Sonia y Selena no siempre acertaban al cantar «cuando llega el calor, los chicos se enamoran, es la brisa y el sol». Sabemos desde hace cuatro años que Fonsi Nieto tiene una relación con la periodista Maider Barthe , así que el campeón tiene otra idea en mente cuando llega el calor: « Me voy a Ibiza, que tengo casa desde el año 2000 , e intento aprovechar el verano al máximo. Mi día a día es sencillo. Madrugo, voy al gimnasio, me acerco a la playa. Si hace bueno, pillo el barco y navego hasta Formentera. Me gusta salir a cenar con los amigos, además aprovecho para conocer distintos restaurantes, porque cada temporada abren nuevos y me apetece descubrirlos. Luego nos podemos acercar a alguna fiesta si tiene un Dj que me interese».Son vacaciones relajadas, de no agobiarse. A Fonsi le gusta aplicar esta filosofía cuando viaja: «Me lo tomo con tranquilidad, no voy con el ansia de querer verlo todo, voy con calma». Y ahora, sobre todo, lo hace acompañado de Lucas, el hijo que tuvo con Alba Carrillo, y Hugo, fruto de su matrimonio con Marta Castro : «Me gusta llevarlos conmigo de viaje. Disfruto de los dos todo el tiempo y eso me hace feliz. Con ellos, la idea es básicamente convertirlo todo en una aventura para que no se aburran, así que siempre incluyo planes para que puedan jugar. Y luego sabes que a la hora de comer hay que elegir sitios que ofrezcan lo que les gusta o te arriesgan a que no prueben bocado. Nosotros nos organizamos bien, la verdad».Fonsi reconoce que su chica es más activa : «A ella le gusta ir a todo, pero a mí es que me cuesta, no es que no me guste, es que la lesión me impide andar mucho. Pero nos complementamos. Y tenemos la suerte de trabajar juntos, lo que nos permite cuadrar no solo calendarios, también destinos. Ahora, por ejemplo, nos escaparemos a Bali aprovechando que estaremos cerca por una competición». Reconoce que, como organizador, deja mucho que desear: «Lo dejo todo para el último momento, los billetes, las reservas… Para mí, viajar es improvisar, si lo cierro todo con antelación, me arriesgo a que salga algo a última hora y me toque anular el viaje. Me ha pasado más de una vez».A lo largo de su carrera como piloto, Fonsi ha viajado por todo el mundo. Media vida en la moto, la otra media en aviones, lo que influyó en su forma de ser : «Por un lado, en lo profesional, tienes la responsabilidad. En lo personal, te ves solo enfrentándote a cambios de culturas, de mundos, lo que te abre los ojos y te hace madurar antes de tiempo. Al principio, siempre me organizaba para tener algo de tiempo libre en cada viaje para conocer las ciudades, la forma de vida de cada lugar. Pero cuando vuelves todas las temporadas durante veinte años seguidos, la curiosidad se calma y al final prefieres quedarte en la habitación del hotel, que a veces está en el aeropuerto. El viaje se convierte en un simple desplazamiento al circuito, no ves nada más».Posiblemente, esa saturación de viajes repetitivos es lo que le lleva a volver a España «con un sonrisa, con ganas de estar en casa. Por mucho que haya visto otros países, ninguno me ha llamado la atención como para pensar en irme a vivir allí. Como España no hay nada . Tenemos un país precioso en el que existe una cultura de salir a pasear, de socializar, de estar en la calle y hacer que las cosas cotidianas tengan un encanto especial. No hay nada así en ninguna parte».Fonsi Nieto en su faceta como Dj. CedidaGUIA DE VIAJESPrimer viaje en solitario: A Japón, a mi primer mundial.Un lugar al que volver : Ibiza, siempre Ibiza.Un lugar al que no volver: No me gustaron las sensaciones que experimenté visitando la India.Un lugar soñado: Alaska.Un amor de verano: Yo creo que todos hemos pasado por uno. Es algo muy intenso porque lo vives con la entrega total de un adolescente. Yo tuve uno a los 18.Un famoso con el que ir al fin del mundo: Con mi amigo Miguel Abellán.Lo que no falta en su maleta: Mi colonia. Es la única que uso, nunca la he cambiado. Siempre es la misma.Lo que se olvida meter en la maleta: El cargador del móvil.Pasó miedo en: Río de Janeiro, Brasil. Un domingo por la noche, al parar en un semáforo, nos sacaron una pistola para robarnos. Pero eso fue hace 20 años.Terminó en el hospital en: el peor accidente de mi