Se agotó su paciencia. Las presiones del Gobierno han tenido finalmente su efecto. El presidente de Indra, Ángel Escribano, ha dimitido de su cargo esta misma tarde, tras un consejo extraordinario que arrancaba a las 17 horas. En peligro estaban un buen ramillete de contratos militares , presentes y futuros, concedidos a la empresa familiar que comparte junto a su hermano, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), y con la que intentaba fusionarse, precisamente el quid de la cuestión.El Ejecutivo de Pedro Sánchez había puesto en modo ‘guerra’ total a los consejeros dominicales (Antonio Cuevas, Juan Moscoso del Prado o Miguel Sebastián) en representación por parte de la SEPI -Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de Indra con un 28% del capital, desde hacía meses a cuenta de la operación de compra de la empresa familiar de los Escribano. No en vano, la fusión cayó en saco roto después de que la SEPI mandase una carta a la CNMV hace un par de semanas en la que señalaba que la integración no podía salir adelante sin resolver antes el conflicto de intereses que suponía que los Escribano estuviesen tanto en la parte compradora como en la vendedora. Un día más tarde, EM&E envió un comunicado a la junta en el que desistía de seguir adelante con la polémica operación.El relevo del presidente flotaba en el ambiente con más fuerza desde el consejo de administración del pasado 25 de marzo, una cita doble —extraordinaria y ordinaria— marcada por la tensión y de la que no trascendió información oficial. Sin embargo, según fuentes presentes en la reunión, su principal accionista, la SEPI, se abstuvo de pedir su destitución al mismo tiempo que el propio Escribano eludía ponerla sobre la mesa.De hecho, hace apenas una semana trasladado a su entorno que no pensaba dimitir, convencido de tener el respaldo de todos sus consejeros independientes y de la mayoría de los accionistas. En un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el consejo de administración de Indra Group «ha tomado razón de la dimisión presentada formalmente en el día de hoy por D. Ángel Escribano Ruiz como consejero y Presidente Ejecutivo de la Sociedad y Presidente de la Comisión Delegada Ejecutiva y de la Comisión de Estrategia de Indra Group».El consejo además deja constancia «de la valiosa contribución y liderazgo del Sr. Escribano Ruiz durante su etapa como presidente Ejecutivo de Indra Group. La consejera independiente coordinadora, Dña. Virginia Arce Peralta, en coordinación con la Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Gobierno Corporativo, han puesto en marcha el proceso de sucesión en el cargo».No obstante, ahora, en el tejado de Moncloa, está la sucesión . Un nuevo presidente en Indra de la órbita del Gobierno para retomar el sueño de Sánchez: el campeón nacional de Defensa. Fuentes consultadas por ABC sitúan entre los posibles candidatos con más papeletas a una terna formada por Raül Blanco, expresidente de Renfe y actual directivo de Sapa Placencia, accionista de Indra con un 7,94% del capital y militante del Partido Socialista de Cataluña (PSC); Miguel Sebastián, exministro de Industria, Turismo y Comercio desde 2008 hasta 2011 bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y actual consejero dominical de Indra; y, por último, y con las mayores papeletas, Ángel Simón, exconsejero delegado de Criteria Caixa, como candidato de la SEPI directamente.Noticia relacionada general No No El Gobierno busca un perfil afín al PSC para sustituir a Escribano en Indra Daniel CaballeroNo obstante, otras fuentes habían barajado estos días desde que se diera por ‘muerta’ la fusión entre Indra y EM&E otros nombres como Carlos Ocaña, amigo personal de los Sánchez, actual vicepresidente de Telefónica en representación de la SEPI y director general adjunto del Real Madrid; o incluso el propio consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, que si bien ha sido siempre un apoyo incondicional para Escribano, en las últimas semanas algunos deslizaban que esa relación estaba «más que tocada».De momento, se mantiene la incógnita de si Escribano mantendrá su silla en el consejo de la compañía, junto a su hermano, Javier, al disponer de dos puestos por su participación como segundos principales accionistas, con el 14,3% en el capital y hasta conocerse el nombre del nuevo presidente De los Mozos podría asumir las funciones ejecutivas dejadas por el mismo. Precisamente, esa significativa participación de la familia Escribano en la compañía de defensa y tecnología hizo que en el seno del Ejecutivo de Sánchez se afianzasen los temores respecto a lo que pudiera ocurrir tras la potencial operación de fusión. Por un lado, que tras la compra el resto de participaciones se diluyeran y que EM&E superase a la SEPI como máximo accionista, si bien los Escribano siempre se han comprometido a que tras la operación nunca superarían el porcentaje de capital del organismo público. Y, por otro, las más que posibles demandas de los accionistas a las que tendrían que responder si se demostraba que el conflicto de interés no había sido gestionado adecuadamente.En una carta remitida igualmente a la CNMV, el propio Escribano asegura que «ha sido una decisión profundamente meditada. Estos días me han permitido ordenar mis pensamientos, valorar con serenidad esta etapa y sentirme orgulloso y agradecido por todo lo que hemos logrado juntos como equipo. Me gustaría concluir agradeciendo sinceramente el apoyo que he recibido del Consejo de Administración y del extraordinario equipo de profesionales de la compañía, cuyo compromiso ha sido decisivo en esta etapa.