Entre miles de piedras olvidadas, una misión hispano-egipcia liderada por un equipo de investigadores de la Universidad de Cádiz ha comenzado a desentrañar algunos de los secretos aún por descubrir sobre el Templo de Karnak . « Somos la única misión española activa en el Conjunto Arqueológico de Karnak , un enclave donde los permisos de investigación son excepcionalmente limitados, lo que confiere a esta iniciativa un especial interés científico y patrimonial a escala internacional», subraya con indisimulado orgullo el profesor Eduardo Molina, codirector del ‘ Karnak Stones Project ‘ (KSP), junto a Abdelrhman Fahmy, de la Universidad de El Cairo. Durante más de 1.500 años, Karnak fue un centro político y religioso de gran importancia en el Antiguo Egipto, donde dejaron su huella faraones como Hatshepsut, Akenatón, Tutankamón o los gobernantes ramésidas. Este espacio monumental único, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es el segundo lugar más visitado de Egipto, sólo por detrás de las Pirámides. También es uno de los enclaves que despiertan mayor interés para los estudiosos de esta fascinante civilización. Egiptólogos de Estados Unidos, Canadá y Francia excavan actualmente en este emblemático lugar donde « aún son más las incógnitas que las certezas », según apunta Molina. Para conocer mejor cómo se construyó este extenso complejo de unas 30 hectáreas, el grupo HUM-1129 de la Universidad de Cádiz ha encarado su investigación desde un enfoque innovador. Los expertos españoles de esta agrupación especializada en arqueometría y arqueología, análisis del territorio y tecnologías aplicadas al patrimonio, llevan dos años analizando desde el punto de vista mineralógico y petrológico más de 200 bloques de arenisca, datados en los reinados de Tutmosis III y Ramsés II, que no habían sido documentados hasta ahora. Molina cree que este sector posee «un valor arqueológico excepcional» y puede contribuir a clarificar la evolución histórica y arquitectónica de Karnak. «Las primeras observaciones indican que podría tratarse de uno de los contextos más antiguos preservados dentro del recinto », con «evidencia valiosa para interpretar fases constructivas, reutilización y actividad», según el profesor de Ciencias de la Tierra de la UCA.Noticia Relacionada ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto estandar Si Sherif Fathy: «Trabajamos para repatriar las antigüedades egipcias que salieron de forma sospechosa» Mónica ArrizabalagaCon tecnologías avanzadas, que incluyen documentación 3D de alta resolución, mapeo digital y métodos científicos de conservación, los investigadores están documentando y caracterizando los sillares, tratando de descifrar su posición y función original en el templo, al tiempo que los restauran y preservan para el futuro. Así, han identificado la mayoría de los bloques que formaban dos de las tres grandes columnas faltantes de la sala hipóstila de Karnak. Han confirmado de manera científica que parte de las piedras procedían de las canteras de Gebel el-Silsila, al sur de Luxor. Y han consolidado varios bloques con distintos grados de deterioro, para evaluar su eficacia y aplicación a gran escala en el conjunto. «Si encontramos la forma óptima de consolidar estos materiales se podría aplicar en otros muchos templos y monumentos egipcios construidos con las mismas rocas», adelanta el investigador.Proceso de restauración de un bloque, el equipo de trabajo de 2025 y la campaña de georradar Karnak Stones ProjectEn la última campaña del proyecto Karnak Stones, que finalizó el pasado 18 de diciembre, han realizado un estudio con georradar hasta los 15 metros de profundidad, para descubrir posibles estructuras enterradas en ese área esquinada del noreste donde trabajan, cerca de algunos antiguos templos. «Ha sido la primera vez en la historia de Karnak que se aplica el georradar al subsuelo», asegura Molina, esperanzado con los resultados. «Aún se hallan en fase de estudio, pero parecen prometedores para la identificación de indicios significativos en el subsuelo », señala el profesor de la UCA antes de recordar que, hace menos de un año, un equipo arqueológico francés encontró en unas excavaciones cercanas «un tesorillo muy interesante y unos muros». Para la próxima campaña de 2026, este equipo multidisciplinar en el que participa el catedrático Salvador Domínguez y la arqueóloga Macarena Lara, ya ha obtenido luz verde para realizar sus primeras excavaciones . «Es una zona totalmente desconocida desde el punto de vista arqueológico, un gran vacío en la investigación», remarca Lara, que recuerda que en los recintos sagrados como Karnak no sólo existían templos, sino también espacios para talleres y fábricas. «Las excavaciones nos pueden aportar información sobre las primeras ocupaciones en este extremo (…) y si se confirma que es una de las zonas más antiguas podríamos perfilar ese horizonte primitivo de los templos de Karnak », añade la arqueóloga.Mientras, continuarán abordando el estudio de los miles de bloques arquitectónicos dispersos en Karnak. Procedentes de fases constructivas diversas y elaborados en diferentes tipos de rocas, conforman un complejo rompecabezas arqueológico. Todo un desafío para una misión que está abriendo un camino hacia otra manera de mirar al pasado de Egipto. Entre