El Museo del Prado ha aprobado obras de emergencia por valor de 428.514 euros para reparar las plataformas laterales de la escalinata de Goya , que da acceso a la galería central. La intervención responde a un «riesgo extremo de colapso» estructural que compromete la seguridad de visitantes y trabajadores, así como la conservación del edificio, protegido como Bien de Interés Cultural. La tramitación se ha realizado por la vía de emergencia: el museo la autorizó el 6 de marzo y el Consejo de Ministros la ratificó esta semana. El plazo estimado de ejecución es de seis meses.El informe técnico del área de infraestructuras del Prado, publicado en la Plataforma de Contratación del Estado, describe un «alarmante deterioro». La estructura de acero que sostiene las plataformas lleva décadas sometida a un alto nivel de humedad por condensación. El resultado es una corrosión avanzada: el metal pierde sección resistente y llega a fracturarse al simple contacto manual. El documento advierte de un «riesgo extremo de colapso» que, de materializarse, afectaría al distribuidor este del sótano, una zona de tránsito habitual tanto para el público como para el personal del museo.Estas afecciones empezaron a dar la cara en febrero, cuando se detectó una «importante gotera» en el distribuidor este de la planta baja, en la zona que comunica la rotonda inferior con los aseos. Los técnicos abrieron una cata y encontraron que una bajante del sistema de evacuación de aguas había desaparecido como consecuencia de la corrosión. A ello se sumaba la rotura de los codos de hierro que conectan los sumideros con las bajantes de pluviales, lo que favorecía la entrada de agua de lluvia en la estructura. También se detectó una sobrecarga progresiva del sistema por la acumulación de falsos techos. Esta configuración interna, proyectada en 1943, había permanecido oculta hasta ahora.Noticia relacionada No No El Prado restaurará «daños relevantes» en el Casón del Buen Retiro tras los desprendimientos de 2023 Jaime G. MoraEl informe concluye que una reparación puntual no basta. De otro modo no se podría garantizar la seguridad de la zona: los desperfectos afectan al conjunto del sistema, tanto en su estabilidad como en su capacidad para impedir filtraciones. El Prado prevé desmontar y sustituir los elementos afectados, incluidos el pavimento de granito, los lucernarios de vidrio, la estructura metálica, los sistemas de drenaje y los falsos techos.Las obras han sido adjudicadas a la empresa Rehabisoria por un importe de 403.172 euros. A esa cantidad se suman 25.342 euros en concepto de redacción de proyecto y dirección facultativa, hasta completar los 428.514 euros aprobados. La vía de emergencia permite acortar plazos y prescindir del procedimiento ordinario de licitación, una excepción prevista en la ley para situaciones de riesgo inminente. Las obras deben acometerse con carácter «inmediato».La escalinata de Goya forma parte del acceso norte al edificio Villanueva, eje histórico del museo diseñado en el siglo XVIII. Su configuración actual responde en buena medida a la reforma de mediados del siglo XX. En 1943, el arquitecto Pedro Muguruza introdujo cambios relevantes, especialmente en las plataformas laterales, donde incorporó lucernarios de pavés para llevar luz natural a la rotonda inferior. El Museo del Prado ha aprobado obras de emergencia por valor de 428.514 euros para reparar las plataformas laterales de la escalinata de Goya , que da acceso a la galería central. La intervención responde a un «riesgo extremo de colapso» estructural que compromete la seguridad de visitantes y trabajadores, así como la conservación del edificio, protegido como Bien de Interés Cultural. La tramitación se ha realizado por la vía de emergencia: el museo la autorizó el 6 de marzo y el Consejo de Ministros la ratificó esta semana. El plazo estimado de ejecución es de seis meses.El informe técnico del área de infraestructuras del Prado, publicado en la Plataforma de Contratación del Estado, describe un «alarmante deterioro». La estructura de acero que sostiene las plataformas lleva décadas sometida a un alto nivel de humedad por condensación. El resultado es una corrosión avanzada: el metal pierde sección resistente y llega a fracturarse al simple contacto manual. El documento advierte de un «riesgo extremo de colapso» que, de materializarse, afectaría al distribuidor este del sótano, una zona de tránsito habitual tanto para el público como para el personal del museo.Estas afecciones empezaron a dar la cara en febrero, cuando se detectó una «importante gotera» en el distribuidor este de la planta baja, en la zona que comunica la rotonda inferior con los aseos. Los técnicos abrieron una cata y encontraron que una bajante del sistema de evacuación de aguas había desaparecido como consecuencia de la corrosión. A ello se sumaba la rotura de los codos de hierro que conectan los sumideros con las bajantes