Emprender no suele ser una tarea fácil, y más cuando se hace en solitario. Aventurarse a algo desconocido, muchas veces sin recursos, puede ser más atractivo si alguien nos acompaña a dar forma a las ideas que se amontonan en nuestra cabeza. Sin embargo, la figura del emprendedor en solitario , también llamado solopreneur, va ganando adeptos. Tal y como explica Jesús Tapia, director de Impact Acelerador en ISDI, un solopreneur «es aquella persona que monta y desarrolla un negocio sin tener empleados. Pueden apoyarse en otros solopreneurs como freelancers o consultores independientes». Por lo general, este tipo de emprendedores son «personas con una formación sólida y con una fuerte especialización en el vertical sobre el que montan su «soloemprendimiento», añade el docente. Suelen trabajar en remoto y les importa más el sentirse «propietarios» de su destino que «propietarios» de lo material. A su entender, la frugalidad y el poco ‘show-off’ van muy asociados al solopreneur, sobre todo al iniciar este camino Y «son curiosos y con alguna que otra excentricidad conforme van avanzando en su soloemprendimiento». Los datos del Observatorio GEM y del Mapa del Emprendimiento South Summit muestran que el emprendimiento en solitario sigue siendo cada vez más la opción preferida, y es muy frecuente que los proyectos nazcan sin empleados. «En paralelo, en el ecosistema startup internacional también vemos la misma tendencia, señalando que la proporción de nuevas startups con un solo fundador ha pasado del 23,7% en 2019 al 36,3% en el primer semestre de 2025», avanza Carlos Mateo Enseñat, presidente de la Asociación Española de Startups. Este crecimiento coincide con el auge de la IA que reduce mucho el tamaño mínimo de equipo necesario para arrancar. «Hoy una sola persona puede lanzar un producto, generar contenidos, automatizar procesos, atender clientes y analizar datos con una capacidad que hace pocos años exigía varias contrataciones», pone como ejemplo Mateo Enseñat. Precisamente esa mayor capacidad de ejecución individual que te permite la IA «destaca como uno de los factores detrás del auge del solo founder», añade. Con la reciente llegada de los agentes IA , que puedes personalizar para que tengan su propia «personalidad» o rol dentro de una organización, «cada vez son más las tareas que un fundador en solitario puede delegar a la IA», puntualiza. IdealizaciónJesús Tapia, por su parte, habla de la excesiva promoción que se hace en el mundo del emprendimiento a la idea de «ser dueño de tu destino» para explicar el auge del solopreneur. Pero igualmente reconoce que «las herramientas de no-code y la IA Generativa, están en el centro neurálgico de dicha tendencia». No se trata solo de automatizar procesos en las compañías sino que «afectan de forma transversal a la innovación, donde se está acortando exponencialmente los tiempos y recursos invertidos en la validación de ideas y modelos de negocio», subraya.Noticia relacionada general No No Los unicornios vuelven a ser un mito en el ecosistema de startups español Laura Montero CarreteroEn sectores donde el coste de entrada es bajo y el negocio puede escalar digitalmente como puede ser software, micro-SaaS, servicios B2B, consultoría especializada, marketing, formación online, e-commerce de nicho y productos digitales, es donde está siendo más habitual encontrar starups creadas y gestionadas por una sola persona. «Además, es evidente que la adopción de IA es aún mayor en servicios tecnológicos y en empresas jóvenes, por lo que las startups encajan bastante con este perfil de proyectos unipersonales intensivos en tecnología», explica el presidente de la Asociación Española de Startups. No obstante, hasta ahora lo normal es que puedan aguantar solos la fase de arranque, validación e incluso primeros ingresos, «pero no indefinidamente si el negocio empieza a crecer de verdad», puntualiza. Según los datos que avanza esta asociación, las startups con un solo fundador suelen contratar a su primer empleado antes que las fundadas por varios socios: la mediana está en 399 días desde la constitución , frente a 480 en el caso de equipos fundadores. «Eso