Recordemos que en ‘Fahrenheit 451’ (1953), la novela distópica de Ray Bradbury, se nos sumergía en una sociedad donde sus gobernantes se preocupaban sin descanso por los ciudadanos: querían que vivieran en continúa dicha, en ese ‘mundo feliz’ que décadas antes que Bradbury, Aldous Huxley había imaginado en su no menos famoso relato distópico. Por ese motivo, en su infinitiva bondad, el Gobierno creó un peculiar cuerpo de bomberos, cuya misión no es apagar fuegos, sino provocarlos. Su tarea es quemar libros . Por fortuna, hoy no se queman libros, ¿todo se andará? Hay otros métodos más sofisticados. Ya dijo el propio Bradbury que no había que quemar los libros para destruir una cultura, bastaba con lograr que se dejaran de leer.ENSAYO ‘El viejo librero’ Autor Diego Martínez Torrón Editorial Renacimiento Año 2025 Páginas 388 Precio 21,90 euros 4En su último ensayo, Diego Martínez Torrón sentencia: «Nos invade una ola de incultura» y confiesa: «Los libros son exquisitos y maravillosos objetos que se convierten en poderosas e inasibles ideas espirituales cuando los lees… Adoro los libros. Los buenos libros no engañan». ‘El viejo librero’ se asienta sobre todo en la línea de un trabajo anterior de significativo título, ‘El alma de los libros. La literatura como refugio’ (2024), como él mismo señala, «pero de un modo más personal y directo». En los once apartados que forman el volumen entremezcla sensaciones, recuerdos, reflexiones, crítica literaria… desfilando por sus páginas autores como Shakespeare, Cervantes, Valle-Inclán —entre otras, cuenta en su haber con ediciones críticas de referencia de ‘El Quijote’ y ‘El ruedo ibérico’—, Gómez de la Serna, Azorín…, y hasta nos brinda poemas, aforismos y algún microrrelato. Todo para arrojar luz sobre un «Tiempo de Impostura», en el que, dominados por los «tecnoidiotas prendidos en las redes sociales […] nos ahogamos en la realidad virtual. Y de repente llega la verdadera realidad» (pandemia, una demagógica clase política, inundaciones, incendios, especulación, precariedad…).Noticia Relacionada Diego Martínez Torrón: «Hoy se publica lo políticamente correcto y todo lo que vende» Andrés González-Barba El profesor cordobés acaba de sacar ‘El viejo librero’, un ensayo donde analiza la decadencia cultural de los tiempos actualesMartínez Torrón apunta «Mi visión de la realidad que nos rodea, y del mundo futuro, no es muy halagüeña». Pero no se regodea en un mensaje apocalíptico, sino que nos advierte: «Occidente no se da cuenta de su paulatina decadencia , que podríamos evitar con un poco de inteligencia y sentido común». Pero, claro, no artificial, « La Inteligencia Artificial puede ser un valioso instrumento o un terrible instrumento. Pero no podrá sustituir la riqueza espiritual de la capacidad creativa humana, en su progreso y ascenso». Parece que actualmente la turbadora profecía de ‘Fahrenheit 451’ sea más cierta que nunca cuando los libros, la excelencia cultural, las Humanidades se han arrumbado, incluso despreciado, juzgándose como carentes de finalidad práctica y, por lo tanto, prescindibles.En los once apartados que forman el volumen, entremezcla sensaciones, recuerdos, reflexiones, crítica literaria…Diego Martínez Torrón no se resigna a un mundo sin cultura de calidad : libros, música, cine, arte… Siempre, y hoy redoblando esfuerzos, ha dado la batalla desde la docencia —es catedrático emérito de Literatura Española en la Universidad de Córdoba—, las conferencias, y la escritura como narrador —su última novela, ‘Inés y los duendes’ —, investigador y crítico literario, ensayista y poeta. En un momento manifiesta que estas páginas «se diluirán en el olvido». A pesar de los pesares, testimonios como el suyo no resultan inútiles, sino todo lo contrario. Hagamos que Diego Martínez Torrón no clame en el