Durante años, su nombre estuvo inevitablemente ligado al de Marius Borg Høiby , el hijo mayor de la princesa Mette-Marit. Cuando Juliane Snekkestad comenzó a aparecer junto a él, la prensa internacional se fijó especialmente en su pasado como modelo y en las fotografías que había protagonizado para Playboy. Tenía 21 años y pronto fue presentada como la inesperada incorporación al entorno de la familia real noruega.Ocho años después, aquella imagen queda muy lejos. La modelo noruega, que hoy tiene 31 años, ha decidido hablar de cómo se encuentra después de una etapa especialmente complicada y de varios años marcados por su relación con Borg Høiby, las acusaciones de violencia que hizo públicas tras su ruptura y el posterior proceso judicial que volvió a colocar su nombre en el centro de la actualidad.«Es realmente agradable recuperar el control de mi vida», ha reconocido en el podcast noruego ‘Utro, håp og kjærlighet’ (Infidelidad, esperanza y amor), donde también ha echado la vista atrás para explicar cómo ha conseguido empezar a dejar atrás una historia que, admite, todavía forma parte de ella.Una joven modelo que llegó al entorno de la realezaCuando su relación con Marius salió a la luz en 2018, Snekkestad ya había comenzado a hacerse un nombre como modelo entre Noruega y Londres. Las fotografías junto al hijo de Mette-Marit hicieron que su vida personal adquiriera una dimensión completamente distinta y que su pasado profesional se convirtiera rápidamente en uno de los principales focos de atención.La propia Casa Real noruega salió entonces en su defensa ante determinados comentarios sobre su trayectoria y la definió como una joven «inteligente y trabajadora». Durante aquellos primeros años, Juliane comenzó a aparecer incluso en imágenes tomadas en Skaugum, la residencia de los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit. La relación terminó en 2022, después de casi cinco años juntos. Dos años más tarde, tras la detención de Marius en agosto de 2024, Snekkestad hizo públicas acusaciones de violencia física y psicológica durante el tiempo que mantuvieron su relación. Él negó las acusaciones y también sostuvo posteriormente que había sufrido violencia, algo que ella rechazó.Un pasado que volvió a ocupar los titularesEl caso de Snekkestad fue finalmente archivado por la Policía noruega en junio de 2025 por motivos probatorios. Su abogado explicó entonces que la decisión no significaba que la Policía no hubiera creído su relato, sino que, a su juicio, no existían pruebas suficientes para conseguir una condena. Meses después, las declaraciones realizadas por Marius durante el proceso judicial hicieron que Juliane volviera a plantearse aquel episodio. En marzo de 2026, su abogado John Christian Elden confirmó a ‘VG’ que estaba estudiando la posibilidad de reabrir el caso después de las afirmaciones realizadas por el hijo de Mette-Marit durante el juicio.Pero ahora Snekkestad intenta que su historia no quede reducida a aquella relación. En su intervención en el podcast reconoce que lleva aproximadamente un año soltera y que ha necesitado tiempo para reconstruirse lejos de las relaciones sentimentales. «El año pasado viví el momento más oscuro y difícil de mi vida», asegura. Y añade: «A menudo, las cosas solo mejoran a partir de ahí, y por suerte estoy justo donde estoy ahora».«Quiero volver a enamorarme de una manera sana»La modelo reconoce que durante este tiempo llegó a aislarse demasiado. «Lo necesitaba. Pero llegó un momento en que pensé que necesitaba volver a salir. Me aislé demasiado tiempo», explica en el podcast. Su objetivo ahora pasa por recuperar una normalidad que durante años pareció imposible debido a la exposición que acompañó a su relación con Marius.Snekkestad también habla de la dificultad de afrontar el hecho de que buena parte de su historia personal haya quedado expuesta públicamente. «Mucha gente conoce ya la parte más brutal de mi vida», admite. Una realidad que asume, pero que no quiere que siga definiendo quién es.De hecho, la modelo llegó a comprometerse en 2023 con Niclas Nilsson, aunque aquella relación también terminó. Ahora prefiere tomarse el tiempo necesario antes de volver a compartir su vida con alguien. «Siento que actualmente estoy en un proceso en el que necesito adaptarme para estar preparada para enamorarme de una manera sana», concluye.Lejos de aquella joven que hace ocho años era presentada por algunos medios como la ‘chica Playboy’ que había llegado al entorno de la realeza noruega, Juliane Snekkestad atraviesa ahora una etapa mucho más personal: recuperar las riendas de su vida y conseguir que su nombre deje de estar ligado exclusivamente a su pasado con Marius Borg