refleja bien la realidad: se puede empezar solo, pero en cuanto aparece cierta tracción normalmente hay que ampliar capacidades»Esto es precisamente lo que le pasó a Antxon Caballero (Getxo, 1995). Hace seis años puso en marcha su proyecto, Heuristik, solo y sin dinero. Y meses después, cuando ya fue dando forma al proyecto, empezó a buscar apoyos. Estudiando la carrera se dio cuenta de que quería ser emprendedor y entre otros proyectos desarrolló un sistema para encontrar mascotas perdidas. Y fue a raíz de una experiencia personal cuando encontró la idea para fundar la startup con la que poder desarrollarse profesionalmente. «A mi abuelo le confundieron con otro paciente y le dieron un medicamento equivocado», explica Caballero. «Estaba trabajando en República Checa y me vine. Vi la oportunidad de crear una herramienta para evitar estos errores» Una identificación inequívoca que consiguen gracias a la biométrica o la IA. Duros comienzosNo oculta que los inicios no fueron fáciles y que hay aspectos que se deben tener en cuenta al arrancar un proyecto en solitario. En su caso, «estuve dos años sin tener sueldo». Pero también sabe que al no tener socios fundadores «se evitan algunos problemas«. De hecho, las estadísticas confirmar que cierran antes las startups con dos o más socios fundadores que las de uno solo», reconoce el hoy CEO de Heuristik. Pero si hay algo que para él fue realmente importante, y lo sigue siendo, es el estar acompañado de mentores. «Empecé solo pero siempre he tratado de buscar el apoyo de mentores, personas con experiencia que te orientan y te permiten ver las cosas desde otra perspectiva», recalca. Para el tema de la financiación »te encuentras inversores que prefieren startups con varios fundadores y otros que valoran que estés solo». Clément Destoumieux decidió emprender en solitario porque tenía claro el problema que quería resolver y la velocidad a la que quería avanzar. «Empezar solo me permitía ejecutar sin fricción, validar hipótesis rápidamente y no depender de consensos iniciales», resalta. Con experiencia emprendedora de más de 15 años, actualmente está desarrollando un proyecto en el ámbito de la salud basado en el análisis de datos clínicos, con el objetivo de transformarlos en ‘insights’ accionables para mejorar la toma de decisiones médicas y la prevención.En su caso «la IA ha sido clave» porque le ha permitido «cubrir áreas donde no soy experto (legal, marketing, desarrollo de contenido, estructuración de producto, etc.) con un nivel de calidad muy alto», reconoce. En cierto modo, «hoy un solopreneur bien apoyado por IA puede operar como un equipo pequeño». Sin embargo, cree que este formato funciona muy bien en fases iniciales (validación, primeros clientes, posicionamiento), «pero llega un punto en el que es necesario estructurar equipo para escalar». Él se encuentra en dicha transición.Como aspecto positivo de emprender solo ve la «velocidad de ejecución y la claridad en la toma de decisiones. También te obliga a desarrollar una visión muy completa del negocio desde el inicio», matiza. El principal contra, « la carga mental y la soledad en la toma de decisiones estratégicas», explica. Además, cree que hay límites claros en términos de escalabilidad «si no construyes equipo relativamente pronto».Duda a despejarUna de las grandes incógnitas es saber si startups de solopreneurs pueden llegar en un futuro a ser unicornios. Para Carlos Mateo Enseñat es posible, «pero de momento seguirá siendo excepcional». Es cierto que la IA hace mucho más viable construir compañías muy grandes con equipos muy pequeños y que habrá más casos nacidos de un solo fundador. «Ahora bien, una cosa es que la empresa nazca de una sola persona y otra que siga operando durante años como una estructura realmente unipersonal», puntualiza.El director de Impact Acelerador en ISDI, por su parte, reconoce que hoy en día todo es posible. «Y si no, tomemos como ejemplo a Peter Steinberger (creador de Open Claw)». Pero entiende que los avances tecnológicos ayudarán a que más solopreneurs vivan muy decentemente sin que ello suponga que «van a dominar el mundo de los unicornios». Emprender