Desde hace unas semanas eran cada vez más insistentes los rumores sobre las dificultades que se estaba encontrando el nuevo director general de la Agencia Tributaria, Antonio Ansón , y su inmediato superior, el secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, para cubrir las vacantes de directivos generadas por la crisis interna desencadenada antes del verano por la salida en cascada de la anterior directora general, Soledad Fernández; del director de Inspección, Manuel Trillo; de la directora de Recaudación, Virginia Muñoz; y en última instancia de la directora de Recursos Humanos, Consuelo Sánchez García. Tres meses después del seísmo se había cubierto el puesto de director general, inaplazable, y también el de la Dirección de Recursos Humanos, si bien para ello Ansón y Gascón tuvieron que convencer a Celso González, un inspector con gran prestigio y autoridad en el seno de la Agencia, para que abandonara la situación de jubilación en que se encontraba para volver a la actividad. Este miércoles se han conocido a través del Boletín Oficial del Estado (BOE) los nombres de las personas que ocuparán los dos cargos directivos aún vacantes, el de la Dirección del Departamento de Inspección Financiera y Tributaria y el no menos clave de director del Departamento de Recaudación. Para este último, la Agencia Tributaria ha optado por la promoción interna y ha designado al que hasta ahora era subdirector general de Recaudación Ejecutiva del departamento. Para dirigir la Inspección de Hacienda se ha escogido a Pilar Fernández Marín, una inspectora de Hacienda que acredita una dilatada carrera de cerca de 45 años en diferentes puestos de la estructura de Inspección de la Agencia Tributaria, con experiencia como jefa de equipo en la potente Delegación Central de Grandes Contribuyentes, uno de los órganos clave de la estructura de control de fraude de la Agencia Tributaria, y que hasta ahora era Delegada Especial de la Agencia Tributaria en Andalucía, Ceuta y Melilla. Sin embargo, no era uno de los nombres que se apuntaban en los mentideros internos de la Agencia como principales candidatos para ocupar un puesto que es clave en la organización.En las últimas semanas, de hecho, se había extendido un estado de opinión que apuntaba a que ninguno de los principales candidatos al puesto estaba inclinado a aceptarlo , tanto por la incertidumbre lógica respecto a la duración de esta etapa como por el complicado clima interno creado por el caso Zapatero y la forma en que la Agencia Tributaria se ha desempeñado en el mismo. Varias fuentes internas de la organización consultadas por ABC coincidían en los últimos días a la hora de señalar que el puesto era una verdadera silla caliente por la situación procesal del ex presidente del Gobierno y las complejas ramificaciones fiscales del caso de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros encontradas en su despacho, que abren la puerta a la imputación de un potencial delito fiscal por no haber sido declaradas.En este sentido, recalcan que la decisión del juez Calama de invitar a la Agencia Tributaria a personarse como perjudicada en el caso de las joyas ha puesto al organismo encargado de la lucha contra el fraude en una posición de extrema debilidad y gran exposición pública al transmitir la sensación de que está arrastrando los pies a la hora de investigar el presunto delito fiscal cometido por el ex presidente. En el mismo sentido, la decisión del juez de permitir a la Agencia Tributaria continuar con sus pesquisas respecto a la situación fiscal de Zapatero, su entorno familiar y societario, en el contexto del caso Plus Ultra -poco usual, según reconocen las fuentes consultadas- también sitúan a la institución en una posición muy expuesta.«¿Quién va a querer aceptar ese puesto para seis meses en una situación así?», se preguntaba hace apenas unos días un inspector de Hacienda, que ha ocupado puestos de relevancia en la Agencia Tributaria. La respuesta más habitual que se daba a esa pregunta era que probablemente la persona que acabaría aceptando sería un perfil veterano, sin grandes expectativas sobre su carrera futura en la organización y próxima al retiro.Así ha sido. Pilar Fernández, además de cumplir esas características y tener una buena reputación profesional, es una persona que ha tenido sus posiciones de mayor relevancia con Ejecutivos del PSOE. Ha sido Delegada Especial de la Agencia Tributaria en Andalucía tanto en la era Zapatero, entre 2004 y 2010, como en la era Sánchez, entre 2009 y 2016.Respecto a Iván Mesón García, el nuevo Director del Departamento de Recaudación de la Agencia Tributaria, las fuentes consultadas destacan su profesionalidad y su capacidad de trabajo. También su implicación en proyectos para acercar la institución a los ciudadanos, como el emblemático plan para intentar que las comunicaciones de la Agencia Tributaria perdieran el sesgo amenazante y críptico que tienen desde hace años, y fueran más claras, sencillas y accesibles. Desde