«Desde mi incorporación a Indra -continúa Escribano-, me ha impulsado el desafío de posicionar a la compañía como motor principal de la industria de la Defensa. He afrontado este reto con un profundo sentido de responsabilidad, actuando siempre desde la lealtad, el trabajo constante y el compromiso personal, plenamente convencido de la relevancia estratégica de Indra y de su papel esencial para situar al sector de la Defensa española en el lugar que le corresponde».La acción se desplomó tras la noticiaLa noticia de la dimisión inminente de Escribano provocaba alrededor de las 13 horas una fuerte caída de la compañía de defensa en Bolsa que hasta esos momentos presentaba alzas de cerca del 5% en su cotización. El desplome posterior ha llegado a superar el 10% de pérdidas. En estos momentos, la acción ha recuperado terreno y cotiza a 46,18 euros por título, un descenso del 2,24% frente al cierre previo. Se agotó su paciencia. Las presiones del Gobierno han tenido finalmente su efecto. El presidente de Indra, Ángel Escribano, ha dimitido de su cargo esta misma tarde, tras un consejo extraordinario que arrancaba a las 17 horas. En peligro estaban un buen ramillete de contratos militares , presentes y futuros, concedidos a la empresa familiar que comparte junto a su hermano, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), y con la que intentaba fusionarse, precisamente el quid de la cuestión.El Ejecutivo de Pedro Sánchez había puesto en modo ‘guerra’ total a los consejeros dominicales (Antonio Cuevas, Juan Moscoso del Prado o Miguel Sebastián) en representación por parte de la SEPI -Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de Indra con un 28% del capital, desde hacía meses a cuenta de la operación de compra de la empresa familiar de los Escribano. No en vano, la fusión cayó en saco roto después de que la SEPI mandase una carta a la CNMV hace un par de semanas en la que señalaba que la integración no podía salir adelante sin resolver antes el conflicto de intereses que suponía que los Escribano estuviesen tanto en la parte compradora como en la vendedora. Un día más tarde, EM&E envió un comunicado a la junta en el que desistía de seguir adelante con la polémica operación.El relevo del presidente flotaba en el ambiente con más fuerza desde el consejo de administración del pasado 25 de marzo, una cita doble —extraordinaria y ordinaria— marcada por la tensión y de la que no trascendió información oficial. Sin embargo, según fuentes presentes en la reunión, su principal accionista, la SEPI, se abstuvo de pedir su destitución al mismo tiempo que el propio Escribano eludía ponerla sobre la mesa.De hecho, hace apenas una semana trasladado a su entorno que no pensaba dimitir, convencido de tener el respaldo de todos sus consejeros independientes y de la mayoría de los accionistas. En un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el consejo de administración de Indra Group «ha tomado razón de la dimisión presentada formalmente en el día de hoy por D. Ángel Escribano Ruiz como consejero y Presidente Ejecutivo de la Sociedad y Presidente de la Comisión Delegada Ejecutiva y de la Comisión de Estrategia de Indra Group».El consejo además deja constancia «de la valiosa contribución y liderazgo del Sr. Escribano Ruiz durante su etapa como presidente Ejecutivo de Indra Group. La consejera independiente coordinadora, Dña. Virginia Arce Peralta, en coordinación con la Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Gobierno Corporativo, han puesto en marcha el proceso de sucesión en el cargo».No obstante, ahora, en el tejado de Moncloa, está la sucesión . Un nuevo presidente en Indra de la órbita del Gobierno para retomar el sueño de Sánchez: el campeón nacional de Defensa. Fuentes consultadas por ABC sitúan entre los posibles candidatos con más papeletas a una terna formada por Raül Blanco, expresidente de Renfe y actual directivo de Sapa Placencia, accionista de Indra con un 7,94% del capital y militante del Partido Socialista de Cataluña (PSC); Miguel Sebastián, exministro de Industria, Turismo y Comercio desde 2008 hasta 2011 bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y actual consejero dominical de Indra; y, por último, y con las mayores papeletas, Ángel