miles de piedras olvidadas, una misión hispano-egipcia liderada por un equipo de investigadores de la Universidad de Cádiz ha comenzado a desentrañar algunos de los secretos aún por descubrir sobre el Templo de Karnak . « Somos la única misión española activa en el Conjunto Arqueológico de Karnak , un enclave donde los permisos de investigación son excepcionalmente limitados, lo que confiere a esta iniciativa un especial interés científico y patrimonial a escala internacional», subraya con indisimulado orgullo el profesor Eduardo Molina, codirector del ‘ Karnak Stones Project ‘ (KSP), junto a Abdelrhman Fahmy, de la Universidad de El Cairo. Durante más de 1.500 años, Karnak fue un centro político y religioso de gran importancia en el Antiguo Egipto, donde dejaron su huella faraones como Hatshepsut, Akenatón, Tutankamón o los gobernantes ramésidas. Este espacio monumental único, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es el segundo lugar más visitado de Egipto, sólo por detrás de las Pirámides. También es uno de los enclaves que despiertan mayor interés para los estudiosos de esta fascinante civilización. Egiptólogos de Estados Unidos, Canadá y Francia excavan actualmente en este emblemático lugar donde « aún son más las incógnitas que las certezas », según apunta Molina. Para conocer mejor cómo se construyó este extenso complejo de unas 30 hectáreas, el grupo HUM-1129 de la Universidad de Cádiz ha encarado su investigación desde un enfoque innovador. Los expertos españoles de esta agrupación especializada en arqueometría y arqueología, análisis del territorio y tecnologías aplicadas al patrimonio, llevan dos años analizando desde el punto de vista mineralógico y petrológico más de 200 bloques de arenisca, datados en los reinados de Tutmosis III y Ramsés II, que no habían sido documentados hasta ahora. Molina cree que este sector posee «un valor arqueológico excepcional» y puede contribuir a clarificar la evolución histórica y arquitectónica de Karnak. «Las primeras observaciones indican que podría tratarse de uno de los contextos más antiguos preservados dentro del recinto », con «evidencia valiosa para interpretar fases constructivas, reutilización y actividad», según el profesor de Ciencias de la Tierra de la UCA.Noticia Relacionada ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto estandar Si Sherif Fathy: «Trabajamos para repatriar las antigüedades egipcias que salieron de forma sospechosa» Mónica ArrizabalagaCon tecnologías avanzadas, que incluyen documentación 3D de alta resolución, mapeo digital y métodos científicos de conservación, los investigadores están documentando y caracterizando los sillares, tratando de descifrar su posición y función original en el templo, al tiempo que los restauran y preservan para el futuro. Así, han identificado la mayoría de los bloques que formaban dos de las tres grandes columnas faltantes de la sala hipóstila de Karnak. Han confirmado de manera científica que parte de las piedras procedían de las canteras de Gebel el-Silsila, al sur de Luxor. Y han consolidado varios bloques con distintos grados de deterioro, para evaluar su eficacia y aplicación a gran escala en el conjunto. «Si encontramos la forma óptima de consolidar estos materiales se podría aplicar en otros muchos templos y monumentos egipcios construidos con las mismas rocas», adelanta el investigador.Proceso de restauración de un bloque, el equipo de trabajo de 2025 y la campaña de georradar Karnak Stones ProjectEn la última campaña del proyecto Karnak Stones, que finalizó el pasado 18 de diciembre, han realizado un estudio con georradar hasta los 15 metros de profundidad, para descubrir posibles estructuras enterradas en ese área esquinada del noreste donde trabajan, cerca de algunos antiguos templos. «Ha sido la primera vez en la historia de Karnak que se aplica el georradar al subsuelo», asegura Molina, esperanzado con los resultados. «Aún se hallan en fase de estudio, pero parecen prometedores para la identificación de indicios significativos en el subsuelo », señala el profesor de la UCA antes de recordar que, hace menos de un año, un equipo arqueológico francés encontró en unas excavaciones cercanas «un tesorillo muy interesante y unos muros». Para la próxima campaña de 2026, este equipo multidisciplinar en el que participa el catedrático Salvador Domínguez y la arqueóloga Macarena Lara, ya ha obtenido luz verde para realizar sus primeras excavaciones . «Es una zona totalmente desconocida desde el punto de vista arqueológico, un gran vacío en la investigación», remarca Lara, que recuerda que en los recintos sagrados como Karnak no sólo existían templos, sino también espacios para talleres y fábricas. «Las excavaciones nos pueden aportar información sobre las primeras ocupaciones en este extremo (…) y si se confirma que es una de las zonas más antiguas podríamos perfilar ese horizonte primitivo de los templos de Karnak », añade la arqueóloga.Mientras, continuarán abordando el estudio de los miles de bloques arquitectónicos dispersos en Karnak. Procedentes de fases constructivas diversas y elaborados en diferentes tipos de rocas, conforman un complejo rompecabezas arqueológico. Todo un desafío para una misión que está abriendo un camino hacia otra manera de mirar al pasado de Egipto.
