Ya había comenzado de forma especial el día de San Isidro en Madrid con el descubrimiento del azulejo en honor al maestro Curro Vázquez. Y por la tarde , la corrida terminó también con sabor a celebración: Fernando Adrián volvió a salir a hombros de Las Ventas. La cuarta puerta grande de su carrera en la Monumental. Emocionado, el madrileño se abrazaba a los suyos cuando el palco asomó el pañuelo que le abría nuevamente la gloria venteña. Y la segunda de la feria, ya que Talavante lo consiguió en la primera corrida del ciclo. En mitad de la locura, entre móviles al cielo y aficionados aplaudiendo al ídolo, Adrián volvía a tocar el cielo de Madrid.Tras pasaportar a su primero, al que ya había cortado una oreja, explicó que el toro de El Torero había sido un animal «con mucha movilidad, que transmitía mucho». La faena transcurrió entre división de opiniones en los tendidos, aunque el madrileño defendió con firmeza su actuación. «Está claro que Madrid es tan bonita por lo que estamos viviendo, porque hay muchos gustos y muchas veces no se está al gusto de todos, pero la verdad y la entrega mía han sido absolutas », declaró a los micrófonos de Telemadrid.taurina_0639Y todavía quedaba el sexto. «Dios quiera que en el segundo pueda rematar la tarde como yo quiero», decía entonces. Y vaya si quiso. Fernando Adrián terminó abriendo por cuarta vez la Puerta Grande de Las Ventas, algo al alcance de muy pocos toreros en los últimos años. El próximo domingo volverá además a trenzar el paseíllo en la Monumental con la corrida de Fuente Ymbro, y terminará su feria el 6 de junio con el esperado encierro de Victorino.Noticia relacionada general No No Curro Vázquez ya es eterno en los muros de Las Ventas Alicia P. VelardeTambién tocó pelo Fortes, que volvió a conectar con Madrid. El malagueño sufrió una fuerte paliza en su primero, resultando herido con una cornada de cinco centímetros en la pierna derecha, además de un fuerte golpe en el pómulo y un corte sobre el ojo derecho. Pese a ello, salió tras una operación con anestesia local, y cortó una oreja al quinto. Tras pasear el trofeo, tranquilizó asegurando que se encontraba « bien, contento y dolorido también ».La afición venteña esperaba con ganas el regreso de Fortes tras el importante poso que dejó el pasado San Isidro, y el torero volvió a sentir ese calor desde el mismo inicio del festejo. «Desde que he hecho el paseíllo y desde el primer lance ya se notaba el cariño de la gente. Han sido muchas tardes aquí de mucha entrega y hoy he vuelto a sentir esa conexión », confesó.Abría el cartel Diego Urdiales, que dejó algunos momentos de gran sabor con el cuarto de la tarde. El riojano resumía así su actuación: «El cuarto me ha dado posibilidad de hacerle cosas. He podido disfrutar la tarde con el capote y los momentos que me ha dejado ese toro», aunque lamentaba que al animal le faltara mayor empuje. Aun así, se mostró satisfecho: « Estoy muy orgulloso , me he sentido muy bien y los he matado muy bien».Así terminó el día grande de Madrid: con Fernando Adrián saliendo otra vez por la Puerta Grande de la plaza que ya le ha visto tocar la gloria en cuatro ocasiones, ante una plaza que, una vez más, colgó el ‘No hay billetes’. Ya había comenzado de forma especial el día de San Isidro en Madrid con el descubrimiento del azulejo en honor al maestro Curro Vázquez. Y por la tarde , la corrida terminó también con sabor a celebración: Fernando Adrián volvió a salir a hombros de Las Ventas. La cuarta puerta grande de su carrera en la Monumental. Emocionado, el madrileño se abrazaba a los suyos cuando el palco asomó el pañuelo que le abría nuevamente la gloria venteña. Y la segunda de la feria, ya que Talavante lo consiguió en la primera corrida del ciclo. En mitad de la locura, entre móviles al cielo y aficionados aplaudiendo al ídolo, Adrián volvía a tocar el cielo de Madrid.Tras pasaportar a su primero, al que ya había cortado una oreja, explicó que el toro de El Torero había sido un animal «con mucha movilidad, que transmitía mucho». La faena transcurrió entre división de opiniones en los tendidos, aunque el madrileño defendió con firmeza su actuación. «Está claro que Madrid es tan bonita por lo que estamos viviendo, porque hay muchos gustos y muchas veces no se está al gusto de todos, pero la verdad y la entrega mía han sido absolutas », declaró a los micrófonos de Telemadrid.taurina_0639Y todavía quedaba el sexto. «Dios quiera que en el segundo pueda rematar la tarde como yo quiero», decía entonces. Y vaya si quiso. Fernando Adrián terminó abriendo por cuarta vez la Puerta Grande de Las Ventas, algo al alcance de muy pocos toreros en los últimos años. El próximo domingo volverá además a trenzar el paseíllo en la Monumental con la corrida de Fuente Ymbro, y terminará su feria el 6 de junio con el esperado encierro de Victorino.Noticia