Un arqueólogo está siendo investigado en Tarragona por haberse apropiado de un importante conjunto de piezas en diversas excavaciones arqueológicas, que debía haber entregado a la administración. Una investigación conjunta de la Guardia Urbana de la ciudad y de los Mossos d’Esquadra ha permitido recuperar 243 cajas de material arqueológico que acumulaba en el patio de su casa, así como otras 35 cajas que guardaba en el bar de Torredembarra que gestionaba, más de 1.000 monedas de 1811 vinculadas a la Guerra de la Independencia, un ánfora romana procedente de Riudoms, una losa de mármol con inscripción, dos dolias (vasijas romanas) parcialmente reconstruídas y cerámicas vidriadas del siglo XVII de alto valor histórico procedentes del antiguo Convento de las beatas de Sant Domènec, conocido como Ca l’Agapito .El investigado tenía una empresa que desde 1991 participó en más de 400 excavaciones, aunque solo había presentado la memoria de 289 de ellas y no cumplió con la obligación de entregar a la administración numerosas piezas halladas. Según explicó este lunes en rueda de prensa David Font, cabo de la Unidad de Investigación Básica de la Guardia Urbana, no se tiene constancia de que hubiera vendido u ofertado ninguna ya que en el rastreo en internet de páginas de compraventa de antigüedades, los agentes solo han localizado una réplica. La Guardia Urbana y los Mossos iniciaron las investigaciones al detectar que en el bar que gestionaba el propio arqueólogo se exhibían algunas antigüedades , como un elemento procedente de Ca l’Agapito, un inmueble protegido de Tarragona. En noviembre de 2025, ambos cuerpos policiales inspeccionaron el local en colaboración con la Policía Local y recuperaron cerámicas de Ca l’Agapito, un cuello de ánfora o fragmentos de una inscripción funeraria. Durante las pesquisas, se identificó además gran material arqueológico que procedían de excavaciones y que el propio investigado entregó voluntariamente. Noticia relacionada general No No Un robo y varias restauraciones: la historia de la Custodia del pueblo con la que procesionará el Papa por Madrid Helena CortésAl arqueólogo se le investiga por delitos de sustracción o apropiación de bienes, retención de material arqueológico y daños al patrimonio histórico ya que las baldosas de Ca l’Agapito presentan importantes daños por una restauración no profesional inadecuada. Las cerámicas forman parte de un conjunto original incompleto, del que ahora se trata de localizar el resto de las cerámicas que faltan. El alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, se felicitó por esta actuación policial «que protege patrimonio y evita su desaparición». «La protección del patrimonio histórico es una responsabilidad pública irrenunciable y aún lo es más por una ciudad Patrimonio de la Humanidad. No es sólo una cuestión cultural: es preservar la identidad, la memoria y el legado de la ciudad», añadió Viñuales. Un arqueólogo está siendo investigado en Tarragona por haberse apropiado de un importante conjunto de piezas en diversas excavaciones arqueológicas, que debía haber entregado a la administración. Una investigación conjunta de la Guardia Urbana de la ciudad y de los Mossos d’Esquadra ha permitido recuperar 243 cajas de material arqueológico que acumulaba en el patio de su casa, así como otras 35 cajas que guardaba en el bar de Torredembarra que gestionaba, más de 1.000 monedas de 1811 vinculadas a la Guerra de la Independencia, un ánfora romana procedente de Riudoms, una losa de mármol con inscripción, dos dolias (vasijas romanas) parcialmente reconstruídas y cerámicas vidriadas del siglo XVII de alto valor histórico procedentes del antiguo Convento de las beatas de Sant Domènec, conocido como Ca l’Agapito .El investigado tenía una empresa que desde 1991 participó en más de 400 excavaciones, aunque solo había presentado la memoria de 289 de ellas y no cumplió con la obligación de entregar a la administración numerosas piezas halladas. Según explicó este lunes en rueda de prensa David Font, cabo de la Unidad de Investigación Básica de la Guardia Urbana, no se tiene constancia de que hubiera vendido u ofertado ninguna ya que en el rastreo en internet de páginas de compraventa de antigüedades, los agentes solo han localizado una réplica. La Guardia Urbana y los Mossos iniciaron las investigaciones al detectar que en el