Høiby. Durante años, su nombre estuvo inevitablemente ligado al de Marius Borg Høiby , el hijo mayor de la princesa Mette-Marit. Cuando Juliane Snekkestad comenzó a aparecer junto a él, la prensa internacional se fijó especialmente en su pasado como modelo y en las fotografías que había protagonizado para Playboy. Tenía 21 años y pronto fue presentada como la inesperada incorporación al entorno de la familia real noruega.Ocho años después, aquella imagen queda muy lejos. La modelo noruega, que hoy tiene 31 años, ha decidido hablar de cómo se encuentra después de una etapa especialmente complicada y de varios años marcados por su relación con Borg Høiby, las acusaciones de violencia que hizo públicas tras su ruptura y el posterior proceso judicial que volvió a colocar su nombre en el centro de la actualidad.«Es realmente agradable recuperar el control de mi vida», ha reconocido en el podcast noruego ‘Utro, håp og kjærlighet’ (Infidelidad, esperanza y amor), donde también ha echado la vista atrás para explicar cómo ha conseguido empezar a dejar atrás una historia que, admite, todavía forma parte de ella.Una joven modelo que llegó al entorno de la realezaCuando su relación con Marius salió a la luz en 2018, Snekkestad ya había comenzado a hacerse un nombre como modelo entre Noruega y Londres. Las fotografías junto al hijo de Mette-Marit hicieron que su vida personal adquiriera una dimensión completamente distinta y que su pasado profesional se convirtiera rápidamente en uno de los principales focos de atención.La propia Casa Real noruega salió entonces en su defensa ante determinados comentarios sobre su trayectoria y la definió como una joven «inteligente y trabajadora». Durante aquellos primeros años, Juliane comenzó a aparecer incluso en imágenes tomadas en Skaugum, la residencia de los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit. La relación terminó en 2022, después de casi cinco años juntos. Dos años más tarde, tras la detención de Marius en agosto de 2024, Snekkestad hizo públicas acusaciones de violencia física y psicológica durante el tiempo que mantuvieron su relación. Él negó las acusaciones y también sostuvo posteriormente que había sufrido violencia, algo que ella rechazó.Un pasado que volvió a ocupar los titularesEl caso de Snekkestad fue finalmente archivado por la Policía noruega en junio de 2025 por motivos probatorios. Su abogado explicó entonces que la decisión no significaba que la Policía no hubiera creído su relato, sino que, a su juicio, no existían pruebas suficientes para conseguir una condena. Meses después, las declaraciones realizadas por Marius durante el proceso judicial hicieron que Juliane volviera a plantearse aquel episodio. En marzo de 2026, su abogado John Christian Elden confirmó a ‘VG’ que estaba estudiando la posibilidad de reabrir el caso después de las afirmaciones realizadas por el hijo de Mette-Marit durante el juicio.Pero ahora Snekkestad intenta que su historia no quede reducida a aquella relación. En su intervención en el podcast reconoce que lleva aproximadamente un año soltera y que ha necesitado tiempo para reconstruirse lejos de las relaciones sentimentales. «El año pasado viví el momento más oscuro y difícil de mi vida», asegura. Y añade: «A menudo, las cosas solo mejoran a partir de ahí, y por suerte estoy justo donde estoy ahora».«Quiero volver a enamorarme de una manera sana»La modelo reconoce que durante este tiempo llegó a aislarse demasiado. «Lo necesitaba. Pero llegó un momento en que pensé que necesitaba volver a salir. Me aislé demasiado tiempo», explica en el podcast. Su objetivo ahora pasa por recuperar una normalidad que durante años pareció imposible debido a la exposición que acompañó a su relación con Marius.Snekkestad también habla de la dificultad de afrontar el hecho de que buena parte de su historia personal haya quedado expuesta públicamente. «Mucha gente conoce ya la parte más brutal de mi vida», admite. Una realidad que asume, pero que no quiere que siga definiendo quién es.De hecho, la modelo llegó a comprometerse en 2023 con Niclas Nilsson, aunque aquella relación también terminó. Ahora prefiere tomarse el tiempo necesario antes de volver a compartir su vida con alguien. «Siento que actualmente estoy en un proceso en el que necesito adaptarme para estar preparada para enamorarme de una manera sana», concluye.Lejos de aquella joven que hace ocho años era presentada por algunos medios como la ‘chica Playboy’ que había llegado al entorno de la realeza noruega, Juliane Snekkestad atraviesa ahora una etapa mucho más personal: recuperar las riendas de su vida y conseguir que su nombre deje de estar ligado exclusivamente a su pasado con Marius Borg Høiby.
