Todos los indicadores que afectan a la Seguridad Social, o casi todos, baten récord mes a mes, año tras año. Los ingresos, los gastos, el número de pensionistas, la deuda… y también la denominada ‘hucha de las pensiones’, que poco a poco se va llenando y lo hace porque desde 2023 el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) ha ido recortando el sueldo de los trabajadores por una cotización extra que, en gran medida, pagan las empresas. La Seguridad Social ha informado este lunes que el Fondo de Reserva, que llegó a tener en sus mejores años casi 70.000 millones , cuenta con 15.200 millones, el nivel más alto en diez años. Desde 2019 ha recibido 1.162,23 millones.Y mientras la ‘hucha’ se llena, la Seguridad Social sigue endeudándose para poder hacer frente al gasto en pensiones; su pasivo alcanza ya los 136.179 millones de euros. Es la gran paradoja. Más fondos en esa ‘hucha’, pero la dependencia de las transferencias estatales es creciente y desde 2005 el Estado ha inyectado más de 400.000 millones para sostener las pensiones.La creación del Fondo de Reserva fue un mandato del Pacto de Toledo , concebido como un colchón que permitiría pagar las nóminas de los jubilados en momentos de difíciles del sistema, lo que ocurrió durante los años de la Gran Crisis, cuando la fuerte destrucción de empleo hizo caer el número de cotizantes a niveles históricos mientras que las pensiones crecían en número y cuantía. La situación hizo que esa ‘hucha’ se quedara prácticamente sin fondos. Con la reforma de las pensiones, el exministro José Luis Escrivá diseño una cotización extra, el MEI, que fue muy cuestionada por el mundo académico , y que pagan todos los trabajadores, independientemente de su nivel de renta. El MEI ha escalado este año al 0,9%, distribuido en un 0,75% a cargo de la empresa y 0,15% del trabajador.Noticia relacionada general No No CIERRE DE 2025 La Seguridad Social registra un agujero de 7.387 millones pese al empleo récord y las cotizaciones Susana AlcelayEl endeudamiento seguirá siendo la nota dominante en los próximo años, si otra reforma no lo remedia, para hacer frente a la factura de la generación del ‘baby boom’, que durante más de 40 años han sostenido las pensiones de sus antecesores y ya ha aterrizado de forma aún suave en la Seguridad Social. Los ‘boomers’ comenzaron a llamar a las puertas del sistema en 2023 y su desembarco ha comenzado a tensar las costuras del organismo, pese a ocho reformas desde los 80 y un goteo de exigencias más duras para el retiro. Los nacidos entre 1957 y 1977 son la generación más numerosa de la historia en España, 14 millones que ya dejan facturas elevadas para el sistema, no sólo porque empiecen a retirarse, también porque sus pensiones son cada vez más elevadas. La revalorización de las nóminas con el IPC son el otro gran foco de desembolsos.Pero el problema no ha hecho nada más que empezar porque sólo el 40% de los ‘boomers’ se ha jubilado. Lo harán en los siguientes veinte años de forma escalonada. La pendiente demográfica , por tanto, apenas ha empezado a inclinarse, lo que implica que el reto demográfico y económico que tiene que afrontar España está todavía por delante.El Gobierno, optimistaSin embargo, este escenario no ha hecho perder el optimismo a los responsables del organismo que paga las pensiones. «La salud del Fondo de Reserva es un buen indicador de la sostenibilidad de nuestro sistema. Las medidas que estamos aprobando están funcionando », ha asegurado el secretario de Estado de la Seguridad Social, Borja Suarez. Son las mismas declaraciones efectuadas la pasada semana por la ministra, Elma Saiz tras la presentación de la nueva herramienta ideada por el Gobierno para predecir el gasto en pensiones, que situó en una media del 14% hasta 2050, lo que, en su opinión, aleja la posibilidad de realizar nuevas reformas. Todos los indicadores que afectan a la Seguridad Social, o casi todos, baten récord mes a mes, año tras año. Los ingresos, los gastos, el número de pensionistas, la deuda… y también la denominada ‘hucha de las pensiones’, que poco a poco se va llenando y lo hace porque desde 2023 el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) ha ido recortando el sueldo de los trabajadores por una cotización extra que, en gran medida, pagan las empresas. La Seguridad Social ha informado este lunes que el Fondo de Reserva, que llegó a tener en sus mejores años casi 70.000 millones , cuenta con 15.200 millones, el nivel más alto en diez años. Desde 2019 ha recibido 1.162,23 millones.Y mientras la ‘hucha’ se llena, la Seguridad Social sigue endeudándose para poder hacer frente al gasto en pensiones; su pasivo alcanza ya los 136.179 millones de euros. Es la gran paradoja. Más fondos en esa ‘hucha’, pero la dependencia de las transferencias estatales es creciente y desde 2005 el Estado ha inyectado más de 400.000 millones para sostener las pensiones.La creación del Fondo de Reserva fue un mandato del Pacto de Toledo , concebido como un colchón que permitiría pagar las nóminas de los jubilados en momentos de difíciles del sistema, lo que ocurrió durante los años de la Gran Crisis, cuando la fuerte destrucción de empleo hizo caer el número de cotizantes a niveles históricos mientras que las pensiones crecían en número y cuantía. La situación hizo que esa ‘hucha’ se quedara prácticamente sin fondos. Con la reforma de las pensiones, el exministro José Luis Escrivá diseño una cotización extra, el MEI, que fue muy cuestionada por el mundo académico , y que pagan todos los trabajadores, independientemente de su nivel de renta. El MEI ha escalado este año al 0,9%, distribuido en un 0,75% a cargo de la empresa y 0,15% del trabajador.Noticia relacionada general No No CIERRE DE 2025 La Seguridad Social