relacionada general No No Curro Vázquez ya es eterno en los muros de Las Ventas Alicia P. VelardeTambién tocó pelo Fortes, que volvió a conectar con Madrid. El malagueño sufrió una fuerte paliza en su primero, resultando herido con una cornada de cinco centímetros en la pierna derecha, además de un fuerte golpe en el pómulo y un corte sobre el ojo derecho. Pese a ello, salió tras una operación con anestesia local, y cortó una oreja al quinto. Tras pasear el trofeo, tranquilizó asegurando que se encontraba « bien, contento y dolorido también ».La afición venteña esperaba con ganas el regreso de Fortes tras el importante poso que dejó el pasado San Isidro, y el torero volvió a sentir ese calor desde el mismo inicio del festejo. «Desde que he hecho el paseíllo y desde el primer lance ya se notaba el cariño de la gente. Han sido muchas tardes aquí de mucha entrega y hoy he vuelto a sentir esa conexión », confesó.Abría el cartel Diego Urdiales, que dejó algunos momentos de gran sabor con el cuarto de la tarde. El riojano resumía así su actuación: «El cuarto me ha dado posibilidad de hacerle cosas. He podido disfrutar la tarde con el capote y los momentos que me ha dejado ese toro», aunque lamentaba que al animal le faltara mayor empuje. Aun así, se mostró satisfecho: « Estoy muy orgulloso , me he sentido muy bien y los he matado muy bien».Así terminó el día grande de Madrid: con Fernando Adrián saliendo otra vez por la Puerta Grande de la plaza que ya le ha visto tocar la gloria en cuatro ocasiones, ante una plaza que, una vez más, colgó el ‘No hay billetes’.
Ya había comenzado de forma especial el día de San Isidro en Madrid con el descubrimiento del azulejo en honor al maestro Curro Vázquez. Y por la tarde, la corrida terminó también con sabor a celebración: Fernando Adrián volvió a salir a hombros de … Las Ventas. La cuarta puerta grande de su carrera en la Monumental. Emocionado, el madrileño se abrazaba a los suyos cuando el palco asomó el pañuelo que le abría nuevamente la gloria venteña. Y la segunda de la feria, ya que Talavante lo consiguió en la primera corrida del ciclo. En mitad de la locura, entre móviles al cielo y aficionados aplaudiendo al ídolo, Adrián volvía a tocar el cielo de Madrid.
Tras pasaportar a su primero, al que ya había cortado una oreja, explicó que el toro de El Torero había sido un animal «con mucha movilidad, que transmitía mucho». La faena transcurrió entre división de opiniones en los tendidos, aunque el madrileño defendió con firmeza su actuación. «Está claro que Madrid es tan bonita por lo que estamos viviendo, porque hay muchos gustos y muchas veces no se está al gusto de todos, pero la verdad y la entrega mía han sido absolutas», declaró a los micrófonos de Telemadrid.
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Y todavía quedaba el sexto. «Dios quiera que en el segundo pueda rematar la tarde como yo quiero», decía entonces. Y vaya si quiso. Fernando Adrián terminó abriendo por cuarta vez la Puerta Grande de Las Ventas, algo al alcance de muy pocos toreros en los últimos años. El próximo domingo volverá además a trenzar el paseíllo en la Monumental con la corrida de Fuente Ymbro, y terminará su feria el 6 de junio con el esperado encierro de Victorino.
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Alicia P. Velarde
También tocó pelo Fortes, que volvió a conectar con Madrid. El malagueño sufrió una fuerte paliza en su primero, resultando herido con una cornada de cinco centímetros en la pierna derecha, además de un fuerte golpe en el pómulo y un corte sobre el ojo derecho. Pese a ello, salió tras una operación con anestesia local, y cortó una oreja al quinto. Tras pasear el trofeo, tranquilizó asegurando que se encontraba «bien, contento y dolorido también».
La afición venteña esperaba con ganas el regreso de Fortes tras el importante poso que dejó el pasado San Isidro, y el torero volvió a sentir ese calor desde el mismo inicio del festejo. «Desde que he hecho el paseíllo y desde el primer lance ya se notaba el cariño de la gente. Han sido muchas tardes aquí de mucha entrega y hoy he vuelto a sentir esa conexión», confesó.
Abría el cartel Diego Urdiales, que dejó algunos momentos de gran sabor con el cuarto de la tarde. El riojano resumía así su actuación: «El cuarto me ha dado posibilidad de hacerle cosas. He podido disfrutar la tarde con el capote y los momentos que me ha dejado ese toro», aunque lamentaba que al animal le faltara mayor empuje. Aun así, se mostró satisfecho: «Estoy muy orgulloso, me he sentido muy bien y los he matado muy bien».
Así terminó el día grande de Madrid: con Fernando Adrián saliendo otra vez por la Puerta Grande de la plaza que ya le ha visto tocar la gloria en cuatro ocasiones, ante una plaza que, una vez más, colgó el ‘No hay billetes’.
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