Noruega hizo historia este domingo al eliminar a Brasil del Mundial 2026, pero cuando el árbitro señaló el final del partido hubo una escena que terminó robándole protagonismo incluso al resultado. No ocurrió sobre el césped, sino unos minutos después, en el interior del vestuario.Allí aparecieron la Princesa Ingrid Alexandra y su hermano, el Príncipe Sverre Magnus, que habían viajado hasta Estados Unidos para acompañar a la selección en uno de los partidos más importantes de su historia. Lo que nadie esperaba era que acabaran protagonizando uno de los vídeos más compartidos de la jornada.El momento llegó cuando ambos comenzaron a felicitar a los jugadores uno por uno. Al encontrarse con Erling Haaland , todavía sin camiseta tras el encuentro, la heredera al trono noruego lo abrazó con total naturalidad mientras el delantero respondía entre sonrisas. Una escena espontánea que rápidamente se convirtió en uno de los grandes momentos virales del Mundial.Noticia relacionada general No No Ingrid de Noruega viaja al Mundial con su hermano tras el trasplante de pulmón de Mette-Marit Daniella BejaranoUna celebración que rompió cualquier protocoloLa clasificación para los cuartos de final desató la euforia entre los futbolistas y también entre los representantes de la Casa Real noruega. Desde el palco, Ingrid y Sverre siguieron el partido con la misma pasión que cualquier aficionado, celebrando los goles con bufandas al viento, aplausos y gritos de alegría.Tras el pitido final quisieron felicitar personalmente a la plantilla. En las imágenes difundidas por la Casa Real se les ve recorriendo el vestuario, estrechando manos y fundiéndose en abrazos con los protagonistas de la victoria. El más comentado fue, sin duda, el intercambio de afecto con Haaland, convertido ya en una de las imágenes más comentadas del campeonato.La propia Casa Real acompañó el vídeo con un mensaje que resumía el sentimiento de todo un país: «¡Milagro en Nueva Jersey!», escribieron junto a las imágenes compartidas en sus redes sociales.Haaland firma una noche para la historiaMás allá del fenómeno viral, el delantero volvió a demostrar por qué está considerado uno de los grandes referentes del fútbol mundial. Sus dos goles fueron decisivos para derrotar a Brasil por 2-1 y colocar, por primera vez, a Noruega entre las ocho mejores selecciones del planeta.El histórico triunfo convierte a la selección nórdica en una de las grandes revelaciones del torneo y mantiene vivo el sueño mundialista. En la siguiente ronda le espera Inglaterra, en un duelo que ya ha despertado una enorme expectación.La celebración en el vestuario dejó además otra imagen muy comentada: Ingrid Alexandra y Sverre Magnus también aprovecharon la ocasión para fotografiarse junto a dos leyendas del fútbol brasileño, Ronaldinho y Ronaldo Nazário, presentes en el estadio.Haakon y Mette-Marit siguieron el partido desde casaMientras sus hijos representaban a la Casa Real en Nueva Jersey, los príncipes Haakon y Mette-Marit vivieron el encuentro desde Noruega. La imagen compartida por la institución mostró a ambos siguiendo el partido desde un ambiente mucho más tranquilo, con las bufandas de la selección sobre los hombros.La fotografía adquirió un significado especial al tratarse de la primera aparición pública de Mette-Marit tras el trasplante de pulmón al que fue sometida recientemente, una intervención necesaria debido al avance de la fibrosis pulmonar que padece desde hace años.La presencia de Ingrid Alexandra y Sverre Magnus en Estados Unidos cobra todavía más relevancia por ese motivo. Los hijos de los príncipes herederos se han convertido en los representantes visibles de la familia real durante este Mundial y, por el momento, parecen haberse consolidado como el mejor talismán de la selección noruega. Primero acompañaron al equipo en su victoria frente a Senegal y ahora han estado presentes en la noche más importante de su historia reciente, una velada que terminó con un abrazo improvisado que ya forma parte de las imágenes más recordadas del