de pluviales, lo que favorecía la entrada de agua de lluvia en la estructura. También se detectó una sobrecarga progresiva del sistema por la acumulación de falsos techos. Esta configuración interna, proyectada en 1943, había permanecido oculta hasta ahora.Noticia relacionada No No El Prado restaurará «daños relevantes» en el Casón del Buen Retiro tras los desprendimientos de 2023 Jaime G. MoraEl informe concluye que una reparación puntual no basta. De otro modo no se podría garantizar la seguridad de la zona: los desperfectos afectan al conjunto del sistema, tanto en su estabilidad como en su capacidad para impedir filtraciones. El Prado prevé desmontar y sustituir los elementos afectados, incluidos el pavimento de granito, los lucernarios de vidrio, la estructura metálica, los sistemas de drenaje y los falsos techos.Las obras han sido adjudicadas a la empresa Rehabisoria por un importe de 403.172 euros. A esa cantidad se suman 25.342 euros en concepto de redacción de proyecto y dirección facultativa, hasta completar los 428.514 euros aprobados. La vía de emergencia permite acortar plazos y prescindir del procedimiento ordinario de licitación, una excepción prevista en la ley para situaciones de riesgo inminente. Las obras deben acometerse con carácter «inmediato».La escalinata de Goya forma parte del acceso norte al edificio Villanueva, eje histórico del museo diseñado en el siglo XVIII. Su configuración actual responde en buena medida a la reforma de mediados del siglo XX. En 1943, el arquitecto Pedro Muguruza introdujo cambios relevantes, especialmente en las plataformas laterales, donde incorporó lucernarios de pavés para llevar luz natural a la rotonda inferior.
El Museo del Prado ha aprobado obras de emergencia por valor de 428.514 euros para reparar las plataformas laterales de la escalinata de Goya, que da acceso a la galería central. La intervención responde a un «riesgo extremo de colapso» estructural que compromete … la seguridad de visitantes y trabajadores, así como la conservación del edificio, protegido como Bien de Interés Cultural. La tramitación se ha realizado por la vía de emergencia: el museo la autorizó el 6 de marzo y el Consejo de Ministros la ratificó esta semana. El plazo estimado de ejecución es de seis meses.
El informe técnico del área de infraestructuras del Prado, publicado en la Plataforma de Contratación del Estado, describe un «alarmante deterioro». La estructura de acero que sostiene las plataformas lleva décadas sometida a un alto nivel de humedad por condensación. El resultado es una corrosión avanzada: el metal pierde sección resistente y llega a fracturarse al simple contacto manual. El documento advierte de un «riesgo extremo de colapso» que, de materializarse, afectaría al distribuidor este del sótano, una zona de tránsito habitual tanto para el público como para el personal del museo.
Estas afecciones empezaron a dar la cara en febrero, cuando se detectó una «importante gotera» en el distribuidor este de la planta baja, en la zona que comunica la rotonda inferior con los aseos. Los técnicos abrieron una cata y encontraron que una bajante del sistema de evacuación de aguas había desaparecido como consecuencia de la corrosión. A ello se sumaba la rotura de los codos de hierro que conectan los sumideros con las bajantes de pluviales, lo que favorecía la entrada de agua de lluvia en la estructura. También se detectó una sobrecarga progresiva del sistema por la acumulación de falsos techos. Esta configuración interna, proyectada en 1943, había permanecido oculta hasta ahora.
El informe concluye que una reparación puntual no basta. De otro modo no se podría garantizar la seguridad de la zona: los desperfectos afectan al conjunto del sistema, tanto en su estabilidad como en su capacidad para impedir filtraciones. El Prado prevé desmontar y sustituir los elementos afectados, incluidos el pavimento de granito, los lucernarios de vidrio, la estructura metálica, los sistemas de drenaje y los falsos techos.
Las obras han sido adjudicadas a la empresa Rehabisoria por un importe de 403.172 euros. A esa cantidad se suman 25.342 euros en concepto de redacción de proyecto y dirección facultativa, hasta completar los 428.514 euros aprobados. La vía de emergencia permite acortar plazos y prescindir del procedimiento ordinario de licitación, una excepción prevista en la ley para situaciones de riesgo inminente. Las obras deben acometerse con carácter «inmediato».
La escalinata de Goya forma parte del acceso norte al edificio Villanueva, eje histórico del museo diseñado en el siglo XVIII. Su configuración actual responde en buena medida a la reforma de mediados del siglo XX. En 1943, el arquitecto Pedro Muguruza introdujo cambios relevantes, especialmente en las plataformas laterales, donde incorporó lucernarios de pavés para llevar luz natural a la rotonda inferior.
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