
La dirección del PP no solo no descarta ya pactar con Vox, sino que empuja a sus barones a fraguar acuerdos de gobierno con la extrema derecha. Pero es que en el terreno nacional, además, el Partido Popular prefiere hacerse más pequeño en el Congreso a la vez que la extrema derecha se hace más grande, si de esa forma logra entrar en La Moncloa. Así, Génova está dispuesta a perder diputados propios en unas futuras elecciones generales mientras Vox suba en escaños y ambos sumen una mayoría absoluta apta para investir a Alberto Núñez Feijóo. “Si el 23 de julio, el PP saca dos diputados menos, pero Vox saca cinco más y hoy estamos en el gobierno, yo lo preferiría”, ha respondido la portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, en rueda de prensa en la Cámara baja este martes, en referencia a la fecha de los últimos comicios generales.
Génova da un volantazo respecto a su congreso nacional y empuja a sus barones a cerrar acuerdos de coalición. El líder popular: “La gente quiere que haya un cambio”
La dirección del PP no solo no descarta ya pactar con Vox, sino que empuja a sus barones a fraguar acuerdos de gobierno con la extrema derecha. Pero es que en el terreno nacional, además, el Partido Popular prefiere hacerse más pequeño en el Congreso a la vez que la extrema derecha se hace más grande, si de esa forma logra entrar en La Moncloa. Así, Génova está dispuesta a perder diputados propios en unas futuras elecciones generales mientras Vox suba en escaños y ambos sumen una mayoría absoluta apta para investir a Alberto Núñez Feijóo. “Si el 23 de julio, el PP saca dos diputados menos, pero Vox saca cinco más y hoy estamos en el gobierno, yo lo preferiría”, ha respondido la portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, en rueda de prensa en la Cámara baja este martes, en referencia a la fecha de los últimos comicios generales.
La impotencia y la resignación bulle en el PP por el avance sin freno de Vox. La campaña de Extremadura y la de Aragón han sido opuestas, pero el resultado es el mismo: la formación de Santiago Abascal no deja de subir y el Partido Popular se estanca. En las urnas aragonesas de este domingo, ha retrocedido incluso en dos escaños y se ha dejado 13.000 votos. Ese escenario aún peor que el extremeño llevó este lunes a Feijóo a conminar a sus barones a sellar acuerdos de coalición con los ultras al no dar con la tecla para frenarles.
La nueva declaración de intenciones de Génova supone un giro de 180 grados sobre el planteamiento hecho a los cuatro vientos en julio pasado. Durante el congreso nacional de Partido Popular, el líder de PP dijo que aspiraba, tras las futuras elecciones generales, a un Gobierno en solitario sin renunciar a alianzas con Vox. Eso sí, un día después del cónclave, el secretario general, Miguel Tellado, dio un paso más. “El compromiso de Feijóo es un Gobierno en solitario. No habrá un Gobierno con dos partidos”, expresó en una comparecencia en la sede de Génova.
Ahora no solo no se da ese compromiso, sino que ya aceptan conformar ejecutivos con Vox sin tapujos. También perder diputados en favor del aumento de los ultras. Sobre las reticencias previas a entenderse con Abascal, la portavoz Ester Muñoz se ha defendido este martes. “Los ciudadanos no quieren que gobierne la izquierda, hay que respetar la voluntad de los ciudadanos”, ha señalado. “La izquierda ya se está activando para unirse. Y, por lo tanto, lo que tiene que hacer la derecha de este país, los que estamos a la derecha de Pedro Sánchez (…) no podemos cometer errores”, ha añadido. “Yo no sé si usted tiene hermanos, yo tengo tres. Y he discutido en multitud de ocasiones con ellos, pero siguen siendo mis hermanos. Lo que quiero decir es que en campaña se dicen muchas cosas”, ha defendido la diputada popular en el Congreso. “Hay que ser pragmático y sobre todo respetar la voluntad de los ciudadanos. A veces nos gustarían unas cosas, pues que no pueden ser”, ha sentenciado.