Simón, exconsejero delegado de Criteria Caixa, como candidato de la SEPI directamente.Noticia relacionada general No No El Gobierno busca un perfil afín al PSC para sustituir a Escribano en Indra Daniel CaballeroNo obstante, otras fuentes habían barajado estos días desde que se diera por ‘muerta’ la fusión entre Indra y EM&E otros nombres como Carlos Ocaña, amigo personal de los Sánchez, actual vicepresidente de Telefónica en representación de la SEPI y director general adjunto del Real Madrid; o incluso el propio consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, que si bien ha sido siempre un apoyo incondicional para Escribano, en las últimas semanas algunos deslizaban que esa relación estaba «más que tocada».De momento, se mantiene la incógnita de si Escribano mantendrá su silla en el consejo de la compañía, junto a su hermano, Javier, al disponer de dos puestos por su participación como segundos principales accionistas, con el 14,3% en el capital y hasta conocerse el nombre del nuevo presidente De los Mozos podría asumir las funciones ejecutivas dejadas por el mismo. Precisamente, esa significativa participación de la familia Escribano en la compañía de defensa y tecnología hizo que en el seno del Ejecutivo de Sánchez se afianzasen los temores respecto a lo que pudiera ocurrir tras la potencial operación de fusión. Por un lado, que tras la compra el resto de participaciones se diluyeran y que EM&E superase a la SEPI como máximo accionista, si bien los Escribano siempre se han comprometido a que tras la operación nunca superarían el porcentaje de capital del organismo público. Y, por otro, las más que posibles demandas de los accionistas a las que tendrían que responder si se demostraba que el conflicto de interés no había sido gestionado adecuadamente.En una carta remitida igualmente a la CNMV, el propio Escribano asegura que «ha sido una decisión profundamente meditada. Estos días me han permitido ordenar mis pensamientos, valorar con serenidad esta etapa y sentirme orgulloso y agradecido por todo lo que hemos logrado juntos como equipo. Me gustaría concluir agradeciendo sinceramente el apoyo que he recibido del Consejo de Administración y del extraordinario equipo de profesionales de la compañía, cuyo compromiso ha sido decisivo en esta etapa.«Desde mi incorporación a Indra -continúa Escribano-, me ha impulsado el desafío de posicionar a la compañía como motor principal de la industria de la Defensa. He afrontado este reto con un profundo sentido de responsabilidad, actuando siempre desde la lealtad, el trabajo constante y el compromiso personal, plenamente convencido de la relevancia estratégica de Indra y de su papel esencial para situar al sector de la Defensa española en el lugar que le corresponde».La acción se desplomó tras la noticiaLa noticia de la dimisión inminente de Escribano provocaba alrededor de las 13 horas una fuerte caída de la compañía de defensa en Bolsa que hasta esos momentos presentaba alzas de cerca del 5% en su cotización. El desplome posterior ha llegado a superar el 10% de pérdidas. En estos momentos, la acción ha recuperado terreno y cotiza a 46,18 euros por título, un descenso del 2,24% frente al cierre previo.
Se agotó su paciencia. Las presiones del Gobierno han tenido finalmente su efecto. El presidente de Indra, Ángel Escribano, ha dimitido de su cargo esta misma tarde, tras un consejo extraordinario que arrancaba a las 17 horas. En peligro estaban un buen ramillete de contratos … militares, presentes y futuros, concedidos a la empresa familiar que comparte junto a su hermano, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), y con la que intentaba fusionarse, precisamente el quid de la cuestión.
El Ejecutivo de Pedro Sánchez había puesto en modo ‘guerra’ total a los consejeros dominicales (Antonio Cuevas, Juan Moscoso del Prado o Miguel Sebastián) en representación por parte de la SEPI -Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de Indra con un 28% del capital, desde hacía meses a cuenta de la operación de compra de la empresa familiar de los Escribano.
No en vano, la fusión cayó en saco roto después de que la SEPI mandase una carta a la CNMV hace un par de semanas en la que señalaba que la integración no podía salir adelante sin resolver antes el conflicto de intereses que suponía que los Escribano estuviesen tanto en la parte compradora como en la vendedora. Un día más tarde, EM&E envió un comunicado a la junta en el que desistía de seguir adelante con la polémica operación.
El relevo del presidente flotaba en el ambiente con más fuerza desde el consejo de administración del pasado 25 de marzo, una cita doble —extraordinaria y ordinaria— marcada por la tensión y de la que no trascendió información oficial. Sin embargo, según fuentes presentes en la reunión, su principal accionista, la SEPI, se abstuvo de pedir su destitución al mismo tiempo que el propio Escribano eludía ponerla sobre la mesa.