desierto. Recordemos que en ‘Fahrenheit 451’ (1953), la novela distópica de Ray Bradbury, se nos sumergía en una sociedad donde sus gobernantes se preocupaban sin descanso por los ciudadanos: querían que vivieran en continúa dicha, en ese ‘mundo feliz’ que décadas antes que Bradbury, Aldous Huxley había imaginado en su no menos famoso relato distópico. Por ese motivo, en su infinitiva bondad, el Gobierno creó un peculiar cuerpo de bomberos, cuya misión no es apagar fuegos, sino provocarlos. Su tarea es quemar libros . Por fortuna, hoy no se queman libros, ¿todo se andará? Hay otros métodos más sofisticados. Ya dijo el propio Bradbury que no había que quemar los libros para destruir una cultura, bastaba con lograr que se dejaran de leer.ENSAYO ‘El viejo librero’ Autor Diego Martínez Torrón Editorial Renacimiento Año 2025 Páginas 388 Precio 21,90 euros 4En su último ensayo, Diego Martínez Torrón sentencia: «Nos invade una ola de incultura» y confiesa: «Los libros son exquisitos y maravillosos objetos que se convierten en poderosas e inasibles ideas espirituales cuando los lees… Adoro los libros. Los buenos libros no engañan». ‘El viejo librero’ se asienta sobre todo en la línea de un trabajo anterior de significativo título, ‘El alma de los libros. La literatura como refugio’ (2024), como él mismo señala, «pero de un modo más personal y directo». En los once apartados que forman el volumen entremezcla sensaciones, recuerdos, reflexiones, crítica literaria… desfilando por sus páginas autores como Shakespeare, Cervantes, Valle-Inclán —entre otras, cuenta en su haber con ediciones críticas de referencia de ‘El Quijote’ y ‘El ruedo ibérico’—, Gómez de la Serna, Azorín…, y hasta nos brinda poemas, aforismos y algún microrrelato. Todo para arrojar luz sobre un «Tiempo de Impostura», en el que, dominados por los «tecnoidiotas prendidos en las redes sociales nos ahogamos en la realidad virtual. Y de repente llega la verdadera realidad» (pandemia, una demagógica clase política, inundaciones, incendios, especulación, precariedad…).Noticia Relacionada Diego Martínez Torrón: «Hoy se publica lo políticamente correcto y todo lo que vende» Andrés González-Barba El profesor cordobés acaba de sacar ‘El viejo librero’, un ensayo donde analiza la decadencia cultural de los tiempos actualesMartínez Torrón apunta «Mi visión de la realidad que nos rodea, y del mundo futuro, no es muy halagüeña». Pero no se regodea en un mensaje apocalíptico, sino que nos advierte: «Occidente no se da cuenta de su paulatina decadencia , que podríamos evitar con un poco de inteligencia y sentido común». Pero, claro, no artificial, « La Inteligencia Artificial puede ser un valioso instrumento o un terrible instrumento. Pero no podrá sustituir la riqueza espiritual de la capacidad creativa humana, en su progreso y ascenso». Parece que actualmente la turbadora profecía de ‘Fahrenheit 451’ sea más cierta que nunca cuando los libros, la excelencia cultural, las Humanidades se han arrumbado, incluso despreciado, juzgándose como carentes de finalidad práctica y, por lo tanto, prescindibles.En los once apartados que forman el volumen, entremezcla sensaciones, recuerdos, reflexiones, crítica literaria…Diego Martínez Torrón no se resigna a un mundo sin cultura de calidad : libros, música, cine, arte… Siempre, y hoy redoblando esfuerzos, ha dado la batalla desde la docencia —es catedrático emérito de Literatura Española en la Universidad de Córdoba—, las conferencias, y la escritura como narrador —su última novela, ‘Inés y los duendes’ —, investigador y crítico literario, ensayista y poeta. En un momento manifiesta que estas páginas «se diluirán en el olvido». A pesar de los pesares, testimonios como el suyo no resultan inútiles, sino todo lo contrario. Hagamos que Diego Martínez Torrón no clame en el desierto.