Entre miles de piedras olvidadas, una misión hispano-egipcia liderada por un equipo de investigadores de la Universidad de Cádiz ha comenzado a desentrañar algunos de los secretos aún por descubrir sobre el Templo de Karnak. «Somos la única misión española activa en el … Conjunto Arqueológico de Karnak, un enclave donde los permisos de investigación son excepcionalmente limitados, lo que confiere a esta iniciativa un especial interés científico y patrimonial a escala internacional», subraya con indisimulado orgullo el profesor Eduardo Molina, codirector del ‘Karnak Stones Project‘ (KSP), junto a Abdelrhman Fahmy, de la Universidad de El Cairo.
Durante más de 1.500 años, Karnak fue un centro político y religioso de gran importancia en el Antiguo Egipto, donde dejaron su huella faraones como Hatshepsut, Akenatón, Tutankamón o los gobernantes ramésidas. Este espacio monumental único, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es el segundo lugar más visitado de Egipto, sólo por detrás de las Pirámides. También es uno de los enclaves que despiertan mayor interés para los estudiosos de esta fascinante civilización. Egiptólogos de Estados Unidos, Canadá y Francia excavan actualmente en este emblemático lugar donde «aún son más las incógnitas que las certezas», según apunta Molina.
Para conocer mejor cómo se construyó este extenso complejo de unas 30 hectáreas, el grupo HUM-1129 de la Universidad de Cádiz ha encarado su investigación desde un enfoque innovador. Los expertos españoles de esta agrupación especializada en arqueometría y arqueología, análisis del territorio y tecnologías aplicadas al patrimonio, llevan dos años analizando desde el punto de vista mineralógico y petrológico más de 200 bloques de arenisca, datados en los reinados de Tutmosis III y Ramsés II, que no habían sido documentados hasta ahora. Molina cree que este sector posee «un valor arqueológico excepcional» y puede contribuir a clarificar la evolución histórica y arquitectónica de Karnak. «Las primeras observaciones indican que podría tratarse de uno de los contextos más antiguos preservados dentro del recinto», con «evidencia valiosa para interpretar fases constructivas, reutilización y actividad», según el profesor de Ciencias de la Tierra de la UCA.
Con tecnologías avanzadas, que incluyen documentación 3D de alta resolución, mapeo digital y métodos científicos de conservación, los investigadores están documentando y caracterizando los sillares, tratando de descifrar su posición y función original en el templo, al tiempo que los restauran y preservan para el futuro. Así, han identificado la mayoría de los bloques que formaban dos de las tres grandes columnas faltantes de la sala hipóstila de Karnak. Han confirmado de manera científica que parte de las piedras procedían de las canteras de Gebel el-Silsila, al sur de Luxor. Y han consolidado varios bloques con distintos grados de deterioro, para evaluar su eficacia y aplicación a gran escala en el conjunto. «Si encontramos la forma óptima de consolidar estos materiales se podría aplicar en otros muchos templos y monumentos egipcios construidos con las mismas rocas», adelanta el investigador.



Karnak Stones Project
En la última campaña del proyecto Karnak Stones, que finalizó el pasado 18 de diciembre, han realizado un estudio con georradar hasta los 15 metros de profundidad, para descubrir posibles estructuras enterradas en ese área esquinada del noreste donde trabajan, cerca de algunos antiguos templos. «Ha sido la primera vez en la historia de Karnak que se aplica el georradar al subsuelo», asegura Molina, esperanzado con los resultados. «Aún se hallan en fase de estudio, pero parecen prometedores para la identificación de indicios significativos en el subsuelo», señala el profesor de la UCA antes de recordar que, hace menos de un año, un equipo arqueológico francés encontró en unas excavaciones cercanas «un tesorillo muy interesante y unos muros».
Para la próxima campaña de 2026, este equipo multidisciplinar en el que participa el catedrático Salvador Domínguez y la arqueóloga Macarena Lara, ya ha obtenido luz verde para realizar sus primeras excavaciones. «Es una zona totalmente desconocida desde el punto de vista arqueológico, un gran vacío en la investigación», remarca Lara, que recuerda que en los recintos sagrados como Karnak no sólo existían templos, sino también espacios para talleres y fábricas. «Las excavaciones nos pueden aportar información sobre las primeras ocupaciones en este extremo (…) y si se confirma que es una de las zonas más antiguas podríamos perfilar ese horizonte primitivo de los templos de Karnak», añade la arqueóloga.
Mientras, continuarán abordando el estudio de los miles de bloques arquitectónicos dispersos en Karnak. Procedentes de fases constructivas diversas y elaborados en diferentes tipos de rocas, conforman un complejo rompecabezas arqueológico. Todo un desafío para una misión que está abriendo un camino hacia otra manera de mirar al pasado de Egipto.
Límite de sesiones alcanzadas
- El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a la vez. Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Volver a intentar
Has superado el límite de sesiones
- Sólo puedes tener tres sesiones iniciadas a la vez. Hemos cerrado la sesión más antigua para que sigas navegando sin límites en el resto.
Sigue navegando
Artículo solo para suscriptores
RSS de noticias de cultura