hace unas semanas eran cada vez más insistentes los rumores sobre las dificultades que se estaba encontrando el nuevo director general de la Agencia Tributaria, Antonio Ansón , y su inmediato superior, el secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, para cubrir las vacantes de directivos generadas por la crisis interna desencadenada antes del verano por la salida en cascada de la anterior directora general, Soledad Fernández; del director de Inspección, Manuel Trillo; de la directora de Recaudación, Virginia Muñoz; y en última instancia de la directora de Recursos Humanos, Consuelo Sánchez García. Tres meses después del seísmo se había cubierto el puesto de director general, inaplazable, y también el de la Dirección de Recursos Humanos, si bien para ello Ansón y Gascón tuvieron que convencer a Celso González, un inspector con gran prestigio y autoridad en el seno de la Agencia, para que abandonara la situación de jubilación en que se encontraba para volver a la actividad. Este miércoles se han conocido a través del Boletín Oficial del Estado (BOE) los nombres de las personas que ocuparán los dos cargos directivos aún vacantes, el de la Dirección del Departamento de Inspección Financiera y Tributaria y el no menos clave de director del Departamento de Recaudación. Para este último, la Agencia Tributaria ha optado por la promoción interna y ha designado al que hasta ahora era subdirector general de Recaudación Ejecutiva del departamento. Para dirigir la Inspección de Hacienda se ha escogido a Pilar Fernández Marín, una inspectora de Hacienda que acredita una dilatada carrera de cerca de 45 años en diferentes puestos de la estructura de Inspección de la Agencia Tributaria, con experiencia como jefa de equipo en la potente Delegación Central de Grandes Contribuyentes, uno de los órganos clave de la estructura de control de fraude de la Agencia Tributaria, y que hasta ahora era Delegada Especial de la Agencia Tributaria en Andalucía, Ceuta y Melilla. Sin embargo, no era uno de los nombres que se apuntaban en los mentideros internos de la Agencia como principales candidatos para ocupar un puesto que es clave en la organización.En las últimas semanas, de hecho, se había extendido un estado de opinión que apuntaba a que ninguno de los principales candidatos al puesto estaba inclinado a aceptarlo , tanto por la incertidumbre lógica respecto a la duración de esta etapa como por el complicado clima interno creado por el caso Zapatero y la forma en que la Agencia Tributaria se ha desempeñado en el mismo. Varias fuentes internas de la organización consultadas por ABC coincidían en los últimos días a la hora de señalar que el puesto era una verdadera silla caliente por la situación procesal del ex presidente del Gobierno y las complejas ramificaciones fiscales del caso de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros encontradas en su despacho, que abren la puerta a la imputación de un potencial delito fiscal por no haber sido declaradas.En este sentido, recalcan que la decisión del juez Calama de invitar a la Agencia Tributaria a personarse como perjudicada en el caso de las joyas ha puesto al organismo encargado de la lucha contra el fraude en una posición de extrema debilidad y gran exposición pública al transmitir la sensación de que está arrastrando los pies a la hora de investigar el presunto delito fiscal cometido por el ex presidente. En el mismo sentido, la decisión del juez de permitir a la Agencia Tributaria continuar con sus pesquisas respecto a la situación fiscal de Zapatero, su entorno familiar y societario, en el contexto del caso Plus Ultra -poco usual, según reconocen las fuentes consultadas- también sitúan a la institución en una posición muy expuesta.«¿Quién va a querer aceptar ese puesto para seis meses en una situación así?», se preguntaba hace apenas unos días un inspector de Hacienda, que ha ocupado puestos de relevancia en la Agencia Tributaria. La respuesta más habitual que se daba a esa pregunta era que probablemente la persona que acabaría aceptando sería un perfil veterano, sin grandes expectativas sobre su carrera futura en la organización y próxima al retiro.Así ha sido. Pilar Fernández, además de cumplir esas características y tener una buena reputación profesional, es una persona que ha tenido sus posiciones de mayor relevancia con Ejecutivos del PSOE. Ha sido Delegada Especial de la Agencia Tributaria en Andalucía tanto en la era Zapatero, entre 2004 y 2010, como en la era Sánchez, entre 2009 y 2016.Respecto a Iván Mesón García, el nuevo Director del Departamento de Recaudación de la Agencia Tributaria, las fuentes consultadas destacan su profesionalidad y su capacidad de trabajo. También su implicación en proyectos para acercar la institución a los ciudadanos, como el emblemático plan para intentar que las comunicaciones de la Agencia Tributaria perdieran el sesgo amenazante y críptico que tienen desde hace años, y fueran más claras, sencillas y accesibles.