bar que gestionaba el propio arqueólogo se exhibían algunas antigüedades , como un elemento procedente de Ca l’Agapito, un inmueble protegido de Tarragona. En noviembre de 2025, ambos cuerpos policiales inspeccionaron el local en colaboración con la Policía Local y recuperaron cerámicas de Ca l’Agapito, un cuello de ánfora o fragmentos de una inscripción funeraria. Durante las pesquisas, se identificó además gran material arqueológico que procedían de excavaciones y que el propio investigado entregó voluntariamente. Noticia relacionada general No No Un robo y varias restauraciones: la historia de la Custodia del pueblo con la que procesionará el Papa por Madrid Helena CortésAl arqueólogo se le investiga por delitos de sustracción o apropiación de bienes, retención de material arqueológico y daños al patrimonio histórico ya que las baldosas de Ca l’Agapito presentan importantes daños por una restauración no profesional inadecuada. Las cerámicas forman parte de un conjunto original incompleto, del que ahora se trata de localizar el resto de las cerámicas que faltan. El alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, se felicitó por esta actuación policial «que protege patrimonio y evita su desaparición». «La protección del patrimonio histórico es una responsabilidad pública irrenunciable y aún lo es más por una ciudad Patrimonio de la Humanidad. No es sólo una cuestión cultural: es preservar la identidad, la memoria y el legado de la ciudad», añadió Viñuales.
Un arqueólogo está siendo investigado en Tarragona por haberse apropiado de un importante conjunto de piezas en diversas excavaciones arqueológicas, que debía haber entregado a la administración. Una investigación conjunta de la Guardia Urbana de la ciudad y de los Mossos d’Esquadra ha permitido … recuperar 243 cajas de material arqueológico que acumulaba en el patio de su casa, así como otras 35 cajas que guardaba en el bar de Torredembarra que gestionaba, más de 1.000 monedas de 1811 vinculadas a la Guerra de la Independencia, un ánfora romana procedente de Riudoms, una losa de mármol con inscripción, dos dolias (vasijas romanas) parcialmente reconstruídas y cerámicas vidriadas del siglo XVII de alto valor histórico procedentes del antiguo Convento de las beatas de Sant Domènec, conocido como Ca l’Agapito.
El investigado tenía una empresa que desde 1991 participó en más de 400 excavaciones, aunque solo había presentado la memoria de 289 de ellas y no cumplió con la obligación de entregar a la administración numerosas piezas halladas. Según explicó este lunes en rueda de prensa David Font, cabo de la Unidad de Investigación Básica de la Guardia Urbana, no se tiene constancia de que hubiera vendido u ofertado ninguna ya que en el rastreo en internet de páginas de compraventa de antigüedades, los agentes solo han localizado una réplica.
La Guardia Urbana y los Mossos iniciaron las investigaciones al detectar que en el bar que gestionaba el propio arqueólogo se exhibían algunas antigüedades, como un elemento procedente de Ca l’Agapito, un inmueble protegido de Tarragona. En noviembre de 2025, ambos cuerpos policiales inspeccionaron el local en colaboración con la Policía Local y recuperaron cerámicas de Ca l’Agapito, un cuello de ánfora o fragmentos de una inscripción funeraria. Durante las pesquisas, se identificó además gran material arqueológico que procedían de excavaciones y que el propio investigado entregó voluntariamente.
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Al arqueólogo se le investiga por delitos de sustracción o apropiación de bienes, retención de material arqueológico y daños al patrimonio histórico ya que las baldosas de Ca l’Agapito presentan importantes daños por una restauración no profesional inadecuada. Las cerámicas forman parte de un conjunto original incompleto, del que ahora se trata de localizar el resto de las cerámicas que faltan.
El alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, se felicitó por esta actuación policial «que protege patrimonio y evita su desaparición». «La protección del patrimonio histórico es una responsabilidad pública irrenunciable y aún lo es más por una ciudad Patrimonio de la Humanidad. No es sólo una cuestión cultural: es preservar la identidad, la memoria y el legado de la ciudad», añadió Viñuales.
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