Cuando los extremismos y la polarización política sacan la cabeza desacomplejadamente, presentar un proyecto que busca atornillarse a la centralidad no parece una idea con mucho gancho. Sin embargo, la bienvenida dada a la fundación Paral·lel 41 desbordó el aforo del auditorio de la majestuosa Pedrera de Gaudí. Quien no llegó puntual, se quedó en la calle, que se lo digan sino a la concejal de Junts en Barcelona Glòria Freixa. Y eso que la fundación no pretende excluir a nadie, afirma la presidenta Victòria Alsina, exconsejera del Govern por Junts pero ahora distanciada de las directrices del partido que lidera Carles Puigdemont. Alsina aseguró en su discurso que la fundación no busca crecer a costa de marcas políticas del pasado ni del presente, sino ayudar a pensar la Cataluña del futuro. “No será un think tank que se limite a fabricar informes”, dijo. Escuchando a Alsina es fácil evocar a Convergència. Su padre, el prestigioso matemático Claudi Alsina, fallecido el año pasado, fue un militante con rango en el histórico partido nacionalista. Y, por si acaso, para ayudar a poner contexto, el acto de presentación de este jueves contó con la bendición presencial de Jordi Pujol.
Paral·lel 41 cuenta con la bendición de Jordi Pujol y quiere ser una palanca catalanista para crear consensos y desbloquear demandas sociales
Cuando los extremismos y la polarización política sacan la cabeza desacomplejadamente, presentar un proyecto que busca atornillarse a la centralidad no parece una idea con mucho gancho. Sin embargo, la bienvenida dada a la fundación Paral·lel 41 desbordó el aforo del auditorio de la majestuosa Pedrera de Gaudí. Quien no llegó puntual, se quedó en la calle, que se lo digan sino a la concejal de Junts en Barcelona Glòria Freixa. Y eso que la fundación no pretende excluir a nadie, afirma la presidenta Victòria Alsina, exconsejera del Govern por Junts pero ahora distanciada de las directrices del partido que lidera Carles Puigdemont. Alsina aseguró en su discurso que la fundación no busca crecer a costa de marcas políticas del pasado ni del presente, sino ayudar a pensar la Cataluña del futuro. “No será un think tank que se limite a fabricar informes”, dijo. Escuchando a Alsina es fácil evocar a Convergència. Su padre, el prestigioso matemático Claudi Alsina, fallecido el año pasado, fue un militante con rango en el histórico partido nacionalista. Y, por si acaso, para ayudar a poner contexto, el acto de presentación de este jueves contó con la bendición presencial de Jordi Pujol.
El expresident, de 96 años, apareció ayudado por un caminador y acompañado por su hijo Oriol. Alsina quiso fotografiarse junto a él. No pudo, en cambio, retratarse junto a los mandos de Junts, su partido. La ausencia de Puigdemont es inevitable, pendiente aún de la amnistía, pero no apareció su adjunto Albert Batet, ni tampoco Jordi Turull, secretario general, Josep Rius ni Míriam Nogueras, vicepresidentes. Tampoco se vio a Mònica Sales, presidenta del grupo parlamentario. Sí estaba el diputado Antoni Castellà, exmiembro de la Unió Democràtica de Duran i Lleida. También se vio a otro exUnió, Josep Sánchez Llibre, presidente de la patronal Foment del Treball.
Entre el público, se contaron varios convergentes veteranos, caso de Felip Puig, Jaume Giró, Andreu Mas-Colell, Irene Rigau o Santi Vila. La puesta en escena de la fundación coincide con un momento donde, dentro de Junts, asoman voces disonantes con las directrices que fija Carles Puigdemont y la apuesta de una facción del partido por adoptar un posicionamiento más pragmático que permita pactos políticos, incluso con el PSC si es menester, para aupar a Junts a puestos de poder.

Alsina subraya que la fundación busca apartarse de los partidismos pero no esconde su voluntad de tener “incidencia política”. Educación, vivienda, infraestructuras o gestión de la migración son los asuntos sobre los que quiere tener influencia Paral·lel 41, que desde su nacimiento aspira a “generar discurso, articular consensos amplios y dar presencia a voces nuevas en los medios de comunicación, las organizaciones sociales y los espacios de decisión”.
En su intento de “potenciar el talento”, la fundación se nutre de una potente base de académicos e universitarios del ámbito del Derecho, la tecnología o la Economía. En la presentación, estuvieron presentes el presidente de Pimec, Antoni Cañete, el de Femcat, Tatxo Benet, el de la Fira de Barcelona, Pau Relat, o el de la Cambra de Comerç, Josep Santacreu.