no suele ser una tarea fácil, y más cuando se hace en solitario. Aventurarse a algo desconocido, muchas veces sin recursos, puede ser más atractivo si alguien nos acompaña a dar forma a las ideas que se amontonan en nuestra cabeza. Sin embargo, la figura del emprendedor en solitario , también llamado solopreneur, va ganando adeptos. Tal y como explica Jesús Tapia, director de Impact Acelerador en ISDI, un solopreneur «es aquella persona que monta y desarrolla un negocio sin tener empleados. Pueden apoyarse en otros solopreneurs como freelancers o consultores independientes». Por lo general, este tipo de emprendedores son «personas con una formación sólida y con una fuerte especialización en el vertical sobre el que montan su «soloemprendimiento», añade el docente. Suelen trabajar en remoto y les importa más el sentirse «propietarios» de su destino que «propietarios» de lo material. A su entender, la frugalidad y el poco ‘show-off’ van muy asociados al solopreneur, sobre todo al iniciar este camino Y «son curiosos y con alguna que otra excentricidad conforme van avanzando en su soloemprendimiento». Los datos del Observatorio GEM y del Mapa del Emprendimiento South Summit muestran que el emprendimiento en solitario sigue siendo cada vez más la opción preferida, y es muy frecuente que los proyectos nazcan sin empleados. «En paralelo, en el ecosistema startup internacional también vemos la misma tendencia, señalando que la proporción de nuevas startups con un solo fundador ha pasado del 23,7% en 2019 al 36,3% en el primer semestre de 2025», avanza Carlos Mateo Enseñat, presidente de la Asociación Española de Startups. Este crecimiento coincide con el auge de la IA que reduce mucho el tamaño mínimo de equipo necesario para arrancar. «Hoy una sola persona puede lanzar un producto, generar contenidos, automatizar procesos, atender clientes y analizar datos con una capacidad que hace pocos años exigía varias contrataciones», pone como ejemplo Mateo Enseñat. Precisamente esa mayor capacidad de ejecución individual que te permite la IA «destaca como uno de los factores detrás del auge del solo founder», añade. Con la reciente llegada de los agentes IA , que puedes personalizar para que tengan su propia «personalidad» o rol dentro de una organización, «cada vez son más las tareas que un fundador en solitario puede delegar a la IA», puntualiza. IdealizaciónJesús Tapia, por su parte, habla de la excesiva promoción que se hace en el mundo del emprendimiento a la idea de «ser dueño de tu destino» para explicar el auge del solopreneur. Pero igualmente reconoce que «las herramientas de no-code y la IA Generativa, están en el centro neurálgico de dicha tendencia». No se trata solo de automatizar procesos en las compañías sino que «afectan de forma transversal a la innovación, donde se está acortando exponencialmente los tiempos y recursos invertidos en la validación de ideas y modelos de negocio», subraya.Noticia relacionada general No No Los unicornios vuelven a ser un mito en el ecosistema de startups español Laura Montero CarreteroEn sectores donde el coste de entrada es bajo y el negocio puede escalar digitalmente como puede ser software, micro-SaaS, servicios B2B, consultoría especializada, marketing, formación online, e-commerce de nicho y productos digitales, es donde está siendo más habitual encontrar starups creadas y gestionadas por una sola persona. «Además, es evidente que la adopción de IA es aún mayor en servicios tecnológicos y en empresas jóvenes, por lo que las startups encajan bastante con este perfil de proyectos unipersonales intensivos en tecnología», explica el presidente de la Asociación Española de Startups. No obstante, hasta ahora lo normal es que puedan aguantar solos la fase de arranque, validación e incluso primeros ingresos, «pero no indefinidamente si el negocio empieza a crecer de verdad», puntualiza. Según los datos que avanza esta asociación, las startups con un solo fundador suelen contratar a su primer empleado antes que las fundadas por varios socios: la mediana está en 399 días desde la constitución , frente a 480 en el caso de equipos fundadores. «Eso