Aunque los casi 22 millones de ocupados con los que la economía cerró 2025 suponen un récord histórico de trabajadores en activo en España, cada vez hay más empleados cuyas condiciones explican cómo una parte de la población no consigue llegar a fin de mes : ese récord de empleo contrasta con el máximo de trabajadores a tiempo parcial , esto es, con jornadas inferiores a las ocho horas diarias; y también se suma el mayor número de ciudadanos en la historia que combinan dos o más trabajos , según desvela la EPA del cuarto trimestre elaborada por el INE. Las sombras del mercado laboral no pasan tanto por la proliferación de contratos temporales , como ocurría en otras épocas de la economía, sino por unas condiciones salariales que precisan de algún refuerzo, y esfuerzo, aunque la mayor parte de los contratos formalizados y acumulados en España sean indefinidos . La radiografía deja a un 2025 que finalizó con dinamismo, al sumar casi 650.000 empleos en el último año , lo que impulsa el número de ocupados hasta rozar los 22 millones. Incluso en periodos como el último tramo del ejercicio, entre octubre y diciembre, la economía generó 76.200 empleos, en un periodo que no suele ser benigno para la economía, por la lejanía de la temporada alta de verano, cuando más contratos se formalizan. Con todo ello, la tasa de paro ha bajado del 10% (hasta el 9,9%) , algo que no ocurría desde 2008, en plena burbuja previa a la gran recesión.Sin embargo, y a pesar de estos registros, el día a día de muchos trabajadores transcurre por unos derroteros que no reflejan esa optimismo estadístico laboral en términos generales. En 2025 se registraron más trabajadores a tiempo parcial que nunca. De hecho, este colectivo rozó un nuevo máximo, como el que ya alcanzó a finales de 2024, al aproximarse a los 3,1 millones de trabajadores con jornadas inferiores a las 40 horas semanales, según calcula Estadística. Los empleos inferiores a 40 horas explican, en buena medida, cómo los salarios no son suficientes para llegar a fin de mesEstos ocupados representan en la actualidad el 14% de todos los trabajadores en activo, una cifra que supera la de otros ejercicios de bonanza laboral, con un porcentaje inferior de parcialidad. Más aún si se tiene en cuenta la situación de las mujeres , con las que se ceban este tipo de puestos de forma involuntaria . El crecimiento de este tipo de perfiles se explica por un mayor uso de estos contratos por parte de las empresas como alternativa a las ocho horas diarias, porque el tejido productivo así lo exige cuando se trata de actividades puntuales, como en los servicios. E implican un sueldo inferior concentrando el trabajo en mucho menos tiempo. Solo en el último año ha aumentado en más de 30.000 personas el empleo a tiempo parcial. Pero si concentramos la lupa en el último trimestre, ya sin el impulso del verano, han sido 191.000 los trabajadores que se han incorporado a este colectivo laboral frente a los 115.000 que han dejado su puesto de 40 horas semanales. Además, se da la circunstancia de que de esos tres millones de ocupados con jornadas inferiores a la ordinaria, más de 1,4 millones se encuentran en esa situación laboral por obligación . Porque admiten ante el INE que no han podido encontrar otro puesto de trabajo de mayor duración y se han tenido que conformar con el parcial . Representan casi la mitad de los trabajadores de este colectivo frente a otros que tienen trabajos de cuatro, cinco o seis horas diarias por otras circunstancias personales como cuidado de mayores o niños, enfermedad o estudios. Solo 323.000 ciudadanos con trabajos parciales no desean un puesto a jornada completa.Nunca antes en España hubo tantos ciudadanos con varios trabajos a la vez, tras aumentar un 46% en los seis últimos añosIncluso los sindicatos han reconocido la necesidad de abordar esta «precariedad» que supone este contexto de parcialidad involuntaria -al igual que el empleo juvenil- dentro de la negociación del próximo Acuerdo Estatal para la Negociación Colectiva (AENC) con la patronal, proponiendo una regulación de jornada mínima de trabajo diario y semanal, así como una limitación del número de horas necesarias para trabajar. La otra variable que constata la frágil situación por la que atraviesan muchos españoles es la vinculada al pluriempleo . Es