Recordemos que en ‘Fahrenheit 451’ (1953), la novela distópica de Ray Bradbury, se nos sumergía en una sociedad donde sus gobernantes se preocupaban sin descanso por los ciudadanos: querían que vivieran en continúa dicha, en ese ‘mundo feliz’ que décadas antes que Bradbury, Aldous … Huxley había imaginado en su no menos famoso relato distópico.
Por ese motivo, en su infinitiva bondad, el Gobierno creó un peculiar cuerpo de bomberos, cuya misión no es apagar fuegos, sino provocarlos. Su tarea es quemar libros. Por fortuna, hoy no se queman libros, ¿todo se andará? Hay otros métodos más sofisticados. Ya dijo el propio Bradbury que no había que quemar los libros para destruir una cultura, bastaba con lograr que se dejaran de leer.

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Autor
Diego Martínez Torrón -
Editorial
Renacimiento -
Año
2025 -
Páginas
388 -
Precio
21,90 euros
En su último ensayo, Diego Martínez Torrón sentencia: «Nos invade una ola de incultura» y confiesa: «Los libros son exquisitos y maravillosos objetos que se convierten en poderosas e inasibles ideas espirituales cuando los lees… Adoro los libros. Los buenos libros no engañan». ‘El viejo librero’ se asienta sobre todo en la línea de un trabajo anterior de significativo título, ‘El alma de los libros. La literatura como refugio’ (2024), como él mismo señala, «pero de un modo más personal y directo».
En los once apartados que forman el volumen entremezcla sensaciones, recuerdos, reflexiones, crítica literaria… desfilando por sus páginas autores como Shakespeare, Cervantes, Valle-Inclán —entre otras, cuenta en su haber con ediciones críticas de referencia de ‘El Quijote’ y ‘El ruedo ibérico’—, Gómez de la Serna, Azorín…, y hasta nos brinda poemas, aforismos y algún microrrelato.
Todo para arrojar luz sobre un «Tiempo de Impostura», en el que, dominados por los «tecnoidiotas prendidos en las redes sociales […] nos ahogamos en la realidad virtual. Y de repente llega la verdadera realidad» (pandemia, una demagógica clase política, inundaciones, incendios, especulación, precariedad…).
Martínez Torrón apunta «Mi visión de la realidad que nos rodea, y del mundo futuro, no es muy halagüeña». Pero no se regodea en un mensaje apocalíptico, sino que nos advierte: «Occidente no se da cuenta de su paulatina decadencia, que podríamos evitar con un poco de inteligencia y sentido común». Pero, claro, no artificial, «La Inteligencia Artificial puede ser un valioso instrumento o un terrible instrumento. Pero no podrá sustituir la riqueza espiritual de la capacidad creativa humana, en su progreso y ascenso».
Parece que actualmente la turbadora profecía de ‘Fahrenheit 451’ sea más cierta que nunca cuando los libros, la excelencia cultural, las Humanidades se han arrumbado, incluso despreciado, juzgándose como carentes de finalidad práctica y, por lo tanto, prescindibles.
En los once apartados que forman el volumen, entremezcla sensaciones, recuerdos, reflexiones, crítica literaria…
Diego Martínez Torrón no se resigna a un mundo sin cultura de calidad: libros, música, cine, arte… Siempre, y hoy redoblando esfuerzos, ha dado la batalla desde la docencia —es catedrático emérito de Literatura Española en la Universidad de Córdoba—, las conferencias, y la escritura como narrador —su última novela, ‘Inés y los duendes’—, investigador y crítico literario, ensayista y poeta.
En un momento manifiesta que estas páginas «se diluirán en el olvido». A pesar de los pesares, testimonios como el suyo no resultan inútiles, sino todo lo contrario. Hagamos que Diego Martínez Torrón no clame en el desierto.
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