refleja bien la realidad: se puede empezar solo, pero en cuanto aparece cierta tracción normalmente hay que ampliar capacidades»Esto es precisamente lo que le pasó a Antxon Caballero (Getxo, 1995). Hace seis años puso en marcha su proyecto, Heuristik, solo y sin dinero. Y meses después, cuando ya fue dando forma al proyecto, empezó a buscar apoyos. Estudiando la carrera se dio cuenta de que quería ser emprendedor y entre otros proyectos desarrolló un sistema para encontrar mascotas perdidas. Y fue a raíz de una experiencia personal cuando encontró la idea para fundar la startup con la que poder desarrollarse profesionalmente. «A mi abuelo le confundieron con otro paciente y le dieron un medicamento equivocado», explica Caballero. «Estaba trabajando en República Checa y me vine. Vi la oportunidad de crear una herramienta para evitar estos errores» Una identificación inequívoca que consiguen gracias a la biométrica o la IA. Duros comienzosNo oculta que los inicios no fueron fáciles y que hay aspectos que se deben tener en cuenta al arrancar un proyecto en solitario. En su caso, «estuve dos años sin tener sueldo». Pero también sabe que al no tener socios fundadores «se evitan algunos problemas«. De hecho, las estadísticas confirmar que cierran antes las startups con dos o más socios fundadores que las de uno solo», reconoce el hoy CEO de Heuristik. Pero si hay algo que para él fue realmente importante, y lo sigue siendo, es el estar acompañado de mentores. «Empecé solo pero siempre he tratado de buscar el apoyo de mentores, personas con experiencia que te orientan y te permiten ver las cosas desde otra perspectiva», recalca. Para el tema de la financiación »te encuentras inversores que prefieren startups con varios fundadores y otros que valoran que estés solo». Clément Destoumieux decidió emprender en solitario porque tenía claro el problema que quería resolver y la velocidad a la que quería avanzar. «Empezar solo me permitía ejecutar sin fricción, validar hipótesis rápidamente y no depender de consensos iniciales», resalta. Con experiencia emprendedora de más de 15 años, actualmente está desarrollando un proyecto en el ámbito de la salud basado en el análisis de datos clínicos, con el objetivo de transformarlos en ‘insights’ accionables para mejorar la toma de decisiones médicas y la prevención.En su caso «la IA ha sido clave» porque le ha permitido «cubrir áreas donde no soy experto (legal, marketing, desarrollo de contenido, estructuración de producto, etc.) con un nivel de calidad muy alto», reconoce. En cierto modo, «hoy un solopreneur bien apoyado por IA puede operar como un equipo pequeño». Sin embargo, cree que este formato funciona muy bien en fases iniciales (validación, primeros clientes, posicionamiento), «pero llega un punto en el que es necesario estructurar equipo para escalar». Él se encuentra en dicha transición.Como aspecto positivo de emprender solo ve la «velocidad de ejecución y la claridad en la toma de decisiones. También te obliga a desarrollar una visión muy completa del negocio desde el inicio», matiza. El principal contra, « la carga mental y la soledad en la toma de decisiones estratégicas», explica. Además, cree que hay límites claros en términos de escalabilidad «si no construyes equipo relativamente pronto».Duda a despejarUna de las grandes incógnitas es saber si startups de solopreneurs pueden llegar en un futuro a ser unicornios. Para Carlos Mateo Enseñat es posible, «pero de momento seguirá siendo excepcional». Es cierto que la IA hace mucho más viable construir compañías muy grandes con equipos muy pequeños y que habrá más casos nacidos de un solo fundador. «Ahora bien, una cosa es que la empresa nazca de una sola persona y otra que siga operando durante años como una estructura realmente unipersonal», puntualiza.El director de Impact Acelerador en ISDI, por su parte, reconoce que hoy en día todo es posible. «Y si no, tomemos como ejemplo a Peter Steinberger (creador de Open Claw)». Pero entiende que los avances tecnológicos ayudarán a que más solopreneurs vivan muy decentemente sin que ello suponga que «van a dominar el mundo de los unicornios».