registra un agujero de 7.387 millones pese al empleo récord y las cotizaciones Susana AlcelayEl endeudamiento seguirá siendo la nota dominante en los próximo años, si otra reforma no lo remedia, para hacer frente a la factura de la generación del ‘baby boom’, que durante más de 40 años han sostenido las pensiones de sus antecesores y ya ha aterrizado de forma aún suave en la Seguridad Social. Los ‘boomers’ comenzaron a llamar a las puertas del sistema en 2023 y su desembarco ha comenzado a tensar las costuras del organismo, pese a ocho reformas desde los 80 y un goteo de exigencias más duras para el retiro. Los nacidos entre 1957 y 1977 son la generación más numerosa de la historia en España, 14 millones que ya dejan facturas elevadas para el sistema, no sólo porque empiecen a retirarse, también porque sus pensiones son cada vez más elevadas. La revalorización de las nóminas con el IPC son el otro gran foco de desembolsos.Pero el problema no ha hecho nada más que empezar porque sólo el 40% de los ‘boomers’ se ha jubilado. Lo harán en los siguientes veinte años de forma escalonada. La pendiente demográfica , por tanto, apenas ha empezado a inclinarse, lo que implica que el reto demográfico y económico que tiene que afrontar España está todavía por delante.El Gobierno, optimistaSin embargo, este escenario no ha hecho perder el optimismo a los responsables del organismo que paga las pensiones. «La salud del Fondo de Reserva es un buen indicador de la sostenibilidad de nuestro sistema. Las medidas que estamos aprobando están funcionando », ha asegurado el secretario de Estado de la Seguridad Social, Borja Suarez. Son las mismas declaraciones efectuadas la pasada semana por la ministra, Elma Saiz tras la presentación de la nueva herramienta ideada por el Gobierno para predecir el gasto en pensiones, que situó en una media del 14% hasta 2050, lo que, en su opinión, aleja la posibilidad de realizar nuevas reformas.
Todos los indicadores que afectan a la Seguridad Social, o casi todos, baten récord mes a mes, año tras año. Los ingresos, los gastos, el número de pensionistas, la deuda… y también la denominada ‘hucha de las pensiones’, que poco a poco se va llenando … y lo hace porque desde 2023 el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) ha ido recortando el sueldo de los trabajadores por una cotización extra que, en gran medida, pagan las empresas. La Seguridad Social ha informado este lunes que el Fondo de Reserva, que llegó a tener en sus mejores años casi 70.000 millones, cuenta con 15.200 millones, el nivel más alto en diez años. Desde 2019 ha recibido 1.162,23 millones.
Y mientras la ‘hucha’ se llena, la Seguridad Social sigue endeudándose para poder hacer frente al gasto en pensiones; su pasivo alcanza ya los 136.179 millones de euros. Es la gran paradoja. Más fondos en esa ‘hucha’, pero la dependencia de las transferencias estatales es creciente y desde 2005 el Estado ha inyectado más de 400.000 millones para sostener las pensiones.
La creación del Fondo de Reserva fue un mandato del Pacto de Toledo, concebido como un colchón que permitiría pagar las nóminas de los jubilados en momentos de difíciles del sistema, lo que ocurrió durante los años de la Gran Crisis, cuando la fuerte destrucción de empleo hizo caer el número de cotizantes a niveles históricos mientras que las pensiones crecían en número y cuantía. La situación hizo que esa ‘hucha’ se quedara prácticamente sin fondos. Con la reforma de las pensiones, el exministro José Luis Escrivá diseño una cotización extra, el MEI, que fue muy cuestionada por el mundo académico, y que pagan todos los trabajadores, independientemente de su nivel de renta. El MEI ha escalado este año al 0,9%, distribuido en un 0,75% a cargo de la empresa y 0,15% del trabajador.
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CIERRE DE 2025
Susana Alcelay
El endeudamiento seguirá siendo la nota dominante en los próximo años, si otra reforma no lo remedia, para hacer frente a la factura de la generación del ‘baby boom’, que durante más de 40 años han sostenido las pensiones de sus antecesores y ya ha aterrizado de forma aún suave en la Seguridad Social. Los ‘boomers’ comenzaron a llamar a las puertas del sistema en 2023 y su desembarco ha comenzado a tensar las costuras del organismo, pese a ocho reformas desde los 80 y un goteo de exigencias más duras para el retiro. Los nacidos entre 1957 y 1977 son la generación más numerosa de la historia en España, 14 millones que ya dejan facturas elevadas para el sistema, no sólo porque empiecen a retirarse, también porque sus pensiones son cada vez más elevadas. La revalorización de las nóminas con el IPC son el otro gran foco de desembolsos.
Pero el problema no ha hecho nada más que empezar porque sólo el 40% de los ‘boomers’ se ha jubilado. Lo harán en los siguientes veinte años de forma escalonada. La pendiente demográfica, por tanto, apenas ha empezado a inclinarse, lo que implica que el reto demográfico y económico que tiene que afrontar España está todavía por delante.
El Gobierno, optimista
Sin embargo, este escenario no ha hecho perder el optimismo a los responsables del organismo que paga las pensiones. «La salud del Fondo de Reserva es un buen indicador de la sostenibilidad de nuestro sistema. Las medidas que estamos aprobando están funcionando», ha asegurado el secretario de Estado de la Seguridad Social, Borja Suarez. Son las mismas declaraciones efectuadas la pasada semana por la ministra, Elma Saiz tras la presentación de la nueva herramienta ideada por el Gobierno para predecir el gasto en pensiones, que situó en una media del 14% hasta 2050, lo que, en su opinión, aleja la posibilidad de realizar nuevas reformas.
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