Desde hace unas semanas eran cada vez más insistentes los rumores sobre las dificultades que se estaba encontrando el nuevo director general de la Agencia Tributaria, Antonio Ansón, y su inmediato superior, el secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, para cubrir las vacantes … de directivos generadas por la crisis interna desencadenada antes del verano por la salida en cascada de la anterior directora general, Soledad Fernández; del director de Inspección, Manuel Trillo; de la directora de Recaudación, Virginia Muñoz; y en última instancia de la directora de Recursos Humanos, Consuelo Sánchez García.
Tres meses después del seísmo se había cubierto el puesto de director general, inaplazable, y también el de la Dirección de Recursos Humanos, si bien para ello Ansón y Gascón tuvieron que convencer a Celso González, un inspector con gran prestigio y autoridad en el seno de la Agencia, para que abandonara la situación de jubilación en que se encontraba para volver a la actividad. Este miércoles se han conocido a través del Boletín Oficial del Estado (BOE) los nombres de las personas que ocuparán los dos cargos directivos aún vacantes, el de la Dirección del Departamento de Inspección Financiera y Tributaria y el no menos clave de director del Departamento de Recaudación. Para este último, la Agencia Tributaria ha optado por la promoción interna y ha designado al que hasta ahora era subdirector general de Recaudación Ejecutiva del departamento.
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Para dirigir la Inspección de Hacienda se ha escogido a Pilar Fernández Marín, una inspectora de Hacienda que acredita una dilatada carrera de cerca de 45 años en diferentes puestos de la estructura de Inspección de la Agencia Tributaria, con experiencia como jefa de equipo en la potente Delegación Central de Grandes Contribuyentes, uno de los órganos clave de la estructura de control de fraude de la Agencia Tributaria, y que hasta ahora era Delegada Especial de la Agencia Tributaria en Andalucía, Ceuta y Melilla. Sin embargo, no era uno de los nombres que se apuntaban en los mentideros internos de la Agencia como principales candidatos para ocupar un puesto que es clave en la organización.
En las últimas semanas, de hecho, se había extendido un estado de opinión que apuntaba a que ninguno de los principales candidatos al puesto estaba inclinado a aceptarlo, tanto por la incertidumbre lógica respecto a la duración de esta etapa como por el complicado clima interno creado por el caso Zapatero y la forma en que la Agencia Tributaria se ha desempeñado en el mismo. Varias fuentes internas de la organización consultadas por ABC coincidían en los últimos días a la hora de señalar que el puesto era una verdadera silla caliente por la situación procesal del ex presidente del Gobierno y las complejas ramificaciones fiscales del caso de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros encontradas en su despacho, que abren la puerta a la imputación de un potencial delito fiscal por no haber sido declaradas.
En este sentido, recalcan que la decisión del juez Calama de invitar a la Agencia Tributaria a personarse como perjudicada en el caso de las joyas ha puesto al organismo encargado de la lucha contra el fraude en una posición de extrema debilidad y gran exposición pública al transmitir la sensación de que está arrastrando los pies a la hora de investigar el presunto delito fiscal cometido por el ex presidente. En el mismo sentido, la decisión del juez de permitir a la Agencia Tributaria continuar con sus pesquisas respecto a la situación fiscal de Zapatero, su entorno familiar y societario, en el contexto del caso Plus Ultra -poco usual, según reconocen las fuentes consultadas- también sitúan a la institución en una posición muy expuesta.
«¿Quién va a querer aceptar ese puesto para seis meses en una situación así?», se preguntaba hace apenas unos días un inspector de Hacienda, que ha ocupado puestos de relevancia en la Agencia Tributaria. La respuesta más habitual que se daba a esa pregunta era que probablemente la persona que acabaría aceptando sería un perfil veterano, sin grandes expectativas sobre su carrera futura en la organización y próxima al retiro.
Así ha sido. Pilar Fernández, además de cumplir esas características y tener una buena reputación profesional, es una persona que ha tenido sus posiciones de mayor relevancia con Ejecutivos del PSOE. Ha sido Delegada Especial de la Agencia Tributaria en Andalucía tanto en la era Zapatero, entre 2004 y 2010, como en la era Sánchez, entre 2009 y 2016.
Respecto a Iván Mesón García, el nuevo Director del Departamento de Recaudación de la Agencia Tributaria, las fuentes consultadas destacan su profesionalidad y su capacidad de trabajo. También su implicación en proyectos para acercar la institución a los ciudadanos, como el emblemático plan para intentar que las comunicaciones de la Agencia Tributaria perdieran el sesgo amenazante y críptico que tienen desde hace años, y fueran más claras, sencillas y accesibles.
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