vida fue en Indianápolis, en Estados Unidos, donde me ingresaron y casi pierdo un pie.La foto: El festival Tomorrowland es el mayor evento de música electrónica del mundo: se celebra en Bélgica en dos tandas de tres días, recibe unos 650.000 visitantes que montan sus tiendas de campaña, apenas duermen, pero viven la que es, para ellos, la experiencia de sus vidas. Pero también lo es para quienes participan, como Fonsi, que ha entrado en el selecto club de los elegidos como DJ: «Es como vivir un sueño. Pones la misma cara de felicidad que un niño cuando va a Disneyland. Yo llevo toda la vida escuchando esa música porque forma parte de la cultura de Ibiza. Y me paso el año preparándome, creando carpetas con las sesiones. Mi intención es llevar arriba a quien las escuche, que bailen, que griten. Normalmente empiezo con 130 bpm (pulsos por minuto, para medir el tempo de la música) y subo a 150 bpm, voy jugando según leo la reacción del público en la pista». Así, Fonsi propone su particular viaje a quienes han viajado desde todos los rincones del mundo: «Pero me encanta ver que vienen muchos españoles, todo con la bandera, porque hacen que me sienta como en casa». Como tiene 16 escenarios, verlo todo es agotador: «Tengo amigos que me dicen que han hecho 42 kilómetros diarios. Cuando acabo la sesión, intento ver todo lo que pueda. Aunque esté agotado, es como recargar energía». Sonia y Selena no siempre acertaban al cantar «cuando llega el calor, los chicos se enamoran, es la brisa y el sol». Sabemos desde hace cuatro años que Fonsi Nieto tiene una relación con la periodista Maider Barthe , así que el campeón tiene otra idea en mente cuando llega el calor: « Me voy a Ibiza, que tengo casa desde el año 2000 , e intento aprovechar el verano al máximo. Mi día a día es sencillo. Madrugo, voy al gimnasio, me acerco a la playa. Si hace bueno, pillo el barco y navego hasta Formentera. Me gusta salir a cenar con los amigos, además aprovecho para conocer distintos restaurantes, porque cada temporada abren nuevos y me apetece descubrirlos. Luego nos podemos acercar a alguna fiesta si tiene un Dj que me interese».Son vacaciones relajadas, de no agobiarse. A Fonsi le gusta aplicar esta filosofía cuando viaja: «Me lo tomo con tranquilidad, no voy con el ansia de querer verlo todo, voy con calma». Y ahora, sobre todo, lo hace acompañado de Lucas, el hijo que tuvo con Alba Carrillo, y Hugo, fruto de su matrimonio con Marta Castro : «Me gusta llevarlos conmigo de viaje. Disfruto de los dos todo el tiempo y eso me hace feliz. Con ellos, la idea es básicamente convertirlo todo en una aventura para que no se aburran, así que siempre incluyo planes para que puedan jugar. Y luego sabes que a la hora de comer hay que elegir sitios que ofrezcan lo que les gusta o te arriesgan a que no prueben bocado. Nosotros nos organizamos bien, la verdad».Fonsi reconoce que su chica es más activa : «A ella le gusta ir a todo, pero a mí es que me cuesta, no es que no me guste, es que la lesión me impide andar mucho. Pero nos complementamos. Y tenemos la suerte de trabajar juntos, lo que nos permite cuadrar no solo calendarios, también destinos. Ahora, por ejemplo, nos escaparemos a Bali aprovechando que estaremos cerca por una competición». Reconoce que, como organizador, deja mucho que desear: «Lo dejo todo para el último momento, los billetes, las reservas… Para mí, viajar es improvisar, si lo cierro todo con antelación, me arriesgo a que salga algo a última hora y me toque anular el viaje. Me ha pasado más de una vez».A lo largo de su carrera como piloto, Fonsi ha viajado por todo el mundo. Media vida en la moto, la otra media en aviones, lo que influyó en su forma de ser : «Por un lado, en lo profesional, tienes la responsabilidad. En lo personal, te ves solo enfrentándote a cambios de culturas, de mundos, lo que te abre los ojos y te hace madurar antes de tiempo. Al principio, siempre me organizaba para tener algo de tiempo libre en cada viaje para conocer las ciudades, la forma de vida de cada lugar. Pero cuando vuelves todas las temporadas durante veinte años seguidos, la curiosidad se calma y al final prefieres quedarte en la habitación del hotel, que a veces está en el aeropuerto. El viaje se convierte en un simple