torneo. Noruega hizo historia este domingo al eliminar a Brasil del Mundial 2026, pero cuando el árbitro señaló el final del partido hubo una escena que terminó robándole protagonismo incluso al resultado. No ocurrió sobre el césped, sino unos minutos después, en el interior del vestuario.Allí aparecieron la Princesa Ingrid Alexandra y su hermano, el Príncipe Sverre Magnus, que habían viajado hasta Estados Unidos para acompañar a la selección en uno de los partidos más importantes de su historia. Lo que nadie esperaba era que acabaran protagonizando uno de los vídeos más compartidos de la jornada.El momento llegó cuando ambos comenzaron a felicitar a los jugadores uno por uno. Al encontrarse con Erling Haaland , todavía sin camiseta tras el encuentro, la heredera al trono noruego lo abrazó con total naturalidad mientras el delantero respondía entre sonrisas. Una escena espontánea que rápidamente se convirtió en uno de los grandes momentos virales del Mundial.Noticia relacionada general No No Ingrid de Noruega viaja al Mundial con su hermano tras el trasplante de pulmón de Mette-Marit Daniella BejaranoUna celebración que rompió cualquier protocoloLa clasificación para los cuartos de final desató la euforia entre los futbolistas y también entre los representantes de la Casa Real noruega. Desde el palco, Ingrid y Sverre siguieron el partido con la misma pasión que cualquier aficionado, celebrando los goles con bufandas al viento, aplausos y gritos de alegría.Tras el pitido final quisieron felicitar personalmente a la plantilla. En las imágenes difundidas por la Casa Real se les ve recorriendo el vestuario, estrechando manos y fundiéndose en abrazos con los protagonistas de la victoria. El más comentado fue, sin duda, el intercambio de afecto con Haaland, convertido ya en una de las imágenes más comentadas del campeonato.La propia Casa Real acompañó el vídeo con un mensaje que resumía el sentimiento de todo un país: «¡Milagro en Nueva Jersey!», escribieron junto a las imágenes compartidas en sus redes sociales.Haaland firma una noche para la historiaMás allá del fenómeno viral, el delantero volvió a demostrar por qué está considerado uno de los grandes referentes del fútbol mundial. Sus dos goles fueron decisivos para derrotar a Brasil por 2-1 y colocar, por primera vez, a Noruega entre las ocho mejores selecciones del planeta.El histórico triunfo convierte a la selección nórdica en una de las grandes revelaciones del torneo y mantiene vivo el sueño mundialista. En la siguiente ronda le espera Inglaterra, en un duelo que ya ha despertado una enorme expectación.La celebración en el vestuario dejó además otra imagen muy comentada: Ingrid Alexandra y Sverre Magnus también aprovecharon la ocasión para fotografiarse junto a dos leyendas del fútbol brasileño, Ronaldinho y Ronaldo Nazário, presentes en el estadio.Haakon y Mette-Marit siguieron el partido desde casaMientras sus hijos representaban a la Casa Real en Nueva Jersey, los príncipes Haakon y Mette-Marit vivieron el encuentro desde Noruega. La imagen compartida por la institución mostró a ambos siguiendo el partido desde un ambiente mucho más tranquilo, con las bufandas de la selección sobre los hombros.La fotografía adquirió un significado especial al tratarse de la primera aparición pública de Mette-Marit tras el trasplante de pulmón al que fue sometida recientemente, una intervención necesaria debido al avance de la fibrosis pulmonar que padece desde hace años.La presencia de Ingrid Alexandra y Sverre Magnus en Estados Unidos cobra todavía más relevancia por ese motivo. Los hijos de los príncipes herederos se han convertido en los representantes visibles de la familia real durante este Mundial y, por el momento, parecen haberse consolidado como el mejor talismán de la selección noruega. Primero acompañaron al equipo en su victoria frente a Senegal y ahora han estado presentes en la noche más importante de su historia reciente, una velada que terminó con un abrazo improvisado que ya forma parte de las imágenes más recordadas del torneo.