“No es lo mismo subir que bajar”
Tras la comparecencia de Muñoz, y desde Valencia, Feijóo ha vuelto a reivindicar la victoria en las urnas de Aragón aunque el PP haya bajado de los 28 a los 26 escaños. “La gente quiere que haya un cambio y lo expresa cada vez que se le consulta”, ha dicho en un acto con empresarios. Las elecciones siempre tienen un nivel autonómico, pero en la política española hay un nivel de polarización tan alto que es difícil de separarlas de lo nacional. Hay mucho enfado en el voto, el problema es que el enfado no gobiernan, gobiernan las mayorías”, ha remachado Feijóo, que se ha mostrado “razonablemente satisfecho” con el resultado en Aragón.
En frente, Vox se deja cortejar pero pone distancias. Abascal aseguró en la noche de este de lunes que no descarta exigir la entrada de su partido en los gobiernos autonómicos de Extremadura y de Aragón, pero tampoco lo puso como condición irrenunciable. Sí manifestó que cualquiera que sea la fórmula de un hipotético acuerdo, sea el apoyo a la investidura o la entrada en un gobierno de coalición, exige tener antes “la seguridad de que va a haber un cambio de rumbo político”. “En Extremadura, no la tenemos”, advirtió, aludiendo a la falta de acuerdo para reelegir como presidenta a la popular María Guardiola más de mes y medio después de las elecciones.
Los estatutos de autonomía de Extremadura y de Aragón tienen tiempos distintos en sus respectivos relojes electorales. Y la casualidad ha querido que coincidan en el 3 de mayo como la fecha límite para investir a un candidato y no repetir elecciones, pese a que las urnas extremeñas se han abierto después. Antes, Guardiola —que quiere apurar los plazos— se someterá casi con total seguridad a la sesión de investidura en Mérida el 3 de marzo. Justo ese mismo día, en Zaragoza tendrá lugar la jornada de constitución de las Cortes de Aragón.
Y ha vuelto a demandar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que cumpla con la Constitución y el deber de presentar Presupuestos incluido en el artículo 134. “Cuando uno tiene presupuesto después de la prórroga, debe someterse a las urnas”, ha sentenciado. Baleares y la Región de Murcia tampoco tienen Cuentas nuevas este 2026, pero el PP alega que funcionan con una prórroga de solo un año, a diferencia de La Moncloa, que sigue con las de 2023.
Mañueco va por libre
Entretanto, el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, encara ya la precampaña de su respectiva comunidad, donde PP y Vox vuelven a medir sus fuerzas el 15 de marzo y en otro de los territorios donde ya gobernaron en coalición. Mañueco ha reivindicado este martes la “gestión” de su mandato que, a diferencia de Aragón y Extremadura, ha agotado sin adelantar comicios. En un desayuno informativo en Madrid, organizado por La Razón, el barón del PP se ha referido a la posibilidad de dar o no carteras de relevancia a Vox, tras las inminentes urnas, para desgastar a la formación de Abascal, como sí quiere su colega aragonés, Jorge Azcón.
“Ellos tuvieron responsabilidades reales, sus políticas fueron un fracaso, a veces sonoro”, ha criticado Mañueco, el primero de los presidentes en incorporar a Vox a un gobierno autonómico, en 2022 y justo antes de que se precipitase la caída de Pablo Casado. “¿Tienen personas preparadas para gobernar?”, se ha preguntado sobre los ultras. “Tuitear lo hace cualquiera, pero lo difícil es entrar en el Gobierno y gestionar con eficacia”, ha sentenciado.
Mañueco ha asegurado que quiere gobernar en solitario, aunque está abierto a sentarse con los de Abascal para “hacer un proyecto”. Con las experiencias de sus colegas aún calientes en Extremadura y en Aragón, el barón del PP apuesta por una campaña con “menos ruido y más nueces”, centrada en Castilla y León, aunque también con la presencia de líderes nacionales como Feijóo, y otros barones como la madrileña Isabel Díaz Ayuso y el gallego Alfonso Rueda.