decir, ciudadanos que tienen dos o más puestos de trabajo a la vez para poder llegar a fin de mes. Este colectivo también ha ido creciendo con el paso de los meses y ya hay 632.000 ocupados en estas circunstancias. Se trata de otro registro récord después de varios trimestres al alza en los que se han ido incorporando a este colectivo cada vez más ciudadanos. En los seis últimos años, el número de ocupados con más de una actividad a sus espaldas ha crecido en 200.000, lo que supone un 46% adicional. Más precariedad públicaLos datos de la EPA también reflejan cómo las administraciones públicas contaban con 975.500 personas en situación de temporalidad en el cuarto trimestre del año, lo que supone un 26,8% respecto al total de empleo, un porcentaje más del doble que la temporalidad que se registra en el sector privado, según apunta CSIF, el sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado. De hecho, este dato ha motivado el recorte de fondos a España por parte de la Comisión Europea, por incumplir el mandato de reducir la temporalidad, pese a que la ley establece el límite en el 8%.En este sentido, CSIF espera que esta tasa de temporalidad empiece a descender cuando se haga efectiva la eliminación de la tasa de reposición en próximas ofertas de empleo público, tal y como establece el Acuerdo Marco por la Mejora del Empleo Público y el servicio a la Ciudadanía que se firmó con Función Pública a finales del año pasado. Aunque los casi 22 millones de ocupados con los que la economía cerró 2025 suponen un récord histórico de trabajadores en activo en España, cada vez hay más empleados cuyas condiciones explican cómo una parte de la población no consigue llegar a fin de mes : ese récord de empleo contrasta con el máximo de trabajadores a tiempo parcial , esto es, con jornadas inferiores a las ocho horas diarias; y también se suma el mayor número de ciudadanos en la historia que combinan dos o más trabajos , según desvela la EPA del cuarto trimestre elaborada por el INE. Las sombras del mercado laboral no pasan tanto por la proliferación de contratos temporales , como ocurría en otras épocas de la economía, sino por unas condiciones salariales que precisan de algún refuerzo, y esfuerzo, aunque la mayor parte de los contratos formalizados y acumulados en España sean indefinidos . La radiografía deja a un 2025 que finalizó con dinamismo, al sumar casi 650.000 empleos en el último año , lo que impulsa el número de ocupados hasta rozar los 22 millones. Incluso en periodos como el último tramo del ejercicio, entre octubre y diciembre, la economía generó 76.200 empleos, en un periodo que no suele ser benigno para la economía, por la lejanía de la temporada alta de verano, cuando más contratos se formalizan. Con todo ello, la tasa de paro ha bajado del 10% (hasta el 9,9%) , algo que no ocurría desde 2008, en plena burbuja previa a la gran recesión.Sin embargo, y a pesar de estos registros, el día a día de muchos trabajadores transcurre por unos derroteros que no reflejan esa optimismo estadístico laboral en términos generales. En 2025 se registraron más trabajadores a tiempo parcial que nunca. De hecho, este colectivo rozó un nuevo máximo, como el que ya alcanzó a finales de 2024, al aproximarse a los 3,1 millones de trabajadores con jornadas inferiores a las 40 horas semanales, según calcula Estadística. Los empleos inferiores a 40 horas explican, en buena medida, cómo los salarios no son suficientes para llegar a fin de mesEstos ocupados representan en la actualidad el 14% de todos los trabajadores en activo, una cifra que supera la de otros ejercicios de bonanza laboral, con un porcentaje inferior de parcialidad. Más aún si se tiene en cuenta la situación de las mujeres , con las que se ceban este tipo de puestos de forma involuntaria . El crecimiento de este tipo de perfiles se explica por un mayor uso de estos contratos por parte de las empresas como alternativa a las ocho horas diarias, porque el tejido productivo así lo exige cuando se trata de actividades puntuales, como en los servicios. E implican un sueldo inferior concentrando el trabajo en mucho menos tiempo. Solo en el último año ha aumentado en más de 30.000 personas el empleo a tiempo parcial. Pero si concentramos la lupa en el último trimestre, ya sin el impulso del verano, han sido 191.000 los