Emprender no suele ser una tarea fácil, y más cuando se hace en solitario. Aventurarse a algo desconocido, muchas veces sin recursos, puede ser más atractivo si alguien nos acompaña a dar forma a las ideas que se amontonan en nuestra cabeza. Sin embargo, la … figura del emprendedor en solitario, también llamado solopreneur, va ganando adeptos. Tal y como explica Jesús Tapia, director de Impact Acelerador en ISDI, un solopreneur «es aquella persona que monta y desarrolla un negocio sin tener empleados. Pueden apoyarse en otros solopreneurs como freelancers o consultores independientes». Por lo general, este tipo de emprendedores son «personas con una formación sólida y con una fuerte especialización en el vertical sobre el que montan su «soloemprendimiento», añade el docente. Suelen trabajar en remoto y les importa más el sentirse «propietarios» de su destino que «propietarios» de lo material. A su entender, la frugalidad y el poco ‘show-off’ van muy asociados al solopreneur, sobre todo al iniciar este camino Y «son curiosos y con alguna que otra excentricidad conforme van avanzando en su soloemprendimiento».
Los datos del Observatorio GEM y del Mapa del Emprendimiento South Summit muestran que el emprendimiento en solitario sigue siendo cada vez más la opción preferida, y es muy frecuente que los proyectos nazcan sin empleados. «En paralelo, en el ecosistema startup internacional también vemos la misma tendencia, señalando que la proporción de nuevas startups con un solo fundador ha pasado del 23,7% en 2019 al 36,3% en el primer semestre de 2025», avanza Carlos Mateo Enseñat, presidente de la Asociación Española de Startups. Este crecimiento coincide con el auge de la IA que reduce mucho el tamaño mínimo de equipo necesario para arrancar. «Hoy una sola persona puede lanzar un producto, generar contenidos, automatizar procesos, atender clientes y analizar datos con una capacidad que hace pocos años exigía varias contrataciones», pone como ejemplo Mateo Enseñat. Precisamente esa mayor capacidad de ejecución individual que te permite la IA «destaca como uno de los factores detrás del auge del solo founder», añade. Con la reciente llegada de los agentes IA, que puedes personalizar para que tengan su propia «personalidad» o rol dentro de una organización, «cada vez son más las tareas que un fundador en solitario puede delegar a la IA», puntualiza.
Idealización
Jesús Tapia, por su parte, habla de la excesiva promoción que se hace en el mundo del emprendimiento a la idea de «ser dueño de tu destino» para explicar el auge del solopreneur. Pero igualmente reconoce que «las herramientas de no-code y la IA Generativa, están en el centro neurálgico de dicha tendencia». No se trata solo de automatizar procesos en las compañías sino que «afectan de forma transversal a la innovación, donde se está acortando exponencialmente los tiempos y recursos invertidos en la validación de ideas y modelos de negocio», subraya.
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Laura Montero Carretero
En sectores donde el coste de entrada es bajo y el negocio puede escalar digitalmente como puede ser software, micro-SaaS, servicios B2B, consultoría especializada, marketing, formación online, e-commerce de nicho y productos digitales, es donde está siendo más habitual encontrar starups creadas y gestionadas por una sola persona. «Además, es evidente que la adopción de IA es aún mayor en servicios tecnológicos y en empresas jóvenes, por lo que las startups encajan bastante con este perfil de proyectos unipersonales intensivos en tecnología», explica el presidente de laAsociación Española de Startups. No obstante, hasta ahora lo normal es que puedan aguantar solos la fase de arranque, validación e incluso primeros ingresos, «pero no indefinidamente si el negocio empieza a crecer de verdad», puntualiza. Según los datos que avanza esta asociación, las startups con un solo fundador suelen contratar a su primer empleado antes que las fundadas por varios socios: la mediana está en 399 días desde la constitución, frente a 480 en el caso de equipos fundadores. «Eso refleja bien la realidad: se puede empezar solo, pero en cuanto aparece cierta tracción normalmente hay que ampliar capacidades»
Esto es precisamente lo que le pasó aAntxon Caballero (Getxo, 1995). Hace seis años puso en marcha su proyecto, Heuristik, solo y sin dinero. Y meses después, cuando ya fue dando forma al proyecto, empezó a buscar apoyos. Estudiando la carrera se dio cuenta de que quería ser emprendedor y entre otros proyectos desarrolló un sistema para encontrar mascotas perdidas. Y fue a raíz de una experiencia personal cuando encontró la idea para fundar la startup con la que poder desarrollarse profesionalmente. «A mi abuelo le confundieron con otro paciente y le dieron un medicamento equivocado», explica Caballero. «Estaba trabajando en República Checa y me vine. Vi la oportunidad de crear una herramienta para evitar estos errores» Una identificación inequívoca que consiguen gracias a la biométrica o la IA.
