Jonathan Andic tardó 4 minutos y 34 segundos en efectuar la primera llamada de teléfono después de que su padre, Isak Andic, cayera en la montaña de Montserrat durante una excursión que hicieron juntos el 14 de diciembre de 2024. El fundador de Mango se precipitó desde una altura de casi 100 metros y falleció en el acto. Jonathan no marcó el número de su padre y tardó casi cinco minutos en hacer la primera llamada: fue a la pareja de Isak Andic, Estefanía Knuth. Después, llamó al teléfono de emergencias 112.
Los asistentes del fundador de Mango declararon que padre e hijo “no salían a caminar nunca”, lo que contradice lo declarado por Jonathan Andic
Jonathan Andic tardó 4 minutos y 34 segundos en efectuar la primera llamada de teléfono después de que su padre, Isak Andic, cayera en la montaña de Montserrat durante una excursión que hicieron juntos el 14 de diciembre de 2024. El fundador de Mango se precipitó desde una altura de casi 100 metros y falleció en el acto. Jonathan no marcó el número de su padre y tardó casi cinco minutos en hacer la primera llamada: fue a la pareja de Isak Andic, Estefanía Knuth. Después, llamó al teléfono de emergencias 112.
La secuencia de hechos de ese día, en el que Isak Andic falleció a los 71 años, consta en un auto dictado por la jueza de Martorell (Barcelona) que instruye el caso. Padre e hijo habían quedado para hablar, a solas, y resolver conflictos de naturaleza económica. La excursión había sido propuesta por Jonathan Andic, que le había propuesto, en un primer momento, hacerla el día anterior, viernes 13. Pero una cena de trabajo hizo que la cancelaran y, al final, fue el fundador de Mango quien le propuso hacerla el mismo día. Jonathan pasó a buscar a su padre y después fueron juntos hasta el aparcamiento de Collbató desde donde comienza el Camí de les Feixades. Apenas recorrieron unos centenares de metros del camino cuando se produjo la caída, exactamente a las 12.28 horas del mediodía.
La investigación trata de aclarar si la muerte de Isak Andic fue un mero accidente de montaña o bien un homicidio, delito por el que ahora está siendo investigado su hijo mayor. Uno de los indicios que maneja la jueza son las contradicciones en las dos declaraciones que prestó como testigo. El auto desmenuza, por ejemplo, las razones por las que Jonathan eligió ese sitio para hablar: dijo que la ruta se la habían descubierto unos amigos y que él mismo la había realizado en cuatro ocasiones. Los lectores de acceso de placas de matrícula de Collbató, sin embargo, indican que Jonathan acudió en tres ocasiones durante el mes de diciembre: el 7, el 10 y finalmente, el 14, “día de la caída”.
En su declaración, Jonathan dijo que iba tres o cuatro metros por delante de su padre, que escuchó un ruido de rocas y que, al darse la vuelta, su padre ya no estaba. La jueza subraya en el auto que “en ningún momento hizo llamada telefónica a su padre después de la caída”. Reaccionó casi cinco minutos después, cuando hizo la llamada telefónica a Estefanía Knuth, cuyo contenido se desconoce. Sí se conoce, al menos en parte, el contenido de la llamada que inmediatamente después hizo al teléfono de emergencias 112.
Ni un paseo en diez años
La investigación de los Mossos d’Esquadra sobre la muerte de Isak Andic ha explorado todas las vías posibles para aclarar qué ocurrió en la montaña de Montserrat. Padre e hijo realizaban una ruta sencilla, el Camí de les Feixades, que une Collbató con el emblemático monasterio benedictino, cuando el padre se despeñó desde una altura de casi 100 metros. La caminata buscaba tratar conflictos pendientes, de naturaleza económica, entre padre e hijo. En sus declaraciones iniciales como testigo ante los Mossos, Jonathan Andic dijo que era “habitual” que saliesen juntos de excursión. Pero la jueza de Martorell (Barcelona) que instruye el caso replica que la cuestión “fue desmentida por el personal de servicio del señor Isak Andic, que manifestaron que no salían a caminar juntos nunca”, según el auto que pide el registro de llamadas del móvil del primogénito que fue supuestamente le sustraído en un viaje a Quito (Ecuador).
Hay otro factor que desmiente la versión de Jonathan: los Mossos han analizado los últimos diez años de conversaciones entre padre e hijo, recuperadas del teléfono del fundador de Mango (lo llevaba en el bolsillo cuando cayó). Y corroboraron que no consta ninguna referencia a salir juntos a caminar. La única referencia a una excursión, en esas comunicaciones, es la que acabó materializándose el sábado 14 de diciembre a mediodía, en la salida en la que Andic cayó por el precipicio y murió. La Mossos apuntan a un posible homicidio, mientras que la defensa sostiene que fue accidental y acusan al jefe de la investigación de inventar pruebas.
Cambio de fechas
El escrito de la jueza también detalla como se fraguó la excursión a Montserrat. Fue a iniciativa del hijo, que se la planteó el 9 de diciembre de 2024, “cinco días antes del accidente y no dos semanas antes” como él había manifestado, en lo que la jueza considera otra “contradicción”. Fuentes de la investigación señala que el día previsto para pasear por el Camí de les Feixades era el viernes 13 de diciembre, a las 7.15 de la mañana. “A esa hora en invierno es de noche”, sostiene la jueza. Fuentes cercanas a la defensa aseguran que ambos acordaron anular la excursión porque el viernes tenían una cena de trabajo (una de las cenas de Navidad de Mango). Al día siguiente, sábado 14, fue el fundador de Mango quien ofreció espontáneamente a su hijo la posibilidad de retomar la idea y hacer la excursión. Jonathan se levantó tarde, sobre las 11, aceptó y anunció a su padre que lo pasaba a buscar en su coche particular.
Ese ofrecimiento despertó los recelos de los investigadores. Isak Andic no contaba con un servicio de seguridad, pero sí con un conductor que, en ocasiones, le trasladaba. El hijo se ofreció a llevarlo a la montaña, pero no a devolverlo después a casa, para lo que pidió la asistencia de Estefanía Knuth, entonces pareja sentimental del empresario. “Tampoco tiene sentido que el señor Jonathan le pidiera a la pareja del señor Isak Andic que acudiera a recogerlo, que el señor Jonathan Andic seguiría solo”, subraya la jueza.
La instrucción pone el énfasis, también en cómo se gestó la elección de lugar para caminar con su padre. Jonathan Andic declaró que conocía la zona porque se la habían “explicado unos amigos”, y que la había realizado hasta en cuatro ocasiones. “Cuestión desmentida a través de los lectores de acceso de placas de matrícula a Collbató, que detectaron el vehículo de uso privado del señor Jonathan Andic, en tres ocasiones durante el mes de diciembre”, desarrolla el auto, que señala el día 7, el día 10 y el día 14 de diciembre, “no constando otro registro con otro vehículo” del primogénito.