desplazamiento al circuito, no ves nada más».Posiblemente, esa saturación de viajes repetitivos es lo que le lleva a volver a España «con un sonrisa, con ganas de estar en casa. Por mucho que haya visto otros países, ninguno me ha llamado la atención como para pensar en irme a vivir allí. Como España no hay nada . Tenemos un país precioso en el que existe una cultura de salir a pasear, de socializar, de estar en la calle y hacer que las cosas cotidianas tengan un encanto especial. No hay nada así en ninguna parte».Fonsi Nieto en su faceta como Dj. CedidaGUIA DE VIAJESPrimer viaje en solitario: A Japón, a mi primer mundial.Un lugar al que volver : Ibiza, siempre Ibiza.Un lugar al que no volver: No me gustaron las sensaciones que experimenté visitando la India.Un lugar soñado: Alaska.Un amor de verano: Yo creo que todos hemos pasado por uno. Es algo muy intenso porque lo vives con la entrega total de un adolescente. Yo tuve uno a los 18.Un famoso con el que ir al fin del mundo: Con mi amigo Miguel Abellán.Lo que no falta en su maleta: Mi colonia. Es la única que uso, nunca la he cambiado. Siempre es la misma.Lo que se olvida meter en la maleta: El cargador del móvil.Pasó miedo en: Río de Janeiro, Brasil. Un domingo por la noche, al parar en un semáforo, nos sacaron una pistola para robarnos. Pero eso fue hace 20 años.Terminó en el hospital en: el peor accidente de mi vida fue en Indianápolis, en Estados Unidos, donde me ingresaron y casi pierdo un pie.La foto: El festival Tomorrowland es el mayor evento de música electrónica del mundo: se celebra en Bélgica en dos tandas de tres días, recibe unos 650.000 visitantes que montan sus tiendas de campaña, apenas duermen, pero viven la que es, para ellos, la experiencia de sus vidas. Pero también lo es para quienes participan, como Fonsi, que ha entrado en el selecto club de los elegidos como DJ: «Es como vivir un sueño. Pones la misma cara de felicidad que un niño cuando va a Disneyland. Yo llevo toda la vida escuchando esa música porque forma parte de la cultura de Ibiza. Y me paso el año preparándome, creando carpetas con las sesiones. Mi intención es llevar arriba a quien las escuche, que bailen, que griten. Normalmente empiezo con 130 bpm (pulsos por minuto, para medir el tempo de la música) y subo a 150 bpm, voy jugando según leo la reacción del público en la pista». Así, Fonsi propone su particular viaje a quienes han viajado desde todos los rincones del mundo: «Pero me encanta ver que vienen muchos españoles, todo con la bandera, porque hacen que me sienta como en casa». Como tiene 16 escenarios, verlo todo es agotador: «Tengo amigos que me dicen que han hecho 42 kilómetros diarios. Cuando acabo la sesión, intento ver todo lo que pueda. Aunque esté agotado, es como recargar energía».
Sonia y Selena no siempre acertaban al cantar «cuando llega el calor, los chicos se enamoran, es la brisa y el sol». Sabemos desde hace cuatro años que Fonsi Nieto tiene una relación con la periodista Maider Barthe, así que el campeón tiene otra … idea en mente cuando llega el calor: «Me voy a Ibiza, que tengo casa desde el año 2000, e intento aprovechar el verano al máximo. Mi día a día es sencillo. Madrugo, voy al gimnasio, me acerco a la playa. Si hace bueno, pillo el barco y navego hasta Formentera. Me gusta salir a cenar con los amigos, además aprovecho para conocer distintos restaurantes, porque cada temporada abren nuevos y me apetece descubrirlos. Luego nos podemos acercar a alguna fiesta si tiene un Dj que me interese».
Son vacaciones relajadas, de no agobiarse. A Fonsi le gusta aplicar esta filosofía cuando viaja: «Me lo tomo con tranquilidad, no voy con el ansia de querer verlo todo, voy con calma». Y ahora, sobre todo, lo hace acompañado de Lucas, el hijo que tuvo con Alba Carrillo, y Hugo, fruto de su matrimonio con Marta Castro: «Me gusta llevarlos conmigo de viaje. Disfruto de los dos todo el tiempo y eso me hace feliz. Con ellos, la idea es básicamente convertirlo todo en una aventura para que no se aburran, así que siempre incluyo planes para que puedan jugar. Y luego sabes que a la hora de comer hay que elegir sitios que ofrezcan lo que les gusta o te arriesgan a que no prueben bocado. Nosotros nos organizamos bien, la verdad».