De hecho, hace apenas una semana trasladado a su entorno que no pensaba dimitir, convencido de tener el respaldo de todos sus consejeros independientes y de la mayoría de los accionistas.
En un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el consejo de administración de Indra Group «ha tomado razón de la dimisión presentada formalmente en el día de hoy por D. Ángel Escribano Ruiz como consejero y Presidente Ejecutivo de la Sociedad y Presidente de la Comisión Delegada Ejecutiva y de la Comisión de Estrategia de Indra Group».
El consejo además deja constancia «de la valiosa contribución y liderazgo del Sr. Escribano Ruiz durante su etapa como presidente Ejecutivo de Indra Group. La consejera independiente coordinadora, Dña. Virginia Arce Peralta, en coordinación con la Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Gobierno Corporativo, han puesto en marcha el proceso de sucesión en el cargo».
No obstante, ahora, en el tejado de Moncloa, está la sucesión. Un nuevo presidente en Indra de la órbita del Gobierno para retomar el sueño de Sánchez: el campeón nacional de Defensa. Fuentes consultadas por ABC sitúan entre los posibles candidatos con más papeletas a una terna formada por Raül Blanco, expresidente de Renfe y actual directivo de Sapa Placencia, accionista de Indra con un 7,94% del capital y militante del Partido Socialista de Cataluña (PSC); Miguel Sebastián, exministro de Industria, Turismo y Comercio desde 2008 hasta 2011 bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y actual consejero dominical de Indra; y, por último, y con las mayores papeletas, Ángel Simón, exconsejero delegado de Criteria Caixa, como candidato de la SEPI directamente.
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No obstante, otras fuentes habían barajado estos días desde que se diera por ‘muerta’ la fusión entre Indra y EM&E otros nombres como Carlos Ocaña, amigo personal de los Sánchez, actual vicepresidente de Telefónica en representación de la SEPI y director general adjunto del Real Madrid; o incluso el propio consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, que si bien ha sido siempre un apoyo incondicional para Escribano, en las últimas semanas algunos deslizaban que esa relación estaba «más que tocada».
De momento, se mantiene la incógnita de si Escribano mantendrá su silla en el consejo de la compañía, junto a su hermano, Javier, al disponer de dos puestos por su participación como segundos principales accionistas, con el 14,3% en el capital y hasta conocerse el nombre del nuevo presidente De los Mozos podría asumir las funciones ejecutivas dejadas por el mismo.
Precisamente, esa significativa participación de la familia Escribano en la compañía de defensa y tecnología hizo que en el seno del Ejecutivo de Sánchez se afianzasen los temores respecto a lo que pudiera ocurrir tras la potencial operación de fusión. Por un lado, que tras la compra el resto de participaciones se diluyeran y que EM&E superase a la SEPI como máximo accionista, si bien los Escribano siempre se han comprometido a que tras la operación nunca superarían el porcentaje de capital del organismo público. Y, por otro, las más que posibles demandas de los accionistas a las que tendrían que responder si se demostraba que el conflicto de interés no había sido gestionado adecuadamente.
En una carta remitida igualmente a la CNMV, el propio Escribano asegura que «ha sido una decisión profundamente meditada. Estos días me han permitido ordenar mis pensamientos, valorar con serenidad esta etapa y sentirme orgulloso y agradecido por todo lo que hemos logrado juntos como equipo. Me gustaría concluir agradeciendo sinceramente el apoyo que he recibido del Consejo de Administración y del extraordinario equipo de profesionales de la compañía, cuyo compromiso ha sido decisivo en esta etapa.
«Desde mi incorporación a Indra -continúa Escribano-, me ha impulsado el desafío de posicionar a la compañía como motor principal de la industria de la Defensa. He afrontado este reto con un profundo sentido de responsabilidad, actuando siempre desde la lealtad, el trabajo constante y el compromiso personal, plenamente convencido de la relevancia estratégica de Indra y de su papel esencial para situar al sector de la Defensa española en el lugar que le corresponde».
La acción se desplomó tras la noticia
La noticia de la dimisión inminente de Escribano provocaba alrededor de las 13 horas una fuerte caída de la compañía de defensa en Bolsa que hasta esos momentos presentaba alzas de cerca del 5% en su cotización. El desplome posterior ha llegado a superar el 10% de pérdidas. En estos momentos, la acción ha recuperado terreno y cotiza a 46,18 euros por título, un descenso del 2,24% frente al cierre previo.
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