectos más singulares asociados a la que durante más de medio siglo fue una de las grandes figuras de la realeza europea.

(Gtres)

El día que llevó a su perro a una cena de gala

Su personalidad también ha dejado anécdotas mucho más espontáneas. Una de las más recordadas tuvo como escenario el palacio de Fredensborg, donde se celebraba una cena de gala con invitados de la alta sociedad.

Margarita apareció acompañada por un invitado poco habitual: su perro salchicha. El animal estuvo correteando por los pasillos mientras se desarrollaba la velada, protagonizando una escena difícil de imaginar en un acto de estas características y que encaja perfectamente con la relación de la monarca con sus animales.

Ese carácter desenfadado convivió durante décadas con una agenda institucional marcada por las exigencias de la Corona. Margarita asumió el trono en 1972 y permaneció al frente de la monarquía danesa durante 52 años, hasta que sorprendió al país al anunciar su abdicación durante su tradicional discurso de Navidad de 2023.

El 14 de enero de 2024 cedió la Corona a su hijo, Federico, convirtiéndose en la primera monarca danesa que renunciaba voluntariamente al trono en 900 años. Su reinado terminó siendo, además, el más largo de la historia de la monarquía danesa.

Una royal que siempre quiso hacer las cosas a su manera

La abdicación puso el punto final a más de cinco décadas de reinado, pero no borró una personalidad que había conseguido diferenciarla del resto de monarcas europeos. Margarita se convirtió en una figura reconocible no solo por su posición, sino por una manera de entender la realeza en la que había espacio para la pintura, la literatura, la moda, el cine y también para las pequeñas excentricidades.

Incluso después de la proclamación de su hijo Federico como rey, Margarita continuó siendo reconocida como Su Majestad la Reina Margarita de Dinamarca, del mismo modo que ocurrió en España con la reina Sofía después de la proclamación de Felipe VI.

Su legado, por tanto, va mucho más allá de los 52 años que pasó en el trono. Queda la monarca que ilustró El Señor de los Anillos, que diseñó vestuario para el cine, que apostó por una estética propia y que decidió cómo sería el lugar en el que descansará algún día.

Y también queda aquella imagen mucho más cotidiana y probablemente más reveladora: una reina entrando en una cena de gala con su perro salchicha dispuesto a recorrer los pasillos del palacio. Una escena que resume, quizá mejor que cualquier discurso, por qué Margarita de Dinamarca ha sido durante décadas una royal difícil de encasillar.

 RSS de noticias de gente

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
Al menos 10 muertos en un ataque ruso con misiles en la región ucrania de Járkov
El intenso verano de Froilán: familia, toros, sol, amigos, Baleares y escapada a Asturias… y Carla
Leer también
Economía

Las importaciones chinas a España se disparan un 30% en pleno choque comercial con EE.UU.

agosto 18, 2026
Nacional

Muere un bombero y un trabajador en un incendio en un taller mecánico de Calatorao (Zaragoza)

agosto 18, 2026
Deportes

El Barcelona presenta a Rodri hasta 2030: “El Barça está a un paso de ganar la ansiada Champions”

agosto 18, 2026
Cultura

Muere el mago Juan Tamariz a los 83 años

agosto 18, 2026
Nacional

Un incendio en Las Hurdes (Cáceres) obliga a movilizar a la UME y evacuar a 600 vecinos

agosto 18, 2026
Sociedad

Los hijos de Robin Williams recuperan su Instagram doce años después de su muerte: el motivo detrás de la decisión

agosto 18, 2026
Cargar más
Novedades

Las importaciones chinas a España se disparan un 30% en pleno choque comercial con EE.UU.

agosto 18, 2026

Muere un bombero y un trabajador en un incendio en un taller mecánico de Calatorao (Zaragoza)

agosto 18, 2026

El Barcelona presenta a Rodri hasta 2030: “El Barça está a un paso de ganar la ansiada Champions”

agosto 18, 2026

Muere el mago Juan Tamariz a los 83 años

agosto 18, 2026

Un incendio en Las Hurdes (Cáceres) obliga a movilizar a la UME y evacuar a 600 vecinos

agosto 18, 2026

Los hijos de Robin Williams recuperan su Instagram doce años después de su muerte: el motivo detrás de la decisión

agosto 18, 2026

Análisis de ajedrez | La plenitud de Carlsen (XIX)

agosto 18, 2026

Sumar reclama al Gobierno que convierta a Lorca en “símbolo mundial de la libertad creativa”

agosto 18, 2026

Toros con Borja Jiménez, El Fandi, Marco Pérez, en directo: última hora desde Málaga hoy

agosto 18, 2026

Feijóo carga contra Puente por “señalar a la Corona” y lo tacha de “tabernario”

agosto 18, 2026

    VozUniversal

    © 2024 VozUniversal. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad
    • Contacto