Fonsi reconoce que su chica es más activa: «A ella le gusta ir a todo, pero a mí es que me cuesta, no es que no me guste, es que la lesión me impide andar mucho. Pero nos complementamos. Y tenemos la suerte de trabajar juntos, lo que nos permite cuadrar no solo calendarios, también destinos. Ahora, por ejemplo, nos escaparemos a Bali aprovechando que estaremos cerca por una competición». Reconoce que, como organizador, deja mucho que desear: «Lo dejo todo para el último momento, los billetes, las reservas… Para mí, viajar es improvisar, si lo cierro todo con antelación, me arriesgo a que salga algo a última hora y me toque anular el viaje. Me ha pasado más de una vez».
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A lo largo de su carrera como piloto, Fonsi ha viajado por todo el mundo. Media vida en la moto, la otra media en aviones, lo que influyó en su forma de ser: «Por un lado, en lo profesional, tienes la responsabilidad. En lo personal, te ves solo enfrentándote a cambios de culturas, de mundos, lo que te abre los ojos y te hace madurar antes de tiempo. Al principio, siempre me organizaba para tener algo de tiempo libre en cada viaje para conocer las ciudades, la forma de vida de cada lugar. Pero cuando vuelves todas las temporadas durante veinte años seguidos, la curiosidad se calma y al final prefieres quedarte en la habitación del hotel, que a veces está en el aeropuerto. El viaje se convierte en un simple desplazamiento al circuito, no ves nada más».
Posiblemente, esa saturación de viajes repetitivos es lo que le lleva a volver a España «con un sonrisa, con ganas de estar en casa. Por mucho que haya visto otros países, ninguno me ha llamado la atención como para pensar en irme a vivir allí. Como España no hay nada. Tenemos un país precioso en el que existe una cultura de salir a pasear, de socializar, de estar en la calle y hacer que las cosas cotidianas tengan un encanto especial. No hay nada así en ninguna parte».

(Cedida)
GUIA DE VIAJES
Primer viaje en solitario: A Japón, a mi primer mundial.
Un lugar al que volver: Ibiza, siempre Ibiza.
Un lugar al que no volver: No me gustaron las sensaciones que experimenté visitando la India.
Un lugar soñado: Alaska.
Un amor de verano: Yo creo que todos hemos pasado por uno. Es algo muy intenso porque lo vives con la entrega total de un adolescente. Yo tuve uno a los 18.
Un famoso con el que ir al fin del mundo: Con mi amigo Miguel Abellán.
Lo que no falta en su maleta: Mi colonia. Es la única que uso, nunca la he cambiado. Siempre es la misma.
Lo que se olvida meter en la maleta: El cargador del móvil.
Pasó miedo en: Río de Janeiro, Brasil. Un domingo por la noche, al parar en un semáforo, nos sacaron una pistola para robarnos. Pero eso fue hace 20 años.
Terminó en el hospital en: el peor accidente de mi vida fue en Indianápolis, en Estados Unidos, donde me ingresaron y casi pierdo un pie.
La foto: El festival Tomorrowland es el mayor evento de música electrónica del mundo: se celebra en Bélgica en dos tandas de tres días, recibe unos 650.000 visitantes que montan sus tiendas de campaña, apenas duermen, pero viven la que es, para ellos, la experiencia de sus vidas. Pero también lo es para quienes participan, como Fonsi, que ha entrado en el selecto club de los elegidos como DJ: «Es como vivir un sueño. Pones la misma cara de felicidad que un niño cuando va a Disneyland. Yo llevo toda la vida escuchando esa música porque forma parte de la cultura de Ibiza. Y me paso el año preparándome, creando carpetas con las sesiones. Mi intención es llevar arriba a quien las escuche, que bailen, que griten. Normalmente empiezo con 130 bpm (pulsos por minuto, para medir el tempo de la música) y subo a 150 bpm, voy jugando según leo la reacción del público en la pista». Así, Fonsi propone su particular viaje a quienes han viajado desde todos los rincones del mundo: «Pero me encanta ver que vienen muchos españoles, todo con la bandera, porque hacen que me sienta como en casa». Como tiene 16 escenarios, verlo todo es agotador: «Tengo amigos que me dicen que han hecho 42 kilómetros diarios. Cuando acabo la sesión, intento ver todo lo que pueda. Aunque esté agotado, es como recargar energía».
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