Durante años, su nombre estuvo inevitablemente ligado al de Marius Borg Høiby, el hijo mayor de la princesa Mette-Marit. Cuando Juliane Snekkestad comenzó a aparecer junto a él, la prensa internacional se fijó especialmente en su pasado como modelo y en las fotografías … que había protagonizado para Playboy. Tenía 21 años y pronto fue presentada como la inesperada incorporación al entorno de la familia real noruega.
Ocho años después, aquella imagen queda muy lejos. La modelo noruega, que hoy tiene 31 años, ha decidido hablar de cómo se encuentra después de una etapa especialmente complicada y de varios años marcados por su relación con Borg Høiby, las acusaciones de violencia que hizo públicas tras su ruptura y el posterior proceso judicial que volvió a colocar su nombre en el centro de la actualidad.
«Es realmente agradable recuperar el control de mi vida», ha reconocido en el podcast noruego ‘Utro, håp og kjærlighet’ (Infidelidad, esperanza y amor), donde también ha echado la vista atrás para explicar cómo ha conseguido empezar a dejar atrás una historia que, admite, todavía forma parte de ella.
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Marina Ortiz Cortés
Una joven modelo que llegó al entorno de la realeza
Cuando su relación con Marius salió a la luz en 2018, Snekkestad ya había comenzado a hacerse un nombre como modelo entre Noruega y Londres. Las fotografías junto al hijo de Mette-Marit hicieron que su vida personal adquiriera una dimensión completamente distinta y que su pasado profesional se convirtiera rápidamente en uno de los principales focos de atención.
La propia Casa Real noruega salió entonces en su defensa ante determinados comentarios sobre su trayectoria y la definió como una joven «inteligente y trabajadora». Durante aquellos primeros años, Juliane comenzó a aparecer incluso en imágenes tomadas en Skaugum, la residencia de los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit.
La relación terminó en 2022, después de casi cinco años juntos. Dos años más tarde, tras la detención de Marius en agosto de 2024, Snekkestad hizo públicas acusaciones de violencia física y psicológica durante el tiempo que mantuvieron su relación. Él negó las acusaciones y también sostuvo posteriormente que había sufrido violencia, algo que ella rechazó.
Un pasado que volvió a ocupar los titulares
El caso de Snekkestad fue finalmente archivado por la Policía noruega en junio de 2025 por motivos probatorios. Su abogado explicó entonces que la decisión no significaba que la Policía no hubiera creído su relato, sino que, a su juicio, no existían pruebas suficientes para conseguir una condena.
Meses después, las declaraciones realizadas por Marius durante el proceso judicial hicieron que Juliane volviera a plantearse aquel episodio. En marzo de 2026, su abogado John Christian Elden confirmó a ‘VG’ que estaba estudiando la posibilidad de reabrir el caso después de las afirmaciones realizadas por el hijo de Mette-Marit durante el juicio.
Pero ahora Snekkestad intenta que su historia no quede reducida a aquella relación. En su intervención en el podcast reconoce que lleva aproximadamente un año soltera y que ha necesitado tiempo para reconstruirse lejos de las relaciones sentimentales. «El año pasado viví el momento más oscuro y difícil de mi vida», asegura. Y añade: «A menudo, las cosas solo mejoran a partir de ahí, y por suerte estoy justo donde estoy ahora».
«Quiero volver a enamorarme de una manera sana»
La modelo reconoce que durante este tiempo llegó a aislarse demasiado. «Lo necesitaba. Pero llegó un momento en que pensé que necesitaba volver a salir. Me aislé demasiado tiempo», explica en el podcast. Su objetivo ahora pasa por recuperar una normalidad que durante años pareció imposible debido a la exposición que acompañó a su relación con Marius.
Snekkestad también habla de la dificultad de afrontar el hecho de que buena parte de su historia personal haya quedado expuesta públicamente. «Mucha gente conoce ya la parte más brutal de mi vida», admite. Una realidad que asume, pero que no quiere que siga definiendo quién es.
De hecho, la modelo llegó a comprometerse en 2023 con Niclas Nilsson, aunque aquella relación también terminó. Ahora prefiere tomarse el tiempo necesario antes de volver a compartir su vida con alguien. «Siento que actualmente estoy en un proceso en el que necesito adaptarme para estar preparada para enamorarme de una manera sana», concluye.
Lejos de aquella joven que hace ocho años era presentada por algunos medios como la ‘chica Playboy’ que había llegado al entorno de la realeza noruega, Juliane Snekkestad atraviesa ahora una etapa mucho más personal: recuperar las riendas de su vida y conseguir que su nombre deje de estar ligado exclusivamente a su pasado con Marius Borg Høiby.
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