Duros comienzos
No oculta que los inicios no fueron fáciles y que hay aspectos que se deben tener en cuenta al arrancar un proyecto en solitario. En su caso, «estuve dos años sin tener sueldo». Pero también sabe que al no tener socios fundadores «se evitan algunos problemas«. De hecho, las estadísticas confirmar que cierran antes las startups con dos o más socios fundadores que las de uno solo», reconoce el hoy CEO de Heuristik. Pero si hay algo que para él fue realmente importante, y lo sigue siendo, es el estar acompañado de mentores. «Empecé solo pero siempre he tratado de buscar el apoyo de mentores, personas con experiencia que te orientan y te permiten ver las cosas desde otra perspectiva», recalca. Para el tema de la financiación »te encuentras inversores que prefieren startups con varios fundadores y otros que valoran que estés solo».
Clément Destoumieux decidió emprender en solitario porque tenía claro el problema que quería resolver y la velocidad a la que quería avanzar. «Empezar solo me permitía ejecutar sin fricción, validar hipótesis rápidamente y no depender de consensos iniciales», resalta. Con experiencia emprendedora de más de 15 años, actualmente está desarrollando un proyecto en el ámbito de la salud basado en el análisis de datos clínicos, con el objetivo de transformarlos en ‘insights’ accionables para mejorar la toma de decisiones médicas y la prevención.
En su caso «la IA ha sido clave» porque le ha permitido «cubrir áreas donde no soy experto (legal, marketing, desarrollo de contenido, estructuración de producto, etc.) con un nivel de calidad muy alto», reconoce. En cierto modo, «hoy un solopreneur bien apoyado por IA puede operar como un equipo pequeño». Sin embargo, cree que este formato funciona muy bien en fases iniciales (validación, primeros clientes, posicionamiento), «pero llega un punto en el que es necesario estructurar equipo para escalar». Él se encuentra en dicha transición.
Como aspecto positivo de emprender solo ve la «velocidad de ejecución y la claridad en la toma de decisiones. También te obliga a desarrollar una visión muy completa del negocio desde el inicio», matiza. El principal contra, «la carga mental y la soledad en la toma de decisiones estratégicas», explica. Además, cree que hay límites claros en términos de escalabilidad «si no construyes equipo relativamente pronto».
Duda a despejar
Una de las grandes incógnitas es saber si startups de solopreneurs pueden llegar en un futuro a ser unicornios. Para Carlos Mateo Enseñat es posible, «pero de momento seguirá siendo excepcional». Es cierto que la IA hace mucho más viable construir compañías muy grandes con equipos muy pequeños y que habrá más casos nacidos de un solo fundador. «Ahora bien, una cosa es que la empresa nazca de una sola persona y otra que siga operando durante años como una estructura realmente unipersonal», puntualiza.
El director de Impact Acelerador en ISDI, por su parte, reconoce que hoy en día todo es posible. «Y si no, tomemos como ejemplo a Peter Steinberger (creador de Open Claw)». Pero entiende que los avances tecnológicos ayudarán a que más solopreneurs vivan muy decentemente sin que ello suponga que «van a dominar el mundo de los unicornios».
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