trabajadores que se han incorporado a este colectivo laboral frente a los 115.000 que han dejado su puesto de 40 horas semanales. Además, se da la circunstancia de que de esos tres millones de ocupados con jornadas inferiores a la ordinaria, más de 1,4 millones se encuentran en esa situación laboral por obligación . Porque admiten ante el INE que no han podido encontrar otro puesto de trabajo de mayor duración y se han tenido que conformar con el parcial . Representan casi la mitad de los trabajadores de este colectivo frente a otros que tienen trabajos de cuatro, cinco o seis horas diarias por otras circunstancias personales como cuidado de mayores o niños, enfermedad o estudios. Solo 323.000 ciudadanos con trabajos parciales no desean un puesto a jornada completa.Nunca antes en España hubo tantos ciudadanos con varios trabajos a la vez, tras aumentar un 46% en los seis últimos añosIncluso los sindicatos han reconocido la necesidad de abordar esta «precariedad» que supone este contexto de parcialidad involuntaria -al igual que el empleo juvenil- dentro de la negociación del próximo Acuerdo Estatal para la Negociación Colectiva (AENC) con la patronal, proponiendo una regulación de jornada mínima de trabajo diario y semanal, así como una limitación del número de horas necesarias para trabajar. La otra variable que constata la frágil situación por la que atraviesan muchos españoles es la vinculada al pluriempleo . Es decir, ciudadanos que tienen dos o más puestos de trabajo a la vez para poder llegar a fin de mes. Este colectivo también ha ido creciendo con el paso de los meses y ya hay 632.000 ocupados en estas circunstancias. Se trata de otro registro récord después de varios trimestres al alza en los que se han ido incorporando a este colectivo cada vez más ciudadanos. En los seis últimos años, el número de ocupados con más de una actividad a sus espaldas ha crecido en 200.000, lo que supone un 46% adicional. Más precariedad públicaLos datos de la EPA también reflejan cómo las administraciones públicas contaban con 975.500 personas en situación de temporalidad en el cuarto trimestre del año, lo que supone un 26,8% respecto al total de empleo, un porcentaje más del doble que la temporalidad que se registra en el sector privado, según apunta CSIF, el sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado. De hecho, este dato ha motivado el recorte de fondos a España por parte de la Comisión Europea, por incumplir el mandato de reducir la temporalidad, pese a que la ley establece el límite en el 8%.En este sentido, CSIF espera que esta tasa de temporalidad empiece a descender cuando se haga efectiva la eliminación de la tasa de reposición en próximas ofertas de empleo público, tal y como establece el Acuerdo Marco por la Mejora del Empleo Público y el servicio a la Ciudadanía que se firmó con Función Pública a finales del año pasado.
Aunque los casi 22 millones de ocupados con los que la economía cerró 2025 suponen un récord histórico de trabajadores en activo en España, cada vez hay más empleados cuyas condiciones explican cómo una parte de la población no consigue llegar a fin de mes … : ese récord de empleo contrasta con el máximo de trabajadores a tiempo parcial, esto es, con jornadas inferiores a las ocho horas diarias; y también se suma el mayor número de ciudadanos en la historia que combinan dos o más trabajos, según desvela la EPA del cuarto trimestre elaborada por el INE.
Las sombras del mercado laboral no pasan tanto por la proliferación de contratos temporales, como ocurría en otras épocas de la economía, sino por unas condiciones salariales que precisan de algún refuerzo, y esfuerzo, aunque la mayor parte de los contratos formalizados y acumulados en España sean indefinidos. La radiografía deja a un 2025 que finalizó con dinamismo, al sumar casi 650.000 empleos en el último año, lo que impulsa el número de ocupados hasta rozar los 22 millones. Incluso en periodos como el último tramo del ejercicio, entre octubre y diciembre, la economía generó 76.200 empleos, en un periodo que no suele ser benigno para la economía, por la lejanía de la temporada alta de verano, cuando más contratos se formalizan. Con todo ello, la tasa de paro ha bajado del 10% (hasta el 9,9%), algo que no ocurría desde 2008, en plena burbuja previa a la gran recesión.