Noruega hizo historia este domingo al eliminar a Brasil del Mundial 2026, pero cuando el árbitro señaló el final del partido hubo una escena que terminó robándole protagonismo incluso al resultado. No ocurrió sobre el césped, sino unos minutos después, en el interior del vestuario.
Allí aparecieron la Princesa Ingrid Alexandra y su hermano, el Príncipe Sverre Magnus, que habían viajado hasta Estados Unidos para acompañar a la selección en uno de los partidos más importantes de su historia. Lo que nadie esperaba era que acabaran protagonizando uno de los vídeos más compartidos de la jornada.
El momento llegó cuando ambos comenzaron a felicitar a los jugadores uno por uno. Al encontrarse con Erling Haaland, todavía sin camiseta tras el encuentro, la heredera al trono noruego lo abrazó con total naturalidad mientras el delantero respondía entre sonrisas. Una escena espontánea que rápidamente se convirtió en uno de los grandes momentos virales del Mundial.
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Una celebración que rompió cualquier protocolo
La clasificación para los cuartos de final desató la euforia entre los futbolistas y también entre los representantes de la Casa Real noruega. Desde el palco, Ingrid y Sverre siguieron el partido con la misma pasión que cualquier aficionado, celebrando los goles con bufandas al viento, aplausos y gritos de alegría.
Tras el pitido final quisieron felicitar personalmente a la plantilla. En las imágenes difundidas por la Casa Real se les ve recorriendo el vestuario, estrechando manos y fundiéndose en abrazos con los protagonistas de la victoria. El más comentado fue, sin duda, el intercambio de afecto con Haaland, convertido ya en una de las imágenes más comentadas del campeonato.
La propia Casa Real acompañó el vídeo con un mensaje que resumía el sentimiento de todo un país: «¡Milagro en Nueva Jersey!», escribieron junto a las imágenes compartidas en sus redes sociales.
Haaland firma una noche para la historia
Más allá del fenómeno viral, el delantero volvió a demostrar por qué está considerado uno de los grandes referentes del fútbol mundial. Sus dos goles fueron decisivos para derrotar a Brasil por 2-1 y colocar, por primera vez, a Noruega entre las ocho mejores selecciones del planeta.
El histórico triunfo convierte a la selección nórdica en una de las grandes revelaciones del torneo y mantiene vivo el sueño mundialista. En la siguiente ronda le espera Inglaterra, en un duelo que ya ha despertado una enorme expectación.
La celebración en el vestuario dejó además otra imagen muy comentada: Ingrid Alexandra y Sverre Magnus también aprovecharon la ocasión para fotografiarse junto a dos leyendas del fútbol brasileño, Ronaldinho y Ronaldo Nazário, presentes en el estadio.
Haakon y Mette-Marit siguieron el partido desde casa
Mientras sus hijos representaban a la Casa Real en Nueva Jersey, los príncipes Haakon y Mette-Marit vivieron el encuentro desde Noruega. La imagen compartida por la institución mostró a ambos siguiendo el partido desde un ambiente mucho más tranquilo, con las bufandas de la selección sobre los hombros.
La fotografía adquirió un significado especial al tratarse de la primera aparición pública de Mette-Marit tras el trasplante de pulmón al que fue sometida recientemente, una intervención necesaria debido al avance de la fibrosis pulmonar que padece desde hace años.
La presencia de Ingrid Alexandra y Sverre Magnus en Estados Unidos cobra todavía más relevancia por ese motivo. Los hijos de los príncipes herederos se han convertido en los representantes visibles de la familia real durante este Mundial y, por el momento, parecen haberse consolidado como el mejor talismán de la selección noruega. Primero acompañaron al equipo en su victoria frente a Senegal y ahora han estado presentes en la noche más importante de su historia reciente, una velada que terminó con un abrazo improvisado que ya forma parte de las imágenes más recordadas del torneo.
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