Marius Borg seguirá arrestado en prisión preventiva durante cuatro semanas más. La decisión se ha dictado este lunes en el Tribunal de Distrito de Oslo. Un inesperado giro judicial que supone un revés para el joven. La policía ha comunicado a los medios que el riesgo de que reincida no se ha reducido lo suficiente como para autorizar su salida al régimen de custodia, lo que implica que seguirá sometido a medidas estrictas. La decisión ha llamado la atención a la defensa, que en los últimos días creía haber logrado avances significativos. Peter Sekulic, uno de los abogados del joven, ha declarado al diario noruego ‘Afentposten’ que «están sorprendidos» de la decisión de la Fiscalía y que no entienden por qué han cambiado de opinión. De hecho, días previos, el Tribunal contemplaba este lunes acabar con la prisión preventiva y sustituirla el actual sistema por una alarma inversa de violencia: un dispositivo electrónico pensado para proteger a una persona sometida a una orden de alejamiento .La Fiscalía reconoce que, durante las semanas previas, se han producido ‘tendencias positivas’, ya que Marius ha respetado la prohibición de consumir drogas y el resto de las condiciones impuestas. Pero también le ha quitado méritos. Argumentaron que este comportamiento es el esperable de cualquier persona sometida a prisión preventiva y que un mes es insuficiente para concluir que el riesgo de reincidencia ha desaparecido. Así, el esperado paso hacia una mayor libertad tendrá que esperar. Marius continuará al menos otras cuatro semanas más en Skaugum , la finca en donde creció junto a Haakon, Mette Marit y sus hermanos. Hasta el 7 de septiembre seguirá sometido al régimen domiciliario y al control electrónico mientras continúa abierta la batalla judicial en torno a esa sentencia de cuatro años de prisión que conocíamos el pasado junio y que ambas partes han recurrido. Además de no poder salir de la finca, Marius llevará en todo momento una pulsera electrónica . No podrá abandonar la casa libremente, pero sí se contemplan algunas excepciones previamente autorizadas como recibir tratamiento médico o visitar a familiares enfermos.Según la revista ‘Se og Hør’, hasta este lunes disponía de un margen de movimiento de aproximadamente cien metros. Un perímetro en el que se incluye una piscina y una terraza done habría instalado una barbacoa. También podía recibir un número limitado de visitas en la finca. La misma publicación aseguro además que, en sus recientes reuniones con familiares, Borg habría manifestado su intención de abstenerse por completo del consumo de alcohol mientras siga bajo arresto domiciliario. Marius Borg seguirá arrestado en prisión preventiva durante cuatro semanas más. La decisión se ha dictado este lunes en el Tribunal de Distrito de Oslo. Un inesperado giro judicial que supone un revés para el joven. La policía ha comunicado a los medios que el riesgo de que reincida no se ha reducido lo suficiente como para autorizar su salida al régimen de custodia, lo que implica que seguirá sometido a medidas estrictas. La decisión ha llamado la atención a la defensa, que en los últimos días creía haber logrado avances significativos. Peter Sekulic, uno de los abogados del joven, ha declarado al diario noruego ‘Afentposten’ que «están sorprendidos» de la decisión de la Fiscalía y que no entienden por qué han cambiado de opinión. De hecho, días previos, el Tribunal contemplaba este lunes acabar con la prisión preventiva y sustituirla el actual sistema por una alarma inversa de violencia: un dispositivo electrónico pensado para proteger a una persona sometida a una orden de alejamiento .La Fiscalía reconoce que, durante las semanas previas, se han producido ‘tendencias positivas’, ya que Marius ha respetado la prohibición de consumir drogas y el resto de las condiciones impuestas. Pero también le ha quitado méritos. Argumentaron que este comportamiento es el esperable de cualquier persona sometida a prisión preventiva y que un mes es insuficiente para concluir que el riesgo de reincidencia ha desaparecido. Así, el esperado paso hacia una mayor libertad tendrá que esperar. Marius continuará al menos otras cuatro semanas más en Skaugum , la finca en donde creció junto a Haakon, Mette Marit y sus hermanos. Hasta el 7 de septiembre seguirá sometido al régimen domiciliario y al control electrónico mientras continúa abierta la batalla judicial en torno a esa sentencia de cuatro años de prisión que conocíamos el pasado junio y que ambas partes han recurrido. Además de no poder salir de la finca, Marius llevará en todo momento una pulsera electrónica . No podrá abandonar la casa libremente, pero sí se contemplan algunas excepciones previamente autorizadas como recibir tratamiento médico o visitar a familiares enfermos.Según la revista ‘Se og Hør’, hasta este lunes disponía de un margen de movimiento de aproximadamente cien metros. Un perímetro en el que se incluye una piscina y una terraza done habría instalado una barbacoa. También podía recibir un número limitado de visitas en la finca. La misma publicación aseguro además que, en sus recientes reuniones con familiares, Borg habría manifestado su intención de abstenerse por completo del consumo de alcohol mientras siga bajo arresto domiciliario.
Marius Borg seguirá arrestado en prisión preventiva durante cuatro semanas más. La decisión se ha dictado este lunes en el Tribunal de Distrito de Oslo. Un inesperado giro judicial que supone un revés para el joven. La policía ha comunicado a los medios que el … riesgo de que reincida no se ha reducido lo suficiente como para autorizar su salida al régimen de custodia, lo que implica que seguirá sometido a medidas estrictas.
La decisión ha llamado la atención a la defensa, que en los últimos días creía haber logrado avances significativos. Peter Sekulic, uno de los abogados del joven, ha declarado al diario noruego ‘Afentposten’ que «están sorprendidos» de la decisión de la Fiscalía y que no entienden por qué han cambiado de opinión.
De hecho, días previos, el Tribunal contemplaba este lunes acabar con la prisión preventiva y sustituirla el actual sistema por una alarma inversa de violencia: un dispositivo electrónico pensado para proteger a una persona sometida a una orden de alejamiento.
Noticia relacionada
La Fiscalía reconoce que, durante las semanas previas, se han producido ‘tendencias positivas’, ya que Marius ha respetado la prohibición de consumir drogas y el resto de las condiciones impuestas. Pero también le ha quitado méritos. Argumentaron que este comportamiento es el esperable de cualquier persona sometida a prisión preventiva y que un mes es insuficiente para concluir que el riesgo de reincidencia ha desaparecido.
Así, el esperado paso hacia una mayor libertad tendrá que esperar. Marius continuará al menos otras cuatro semanas más en Skaugum, la finca en donde creció junto a Haakon, Mette Marit y sus hermanos. Hasta el 7 de septiembre seguirá sometido al régimen domiciliario y al control electrónico mientras continúa abierta la batalla judicial en torno a esa sentencia de cuatro años de prisión que conocíamos el pasado junio y que ambas partes han recurrido.
Además de no poder salir de la finca, Marius llevará en todo momento una pulsera electrónica. No podrá abandonar la casa libremente, pero sí se contemplan algunas excepciones previamente autorizadas como recibir tratamiento médico o visitar a familiares enfermos.
Según la revista ‘Se og Hør’, hasta este lunes disponía de un margen de movimiento de aproximadamente cien metros. Un perímetro en el que se incluye una piscina y una terraza done habría instalado una barbacoa. También podía recibir un número limitado de visitas en la finca. La misma publicación aseguro además que, en sus recientes reuniones con familiares, Borg habría manifestado su intención de abstenerse por completo del consumo de alcohol mientras siga bajo arresto domiciliario.
RSS de noticias de gente