Sin embargo, y a pesar de estos registros, el día a día de muchos trabajadores transcurre por unos derroteros que no reflejan esa optimismo estadístico laboral en términos generales. En 2025 se registraron más trabajadores a tiempo parcial que nunca. De hecho, este colectivo rozó un nuevo máximo, como el que ya alcanzó a finales de 2024, al aproximarse a los 3,1 millones de trabajadores con jornadas inferiores a las 40 horas semanales, según calcula Estadística.
Los empleos inferiores a 40 horas explican, en buena medida, cómo los salarios no son suficientes para llegar a fin de mes
Estos ocupados representan en la actualidad el 14% de todos los trabajadores en activo, una cifra que supera la de otros ejercicios de bonanza laboral, con un porcentaje inferior de parcialidad. Más aún si se tiene en cuenta la situación de las mujeres, con las que se ceban este tipo de puestos de forma involuntaria. El crecimiento de este tipo de perfiles se explica por un mayor uso de estos contratos por parte de las empresas como alternativa a las ocho horas diarias, porque el tejido productivo así lo exige cuando se trata de actividades puntuales, como en los servicios. E implican un sueldo inferior concentrando el trabajo en mucho menos tiempo. Solo en el último año ha aumentado en más de 30.000 personas el empleo a tiempo parcial. Pero si concentramos la lupa en el último trimestre, ya sin el impulso del verano, han sido 191.000 los trabajadores que se han incorporado a este colectivo laboral frente a los 115.000 que han dejado su puesto de 40 horas semanales.
Además, se da la circunstancia de que de esos tres millones de ocupados con jornadas inferiores a la ordinaria, más de 1,4 millones se encuentran en esa situación laboral por obligación. Porque admiten ante el INE que no han podido encontrar otro puesto de trabajo de mayor duración y se han tenido que conformar con el parcial. Representan casi la mitad de los trabajadores de este colectivo frente a otros que tienen trabajos de cuatro, cinco o seis horas diarias por otras circunstancias personales como cuidado de mayores o niños, enfermedad o estudios. Solo 323.000 ciudadanos con trabajos parciales no desean un puesto a jornada completa.
Nunca antes en España hubo tantos ciudadanos con varios trabajos a la vez, tras aumentar un 46% en los seis últimos años
Incluso los sindicatos han reconocido la necesidad de abordar esta «precariedad» que supone este contexto de parcialidad involuntaria -al igual que el empleo juvenil- dentro de la negociación del próximo Acuerdo Estatal para la Negociación Colectiva (AENC) con la patronal, proponiendo una regulación de jornada mínima de trabajo diario y semanal, así como una limitación del número de horas necesarias para trabajar.
La otra variable que constata la frágil situación por la que atraviesan muchos españoles es la vinculada al pluriempleo. Es decir, ciudadanos que tienen dos o más puestos de trabajo a la vez para poder llegar a fin de mes. Este colectivo también ha ido creciendo con el paso de los meses y ya hay 632.000 ocupados en estas circunstancias. Se trata de otro registro récord después de varios trimestres al alza en los que se han ido incorporando a este colectivo cada vez más ciudadanos. En los seis últimos años, el número de ocupados con más de una actividad a sus espaldas ha crecido en 200.000, lo que supone un 46% adicional.
Más precariedad pública
Los datos de la EPA también reflejan cómo las administraciones públicas contaban con 975.500 personas en situación de temporalidad en el cuarto trimestre del año, lo que supone un 26,8% respecto al total de empleo, un porcentaje más del doble que la temporalidad que se registra en el sector privado, según apunta CSIF, el sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado. De hecho, este dato ha motivado el recorte de fondos a España por parte de la Comisión Europea, por incumplir el mandato de reducir la temporalidad, pese a que la ley establece el límite en el 8%.
En este sentido, CSIF espera que esta tasa de temporalidad empiece a descender cuando se haga efectiva la eliminación de la tasa de reposición en próximas ofertas de empleo público, tal y como establece el Acuerdo Marco por la Mejora del Empleo Público y el servicio a la Ciudadanía que se firmó con Función Pública a finales del año pasado.
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