València quiere reducir a la mitad los siniestros de tráfico con heridos graves y fallecidos en 2030, según el nuevo Plan Director de Seguridad Vial y el Plan de Actuación de la Policía Local, presentados este martes por el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, a la Mesa de Movilidad. Para ello, el plan prevé la eliminación progresiva de la fase ámbar intermitente en las intersecciones, porque muchos de los siniestros, donde se ven implicados patinetes (VMP) o bicicletas, suceden en esos puntos. Además, dos vehículos vigilarán y multarán la ocupación ilegal del carril bus, y se bajarán a la calzada las bicis que ahora circulan en ciertos tramos por las aceras. El programa tendrá una vigencia de cinco años y sustituirá al anterior, que lleva dos años caducado.
La planificación pretende reducir a la mitad de los siniestros de tráfico con heridos graves y fallecidos en 2030
València quiere reducir a la mitad los siniestros de tráfico con heridos graves y fallecidos en 2030, según el nuevo Plan Director de Seguridad Vial y el Plan de Actuación de la Policía Local, presentados este martes por el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, a la Mesa de Movilidad. Para ello, el plan prevé la eliminación progresiva de la fase ámbar intermitente en las intersecciones, porque muchos de los siniestros con patinetes (VMP) o bicicletas suceden en esos puntos. Además, dos vehículos vigilarán y multarán la ocupación ilegal del carril bus, y se bajarán a la calzada las bicis que ahora circulan en ciertos tramos por las aceras.
Se pondrá en marcha un nuevo grupo de inspección y vigilancia policial de los viales ciclistas, con agentes que patrullarán en VMP por los carriles bici para detectar infracciones relacionadas con la velocidad, las distracciones, el uso del casco y para auditar el estado del carril, la señalización y los elementos de seguridad. También se estudiarán las interacciones entre peatones y usuarios de los carriles bici.
La actuación se reforzará con campañas específicas durante todo el año, enfocadas a vigilar el consumo de sustancias psicotrópicas y alcohol, la vigencia de la ITV y el SOA (seguro obligatorio) de los vehículos, las distracciones al volante por el uso de los móviles y auriculares, las infracciones en el estacionamiento, parada y circulación y el exceso de velocidad. Para ello se contará con 4 cinemómetros estáticos de cabina (rádares) que se instalarán de forma rotativa trimestral en las 10 cabinas existentes y 4 cinemómetros (rádares) estáticos en vehículos policiales.
El Ayuntamiento incorporará dos vehículos con lector de matrículas para emitir denuncias automatizadas de ocupación del carril EMT/TAXI y la ocupación de zonas peatonales.
Las principales actuaciones del plan, según Carbonell, se centrarán en mejorar las paradas de transporte público, la creación de entornos escolares seguros, la ejecución de nuevos pasos de peatones semaforizados, la instalación de avisadores acústicos y descontadores, la eliminación de obstáculos en aceras y la mejora de la visibilidad en intersecciones mediante el desplazamiento de plazas de motos antes de los cruces, medidas que ya se vienen implantando en los dos últimos años.
El gobierno local planea ampliar la red de carriles bici segregados y se ejecutará el traslado a la calzada de aquellos tramos que ahora discurren por la acera, recuperando espacio para el peatón. También se aumentará el número de plazas reservadas para Personas con Movilidad Reducida y plazas de Carga y Descarga, y se aplicarán medidas específicas para mejorar la velocidad comercial de la EMT.
En los últimos siete años (2019-2025) la Policía Local ha detectado una tendencia ascendente de la siniestralidad, que solo se ha visto interrumpida por la pandemia de la covid en 2020. Las causas son el crecimiento de la movilidad urbana y la mejora técnica en la gestión de datos y su adaptación a los estándares del Ministerio del Interior, que ha supuesto el incremento de heridos graves (incluyen como lesiones graves los ingresos hospitalarios superiores a 24 horas con independencia de la lesividad).
En cuanto a víctimas mortales en siete años, el número se ha reducido un 28%, de los que el 84% son usuarios vulnerables. 2019 fue el año de mayor número de fallecidos en accidente en la ciudad (19), seguido de 2022 (15), 2023 y 2024 (10) y 2025 (13). El año pasado los fallecidos por modos de movilidad fueron 6 peatones, 3 conductores de vehículos de movilidad personal, 2 de motocicleta y 2 de turismo.
De las 182 personas que en 2025 sufrieron lesiones graves, la motocicleta ocupa el primer lugar (81), seguida de los peatones (50), del VMP (27), de la bicicleta con (12) y del turismo (7).
Los usuarios de VMP están implicados en el 13% de los siniestros y representan el 23% de los fallecidos y el 15% de los lesionados graves. En 2019 la siniestralidad de estos vehículos era de 346 accidentes; en 2025 se ha incrementado a 1.192.
El objetivo del plan es reducir los heridos graves y fallecidos en un 20% este año respecto a los valores iniciales de referencia, un 30% en 2027 y un 40% en 2029.
La conducción distraída o desatenta se mantiene como el factor más frecuente, seguida del incumplimiento de la prioridad de paso. El estudio concluye que los cruces y vías con mayor accidentalidad coinciden con las grandes arterias de la ciudad, las cuales soportan la mayor intensidad de vehículos a motor.
